<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635</id><updated>2012-02-04T10:07:44.153-08:00</updated><category term='Militares y personajes civiles'/><category term='ANZAC'/><category term='Yser'/><category term='Filmografía y documentales'/><category term='Aviones'/><category term='Aviadores'/><category term='Deutsches Heer'/><category term='Batallas y operaciones navales'/><category term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category term='Rusia'/><category term='Curiosidades'/><category term='Passchendaele'/><category term='Serbia'/><category term='Antecedentes de la guerra'/><category term='Batallas y ofensivas del Frente africano'/><category term='Militaria'/><category term='L&apos;Armée'/><category term='Prensa y Gran Guerra'/><category term='Schutztruppen'/><category term='Enlaces destacados'/><category term='Loos'/><category term='Documentos históricos'/><category term='Verdun'/><category term='Imágenes de guerra'/><category term='Artillería pesada'/><category term='Aviation militaire'/><category term='Deutsches Reich'/><category term='Op. cit.'/><category term='American Expeditionary Force'/><category term='Arte en guerra'/><category term='Canadian Expeditionary Force'/><category term='Unterseeboote'/><category term='Verdún'/><category term='Luftstreitkräfte'/><category term='Memoriales-cementerios y museos'/><category term='Cartografía militar'/><category term='1914'/><category term='Orígenes y causas de la guerra'/><category term='Uniformes y pertrechos militares'/><category term='Kaiserliche Marine'/><category term='Ypres'/><category term='Ametralladoras'/><category term='British Expeditionary Force'/><category term='Somme'/><category term='Guerra en el mar'/><category term='Armas ligeras'/><category term='Guerra aérea'/><category term='Etimologicum'/><category term='Servicios secretos'/><category term='Batallas y ofensivas del Frente de Oriente próximo'/><category term='Revisiones y reseñas bibliográficas'/><category term='Consecuencias de la guerra'/><category term='1915'/><title type='text'>La Gran Guerra 1914-1918</title><subtitle type='html'>Portal dedicado a la Primera Guerra Mundial.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>260</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3118690186853281152</id><published>2012-01-30T08:46:00.000-08:00</published><updated>2012-01-30T09:45:49.351-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Erdt, Holhwein, Gipkens &amp; co., el Plakatstil en la propaganda gráfica alemana durante la Primera Guerra Mundial</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=BernhardWegzumFrieden.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/BernhardWegzumFrieden.jpg" width="369" height="517" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Das Weg zum Friedem (L. Bernhard)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A finales del siglo XIX y durante el primer decenio del XX los nuevos vientos de la ciencia y de la técnica revolucionaron las sociedades europeas. Los avances en medicina, química, electricidad y las comunicaciones permitían pronosticar un progreso imparable para las necesidades de las nuevas sociedades de masas, y vaticinaban un futuro prometedor para la humanidad.&lt;br /&gt;Pero la guerra que estalló en 1914 y sus funestos resultados desenmascararon la enorme asincronía entre progreso cientifico-técnico y el desarrollo harmónico de las sociedades humanas, que aún hoy perdura. Los vientos de cambio durante los años de 1900 y 1914 no fueron patrimonio exclusivo de las ciencias y de la técnica. El mundo de las bellas artes, y concretamente el ámbito del diseño gráfico vivieron su puesta de largo. El género no era nuevo, pero no fue hasta inicios del siglo XX cuando se orientó hacia la publicidad comercial alcanzando su plenitud. El auge de esta manifestación lo marcó el &lt;em&gt;Art Nouveau&lt;/em&gt; francés con artistas como Tolouse Lautrec, Mucha o Théophile Steinlen como máximos exponentes de un arte más burgués y urbano. Sus composiciones de belleza inigualable, sobretodo en el caso de Mucha, proporcionaron una nueva perspectiva artística, pero sobretodo una nueva cultura de consumo más refinada. La publicidad gráfica de finales del siglo XIX tenía una mentalidad menos comercial, y más artística. Aunque el reclamo publicitario era el motivo principal, el aspecto formal tenía una preeminencia más acusada que el mensaje comericla. El espectador del momento se quedaba embelesado por la exuberancia y belleza de las formas, póngase el caso de las &lt;em&gt;Biéres de la Meuse&lt;/em&gt; o el champagne &lt;em&gt;Moët Chandon&lt;/em&gt; de Alphonse Mucha. La denominación del producto publicitado tenía un lugar preeminente, pero la atención se deslizaba inevitablemente hacia la hermosas y espectaculares mujeres exóticas que siempre acompañaron el imaginario del artista checo. La preeminencia artística no se centró exclusivamente en lo femenino. Artistas como Théopile Steinlen no recurrieron a elementos tan prosaicos, aunque confirmaban las modas de finales del XIX de primar lo formal. En su celebérrimo cartel para el cabaret 'Le Chat noir' de Montmartre nos impresionó con la mirada de un gato de enormes ojos amarillos y el nombre del local en un segundo plano. Steinlen validó a Mucha. El cartelismo publicitario del último tercio del siglo XIX se significó por un excesivo formalismo y un mínimo sentido comercial. Con el nuevo siglo y los aires de cambio, la publicidad gráfica evolucionó hacia los nuevos paradigmas de la inmediatez y la simplicidad. Sencillez conceptual y la búsqueda de representaciones icónicas iban a tomar formar en el nuevo estilo de cartel comercial ideado por Ludwig Bernhard en 1906.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El pionero&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Fue el exuberante cromatismo de la Exposición sobre interiorismo celebrada en Munich en 1898 lo que encendió la chispa artística del genio. Emil Kahn, que no adoptaría el nombre de Lucian Bernhard hasta 1905, sufrió una fiebre creadora que, a banda de encolerizar a su padre, lo llevó a abandonar su casa y a marchar a Berlin a los 15 años. Después de dos años ligeramente aciagos, Kahn topó con un concurso para diseñar el nuevo cartel publicitario de las famosas cerillas &lt;em&gt;Priester&lt;/em&gt;. El sobrio diseño de dos cerillas de vivos colores sobre un fondo oscuro junto a una novedosa tipografía que lo acompañaría el resto de su vida le dieron el premio. Lucian Bernhard hizo su entrada triunfal en el mundo del cartelismo. El &lt;em&gt;Priesterplakat&lt;/em&gt; no solo fue su obra más famosa, sino que fijó las líneas maestras del &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt;. Autodidacta impenitente e innovador, Bernhard acabaría confesando que sus influencias más directas fueron Tolouse Lautrec y los británicos Beggarstaffs. No obstante, la invención de una tipografía muy particular por su parte y el uso de un cromatismo muy básico crearían las bases de un nuevo estilo artístico en los primeros años del siglo veinte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=bernhard-priester.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/bernhard-priester.jpg" width="374" height="372" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Priester (L. Bernhard, 1905)&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;strong&gt;Das Plakatstil&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; o estilo cartel fue un género artístico del ámbito de la publicidad gráfica, que buscaba como único objetivo crear una identificación indisoluble entre el objecto o producto y su marca. Sus máximos representantes, Bernhard y sus discípulos más aventajados (Ludwig Holhwein, Hans R. Erdt, Julius Gipkens o Julius Klinger) consiguieron redescubrir y aplicar la simplicidad de motivos y sus formas. Empresa harto difícil si tiene presente la sobrecargada herencia del &lt;em&gt;Jugendstil&lt;/em&gt;, la versión alemana del &lt;em&gt;Art nouveau&lt;/em&gt;. No obstante, el &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; alemán logró imponer un estilo muy propio, nada ecléctico y sobretodo, rompedor con todo lo anterior.&lt;br /&gt;Los carteles &lt;em&gt;made in Plakatstil&lt;/em&gt; eran muy originales. Como idea básica, el objecto publicitado aparecía en el centro de la composición, otorgándole un inequívoco protagonismo, convirtiendo el producto en un icono indisoluble de la marca. Se buscaba la asociación automática entre el concepto del objeto, su icono, con la representación en el cartel y sobretodo con la marca. Para ello, la sencillez y simplicidad tenían que ser totales. Objetos tan cotidianos como un zapato, unas cerillas o un teléfono tenían que representarse de forma ideal, dejando de lado veleidades estílisticas.&lt;br /&gt;El estilo &lt;em&gt;Plakat&lt;/em&gt; sustituyó el ambiente y la superflua estética &lt;em&gt;fin de siècle&lt;/em&gt;, por un naturalismo extremo rayando en muchos casos el minimalismo y anticipando rasgos del vanguardismo de entreguerras. Un cromatismo básico e intenso ocupó el lugar dejado por la sobrecargada estética &lt;em&gt;Jugendstil&lt;/em&gt;, donde el contraste entre colores fríos y calientes creaba un poderoso reclamo visual. Amarillos sobre negros o azules y negros sobre cobrizos proporcionaron sensación de profundidad y perspectiva. El uso de la tipografía tuvo un papel trascendental en el desarrollo y éxito de este nuevo género. Bernhard, con su peculiar &lt;em&gt;sans-serif&lt;/em&gt; a grandes brochazos, acabó creando un sinfín de tipos que recibirían el nombre de Lucian o de Bernhard según las características. Su empeño en la creación tipográfica fue tal que en algunos círculos se le conoce más como diseñador de fuentes o tipos que como diseñador gráfico.&lt;br /&gt;Los tipos o fuentes más habituales para los carteles Plakatstil fueron los Bernhard Antiqua de 1911 y el Bernhard Fraktur de 1912.&lt;br /&gt;Como ocurriera en los Estados Unidos, el auge de la publicidad gráfica como campo artístico estuvo acompañada, casi al unísono, de la publicación de una revista especializada en este nuevo género. Bernhard contó para tamaña empresa con la inestimable ayuda de Hans Sach, mecenas del arte y coleccionista enfermizo de todo tipo de carteles y pósteres, que seguiría su carrera y la del &lt;em&gt;Plakastil&lt;/em&gt; con absoluta pasión. Ambos fundaron la revista &lt;em&gt;Das Plakat&lt;/em&gt; que se convirtió en plataforma ineludible para conocer los nuevos trabajos y de trampolín para artistas que deseasen unirse a los nuevos aires de la publicidad gráfica alemana. Muy pronto, Bernhard se rodeó de un círculo de artistas que hicieron del Plakatstil su marco de referencia. Sus discípulos más aventajados fueron Ludwig Hohlwein, Hans Rudi Erdt, Julius Gipkens y Julius Klinger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Holhwein, el disidente&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;A pesar de que Lucian Bernhard fue el pionero del Plakatstil, la obra de Ludwig Holhwein tiene un lugar preeminente en el cartelismo alemán del siglo XX. Artista de fama internacional, sus trabajos se dilataron durante más de cuatro décadas y llegaron hasta el período nazi y la Segunda Guerra Mundial. La trayectoria inicial de Hohlwein tuvo sus curiosidades. Primeramente su origen. Fue el único de los exponentes del &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; que no pertenecía al círculo berlinés, como Bernhard, Klinger, Erdt u otros. Hohlwein desarrolló la mayoría de su carrera en su Munich natal. Estudiante de arquitectura, abandonó su carrera, y en 1906 comienzó a trabajar como creador publicitario para firmas y marcas de todo tipo: cafés, cigarrilos, sofás, automóbiles y demás productos de la modernidad. Otra de sus peculiaridades era la devoción que sentía por la obra de los Beggarstaffs, como Bernhard. Hasta tal punto, que algunos de sus trabajos figurativos evocaban el genuino estilo, sobretodo en el uso de las sombras, la gestualidad y la creación de movimiento. Se calcula que realizó miles de carteles para una gran variedad de productos y marcas comerciales. Por ello, pero principalmente por su enorme calidad artística, los especialistas lo situan como la figura más destacada del panorama cartelista alemán, y una de las más importantes del mundo. A pesar de la influencia de Bernhard y la escuela berlinesa, Hohlwein no perteneció nunca a ningún grupo. Sus trabajos fueron siempre presentaciones muy originales, carentes de estridencias superfluas y con un estilo muy propio, que huía de lo efímero o funcional.&lt;br /&gt;Catalogado de hiperealista, especialmente por sus representaciones figurativas, su estilo alcanzó niveles casi fotográficos. Profundizó en el claroscuro, y amplió la paleta cromática a pasteles y ocres de una forma magistral. Amarado de la vertiginosa modernidad de principios del siglo veinte, la velocidad en sus carteles de temática deportiva, especialmente los de motor, traspasaron la dimensionalidad del cartel. Conceptualmente, no buscaba un diseño original o rompedor con lo anterior, solo anhelaba revitalizar con su estilo particular aquellos productos o eventos más genuinos de las clases medias o altas. Y lo logró de tal forma, que sus carteles convirtieron en clichés para la posteridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Erdt&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Más próximo al minimalismo de Bernhard, Hans Rudi Erdt se trasladó a Berlin en 1905 para probar fortuna con cartelista y diseñador gráfico. Allí se dio de bruces con los que serían sus gurús en el negocio dando comienzo a una carrera repleta de grandes obras y carteles. Sus trabajos más reconocidos en el ámbito comercial fueron carteles para cigarrillos, automóviles, y otros objetos de lujo como champagnes, licores y sastres de reconocido prestigio.&lt;br /&gt;La carrera de Erdt, sin embargo, tiene un toque especial. Aunque, sin duda, sus carteles comerciales han pasado a la posteridad, como el de los automóviles Opel o los cigarrillos Moslem, la historia del cartelismo lo recuerda más por su labor propagandística durante la Primera Guerra Mundial. Sus carteles tuvieron tanta fuerza e influencia durante la guerra que su faceta comercial anterior parecía un mero divertimento. Estilísticamente y en ambas facetas, Erdt se apartó muy poco de la ortodoxia &lt;em&gt;Plakastil&lt;/em&gt;. Centralidad argumental, simplicidad, sencillez, uso de colores básicos y la peculiar tipografía bernhardiana le dieron un toque muy especial, que trasladó miméticamente a susobras de propaganda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Julius Gipkens y Julius Klinger&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Gipkens y Klinger no poseen la talla artística de Hohlwein o Erdt, pero sus trabajo como diseñadores y cartelistas fueron sobresalientes. En el caso de Klinger, sus carteles de propaganda trascendieron más que los comerciales. La trayectoria de Gipkens fue inversa. Éste se dedicó a un cartelismo de índole cultural y de acontecimientos sociales y deportivos. En ambos casos, su adhesión a la doctrina &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; fue total. Destacando en el caso de Klinger una búsqueda especial por la profundidad escénica, y en la de Gipkens una simplicidad radical de la escena y el paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;'El cartel es a la vista, lo que la orden al oido'&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La Primera Guerra Mundial fue la campaña publicitaria más grande de la historia hasta ese momento. Las naciones en guerra se percataron de la potencialidad del cartel como herramienta básica de propaganda, gracias a su enorme poder comunicativo y a su bajo coste. Aparcado su rol comercial, el cartel se convirtió en un certero instrumento al servicio de los gobiernos que utilizaron para comunicar información de gran calado de la forma más rápida y eficiente posible. A excepción del Reino Unido donde los carteles de reclutamiento tuvieron una mayor importancia, en el resto de países el objetivo primordial fue conseguir la adhesión incondicional al esfuerzo bélico nacional, tanto moral como materialmente. La economía de guerra ya marcaba el ritmo. Y los gobiernos, y sus artistas, anhelaban la participación activa de sus ciudadanos.&lt;br /&gt;Bonos y préstamos de guerra, la producción agrícola e industrial o la conservación y ahorro de productos alimentícios fueron mensajes muy recurrente durante los años de la guerra. Dependiendo de su función, la morfología y el lenguaje utilizados en el cartel eran muy diversos. Los más directos y persuasivos eran los destinados al reclutamiento de soldados. En la misma línea, aunque con elementos exageramente progandísticos y de corte maniqueo, fueron los que mostraban las atrocidades cometidas por el enemigo. Por contra, los dedicados a promover la compra de bonos de guerra o a contribuir a aumentar la producción eran de corte más constructivo. El cartel se había erigido en un engranaje más de la maquinaria bélica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Das Kriegplakat&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En Alemania, el espíritu de 1914 y los cantos de sirena del fuego purificador de la guerra provocaron una adhesión casi unánime del artista gráfico a la causa bélica. Como el resto de naciones, el gobierno alemán se percató enseguida del poder visual de la propaganda como medio de persuasión e instrucción. La nómina de artistas no podía ser más impresionante: Bernhard, Hohlwein, Erdt, Gipkens y co. Solo faltaba afinar la puntería y diseñar una campaña que alcanzase los objetivos deseados. Pero no fue ningún gabinete el que planeó la estrategia a seguir, sino el propio desarrollo de la guerra. En un primer momento se ofreció una imagen heroica del ejército y de sus epopeyas, pero el transcurrir de los meses y la losa del bloqueo aliado cambiaron la filosofía de la propaganda bélica. La búsqueda de recursos económicos para proseguir el brutal esfuerzo de guerra, como una estudiada campaña de ahorro y recolección de alimentos fueron los principales objetivos de la propaganda alemana. Los artistas también encontraron un filón en el ámbito de los heridos, veteranos y huérfanos de guerra.&lt;br /&gt;A lo largo de la guerra, y quizá curiosamente, los principales exponentes del cartelismo alemán se fueron decantando y 'especializando' en determinadas temáticas. Ludwig Hohlwein se dedicó casi en exclusiva a carteles destinados a la ayuda y soporte de los lisiados, veteranos y prisioneros de guerra en campos extranjeros. Julius Gipkens se decantó por los destinados al ahorro de víveres y productos agrícolas. Lucian Bernhard se especializó en las campañas de bonos y préstamos de guerra y Hans Rudi Erdt a la creación de carteles de películas o documentales patrióticos de contenido bélico. En cada una de estas categorías, los artistas volcaron todo su arte &lt;em&gt;Plakastil&lt;/em&gt;. Sus obras de guerra poseían, sin duda, el sello de cada uno de ellos, pero la mayoría mostraban las principales características del estilo &lt;em&gt;Plakat&lt;/em&gt; nacido en 1905: el uso de una paleta básica de colores básicos, pocos matices cromáticos, objetos nítidamente icónicos, simplicidad en la disposición de los elementos y sobretodo, la peculiar tipografía importada del cartel comercial (Bernhard Fraktur o Bernhard Antiqua). Incluso el lema o mensaje propagandístico obedecía a una estética &lt;em&gt;Plakat&lt;/em&gt;, con un lenguaje sucinto, claro y directo. Poca o ninguna ampulosidad verbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Kriegsbeschädigte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los carteles de Hohlwein dedicados al auxilio y ayuda al lisiado o veterano de guerra son una clara transposición del Plakastil comercial al bélico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=HolhweinRoteKreuz1914.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/HolhweinRoteKreuz1914.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la sencilla centralidad de la figura del soldado herido, la Cruz Roja aparece medio desdibujada en el fondo como referente. En la parte inferior y con tipografía Bernhard, el motivo del cartel: una exposición de recuerdo y apoyo al personal sanitario voluntario, especialmente enfermeras. Sencillez argumental, colores sobrios y solo matizados en el juego de sombras de la expresión facial del soldado. Hohlwein busca la compasíón del espectador, pero no exagera. El &lt;em&gt;pathos&lt;/em&gt; del herido es contenido y no posee gestualidades añadidas. Ya subjetivamente, la disposicíón de la cruz y la gestualidad del veterano permitirían construir una imagen del Cristo crucificado.&lt;br /&gt;En la primavera de 1918, y bajo una dictadura militar de facto, el gobierno alemán decidió bautizar algunas de sus campaños de bonos de guerra con el nombre de algunos de sus máximos dirigentes militares. Así, bajo los auspicios y la dirección de Emma Tscheuschner, el mayo de 1918 se inició la campaña para la obtención de fondos para heridos de guerra 'Ludendorff', que lograría recaudar más de 150 millones de marcos. Caprichos de la historia, el noviembre de 1918, este misma campaña se rebautizó con el nombre de &lt;em&gt;Volksspende&lt;/em&gt; o Donación popular. Ludwig Hohlwein realizó para la &lt;em&gt;Ludendoff-Spende &lt;/em&gt;de mayo de 1918 numerosos carteles, siendo este el más significativo y logrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=HohlweinKriegsbeschdigte.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/HohlweinKriegsbeschdigte.jpg" width="632" height="417" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este cartel guarda numerosas similitudes estéticas y morfológicas con respecto al anterior. La estructura es prácticamente idéntica. En un primer plano la figura de un soldado de perfil, uniforme abierto mostrando la herida o minusvalía. En este caso, muestra una de las muletas. Y en la mano derecha sostiene dos herramientas, con un claro mensaje: a pesar de la mutilación o herida, el soldado sigue siendo útil o será útil si los fondos para su recuperación son los óptimos. Se recupera la idea del soldado-ciudadano que, a pesar de su grave y quizá definitiva herida, seguirá siendo útil a la patria. Esta idea de recuperación y reasimilación para la sociedad fue un mensaje muy reiterado durante los años de la guerra.&lt;br /&gt;En el caso de Hohlwein, esta idea latente es expresada de una forma sencilla, como siempre, y diáfana. Como en sus obras comerciales, el uso de un cromatismo llamativo y simple solo se ve alterado por el trabajo del artista para con la gestualidad del soldado y su uniforme. En este caso, el pathos o rictus de sufrimiento del herido es más evidente, pero aún comedido. Un detalle peculiar. Al tratarse de un cartel de finales de la guerra, y como muestra de la cultura patriótica, Hohlwein dejó a un lado las tipografías Plakatstil y recurrió a una tipo Fraktur en cursiva de marcadas reminiscencias medievales y conservadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=Gipkensa.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/Gipkensa.jpg" width="542" height="346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Víveres y producción agrícola&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los carteles de Julius Gipkens fueron los más destacados para las campañas de ahorro de víveres y recolección de productos agrícolas. A diferencia de otros motivos propagandísticos, su mensaje era nítidamente instructivo. Ahorrar víveres y cosechar productos agrícolas de todo tipo era más un deber patriótico que una necesidad. Los contenidos y su presentación era más sosegada que el resto de propaganda. Esta modulación buscaba, ante todo, evitar el pánico de una sociedad que veía menguar, de forma constante y dramática, los productos de primera necesidad desde finales de 1915. El objetivo del gobierno alemán era muy simple: informar de que todo producto o alimento era útil y necesario, tanto para el frente doméstico como para la vanguardia de combate. Se promocionó el cultivo de aceites vegetales, la recolección de productos silvestres y arborícolas como castañas y hayucos e incluso la recogida de semillas de todo tipo. Para ello, los artistas, y Gipkens en concreto, optaron por presentar una imagen desenfadada, e incluso infantil, de la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=Gipkensb.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/Gipkensb.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Gipkens, sus carteles obedecían a un único propósito: la movilizar a la sociedad para la recogida y procesado de alimentos. convertible en alimento. Para ello, Gipkens optó per estilo puramente comercial, casi minimalista en el primero. Y en el segundo por una línea más suave y creativa. En éste, se observa a una niña con una semilla entre las manos, en uniforme de colegio y observando una leyenda, en una pizarra de escuela, que reza: 'Recoja los granos/semillas de la fruta, y envíenlos a través de sus hijos a la escuela o en el próximo punto de recogida'. El mensaje instructivo se palpa incluso en la composición: parece que la niña esté recibiendo una lección. Con el uso de menores, se confirma la intención gubernamental de implicar y movilizar al mayor número de ciudadanos en el proyecto común de salvar a la patria.&lt;br /&gt;Artísticamente es puro &lt;em&gt;Plakat&lt;/em&gt;: claridad argumental, sencillez en las formas, colores llamativos, imágenes icónicas y un rasgo genuino del nuevo cartelismo: sobre fondo negro, letras amarillas en tipografía Fraktur cursiva para suavizar el mensaje.&lt;br /&gt;En el primer cartel, el mensaje es casi similar al segundo aunque con una estética&lt;em&gt; Plakatstil&lt;/em&gt; más pura y comercial. Simplicidad y sobriedad. Banda de color rojo para centrar la atención del espectador en el mensaje y suave fuga a los extremos en busca del objeto a recoger: castañas, bayas y bellotas con un degradado de verdes. La tipografía, como siempre, Bernhard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carteles de película&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La industria cinematográfica alemana se volcó en la guerra. Las productoras Bild-und Filmamt (Bufa) y Universum-Film Aktiengessellschat (Ufa), controladas ambas por la sección militar del Ministerio de exteriores alemán, se dedicaron casi exclusivamente a la creación de películas y documentales de guerra con fines propagandísticos, donde el subgénero gráfico también tuvo su rol. El poster se convirtió en el reclamo, y su creación se dejó en manos de los creativos comerciales. Hans Rudi Erdt fue el más destacado y prolífico. Creó decenas de carteles para películas y documentales de guerra. El Somme, las campañas de Mackensen en el frente oriental y la guerra aérea fueron algunos de sus trabajos más logrados. Erdt, sin embargo, fue más reconocido por sus carteles relacionados con la guerra submarina. De entre estos, figura en primer lugar el que hizó para el documental 'UBoote heraus'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/?action=view&amp;amp;current=ErdtU-Booteheraus-1.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/ErdtU-Booteheraus-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título completo del documental era &lt;em&gt;U-Boote heraus! Mit U-Boot 178 gegen den Feind&lt;/em&gt;. Producido por la BUFA en 1917 tenía una duración de unos 41 minutos y relataba las peripecias del submarino U-178. Pero, sin duda, lo más recordado este documental fue su cartel que como un epítome condensaba toda la puesta en escena del Plakatstil para el cartel de propaganda.&lt;br /&gt;Centralidad argumental: figura de un oficial con gesto intenso observando a través del periscopio como se hunde el barco torpedeado. Sencillez cromática: con una paleta limitada a negros y azules con ligeros toques de rosa para marcar la graduación del oficial. Escenarios cuasi minimalistas utilizando la tipografía como elemento constructivo y un mensaje rotundo fortalecido por la fuerza visual de la composición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adaptación del &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; a la propaganda bélica fue total y perfecta. Su evolución no requirió grandes arreglos estilísticos. Podría decirse que solo consistió en transponer los motivos bélicos sobre los comerciales y ajustarlos a un cromatismo menos histriónico y más feldgrau, en clara referencia al color de los uniformes de la infantería alemana. Estilismos a parte, el gran triunfo del &lt;em&gt;Plakatstil&lt;/em&gt; en este periodo fue la fidelidad a sus principios. La sobriedad y sencillez de las obras de Hohlwein y Erdt casaron perfectamente con un nuevo tipo de propaganda visual, que debía ser ante todo directa y sencilla. El cartelismo alemán de la Primera Guerra Mundial no poseyó la fuerza persuasiva e incluso coarcitiva del cartelismo aliado, en especial el británico, pero sus artistas fueron fieles a los nuevos aires de primar lo visual por encima de lo textual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;Fuentes:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rademacher, Hellmut. &lt;em&gt;Masters of German poster art&lt;/em&gt;. NY : Citadel Press, 1966.&lt;br /&gt;- Walton Rawls. &lt;em&gt;Wake Up, America. World War I and the American Poster&lt;/em&gt;. Abbeville Press, 2001.&lt;br /&gt;- Weill, Alain. &lt;em&gt;The Poster : a worldwide survey and history&lt;/em&gt;. Boston : G.K. Hall,1985.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Plakatkunst international.&lt;/em&gt; Berlin : Frölich &amp;amp; Kaufmann, 1985. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3118690186853281152?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3118690186853281152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3118690186853281152' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3118690186853281152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3118690186853281152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2012/01/erdt-holhwein-gipkens-co-el-plakatstil.html' title='Erdt, Holhwein, Gipkens &amp; co., el Plakatstil en la propaganda gráfica alemana durante la Primera Guerra Mundial'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Plakatstil/th_BernhardWegzumFrieden.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1196950931497186399</id><published>2012-01-10T12:44:00.000-08:00</published><updated>2012-01-10T13:04:56.236-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><title type='text'>La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (II)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/12/la-butte-de-vauquois-la-guerra-bajo.html"&gt;La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (I)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/?action=view&amp;amp;current=xx-Vauqsteilhang.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/xx-Vauqsteilhang.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Trincheras bajo tierra&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Julio de 1915. El desastre del 6 de  junio obliga a la reflexión. La realidad comienza a imponerse y los  medios para acabar con el enemigo a agotarse. Durante la fortificación y  atrincheramiento de las posiciones, tanto en la parte superior de la  loma como en las pendientes, las unidades de ingenieros y zapadores se  han percatado de un hecho: el terreno es facilmente perforable. Además,  tanto los refugios como las galerías excavadas son resistentes a los  bombardeos de gran calibre. La solución al estancamiento parece clara.  Si es imposible derrotar al enemigo en la superfície, por qué no  sepultarlo haciendo que ceda el suelo bajo sus pies? Los  mandos no tienen nada objetar, bien al contrario. Al poco, cientos de  zapadores de ambos ejércitos inician una frenética e interminable  carrera por cavar kilómetros y kilómetros de galerias con el objeto de  situar cargas explosivas y así sepultar al enemigo que descansa  tranquilamente en sus trincheras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La guerra de minas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La guerra de minas en Vauquois tomará  un cariz diferente que en el resto del frente occidental. Mientras en  otros sectores, la mina es un elemento más de desorganización del  sistema defensivo que una arma de destrucción masiva, en Vauquois este  tipo de guerra tiene un solo objetivo: sepultar al enemigo bajo tierra y  ocupar su posición.Cuando estalla el conflicto en 1914 el  uso de las minas no es nuevo. No obstante, el estancamiento de la  guerra en 1915 le da un nuevo y "mejorado" impulso. La guerra de  minas en la butte de Vauquois estará marcada por tres factores,  principalmente: la composición geológica del terreno, los explosivos y  el único objetivo de aniquilar al enemigo costase lo que costase. El  pueblo de Vauquois estaba sobre un terreno compuesto de roca  sedimentaria silícea de orígen fósil. Conocida como la 'gaize de  l'Argonne', su naturaleza permeable y dúctil permitía la rápida  proliferación de construcciones bajo tierra sin excesivos esfuerzos  técnicos. De hecho, en múltiples galerías alemanas no fue necesario el  apuntalamiento con bigas u otros soportes. En los más de tres años que  duró la guerra subterránea bajo la loma de Vauquois se excavaron más de  22 kilómetros de galerías, pozos y refugios, alcanzando algunos de ellos  los cien metros de profundidad. La loma de Vauquois se convirtió en un  enorme hormiguero, hasta el punto de albergar en determinados momentos a  más de 2.000 soldados. La planificación de este nuevo entramado fue tan  meticulosa que muchas de las galerías excavadas se destinaron a la  logística del trabajo minero (galerías para vagonetas, refugios para  todo tipo de utensilios, etc.) que como simple depósito de explosivos. A  pesar de la cuidadosa preparación y puesta en práctica, el modus  operandi era muy sencillo. Se trataba de excavar una galería que  corriese por debajo de las líneas enemigas y que en el extremo final, en  forma de enorme silo, se dispusiese  una brutal cantidad de explosivos. Los suficientes para volar y  derrumbar el terreno justo encima y enterrar así a los contingentes  enemigos que se encontrasen en ese lugar en el infausto momento. Para  ello, tanto la disposición del 'silo' como la cantidad de explosivos  depositados tenían que estar acorde según el objetivo fijado.&lt;br /&gt;En el caso de los explosivos, los avances de la ciencia habían sido  múltiples, siendo la cheddita, la melinita y la dinamita los explosivos  más utilizados para este tipo de combate. Las directrices de los altos  mandos estaban muy claras. La guerra industrial volvía a mostrar su lado  más atroz, como si tuviese otro !!! Así, los dos ejércitos se  enzarzaron en una espeluznante carrera de destrucción sin  parangón: miles y miles de metros cúbicos de tierra excavados bajo los  pies del enemigo y cantidades ingentes de explosivos para enterrar al  enemigo. Vivo o muerto era lo de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La luna de Francia&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La cronología de la guerra de minas en  Vauquois está claramente marcada por la disposicíón de los cráteres,  tanto por su localización como por su extensión. A pesar de las ventajas  geológicas del terreno, la guerra subterránea no dio su  pistoletazo hasta finales del invierno de 1916 (marzo). El 3 de marzo de  1916 los alemanes inauguran la temporada de minas en Vauquois. Hacen  estallar una mina de unas cinco toneladas en la parte este del pueblo.  Resultado: 11 muertos franceses y otros tantos heridos. Los franceses  estaban alerta y preparados. Replican el 23 de marzo. A las 9 15 h. de  la mañana detonan una mina mayor: 12 toneladas de cheddita en la  posición fortificada que tienen los alemanes en lo que había sido la  iglesia de Vauquois, a unos treinta metros de la primera línea francesa. Mueren 30 soldados alemanes dentro de un cráter de 12 metros de  profundidad. La funesta lista se amplía. Pero los alemanes no ceden, al  contrario. Sacando fuerzas de flaqueza, contraatacan y logran llegar a  las posiciones francesas infliendo numerosas bajas. La balanza sigue  igual, aunque con menos trincheras en la superfície. El infierno toma  fuerza de cueva, e intentando emular  a la batalla de Verdun que se libra a unos pocos kilómetros, los dos  contendientes se enzarzan en una lucha sin cuartel y silenciosa.&lt;br /&gt;Turno de los alemanes. Esta vez se superan. El 14 de mayo detonan 60  toneladas de Westfalita al oeste de la loma de Vauquois. Las bajas  francesas superan el centenar. La practica totalidad de la 9º compañía  del RI 46º y de la 5ª compañía del 1r regimiento de ingenieros se  volatiliza, así como gran parte de las primeras y segundas línea  francesas en esa parte de la loma. La explosión es tan brutal que el  cráter resultante es de unos 30 metros de profundidad y de unos  setenta metros de diámetro !!! El estallido de la mina, la mayor de  todas las que estallarán, se escucha a decenas de kilómetros. Verdun ya  no es la única pesadilla.&lt;br /&gt;Durante 1916 se suceden las minas y  las explosiones. La carrera sigue siendo la misma: más profundidad y más  potencia. Pero el trabajo de contramina es igualmente eficiente y  muchas se desbaratan. Los estetoscopios son un gran aliado en la  búsqueda de los mineros silenciosos.&lt;br /&gt;En 1917 continuan las tablas. No hay manera de desalojar al enemigo, ni  de aniquilarlo. La solución final es volar por completo la loma. Ambos  parecen estar de acuerdo. Los franceses eliminarán un puesto de  observación, y los alemanes dejarán el camino expedito hacia el valle  del Mosa. Pero la realidad vuelve a imponerse. Los franceses no están en  su mejor momento, es 1917 y los efectivos no sobran precisamente. Los  alemanes deciden abrir tres pozos a unos profundidad de unos 100 metros,  pero cuando están prácticamente acabados desisten en vísperas de las  ofensivas de marzo de 1918. La importancia estratégica de la loma de  Vauquois ya es secundaria y la guerra de minas finaliza en abril de  1918. En verano, los franceses ceden la posición a unidades italianas, y  éstos al poco la dejan al ejército norteamericano que la acabará  tomando totalmente a finales de septiembre en una ofensiva sangrienta.  Acabada la guerra, los supervivientes convertirán la loma de Vauquois en  un mito. Aún así, la sombra de Verdun es demasiado alargada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Epílogo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Durante  tres años largos han habido unas  540 explosiones (más de trescientas francesas) y se han utilizado más de  un millar de toneladas de explosiones. La loma ha perdido 18 metros de  altitud desde que se iniciaron los combates y la cifra de muertos está  acorde con la destrucción de la posición. Se calcula que han dejado la  vida en Vauquois, entre ofensivas y minas, unos 10.000 soldados. Los  franceses corren con la peor parte, aunque el Alto mando francés lo  camufla como una victoria: se ha logrado frenar al enemigo. Los  cementerios, sin embargo, son tozudos. Solo en el Cimetière nationale de  la Maize hay enterrados 4.300 soldados franceses caidos por la butte de  Vauquois. Son los conocidos como 'ceux de Vauquois', los que estaban en  Vauquois. Los alemanes enterraron a los suyos en el Soldaten Friedhof  de Cheppy. A pesar de ambos cementerios, gran parte de los muertos se  quedó ahí, bajo la loma de Vauquois, como monumento a la barbarie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Fuentes:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Feriet, René Ernest Louis. La Butte de Vauquois. Paris : Payot, 1938.&lt;br /&gt;- Girard, Georges. Les Vainqueurs. Paris : Ed. de la NRF, 1924.&lt;br /&gt;- &lt;a href="http://www.archive.org/details/fromvauquoishil01kenagoog"&gt;Kenamore, Clair. From Vauquois Hill to Exermont: A History of the Thirty-fifth Division of the AEF. Guard Pub., 1919.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- Schnitz, André. Sous la rafale. Paris, Barcelona : Bloud &amp;amp; Gay, 1918.&lt;br /&gt;- &lt;a href="http://argonne1418.com/photos-depoque/vauquois/"&gt;Argonne 1914-1918&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- &lt;a href="http://www.premiere-guerre-mondiale-1914-1918.com/vauquois-19-71.html"&gt;Vauquois&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1196950931497186399?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1196950931497186399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1196950931497186399' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1196950931497186399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1196950931497186399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2012/01/la-butte-de-vauquois-la-guerra-bajo.html' title='La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/th_xx-Vauqsteilhang.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-5316788277407545664</id><published>2011-12-31T02:14:00.000-08:00</published><updated>2011-12-31T02:28:15.374-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><title type='text'>La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/?action=view&amp;amp;current=Vauquois1.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 720px; height: 461px;" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/Vauquois1.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La butte de Vauquois, aôut 1915. François Flameng&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando  los hombres del 2º batallón al mando del coronel James E. Rieger  coronaron los restos de la loma de Vauquois (la butte de Vauquois)  no imaginaban que se encontraban sobre kilómetros y kilómetros de  galerías subterráneas. Era el 27 de septiembre de 1918 y según los  informes oficiales, el golpe de mano fue tan notorio que llovieron todo  tipo de menciones. El propio Rieger fue bautizado como el 'héroe del  Argonne' por la prensa, y condecorado con la Cruz de guerra francesa y  el Corazón púrpura por heridas de guerra. Lo que James E.  Rieger desconocía era que bajo la posición capturada yacían otros tipo  de héroes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La loma deseada&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La butte de Vauquois, que tomaba  el nombre de la localidad homónima, se encontraba a unos  treinta kilómetros de Verdun. La altura del promontorio,  unos 300 metros, y su situación privilegiada en el valle de la Mosa, con  el bosque del Argonne al oeste y el sector de Verdun al sudeste, le  otorgaban un valor especial como observatorio natural de las líneas  férreas (Châlons-Verdun) y viarias de la zona.&lt;br /&gt;Estallada  la guerra y con el brutal empuje alemán, el IIIr Cuerpo francés de  Sarrail se vé obligado a retirarse en la línea del Mosa y en el  sector norte del Argonne. La nueva línea parece segura, es el 30 de  agosto. Sin embargo, la apisonadora alemana no cesa y 2 de septiembre el  mando francés decide un repliegue en todo el frente. Los alemanes  llegan a la zona al día siguiente. El 3 de septiembre ya peligra la loma  de Vauquois. Los habitantes que se creían a salvo  con la primera línea defensiva son evacuados del pueblo de Vauquois. 170  lugareños y los restos de las unidades del 82º RI abandonan el pueblo  la noche del 3 al 4 de septiembre. Jamás volverán a verlo. Los alemanes  les pisan los talones. El Vº Ejército alemán del Kronprinz Wilhelm, con  los cuerpos XIII y XIV pivotan sobre Verdun para caer sobre el sector  oriental del Argonne y completar un movimiento de tenaza sobre el  ejército francés. El 11, sin embargo, sucede el milagro. Los efectos de  la batalla de la Marne, y el posterior retroceso alemán cambia las  tornas. El IIIr ejército de Sarrail, junto con el 15º cuerpo del general  Espinasse pone en jaque al Vº alemán, que hostigado y perseguido se  retira. Esta vez las comunicaciones ferroviarias han jugado a favor de  los franceses. El 15 de septiembre las tropas alemanas se establecen en  la línea Apremont - Montfaucon, con el extremo más oriental en la zona  de Gercourt. Días antes, la 9ª division francesa ha vuelto a tomar  posiciones en el sector de Vauquois.&lt;br /&gt;La importancia estratégica no merma,  al contrario, toma una transcendencia vital con visos a un ataque al  saliente de Verdun. El 24 de septiembre los alemanes atacan la loma con un importante despliegue de la artillería. Los batallones franceses 1º y  2º del 82º RI son incapaces de mantener la posición y son superados por  las tropas de la 33ª DI alemana, que han avanzado con una facilidad  pasmosa gracias a la pasividad de la artillería francesa. Entre muertos y  heridos los franceses dejan en la loma unas doscientas bajas. Son las  primeras de miles. Lo peor, sin embargo, está por venir. Ese mismo día,  los alemanes capturan Saint-Mihiel y cierran aún más la soga sobre  Verdun. Solo la participación 'in extremis' del Ir Cuerpo de Dubail salva la situación. El frente se estabiliza el 25 de septiembre. La nueva línea de frente es Boureuilles - Vauquois - la Buanthe.&lt;br /&gt;La situación es muy delicada en el  extremo oriental del frente francés. El saliente de Verdun es ya una  ratonera. La línea férrea hacia Châlons ha sido cortada y el envío de  tropas y suministros al bastión de Verdun comienza a resentirse  seriamente. La posesión de la loma de Vauquois confiere a los alemanes  una enorme ventaja táctica dada su privilegiada situación como atalaya  de observación del Argonne y del valle de la Mosa. Los alemanes no estan  dispuestos a perder semejante posesión y convierten la loma en  una fortaleza inexpugnable. Cavan refugios bajo la ductil roca silícea  que conectan con un dédalo de galerías subterráneas. En la superfície,  las ruinas de las casas que todavía permanecen en pie son también  fortificadas con troneras y otras estructuras defensivas. En la ladera  norte, parapetados por la propia mole, las tropas alemanas han  aprovechado la orografía del terreno y la pendiente para crear un  impresionante sistema de trincheras. Por si fuera poco, la situación  aislada de la loma permite que la artillería alemana proteja la posición  desde los bosques de Cheppy, Montfaucon y el del Argonne. Los nidos de  ametralladora y el emplazamiento de minenwerfer del ejército  alemán apuntan hacia los pocos barrancos y sendas que no estan a campo  abierto. El acceso es muy difícil, y cualquier intento de tomarla sin  una acción coordinada de la artillería y la infantería es un  suicidio sin sentido. Y eso será lo que sucederá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/?action=view&amp;amp;current=vauquois6.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/vauquois6.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Vertiente norte de la loma: posiciones alemanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;1915: febrero-marzo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Hasta el febrero, y sin el apoyo  óptimo de la artillería, los franceses lanzan una serie de infructuosos e  inútiles ataques a la bayoneta que apenas permiten recuperar parte de  la vertiente sud de la loma. Las bajas para conseguir instalarse en un  sector tan caliente son innumerables. Mantener la posición meridional de  la butte, bajo el incesante hostigamiento de la artillería alemana,  sin apenas contrabatería, es una heroica estupidez. Decidido a aliviar  la situación, el Grand Quartier Général de Joffre planea para la semana  del 28 de febrero al 4 de marzo una gran ofensiva para expulsar a los  alemanes de la loma. Lo consiguen a medias, las tropas alemanas reculan y  se parapetan en la pendiente norte de la loma, los franceses capturan  la totalidad de la vertiente sur y parte de la ruinas adyacentes. Lo  peor, como siempre, es el precio en vidas. En cinco días de combate han  muerto o desaparecido más de tres mil hombres. Se impone una leve tregua.&lt;br /&gt;El sacrificio de miles de soldados  franceses permiten a la 10ª DI del general Valdant proteger con mayor  seguridad sus posiciones. Se construyen trincheras y refugios a  semejanza de sus contendientes de la cara norte. Los alemanes, ante el  martilleo contínuo de la artillería francesa, deciden construir una triple red de galerías que unan sus trincheras de ladera con las ruinas del pueblo, que son la línea de vanguardia. La guerra de posiciones se  preve larga y dura. Los días de calma tensa que siguen al 5 de marzo  permiten a ambdos mandos elaborar informes de la situación. Las  conclusiones son similares: no es posible desalojar al enemigo de un  terreno tan poco propicio como una pendiente opuesta sin el sacrificio de miles de hombres, y sin garantías de éxito.&lt;br /&gt;La ausencia de grandes ofensivas no frena otro tipo de operaciones como las patrullas de hostigamiento  nocturnas o los golpes de mano, en algunos casos con el efecto sorpresa  de los terroríficos lanzallamas. Si bien es cierto que estas acciones  son temidas por el enemigo, no dejan de tener una importancia  más simbólica que real. La guerra de posiciones que se vive en la loma  de Vauquois desde inicios de 1915 exige otro tipo de estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Llamaradas: marzo-junio de 1915&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La gran tregua dura bien poco. El 22 de marzo los alemanes lanzan un ataque sobre las líneas francesas. El punto: las ruinas de la  iglesia de Vauquois. No es una escaramuza como las demás. Ni es bajo el  manto de la noche, ni durante las brumas de la primera mañana. Es al  mediodía, con la mayoría de trincheras repletas de soldados que buscan  algun rayo de sol después de una noche invernal. Los alemanes, provistos  de lanzallamas y granadas incendiarias, se infiltran en algunas  posiciones francesas donde vierten una especie de alquitrán líquido que  posteriormente inflaman con las granadas. En un primer momento de  sorpresa, gran parte de las tropas francesas huyen despavoridas hacia  retaguardia permitiendo a los alemanes ocupar parte de la línea francesa  cercana a la iglesia. No obstante, y después de unos minutos de pánico y  desconcierto, zapadores franceses logran pulverizar las llamas y parte  del líquido inflamable. Al poco y viendo que la ofensiva se ha frenado  en seco, la infantería francesa vuelve a la línea y los alemanes son  rechazados hacia sus trincheras. El ataque alemán solo ha sido un gran  susto, apenas tres horas de combates y algunas quemaduras entre la  soldadesca francesa.&lt;br /&gt;Turno de los franceses. Los primeros días de junio sus líneas son  un hervidero. Se prepara un ataque, que se cree definitivo. Los  lanzallamas serán los protagonistas. No gustan al soldado de a pie, lo  asustan y además lo consideran poco civilizado. Pero de momento es la  única opción de abrir brecha. Para ello, el Grand Quartier Général  recluta a unos 50 bomberos de París que se incorporan al 1r regimiento  de los ingenieros de Vauquois, los engins spéciaux. Estarán apoyados por  unidades de los RI 31 y 76, así como dos compañías del regimiento de  ingenieros, la 1ª y la 3ª. El objetivo: abrasar a los alemanes de  primera línea, ocuparla y seguir con el avance. La víspera del ataque, 5 junio, llegan a la butte de Vauquois 18  nuevos lanzallamas, modelos Schilt L1. Los bomberos apenas experiencia  han tenido con ellos. A las dos de la tarde del día 6 de junio comienza  el ataque con un potente bombardeo sobre las líneas alemanas. La loma es  martilleada sin cesar. Los alemanes replican a las seis de la tarde.  Las posiciones francesas son duramente castigadas. Con los primeros  obuses, dos lanzallamas quedan fuera de combate. Se masca la tragedia.  La artillería germana castiga la estrecha Tierra de Nadie, de forma que  el apoyo de infantería que han de ofrecer los hombres del 31º no puede  acercarse a las líneas enemigas. Las cosas aún pueden ir a peor.  Comienza a caer la noche y el viento cambia de dirección, soplando hacia  las líneas francesas. A las ocho y diez de la tarde se da la orden de  ataque a los bomberos. En un primer momento, el fuego de los lanzallamas  penetra en las líneas alemanas, pero es un solo un instante. Momentos  después una potente ráfaga de viento devuelve las llamas a las  posiciones francesas. Aquí algunos de los testigos se contradicen. Los  unos dicen que el error fue elevar tanto la manguera. Otros, sin  embargo, opinan que la tragedia ocurrió porque las llamas alcanzaron un  depósito de municiones alemán que devolvió parte del fuego. La  conclusión fue que las trincheras repletas de bomberos e infantería se  convirtieron en un mar de fuego que abrasó sin piedad a sus ocupantes.  Pero no solo eso: el altísimo calor hace explotar las municiones,  provocando el pánico total en toda la línea francesa. Las escenas son  dantescas. Es el sálvese quién pueda. Los oficiales amenazan con sus  armas a los soldados que huyen, a pesar de todo. Y para colmo, los  alemanes, que han logrado aguantar el ataque, se lanzan al contraataque  rematando a los moribundos y ocupando algunas de las posiciones  abandonadas por la infantería francesa. Con parte de la loma aún en  llamas, el balance es tragico. Solo los franceses han perdido a más de  una treintena de hombres y tienen más de un centenar de heridos graves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua en: La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (II)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-5316788277407545664?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/5316788277407545664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=5316788277407545664' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5316788277407545664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5316788277407545664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/12/la-butte-de-vauquois-la-guerra-bajo.html' title='La butte de Vauquois: la guerra bajo tierra (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vauquois/th_Vauquois1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-5401451152406097387</id><published>2011-08-15T05:56:00.001-07:00</published><updated>2011-08-15T06:46:46.427-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Curiosidades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa y Gran Guerra'/><title type='text'>La Kadaververwertungsanstalt, o el arte de hacer pastillas de jabón con cadáveres de soldados alemanes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Punch.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 553px; height: 709px;" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Punch.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jabón y sebo hecho a base de cadáveres de soldados alemanes  caídos en el frente. Increíble, pero cierto. Esta 'historia para no dormir' fue  una de las mejores 'perlas' que el War Propaganda Bureau (WPB) de Charles  Masterman logró inventar y, peor, vender a la prensa británica y mundial.&lt;br /&gt;La espeluznante historia del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kadaververwertungsanstalt&lt;/span&gt; (Fábricas  para la transformación de cadáveres) apareció publicada en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Times&lt;/span&gt; y el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Daily  Mail&lt;/span&gt; a mediados de abril de 1917. Ambos medios, propiedad de Lord Northcliffe,  fueron utilizados por el WPB y, especialmente, por el gobierno británico de  Lloyd George para castigar todavía más a la ya denostada Alemania, en términos  informativos. La tesis de Dilke de los 'cables submarinos británicos como la  mejor de las fortificaciones británicas' cobraba sentido. El artículo del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The  Times&lt;/span&gt; 'Germans and their dead' 'solamente' se hacía eco de un breve aparecido  en el periódico belga &lt;span style="font-style: italic;"&gt;L'Independance belge&lt;/span&gt; (publicado en el Reino Unido) que a  su vez había recogido la notícia de otro diario belga, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Belgique&lt;/span&gt;, editado en  Holanda, que había 'transcrito' una noticia del diario alemán &lt;em&gt;Berliner  Lokal-Anzeiger&lt;/em&gt; que hacía referencia al uso de cadáveres para la fabricación  y manufactura de grasas de tipo animal.&lt;br /&gt;La cuestión, y aquí radica parte del  'enigma' es que mientras que el breve del diario alemán contenia apenas  cincuenta palabras, el suceso en el medio belga ocupaba más de quinientas. Y lo  más importante: que mientras el breve alemán se refería a animales de carga  (caballos, mulas u otros), los belgas lo convirtieron en 'carne humana'.&lt;br /&gt;La historia se situaba en la localidad francesa de Evergnicourt  donde un testigo informó de la descarga contínua de cadáveres de soldados  alemanes que eran trasladados a una fábrica de transformación de grasas animales  para su 'procesamiento'. El producto final, corroboraba el testigo, eran  pastillas en forma de jabón que posteriormente servirían para la elaboración de  explosivos. La crónica, además, cobraba sentido dada la creciente y acuciante escasez de  estos materiales por el bloqueo británico contra los imperios  centrales.&lt;br /&gt;El 'cuento de terror' ya circulaba sin freno. La prensa  internacional, concretamente el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New York Times&lt;/span&gt;, se hizo eco de la macábra  notícia. Era el 20 de abril. Curiosamente, los Estados Unidos de América habían  declarado la guerra a Alemania el 6 de abril. Los aliados habían vuelto a ganar  la guerra informativa, y el público norteamericano no podía dudar ante semejante  atrocidad: cadáveres de soldados convertidos en sebo y glicerina.&lt;br /&gt;El relato de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kadaververwertungsanstalt&lt;/span&gt; no se limitó solamente a  las grandes cabeceras. Semanarios de actualidad, magacines ilustrados y  publicaciones de tipus humorístico hicieron su 'agosto' particular con la  historia de los 'soldados convertidos en jabón'. Una de las publicaciones en  extraer mayor jugo fue la británica &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Punch&lt;/span&gt; que aprovechaba cualquier suceso de  entidad para convertirlo en una tira cómica, siempre con grandes repercusiones  mediáticas. Tal y como se ve en la ilustración que abre el post, la  mayestática y omnipotente figura del Kaiser Wilhelm II señala el destino  final del inocente soldado que se encuentra a su lado, y le indica que vivo o  muerto cumplirá su deber con la patria.&lt;br /&gt;El episodio de los cadáveres convertidos en sebo llegó a los  círculos políticos, incluso llegó a debatirse su veracidad en la Casa de los  comunes británica. Allí, bajo la estricta supervisión del Subsecretario del  Foreign Office, Lord Robert Cecil, se declaró que el gobierno británico no tenía  ningún argumento, a banda de los publicados en los medios, para dar por cierta semejante historia. Concluía, además, que había recibido una nota del gobierno  alemán donde se negaban los hechos.&lt;br /&gt;Aunque la cuestión fue diluyéndose a tenor de los  acontecimientos militares sucedidos en 1917, no cabe duda de que la 'historia de  los cadáveres alemanes' tuvo una gran repercusión mundial y consiguió los frutos  esperados. La idea que subyacía bajo la escabrosa actividad de transformar  cuerpos en sebo seguía la constante del WPB que buscaba ante todo, y costase lo  que costase, describir y identificar Alemania como un pueblo incivilizado,  bárbaro y carente de las normas más básicas de humanidad.&lt;br /&gt;Pasada la guerra, en 1925, la historia volvió a salir a la  luz. Aunque con informaciones controvertidas, y luego negadas por él mismo,  parece que el que fuera Jefe de la Inteligencia militar británica, el  general John Charteris asumió la 'paternidad' del bulo durante unas conferencias  realizadas en los Estados Unidos. Durante una de ellas, parece ser que relató  cómo manipuló dos imágenes en que en una se observaba como descargaban cadáveres  de soldados alemanes, mientras en otras se veía como transportaban caballos  muertos para su procesamiento en abonos o fertilizantes.&lt;br /&gt;Charteris evidentemente lo negó todo, sin aclarar nada. El caso  volvió otra vez al Parlamento británico y volvió a cerrarse de forma definitiva  negando cualquier veracidad al asunto. Cuentan los testigos que oyeron a  Charteris, que éste buscaba, ante todo, el apoyo chino contra Alemania, por su veneración por los muertos. Tampoco se sabrá si esto último era cierto.&lt;br /&gt;Lo único  contrastable fue que los aliados ganaron otra batalla propagandística y que  aumentaron la nòmina de atrocidades que los alemanes jamás  cometieron.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dilke&lt;/span&gt;, Charles. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imperial defence&lt;/span&gt;. Westminster : Constable &amp;amp;  Co., 1897.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Knightley&lt;/span&gt;, Phillip. &lt;em&gt;The First  Casualty: The War Correspondent as Hero and Myth-Maker from the Crimea to  Kosovo&lt;/em&gt;. Johns Hopkins University Press. 2002.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Taylor&lt;/span&gt;, Phillip. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Munitions of the Mind. A history of propaganda  from the ancient world to the&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;present era&lt;/span&gt;. Manchester, 1995.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-5401451152406097387?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/5401451152406097387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=5401451152406097387' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5401451152406097387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5401451152406097387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/08/la-kadaververwertungsanstalt-o-el-arte.html' title='La Kadaververwertungsanstalt, o el arte de hacer pastillas de jabón con cadáveres de soldados alemanes'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6554279784953225536</id><published>2011-07-24T04:21:00.000-07:00</published><updated>2012-01-31T09:55:40.120-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1915'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Serbia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (III)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/07/vladimir-becic-el-pintor-de-la-retirada_10.html"&gt;Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (II)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/?action=view&amp;amp;current=DescansVladimirBeci.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/DescansVladimirBeci.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;La división Šumadija, como el resto de divisiones del ejército serbio se organizaba a través de los distritos militares, como por ejemplo BDurante la primavera de 1915, Becić realizó una serie de acuarelas al natural de diversos oficiales y soldados de la llamada Division Šumadija (&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Choumadia&lt;/span&gt; en francés). elgrado, Niš, Valjevo, Novi Pazar o Pristina. De cada una de las regiones o distritos militares se formaban diversas unidades. De la Šumadija se incorporaron soldados que irían al 1º o 2º Ban, como al 3º. Los retratos de Becić de la división Šumadija ilustran a soldados de infantería, caballería u oficiales, suboficiales o incluso territoriales.&lt;br /&gt;La serie completa de la Šumadija la forman diez acuarelas. Algunas de ellas fueron publicadas con el estudio a lápiz, superponiendo la acuarela para mostrar el trabajo del artista. De los diez, solo en dos se concentran el genuino estilo del artista croata y el mensaje subliminal. El mensaje que Becić intenta expresar a lo largo de su opus belica es mostrar al ejército serbio como el reflejo de un pueblo sufrido y sufriente en la adversidad, agravada aún más por los reveses militares de 1915. Su trabajo plástico sintetiza los trazos físicos de una nación (eslava) con el carácter resistente y estoico de un pueblo en lucha. No se sabe si Becić estuvo en contacto con la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt; antes de 1915, su trabajo parece corroborar esa posibilidad. Sus dibujos tienen una clara intencionalidad, no solo de mostrar el sufrimiento de la guerra, sino de mostrar a Francia y al mundo entero el carácter de un pueblo ante sus horas más amargas. Sus dibujos y acuarelas tienen más de epitafio que de memoria visual. Las fotografías que tomó tienen un propósito testimonial, sus pinceles, por el contrario, reflejan el alma serbia.&lt;br /&gt;Becić busca, describe y abusa de rasgos faciales relacionados con el mundo eslavo: miradas límpidas y fijas, aunque hundidas en cuencas abismales, cráneos robustos, pómulos y zigomáticos exagerados, así como bigotes prominentes. El uso de todos estos elementos se concentran - especialmente - en tres de los retratos realizados para la "serie Sumadija".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El veterano de las tres guerras balcánicas, el teniente y el soldado del 10º regimiento recogen todos estos elementos, pero reflejan sobretodo una de las ideas que Becić pretende mostrar al mundo: la determinación del pueblo serbio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/?action=view&amp;amp;current=Veter.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/Veter.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En el caso del veterano, esa sensación de voluntad inquebrantable se localiza en la mirada. Una mirada fija, con el ceño fruncido, con la vista en el horizonte. Becić se explaya en las miradas y en los gestos faciales. Si bien el busto es una acuarela, la mínima construcción del uniforme deja en evidencia que lo que el artista quiere destacar es el rostro. La mirada y la gestualidad facial del veterano es absolutamente minuciosa y detallista. Dos detalles: la definición de las pupilas y las "patas de galo".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/?action=view&amp;amp;current=Tinent.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/Tinent.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Si la determinación del veterano se describe a través del rostro, Becić opta por el movimiento en los otros dos dibujos. En ambos casos, tanto el teniente como el soldados están en posición de combate. El primero dirigiendo una carga o ataque, el otro parece estar más a la defensiva. Nótese otra vez el grado de detallismo de los rostros en comparación con otras partes del cuerpo. En el caso del soldado se nota muy claramente. La acuarela del teniente parece un estudio de otra escena donde se ven al mismo personaje con otros dos soldados en plena carga. En ella, el rostro de perfil del teniente (en primer plano) es el ejemplo más claro de todo lo comentado anteriormente: el movimiento, la mirada fija en el horizonte y la gran expresividad facial como elementos que "dibujan" el espíritu batallador e irreductible de un pueblo y un ejército. La escena es un producto para el público internacional. El doméstico vive la dura realidad de la derrota.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Fuentes:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt;. Janvier-février 1916.&lt;br /&gt;Šuvaković, Miško. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Impossible histories: historical avant-gardes, neo-avant-gardes, and post-avant-gardes in Yugoslavia&lt;/span&gt;, 1918-1991.&lt;br /&gt;Tonković, Zdenko. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Vladimir Becić&lt;/span&gt;. Društvo povjesničara umjetnosti SR Hrvatske, 1988.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6554279784953225536?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6554279784953225536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6554279784953225536' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6554279784953225536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6554279784953225536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/07/vladimir-becic-el-pintor-de-la-retirada_24.html' title='Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Vladimir%20Becic/th_DescansVladimirBeci.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1959778897946401389</id><published>2011-07-10T11:59:00.000-07:00</published><updated>2011-07-10T12:57:42.446-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1915'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (II)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/07/vladimir-becic-el-pintor-de-la-retirada.html"&gt;Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (I)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_6645063transporte.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i1209.photobucket.com/albums/cc400/McOdolio/Transporte.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 599px; height: 430px;" src="http://i1209.photobucket.com/albums/cc400/McOdolio/Transporte.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Transporte de heridos sobre un carro macedonio", otro dibujo al natural, es una mirada omnisciente a la tragedia. Desde una cuneta del camino, Becić y el espectador son testigos de la dureza de la derrota. No solo para los que pueden valerse por si solos, sino para aquellos los heridos que a su pesar anímico han de añadir la impotencia física y el dolor. En el "Transporte de heridos", como en los dos dibujos siguientes, se reflejan los dos valores más paradigmáticos del trabajo de Becić sobre la retirada y derrota serbia. La resistencia estoica y la dignidad de un pueblo ante la adversidad son ... que el artista quiere mostrar al mundo. El tono dramático del dibujo provocan, en cierta manera, una catarsis que puede llevar al espectador a sentir una gran admiración por el drama serbio. La misericordia no tiene lugar, solo la admiración por un pueblo que lleva con enorme dignidad el infortunio de saber derrotado, pero no vencido. Y esa es la idea que intenta Becić imprimir en sus dibujos y acuarelas.&lt;br /&gt;Su principal interés reside en mostrar al mundo el impresionante porte del pueblo serbio a pesar de la derrota. Las testas cabizbajas, las espaldas encorvadas, los pies medio hundidos en la nieve de los soldados en retirada. Todo ello es una mezcla de resignación y dignidad. Parece como si el dibujante, augurio del destino serbio, supiese de antemano que Serbia volvería a levantarse de sus cenizas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-Ep2Is908zIo/Thn8EMCwCtI/AAAAAAAAAYs/Uvuv0NycN38/s1600/Supervivientes.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 220px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-Ep2Is908zIo/Thn8EMCwCtI/AAAAAAAAAYs/Uvuv0NycN38/s320/Supervivientes.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627806358258584274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los supervivientes de la tercera línea serbia" fue realizado en 1916, a partir de algún croquis al natural. Los cinco supervivientes de la escena, ataviados todos ellos con vestimentas improvisadas para el invierno, formaban parte de las veteranas unidades de reserva. El ejército serbio en 1914 se organizó en tres líneas (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Posivs&lt;/span&gt; en serbio, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Bans&lt;/span&gt; en alemán). Mientras las unidades de las líneas 1ª y 2ª eran tropas preparadas y mínimamente pertrechadas, los hombres de 3ª línea (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ban&lt;/span&gt;) eran en su práctica totalidad reservistas y veteranos de más de cuarenta años de media. Su equipación, por norma general, eran más bien pobre (antiguos fusiles rusos) y con apenas munición. Su aspecto un tanto andrajoso y mísero no es pues una licencia de Becić.&lt;br /&gt;De derecha a izquierda, se puede observar como cada uno de los veteranos supervivientes del batallón serbio representan un actitud o un estado concreto. El primero de la derecha sujeta con determinación su fusil mientras no pierde de vista el camino, en medio de lo que parece una ventisca de invierno. Su mano izquierda, claramente desproporcionada y superlativa respecto a la cabeza, expresa una indisimulada determinación de lucha. El siguiente en formación, cabizbajo y abatido, sujeta con los dos brazos el atillo que se ha hecho con el fusil y las pocas pertenencias que le quedan. Es la clara imagen del cansancio y del sufrimiento. Sus botas, medio hundidas en la nieve, dibujan un movimiento renqueante y vacilante como si, a pesar del esfuerzo, le fuese imposible seguir el ritmo. Por ello, parece como si el primer superviviente por la derecha vigile a su compañero manteniéndose como "escoba" en la formación. La misma misión parece tener el primer superviviente por la izquierda ya que mantiene su mirada hacia atrás, en actitud vigilante hacia el resto del grupo. De porte más airoso, a pesar de sostenerse en un improvisado bastón, mantiene su mirada en el superviviente que parece más agotado. Con su gesto parece inquirirle si es capaz de seguir. Los otros dos veteranos, espacio central de la escena, completan el patético cuadro. Becić es un maestro del claroscuro, y juega perfectamente con las sombras en las caras de los sufridos y veteranos supervivientes.&lt;br /&gt;El ejemplo más claro es el segundo soldado por la izquierda, el que parece ocupa el primer plano. De su rostro, el hueso zigomático (malar) destaca gracias al impresionante trabajo con el claroscuro que logra Becić. La cara del soldado, curtida y de marcadas facciones, le proporcionan una aire de rudeza y resistencia que aportan al grupo ese ingrediente de dignificación que siempre busca el autor en sus trabajos. Un detalle: en "El interrogatorio del rey Pedro", el personaje real también es representado con esa aureola de dureza, gracias -en parte- al "sombra zigomática de Becić".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua en: Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (III)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1959778897946401389?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1959778897946401389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1959778897946401389' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1959778897946401389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1959778897946401389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/07/vladimir-becic-el-pintor-de-la-retirada_10.html' title='Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Ep2Is908zIo/Thn8EMCwCtI/AAAAAAAAAYs/Uvuv0NycN38/s72-c/Supervivientes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6210180650534281575</id><published>2011-07-02T06:16:00.000-07:00</published><updated>2011-07-05T08:05:59.117-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1915'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Serbia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (I)</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-AphQb-bY9zM/Tg8a_F23aHI/AAAAAAAAAYU/TiViBuukPOU/s1600/Becic.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 290px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624744130815420530" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-AphQb-bY9zM/Tg8a_F23aHI/AAAAAAAAAYU/TiViBuukPOU/s320/Becic.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Vladimir Becić, en ruta con el ejército serbio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando Vladimir Becić se alistó en el ejército serbio en el agosto de 1914, poco podía imaginarse que sus pinceles y carboncillos ilustrarían al mundo entero la trágica derrota serbia durante el otoño y el invierno de 1915. De nacionalidad croata, se enroló voluntario para luchar contra los austrohúngaros, pero su experiencia militar fue breve. En 1915, su formación artística, y algún que otro contacto, lo convirtieron en corresponsal gráfico del ejército serbio.&lt;br /&gt;Nacido en 1886 (Slavonski Brod, Croacia), decidió compaginar su pasión por el arte con los estudios de derecho. En 1905, su talento artístico se impuso y abandonó la toga por el lápiz y el pincel. El estudio en Zagreb de Menci Clement Crncić, uno de los fundadores del arte moderno croata, se le había quedado pequeño y decidió dar el salto hacia la bulliciosa Munich. Allí, acudió al famoso estudio de Heinrich Knirr, famoso por realizar treinta años más tarde algunos de los retratos de Hitler más destacados. Knirr alternó las clases en su estudio con la cátedra en la prestigiosa &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Münchener Akademie der bildenden Künste&lt;/span&gt;. Muy probablemente por esta razón, Becić decidió abandonar el estudio de Knirr por las clases en la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Akademie&lt;/span&gt; con Hugo von Habermann.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vladimir Becić fue uno de los numerosos croatas que estudiaron en la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Akademie&lt;/span&gt;. La impronta de este círculo fue tan importante en el arte moderno croata que los propios historiadores del arte bautizaron esa generación como el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Münchenski Krug&lt;/span&gt; o Círculo de Munich. El ‘estilo croata' de Munich presentaba una expresividad muy cercana al impresionismo, combinando la tradición de Velázquez o Goya con lo moderno de Manet o Leibl.&lt;br /&gt;El período muniqués fue fructífero, en 1909 viajó a Paris. Allí entró en la heterodoxa &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La Grande Chaumiére&lt;/span&gt;, lo que le proporcionó un primer contacto con el periodismo gráfico como dibujante para la revista &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Le Rire&lt;/span&gt;. Parece ser que sus trabajos trascendieron. Al año siguiente le propusieron hacer una muestra en Zagreb. Establecido de nuevo en Croacia, los años previos a la guerra estuvo alternando pequeñas estancias artísticas en Osijek, Belgrado y Bitolij.&lt;br /&gt;El estallido de la guerra lo sorprendió en Belgrado. Aunque las noticias sobre su periplo en el ejército serbio son poco fiables (por falta de documentación), se sabe gracias al corresponsal de l'&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt; Robert Vaucher, que Becić fue nombrado 'pintor oficial' del ejército serbio al poco de alistarse como voluntario. Pero no se limitó a pintar y dibujar. Gracias a un reducido equipo fotográfico logró tomar numerosas instantáneas del frente balcánico. Algunas de las fuentes consultadas desvelan que la relación con el ejército serbio venía de 1913 cuando Becić fue enviado a los territorios macedonios conquistados durante la Segunda Guerra Balcánica. Se desconoce, no obstante, si solo dibujó o también fotografió paisajes.&lt;br /&gt;El hecho es que Vladimir Becić estaba al cargo de la representación visual del ejército serbio a inicios de 1915. A pesar de la notoria y excelente actuación de los serbios contra la invasión austrohúngara durante 1914 y principios de 1915, el final del año seria testigo del desastre serbio. Anulada parcialmente la amenaza rusa en el frente oriental, las Potencias Centrales con Alemania a la cabeza, decidieron asestar el golpe final a la 'incómoda' Serbia. Aunque la 'solución serbia' se centró exclusivamente en el factor estratégico, el ánimo de revancha jugaria un papel primordial. Bulgaria, recién incorporada a la Triple Alianza (finales de septiembre de 1915) buscaba resarcirse del Tratado de Bucarest de 1913 y ansiaba ajustar cuentas con Serbia, principalmente. Y la monarquía austrohúngara deseaba aniquilar a su vecino incómodo por encima de todo. La meritoria defensa serbia contra los avances austríacos había dejado en un pésimo lugar el papel del &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Kaiserlich und Königliche Armee&lt;/span&gt; (K.u.K.) durante los primeros meses de la guerra.&lt;br /&gt;La campaña terrestre contra Serbia comenzó el 7 de octubre de 1915. Un mes antes, el 8 de septiembre, la aviación alemana y la artillería pesada austroalemana habían comenzado a martillear y hostigar Belgrado. A los pocos días, la situación en Belgrado se había convertido en insufrible, sobretodo para la población civil, que comenzó a huir hacia el interior del país. La invasión de Serbia se llevó a cabo en dos frentes, por el norte con el XIº ejército alemán, el IIIº austríaco y el Iº búlgaro, todos ellos al mando del mariscal de campo August von Mackensen. El segundo frente, al oeste, estaba formado por el IIº ejército búlgaro que entraría por la Macedonia serbia con el objeto de rodear los restos del ejército serbio con el fin de hacer una pinza entre el frente norte y el oeste. La situación del ejército serbio era desesperada, no solo por la derrota y la dura retirada, sino por verse obligado a abandonar su país, dejando a la población a merced de los invasores. La retirada fue penosa. La orografía serbia, dura para el invasor, resulto trágica para el ejército en desbandada, pero sobretodo para los civiles que seguían a sus tropas.&lt;br /&gt;La derrota serbia quedó patente desde los primeros compases de la ofensiva austroalemana y búlgara. El impresionante despliegue artillero anorreó a las primeras de cambio unas defensas serbias, que habían soportado los intentos austrohúngaros durante 1914.&lt;br /&gt;En la crítica decisión de retirada, pesó en el ánimo de los mandos serbios el componente estratégico: evitar ser rodeados y aniquilados. El éxodo serbio fue duro y penoso. Los aliados intentaron por todos los medios interponer en la Macedonia serbia un ejército que frenase a los búlgaros en su movimiento de tenaza, pero los intentos fueron infructuosos. Serbia estaba perdida. La única solución era replegarse y huir hacia el sureste, hacia Albania y el mar, ya que Montenegro había sido invadida por fuerzas austrohúngaras. Allí, en las costas albanesas les esperaban buques italianos, y algún que otro francés, que trasladarían el grueso de las tropas serbias a la isla de Corfú. El resto serían enviados a territorio griego, a Tesalónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Retratando la retirada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El pintor croata compartió parte de la dura travesía con los restos del ejército serbio, una parte del séquito real (el rey Petar Karageorgevic -Pedro- I y el príncipe Aleksandar) así como un gran número de ciudadanos serbios que vieron en el exilio su única salida. La obra pictórica y fotográfica de esas semanas está completamente amarada de abandono, desasosiego y desesperación. En su relato para la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt; afirmava:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“despues de quinze días, el torrente de exiliados era imparable, los ancianos y los niños dormían sobre lechos de hojas y poco más a lo largo del camino. Observaban atónitos como el ejército avanzaba sin apenas haber combatido y no comprendían nada. Se acercaban a las columnas y les preguntaban: ‘Que debemos hacer?’ y regimiento por regimiento, los soldados les respondían: ‘Volved a casa, esperad al enemigo’”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque existen numerosas lagunas sobre la localización de Becić después de pasar la frontera serbia, se sabe que logró llegar hasta Roma y de allí finalmente a París. Allí contactó con el periodista suizo Robert Vaucher que hacía de freelance para la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt;. Vaucher cubría los frente italiano, serbio, ruso y polaco. Fue así, como gracias a Vaucher, Becić testimonió los hechos acaecidos en Serbia durante el otoño y parte del invierno de 1915. El reportaje titulado "La Malheurese Serbie, récit d'un réfugié serbe" (La Serbia desgraciada, testimonio de un refugiado serbio) apareció publicado en el número 3800 (1 enero de 1916) de la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt;. En una extensión de ocho páginas, alterna el testimonio de Becić con fotografías y dibujos a doble página. Aunque la narración de los hechos es vigorosa y de un extremo dramatismo, lo que llama realmente la atención son los dibujos y acuarelas que Becić realizó durante el duro periplo.&lt;br /&gt;Becić alternó la fotografía con la pintura y el dibujo, siendo estos últimos los destacados. Sus fotografías son simples instantáneas, sin apenas implicación o sentimiento. Captan la fuga, la huida desesperada. En cambio, su obra plàstica narra lo inexpresable: las horas más amargas de un pueblo en el rostro de sus soldados.&lt;br /&gt;Cronológicamente no está muy claro cuando se realizaron algunas de sus obras. Aunque todas sus piezas van firmadas, no todas llevan fecha, y aunque la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Illustration&lt;/span&gt; las identificase como &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;dessins d'après nature&lt;/span&gt; (dibujos al natural), se sospecha que algunas acuarelas a color, especialmente las de la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Division Choumadia&lt;/span&gt; (Šumadija) fueron realizadas en el exilio y con toda la tranquilidad, con estudios o croquis que había tomado durante la campaña de 1915.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Los dibujos y acuarelas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;De una docena y media de dibujos, se han seleccionado ocho. De éstos, tres están dentro de la llamada serie &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Division Šumadija&lt;/span&gt;, que es una pequeña colección de croquis y acuarelas que realizó durante la primavera y el verano de 1915, y que anticipan el ‘estilo Becić’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-djJtvvaO1Uk/Tg8ef68SZZI/AAAAAAAAAYc/Fe-nWzRT7Cw/s1600/Petar%2BI.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 185px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624747993355937170" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-djJtvvaO1Uk/Tg8ef68SZZI/AAAAAAAAAYc/Fe-nWzRT7Cw/s320/Petar%2BI.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pedro I con los prisioneros alemanes"&lt;br /&gt;Datado el 8 de noviembre de 1915, la escena muestra al rey serbio manteniendo una breve conversación con un prisionero alemán en la carretera que lleva a Pristina, Kosovo. Becić describe una parte del periplo real:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ni es el primero, ni el último del ramado que va Krouchevats a Pristina. Ha abandonado su automóvil. Y se va solo con su aide de camp. No ha querido requisar un vehiculo en el que viajaban una mujer con su marido. Se ha subido a un cajón de artillería arrastrado por un par de bueyes. Se ha sentado sobre un nido de paja y se ha tapado hasta las rodillas con un abrigo. [...] Su porte es majestuoso, más aún que una lujosa carroza de paseo, él pasa entre medio de su pueblo, que lo admiran llorando y que guardarán para si esta visión heroica de entre las páginas más bellas de su historia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ataviado con uniforme militar, Pedro I mantiene un porte especial, ‘elevándolo’ del duro momento que vive la nación serbia. La estampa del rey inquiriendo al prisionero alemán ofrece algunos de los conceptos más reiterados en las representaciones de Becić: la dignidad ante la adversidad y la irremediable tragedia. La sensación de firmeza ante la dêbácle proviene de la figura real, de su marcado perfil. Los pómulos sombreados, un espeso y poblado bigote, su mirada felina, la visera hasta la nariz y una actitud postural de carácter mayestático consiguen imprimir a la situación un impresionante aire de suficiencia, alejada totalmente de la realidad. Mientras las miradas de la comitiva es de claro desdén hacia los alemanes, la actitud del rey expresa una gran determinación dentro de la calma. A pesar de ser un croquis, algunos detalles están muy elaborados. Los soldados alemanes se encuentran en posición de firmes ante la presencia del rey, lo que le aporta un ingrediente más de respetabilidad y dignidad. El dibujo ilustra perfectamente la descripción inicial que hacia Becić sobre el monarca serbio, reafirma la imagen de una figura que a pesar de la adversidad mantiene el pulso de Serbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua en: Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (II) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6210180650534281575?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6210180650534281575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6210180650534281575' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6210180650534281575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6210180650534281575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/07/vladimir-becic-el-pintor-de-la-retirada.html' title='Vladimir Becić, el pintor de la retirada serbia (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-AphQb-bY9zM/Tg8a_F23aHI/AAAAAAAAAYU/TiViBuukPOU/s72-c/Becic.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-7498565047347252749</id><published>2011-06-10T07:51:00.000-07:00</published><updated>2011-06-14T05:01:20.977-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revisiones y reseñas bibliográficas'/><title type='text'>Blaise Cendrars en la Gran Guerra: La Main coupée</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-ImqW1DxLank/TfIx3id7Z3I/AAAAAAAAAYM/ungYM3rZ1CQ/s1600/CENDRARS-Blaise.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 210px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-ImqW1DxLank/TfIx3id7Z3I/AAAAAAAAAYM/ungYM3rZ1CQ/s320/CENDRARS-Blaise.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616606515499329394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Considerada una de las figuras literarias más destacadas y peculiares de la letras francesas del siglo XX, la biografía de Blaise Cendrars, Fréderic Louis Sauser de nacimiento, es una mezcla de episodios grotescos e historias increíbles. Aprendiz de relojero en su Suiza natal, marchante de joyas en Rusia, copista de manuscritos en bibliotecas rusas, pseudoperiodista en Paris, figurante, actor fracasado en Estados Unidos y un largo etcétera forman un curioso currículo.A pesar de esta cómica amalgama de ocupaciones y &lt;i&gt;labores&lt;/i&gt;, su &lt;i&gt;opus&lt;/i&gt; literaria habla por si sola. Cualquier estudioso que quiera sumergirse en la dilatada y excéntrica vida del célebre escritor de Neuchâtel -nacionalizado francés en 1916- se encontrará con luces y sombras.&lt;br /&gt;De entre las fases más 'brillantes' de Cendrars, figura su experiencia como soldado en el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial.Aunque se trató de un episodio traumático - perdió el brazo derecho - , el bautismo de fuego y las cenizas del mismo (su pseudónimo proviene del término 'cendres', cenizas) le proporcionaron una visión más pesimista y ácida de la existencia que quedaría patente en su obra. El Cendrars de 1914 difiere, y en mucho, al Cendrars de 1918. La &lt;i&gt;Main coupée&lt;/i&gt; es su Rubicón.&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Main &lt;/i&gt;no es una obra realizada al abrigo o al reflujo de la guerra, al contrario. Aunque Cendrars realiza una primera versión en 1918, no será hasta la Segunda Guerra Mundial durante su 'exilio' en la Provenza cuando al conocer la muerte de su hijo en África decide reemprender el relato de sus experiencias y reflexiones sobre la Gran Guerra, en forma de una tetralogía. La &lt;i&gt;Main coupée&lt;/i&gt; (La mano cortada, 1946), constituye el segundo de los libros de esa tetralogía que completan &lt;i&gt;L'Homme foudroyé&lt;/i&gt; (El hombre fulminado, 1945), &lt;i&gt;Bourlinguer&lt;/i&gt; (1948) y &lt;i&gt;Le Lotissement du ciel&lt;/i&gt; (La urbanización del cielo 1949). Pseudoperiodista panfletario en la Paris de la segunda década del siglo, Cendrars vio en el estallido de la Gran Guerra la posibilidad de 'luchar' por su patria de adopción. Alistado en la Legión extranjera a finales de 1914, vivió en sus carnes la crudeza de la guerra en sí misma, pero aún más el desprecio que sentía y manifestaba gran parte de l'Armée hacia la Legión extranjera, de dudosa reputación -especialmente por sus miembros- aunque con un prestigio militar fuera de duda.&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Main coupée&lt;/i&gt; narra el periplo de Cendrars por la dura guerra de trincheras desde finales de 1914 hasta septiembre de 1915, cuando en una de las fases de la batalla de la Champagne pierde el brazo y es licenciado.&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Main&lt;/i&gt; ni oculta ni tamiza. Es guerra en estado puro, pero no en un estricto sentido jungeriano de la &lt;i&gt;Res bellica&lt;/i&gt;. Adopta, queriendo o sin querer, un aire de Dorgelès y de Barbusse. Más francés, más desinhibido, más humano. Y menos castrense que Jünger, divaga en consideraciones morales que también supuran Chevalier o Duhamel. Cendrars nos 'confiesa' que la guerra es terrible, pero aún peor es la humanidad que la ha creado y la alimenta sin fin. Cendrars se amara del sinsentido. Algunos de los pasajes más duros y escabrosos los narra con una especial mezcla de cinismo e ironía.&lt;br /&gt;La distancia temporal entre los hechos y la obra no es gratuita. Mientras la descripción del tedio de las trincheras, de las horas muertas o del resentimiento hacia los gendarmes y emboscados es vívido y fresco, en otros capítulos se nota el peso de la reflexión de más de dos décadas sobre lo sucedido. Las reflexiones más íntimas reposan sobre tres temas. El primero, su 'fidelidad' incondicional hacia los compañeros de pelotón. El segundo, su desprecio más absoluto hacia todo lo relacionado con el mundo castrense, empezando obviamente por sus superiores, con raras excepciones. El postrer aspecto, y quizá el más notorio, es su odio visceral hacia todo lo alemán, sea o no militar.&lt;br /&gt;Ocupado más en temas logísticos que en ofensivas militares, su vida en el frente transita por las tres esferas enumeradas. Las dos primeras, el compañerismo de guerra y el odio hacia el &lt;i&gt;stablishment&lt;/i&gt; castrense, son &lt;i&gt;leitmotivs&lt;/i&gt; muy recurrentes en la literatura testimonial de guerra. El tercero es denominación de origen 'Cendrars', tal y como expone Audoin-Rouzeau en su análisis. La situación que vive Francia durante la Segunda Guerra Mundial, junto a la muerte de su hijo, radicalizan la visión del enemigo, a pesar de haber transcurrido más de veinticinco años.&lt;br /&gt;Esta visión irracional del enemigo de Cendrars es una excepción al testimonio de guerra. No se limita a enumerar experiencias y refriegas, las 'aliña' con un poso de odio casi extremo y a momentos enfermizo. Sirva como ejemplo el pasaje de la captura y traslado de un prisionero alemán o el episodio del perro emisario. El ritmo narrativo es intenso, a instantes trepidante. En otros pasajes, sin embargo, consigue transmitir perfectamente el tedio de la guerra al lector. El lenguaje es muy creíble tanto por la terminología como por el argot. No evita ni un solo insulto o palabra malsonante que considere imprescindibles para recrear el clima. No hay que perder de vista que estava en la Legión extranjera.&lt;br /&gt;Los diferentes episodios del libro narran desde la descripciones y hazañas de sus compañeros hasta las cuestiones más baladíes. Algunas están envueltas en una aureola un tanto misteriosa, como el cas del inspector que se traslada hasta el frente para interrogarlo, o la epopeya con la barcaza por un afluente del Somme.Curiosamente, el suceso menos descrito es el de su mutilación durante el combate. Solo una mención &lt;i&gt;sui generis&lt;/i&gt;, más propia de Freud que de un veterano de guerra.&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Main coupée&lt;/i&gt; de Blaise Cendrars no entrará en los anales de la literatura universal. Sin embargo, y desde una visión más reducida del género 'testimonio de guerra', su obra aporta otra versión más de lo que fue y representó la Gran Guerra para una gran parte de los que participaron: un negocio sucio y evitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Audoin-Rouzeau, S. et J.J. Becker. "Blaise Cendrars et la "Main coupée". En &lt;i&gt;Guerres et Conflits contemporains&lt;/i&gt;, n° 175, juin 1994, pp 21-35.&lt;br /&gt;Cendrars, Blaise. &lt;i&gt;La Main coupée&lt;/i&gt;. Paris : Denoël, 1993. [Original]&lt;br /&gt;Cendrars, Blaise. &lt;i&gt;La Mano cortada&lt;/i&gt;. Barcelona : Argos Vergara, DL 1980. [Traducción: Nuria Sales de Bohigas]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-7498565047347252749?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/7498565047347252749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=7498565047347252749' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7498565047347252749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7498565047347252749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/06/blaise-cendrars-en-la-gran-guerra-la.html' title='Blaise Cendrars en la Gran Guerra: La Main coupée'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ImqW1DxLank/TfIx3id7Z3I/AAAAAAAAAYM/ungYM3rZ1CQ/s72-c/CENDRARS-Blaise.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8058014749568097704</id><published>2011-02-27T10:41:00.000-08:00</published><updated>2011-02-27T11:05:11.744-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='British Expeditionary Force'/><title type='text'>La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (IV y final)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre_20.html"&gt;La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (III)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Ypresb.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 580px; DISPLAY: block; HEIGHT: 414px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i1101.photobucket.com/albums/g421/fxvierglez/Ypresb.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los combates del 1º de noviembre se preveían más cruentos que los días precedentes. No fue así. El escenario principal se desplazó del frente del Ir cuerpo en el canal Ypres-Comines al del cuerpo de caballería, también en el canal. Al norte, aunque el empuje alemán no era especialmente vigoroso, cogió las líneas de las divisiones 1ª y 7ª ‘desajustadas’, así como las de la 3ª división de caballería.&lt;br /&gt;Los combates que se habían prologando la noche previa alrededor de Wytschaete y Messines habían debilitado enormemente al cuerpo de caballería. Los alemanes habían logrado romper su línea por algunos puntos, que los británicos no habían logrado cerrar. Los alemanes no lanzaron el ataque principal hasta el mediodía, con las divisiones 6ª y 26ª en vanguardia. Wytschaete, en manos alemanas desde las dos de la mañana, resistió los embites aliados hasta las seis de la tarde del día siguiente cuando los ingleses (3ª división) y franceses (divisiones 32ª, 43ª y 5ª brigada francesa) los desalojaron. Los alemanes también perdieron Messines. La 1ª división alemana de caballería se retiró hacia las posiciones atrincheradas al norte de Wulverghem debido a la ‘presión’ de los XVIº y XXº franceses y la caballería de Conneau.&lt;br /&gt;La situación aliada parecía haber dejado de ser crítica. Los ataques alemanes, sin embargo, no cesaron. Al día siguiente, 2 de noviembre, la nueva división alemana, la 3ª (a la izquierda de la 6ª de reserva) entró en combate. Los combates se alargaron durante todo el día. Al anochecer, Wytschaete y alrededores volvían a ser alemanas. Los franceses apenas conservaron las laderas de la cresta situadas al oeste de Wytschaete.&lt;br /&gt;El general D’Urbal no se resignó a dar por terminada la ofensiva aliada. Los ataques franceses del día 2 chocaron con la tenaz defensa alemana y los ataques de la 3ª división. Sólo en la línea Merckem-Bixschoote los ataques franceses consiguieron algún avance.&lt;br /&gt;El 5 de noviembre, D’Urbal recibió órdenes directas de Joffre de retirarse con su VIIIº ejército hacia otros escenarios más ‘necesarios’. Joffre consideró que Flandes se había estancado.&lt;br /&gt;Mientras, la ‘seventh’ británica fue relevada por dos brigadas del IIº cuerpo, el IXº francés había tomado parte del frente del Ir cuerpo británico. Los días 6 y 7 de noviembre unidades de las divisiones 1ª y 7ª junto con tropas de la 7ª brigada de caballería recuperaron algunas posiciones en la zona de Zwartelen. El 7 y el 8 de noviembre los francobritánicos atacaron a la 3ª division alemana, al este del bosque de Herenthage, con apenas ganancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los avances, los alemanes consideraban la ofensiva por Ypres un fracaso. Querían evitar a toda costa el estancamiento, como en el Yser. Determinados a asestar el golpe definitivo, crearon un nuevo ejército al mando de Von Linsingen. El grupo Linsingen lo formaban el IIº cuerpo procedente del VIº ejército, el XVº cuerpo de Deimling, y tropas de la ‘Garde’ comandadas por Plettenberg.&lt;br /&gt;El ‘ejército’ de Linsingen se situó a la izquierda del grupo de Von Fabeck con órdenes explícitas de romper el frente y arrollar al enemigo en el sector al norte del canal Ypres-Comines. Von Fabeck cubría el flanco de Lisingen. El ataque previsto para el 11 de noviembre se inició con un avance en toda la línea del IVº ejército, de Diksmuide a Polygon wood. Los combates durante ese día recibieron el nombre de batalla de Nonne Boschen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La batalla de Nonne Boschen, 11 de noviembre de 1914&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con la cresta de Messines (Messines ridge) en su posesión, había grandes esperanzas en las fuerzas de Linsingen apostadas a lo largo de la Menin road. La estrategia consistiría en que Linsingen avanzase hacia Ypres, mientras Von Fabeck capturaba Poperinghe, situada más al oeste.&lt;br /&gt;Doce divisiones y media atacaron entre Messines y Reutel, un frente de unos 15 kilómetros. Tras dos horas de intenso fuego artillero sobre las posiciones británicas – el más intenso hasta el momento en el frente occidental – los alemanes atacaron a las nueve y media de la mañana con la niebla de cobertura. A pesar del eficiente ‘camuflaje’, y de la escasa distancia a la que se encontraban las posiciones francobritánicas (brigadas 1ª y 9ª, así como tropas de los zuavos franceses), los alemanes no consiguieron grandes ganancias en la carretera hacia Ypres. Las tropas aliadas resistieron.&lt;br /&gt;La situación más crítica se localizó al norte de la carretera, en Shrewsbury forest donde la frágil defensa británica (1st Guard brigade de FitzClarence) fue ‘arrollada’ a la bayoneta por las tropas de élite de la ‘guardia prusiana’ que formaban el ala izquierda del ataque alemán. La brigada de FitzClarence se ‘retiró’ al sudoeste de Polygon wood, dejando una brecha de casi un kilómetro que los alemanes no desaprovecharon.&lt;br /&gt;A las diez de la mañana, varios grupos de atacantes entraron por el hueco de las líneas británicas y se internaron en Nonne bosschen (bosque de la monja) sin encontrar apenas resistencia. La 2ª división británica corría el riesgo de ser arrollada por el flanco, pero, por suerte para los británicos, el avance alemán logró frenarse en los lindes occidentales del bosque. Al mediodía, y tras una maniobra desesperada de Haig, unos 500 hombres del 2º regimiento de los Oxfordshire junto con la infantería ligera de los Buckinghamshire lograron expulsar a los alemanes tras una ‘heroica’ carga a la bayoneta. Al anochecer, Nonne Boschen volvía otra vez a manos británicas.&lt;br /&gt;Los ataques en el bosquecillo de Inverness y el dirigido a la derecha contra el bosque de Herenthage por la ‘Garde’, a pesar de algunos éxitos iniciales, fue desmontado al poco. Más al sur, el XVº cuerpo alemán se ‘conformó’ con la captura la de la colina 60 (Hill 60), mientras unidades del IIº cuerpo bávaro consiguieron ligeros avances al norte de Wytschaete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los días siguientes los alemanes atacaron de forma intermitente, especialmente en el sector de Klein Zillebeke con apenas resultados, mientras Ypres seguía siendo ‘martilleada’ por la artillería alemana que había logrado destruir la Lakenhalle y la iglesia de S. Martin.&lt;br /&gt;El ataque alemán del 11 de noviembre fue el epílogo de la 1a batalla de Ypres. Ambos contendientes estaban exhaustos después de casi un mes de combates ininterrumpidos. Las bajas habían sido muy considerables, y la ausencia de municiones en cantidad les obligó a posponer futuros ataques en el sector.&lt;br /&gt;El 15 de noviembre, el general francés D’Urbal decidió suspender cualquier ofensiva en el sector, ‘fortificar’ y consolidar las posiciones y dar un descanso merecido a la práctica totalidad de tropas francesas que habían estado luchando en el sector de Flandes.&lt;br /&gt;Los alemanes también necesitaban descansar después del prolongado esfuerzo bélico.&lt;br /&gt;El 17 de noviembre y después del fracasado ataque del 11 por parte de la 4ª división en el bosque de Herenthage, el comandante del IVº ejército decidió parar la ofensiva. La decisión se basó ‘por la decreciente fuerza bélica de las tropas después de semanas de interminable lucha, y sobretodo por las pésimas condiciones climatológicas’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Epílogo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ypres demostró a los aliados que el esfuerzo conjunto sería imprescindible de cara al resto del conflicto. En el caso británico, la profesionalidad y, en algunos casos, grandes dosis de heroismo permitieron que el pequeño contingente de la BEF (los Old Contemptibles) consiguiese, con la vital ayuda francesa, resistir los violentos y decisivos ataques de la infantería alemana. No fue un esfuerzo gratuito: después de un mes y medio de combates la BEF había perdido casi 2.300 oficiales y más de 50.000 soldados, entre muertos, heridos y desaparecidos.&lt;br /&gt;El 21 de noviembre las tropas británicas fueron retiradas del saliente de Ypres (Ypres salient) y fueron reemplazadas por unidades francesas. Los cuerpos Iº y de caballería de la BEF se mantuvieron en reserva de los franceses. Cuando se hubo estabilizado definitivamente el sector de Ypres, se decidió que los británicos se situasen a lo largo del frente entre el canal de La Bassée en Givenchy y el sector de Wytschaete.&lt;br /&gt;Los combates prosiguieron en el ‘saliente de Ypres’, pero no revistieron la violencia y determinación de los de octubre y noviembre de 1914. El duro invierno de Flandes (lluvias, nieve, lodo, frio intenso, ...) y el contínuo bombardeo de las posiciones aliadas hicieron de Ypres un infierno. 1915 sería otra historia, aunque muy parecida. La principal novedad es que ya se sabía que la guerra no sería corta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Beckett, Ian. Ypres: the first battle, 1914. London : Longman, 2006.&lt;br /&gt;Farrar-Hockley, A. Ypres 1914: death of an army. London : Pan, 1970. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8058014749568097704?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8058014749568097704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8058014749568097704' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8058014749568097704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8058014749568097704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre_27.html' title='La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (IV y final)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6807426880801373939</id><published>2011-02-20T11:33:00.000-08:00</published><updated>2011-02-20T15:20:23.901-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='British Expeditionary Force'/><title type='text'>La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (III)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre_12.html"&gt;La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (II)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Yqxt3rPtkBs/TWGhXmsSrpI/AAAAAAAAAXw/ShWlnXNkdIk/s1600/post-2272-12491473745.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 186px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5575915240556768914" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-Yqxt3rPtkBs/TWGhXmsSrpI/AAAAAAAAAXw/ShWlnXNkdIk/s320/post-2272-12491473745.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;A todo esto, la ‘inminente’ rotura del frente belga (Yser) no se había producido. Para ayudar a sus camaradas en la zona de la costa belga, y sobretodo para ‘camuflar’ la llegada de refuerzos hasta la línea de frente con los británicos, el XXIII, XXVI y XXVIIº llevaron a cabo ataques diversorios en todo el frente.&lt;br /&gt;A pesar de la persistencia y coraje de los ataques alemanes, éstos no solo no avanzaron sus líneas sino que, en algunos casos, se vieron obligados a retirarse en algunas posiciones. El único éxito de los ataques alemanes del 28 de octubre fue la captura de la población flamenca de Kruiseik, que fue arrebatada a la ‘seventh’ (7a) division británica. También en el sur, los alemanes lograron poner en aprietos a las tropas británicas del IIº y IIIr cuerpo británico, que desde el 23 de octubre estaban asistidos por la division Lahore que había reemplazado a la caballería francesa de Conneau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Episodios críticos en la batalla de Ypres, 29 de octubre – 8 de noviembre &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El 29 de octubre, los cuerpos XIXº y VIIº alemanes lograron ‘empujar’ la línea británica hacia el sector de Givenchy-oeste de Neuve Chapelle, al sudeste de Armentières-Messines, donde el cuerpo de caballería británico, situado a la derecha, aguantó. Los combates fueron muy crudos y sangrientos, sobretodo el 28. El IIº cuerpo muy reducido, tuvo que ser relevado por el cuerpo indio, bajo las órdenes de Willcocks.&lt;br /&gt;A su vez, el XVIº cuerpo francés fue enviado el 26 de octubre para reforzar al IXº francés, ya exhausto. Las órdenes consistían en reforzar el IXº en la zona al sur del bosque de Houthulst con la idea de proseguir el avance hacia Roulers. A pesar del ataque del 28 de octubre -sin mucho éxito-, las órdenes que tenía D’Urbal (VIIIº ejército) eran proseguir el ataque. La línea de frente que mantenía el VIIIº francés eran el 4º de caballería, las divisiones territoriales 87ª y 89ª, las divisiones de caballería 5ª y 7ª, la división 31ª, perteneciente al XVIº cuerpo, el IXº cuerpo y la 6ª division de caballería. La línea iba desde el Yser, justo por encima de Diksmuide, hacia las vertientes meridionales y occidentales del bosque d’Houthulst pasando por el oeste de Poelkapelle y Passchendaele hasta llegar a Becelaere. El flanco izquierdo de la línea estaba cubierto por la brigada francesa de los ‘fusiliers marins’ que aún aguantaba en Diksmuide, y en el flanco más oriental estaba el Ir cuerpo británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alemanes estaban dispuestos a echar el resto por romper la línea francobritánica. Junto a una serie de ataques en el norte del frente, en la línea del Yser, el IVº ejército alemán estaba preparando una ofensiva total en el frente de Ypres.&lt;br /&gt;La nueva ofensiva, sin embargo, la llevaría a cabo el nuevo ejército de von Fabeck. El nuevo ejército lo formaban el IIº cuerpo bávaro, el XVº cuerpo, la 6ª división bávara de reserva, la división 26ª y parte de la artillería pesada que pertenecía al IVº ejército.&lt;br /&gt;El 28 de octubre, el ejército ‘Von Fabeck’ se situó entre los ejércitos IVº y VIº en el sector Wervicq-Deulemont con órdenes de atacar el 30. No iba a atacar solo, el IVº y el VIº le harían la cobertura. El objetivo era atacar el punto más vulnerable del frente: el sector comprendido entre Ploegsteert wood y Gheluvelt que defendían los británicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Batalla de Gheluvelt, 29-31 de octubre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del 29 de octubre, unidades de la 6ª de reserva bávara, bajo la omnipresente niebla matutina, llevaron a cabo crudos ataques preparatorios contra unidades de la 1ª y 7ª divisiones británicas, justo donde se unían, al este de Gheluvelt.&lt;br /&gt;Las reservas de la 7ª británica consiguieron rechazarlos, salvo un grupo de trincheras que los ingleses no consiguieron desalojar. Los británicos perdieron Gheluvelt. Los combates fueron muy duros. La lucha fue casa por casa. Pero el contraataque británico triunfó.&lt;br /&gt;Al anochecer del 29, los británicos lograron recuperar parte de las posiciones perdidas durante la mañana. Los alemanes, como los ingleses, sufrieron gran número de bajas. Lo peor estaba por venir.&lt;br /&gt;Durante la noche del 29 al 30, unidades del ‘grupo von Fabeck’ relevaron parte de la caballería del IVº ejército. La batalla se reanudó a las nueve de la mañana.&lt;br /&gt;El XVº del grupo Fabeck, situado a la derecha, ‘lanzó’ sus alas contra las posiciones de la ‘seventh’ inglesa, a la derecha (Menin road) y la izquierda (Zandvoorde), de donde fueron expulsados.&lt;br /&gt;El empuje alemán en la zona de Zandvoorde pudo contenerse a duras penas gracias a la intervención de las reservas del Ir cuerpo de Haig. A la izquierda del ataque, el IIº cuerpo bávaro avanzó. A pesar del empuje alemán y de algunas pérdidas, el XVIª cuerpo francés y las divisiones de caballería 2ª y de 3ª pudieron contener el ataque y frenaron el enemigo al este de S. Eloi y Wytschaete.&lt;br /&gt;La 26ª bávara falló en Messines contra la 1a división de caballería. Por su parte, unidades alemanas de las divisiones de caballería 1ª y 2ª consiguieron romper las líneas británicas al este de Ploegsteert. Sólo la intervención de la 4ª division británica consiguió frenar los avances alemanes en ese sector. El XIXº alemán, frente la 6ª división británica, tampoco consiguió consolidar sus conquistas en el Bois Grenier.&lt;br /&gt;La delicada situación británica, a pesar de la férrea resistencia en todos sus frentes, provocaba cierta ansiedad entre los mandos franceses. Durante una visita al cuartel general de French esa misma madrugada, Foch prometió el envío urgente de algunas unidades francesas con el objetivo de ayudar a los ingleses y apuntalar las maltrechas defensas. Francia también prometió a French cinco batallones y tres baterías artilleras al mando de Moussy, que se situaron cerca de Hollebeke, y otras en el área de Becelaere. Junto a este movimiento de tropas francesas, se decidió que la 32ª división se enviase para apoyar a la caballería situada a lo largo del canal de Ypres-Comines. Antes de que todos los movimientos de tropas se llevasen a cabo, los alemanes volvieron a atacar.&lt;br /&gt;Al alba del sábado 31 de octubre la 4ª división británica fue atacada. Los combates se extendieron pronto hacia el norte, donde la 26ª alemana atacó con especial vigor al cuerpo de caballería británico que defendía Messines. Los alemanes capturaron Messines a las nueve de la mañana del 31. Fieros contraataques británicos la recuperaron a la una de la tarde, extendiendo los combates por esta posición hasta bien entrada la noche.&lt;br /&gt;Más al norte, la 6ª de reserva alemana atacó en vano las posiciones de las divisiones de caballería 2ª y 3ª, apoyadas por tropas francesas del XVIº cuerpo.&lt;br /&gt;Al norte de la Menin road, el IIº cuerpo bávaro y unidades del XVº cuerpo ‘desalojaron’ de sus posiciones a la 1ª division británica.&lt;br /&gt;El punto clave seguía siendo Gheluvelt. A las once y media de la mañana, los alemanes habían tomado el control del pueblo y habían roto la línea británica. El camino a Ypres, a tan solo 6 kilómetros, quedaba expedito. La situación para los ingleses era de extrema gravedad. El flanco izquierdo de la 7ª division estava prácticamente rodeado, y la derecha de la 1ª estaba en plena desbandada siguiendo la carretera de Menin. Por si fuera poco, un proyectil alcanzó el cuartel general de la 1ª y 2ª division británica y mató a la mayoría de sus ocupantes. El panorama se estaba complicando y Haig decidió establecer una línea frente a Ypres para aguantar la posición costase lo que costase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El general de brigada Charles FitzClarence, comandante del 1º de los Guards, ordenó a sus última reservas, el 2º batallón del regimento de los Worcestershire que reconquistase Gheluvelt costase lo que costase y que cerrase la brecha en la línea. Dicho y hecho.&lt;br /&gt;Los Worcester’s lanzaron un brillante ataque por sorpresa pasadas las dos de la tarde, consiguieron frenar el ataque enemigo en Gheluvelt château y aseguraron sus posiciones para poder atacar de flanco cualquier avance alemán hacia Gheluvelt. La 7ª division británica con unidades de reserva consiguió frenar el flanco izquierdo del XVº cuerpo alemán. El IIº bávaro también logró, por un momento, superar a las unidades de la 7ª división y de la 3ª division de caballería, pero al poco, su avance colapsó. La brecha que había conseguido abrir en el ala derecha de la 7ª fue cerrada ‘in extremis’ por elementos de la 7ª brigada de caballería que logró rechazarlos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Continua en: La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (IV)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6807426880801373939?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6807426880801373939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6807426880801373939' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6807426880801373939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6807426880801373939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre_20.html' title='La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Yqxt3rPtkBs/TWGhXmsSrpI/AAAAAAAAAXw/ShWlnXNkdIk/s72-c/post-2272-12491473745.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-725266968153371761</id><published>2011-02-12T03:45:00.000-08:00</published><updated>2011-02-12T03:55:47.144-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='British Expeditionary Force'/><title type='text'>La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://i55.tinypic.com/30dazom.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 547px; DISPLAY: block; HEIGHT: 438px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i55.tinypic.com/30dazom.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre.html"&gt;La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (I)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La batalla de Langemarck, 21-24 de octubre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La mañana del 21 de octubre, Haig -en marcha desde Ypres hacia el nordeste para tomar Brugge (Brujas)- vio frenada su marcha. Las interpretaciones sobre la decisión de permanecer en Langemarck han sido diversas. Se habla de batalla de encuentro, de que Haig estaba advertido de que los alemanes habían tomado Ennetières y La Vallée, que la 6ª división tuvo que retirarse forzadamente o de que la aviación le confirmó el movimiento de un importante contingente alemán desplazándose hacia la zona. Otros más tendenciosos argumentan que la retirada ‘estratégica’ de los franceses en su flanco izquierdo (el de Haig) por la presión del XXIIIº alemán le obligó frenar ‘in extremis’ y a establecer una línea defensiva en el frente Bikschote-Langemarck-Zonnebeke. El hecho final fue que Haig decidió permanecer en Langemarck para frenar el avance alemán, pero sobretodo para defenderse.&lt;br /&gt;A las tres de la tarde del 21, dio órdenes de cavar trincheras y resistir ante el más que probable ataque alemán. La línea de frente se estableció a unos ochocientos o novecientos metros a las afueras de Langemarck. Al caer la noche un precario frente de trincheras se prolongaba desde las posiciones al nordeste de Ypres (Langemarck) hasta el extremo más meridional de las posiciones británicas en Armentières, donde se unían con las que habían cavado las tropas del IVº de Rawlinson.&lt;br /&gt;Al día siguiente, 22 de octubre, las tropas alemanas lanzaron dos importantes ataques contra la línea británica. Uno al sureste contra las tropas de la 7ª división de Rawlinson, y el otro al norte contra las tropas de Haig, divisiones 1ª y 2ª, en la línea de Bixschoote a Langemarck.&lt;br /&gt;El efectivo tiro de fusilería británico repelió en varias ocasiones los ataques en masa alemanes causando enormes bajas entre sus compactas filas. Los alemanes insistieron, y en un sector cercano a Bixschoote (Kortekeer) lograron abrir una brecha entre las filas del 1r regimiento de los Cameron Highlanders (1ª división de Lomax). Por temor a ser rodeados se retiraron, dejando Kortekeer en manos enemigas.&lt;br /&gt;En este punto de la batalla de Langemarck, corre la leyenda –acrecentada por el imaginario popular- de que algunas de las unidades alemanas se lanzaron al ataque entonando canciones patrióticas, como el famoso ‘Deutschland über alles’, como muestra de su ardor y su valentía. El estudio minucioso de la batalla ha puntualizado los hechos. Farrar-Hockley en The Death of an army puntualiza que sí es cierto que algunos batallones alemanes cantaban canciones patrióticas, concretamente la "Wacht Am Der Rheine”, pero que lo hicieron para agruparse y reorganizarse en los momentos posteriores a la batalla para localizar a sus miembros. Otro especialista, Ian Beckett niega casi taxativamente esa posibilidad, acusando a algunos autores alemanes de elaborar semejante historia, para emparentarla finalmente con la mitología nazi.&lt;br /&gt;Un apunte. El episodio de Langemarck por la significación épica y carga ideológica que conlleva – se calcula que murieron miles de jóvenes voluntarios alemanes, la mayoría estudiantes – se convirtió al poco en un hito de la mitología que generó el conflicto en Alemania. El hito de Langemarck, conocido como la ‘Kindermord’, matanza de los inocentes, fue doblemente aprovechada. Durante la guerra sirvió de ejemplo de la valentía y del sacrificio del pueblo alemán y posteriormente, durante el régimen nacionalsocialista, se utilizó para recordar la ignominiosa ‘herida abierta’ que aún suponía la Gran Guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día, y a pesar del impresionante empuje alemán, los británicos lograron cerrar la brecha y sostener el frente con cuantiosas y terribles pérdidas. Para ello, Haig contó con la inesperada ayuda del IXº Cuerpo francés, que el 23 relevaron a la 2ª división de Monro.&lt;br /&gt;Al alba del 23 de octubre, los británicos lanzaron un contraataque que logró retomar Kortekeer. La posición, sin embargo, no quedó totalmente restablecida hasta el anochecer debido a los duros enfrentamientos por los flancos.&lt;br /&gt;El 24 se retomaron los enfrentamientos en el sector de Langemarck, aunque con menor intensidad. Ese día, el grueso de los enfrentamientos se desplazó al sector sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 7ª division de Capper, casi recién llegada a Flandes, también había mantenido duros combates en el frente Zandvoorde-Zonnebeke. Las tropas alemanas de los cuerpos XXVIº y XVIIº, a pesar de algunos golpes de manos exitosos contra el flanco izquierdo de Rawlinson -cubierto por los franceses- fueron incapaces de cualquier avance significativo hasta que el día 24 y tras un potente ataque del XXVIIº, los alemanes estuvieron a las ‘puertas’ de Polygon wood donde fueron desalojados, de forma desesperada, por las fuerzas de reserva de la 7ª división junto con tropas de la 2ª división de Monro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los contratiempos, los franceses consideraron que había llegado el momento de una ofensiva general en toda regla. El IXº francés -ya en línea- y el XVIº en ruta serían los elegidos. La 2ª division británica estava disponible, así como la caballería de De Mitry’s procedente de Bixschoote y la 42ª division francesa desde Nieuwpoort.&lt;br /&gt;El momento del ataque aliado no podía haberse iniciado en mejor momento, aunque los mandos aliados no supiesen: los alemanes estaban sufriendo escasez de municiones y las nuevas tropas habían sufrido muchisimo debido a su intemperado entusiasmo y falta de entreno.&lt;br /&gt;El resultado de la ofensiva aliada no fue, sin embargo, el esperado. A pesar de los enconados esfuerzos que hicieron por romper la línea, el IXº francés, y a su derecha la 2ª division británica apenas avanzaron en el ataque del 24 de octubre aunque consiguieron inflingir serias bajas en los alemanes, especialmente en la línea al norte-este de Langemarck, al oeste de la zona Poelkapelle-Passchendaele y Moorslede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 7ª division británica, debilitada por casi tres semanas de intensos ataques alemanes, apenas fue capaz de sostener su línea de frente. El 27 de octubre fue puesta bajo el mando del Ir cuerpo junto con la 3ª division de caballería. Ese mismo día, las otras 2 divisiones de Haig (la 1ª y 2ª) subieron a la línea de frente. El flanco derecho de la 7ª division estaba en Zandvoorde, con la 1ª en la Menin road y la 2ª en Polygon wood.&lt;br /&gt;La línea de frente de Hollebeke a Messines, al sur de Haig, defendida por la 2ª división de caballería, desde el 20 de octubre, y la 3ª division de caballería junto con los tres batallones indios permaneció intacta hasta el 30 de octubre aún a pesar de los repetidos ataques del XIXº alemán,. A la derecha de la caballería, los cuerpos IIº y IIIº también lograron mantener intacta la línea.&lt;br /&gt;Al anochecer del 27 de octubre, el IVº ejército alemán decidió suspender indefinidamente ‘su’ ofensiva. Según la historia oficial alemana, “los cuerpos de reserva XXVI y XXVII sostenían la línea frente a posiciones fuertemente atrincheradas en el sector Langemarck-Zonnebeke-Gheluvelt ... Por el momento, cualquier pensamiento o intento de rotura del frente estaba descartado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua en: La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (III) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-725266968153371761?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/725266968153371761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=725266968153371761' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/725266968153371761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/725266968153371761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre_12.html' title='La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i55.tinypic.com/30dazom_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2451200514954467229</id><published>2011-02-05T05:28:00.000-08:00</published><updated>2011-02-05T05:48:42.419-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Deutsches Heer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='British Expeditionary Force'/><title type='text'>La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://img560.imageshack.us/img560/5356/ypres20boira.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 600px; DISPLAY: block; HEIGHT: 399px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://img560.imageshack.us/img560/5356/ypres20boira.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historiografia de la Gran Guerra suele definir la 1ª Batalla de Ypres como el último y definitivo intento alemán de evitar lo inevitable: el punto muerto y el final de la guerra de movimientos. Fracasaron. Ypres fue sólo el inicio de la pesadilla. A millones de soldados les esperaban cuatro largos años de trincheras, lodo, piojos, miseria y, sobretodo, carnicerías inútiles.&lt;br /&gt;Del lado alemán, la angustiosa perspectiva de un doble frente (occidental y oriental), impelió al Alto mando alemán (Oberstee Heeresleitung, OHL) comandado -de facto- por Erich von Falkenhayn a proyectar una serie de agresivos y resueltos ataques contra la línea de frente defendida –mayormente- por las Fuerzas Expedicionarias Británicas (BEF) en Flandes. Es justo reconocer, sin embargo, que sin la ayuda francesa la resistencia británica hubiese sido inútil.&lt;br /&gt;Desde mediados de octubre hasta la última semana de noviembre de 1914, las tropas alemanas intentaron por todos los medios posibles romper el frente francobritánico en la zona de Ypres. Langemarck, Poelcapelle, Polygon wood o Gheluvelt se hicieron tristemente famosos en los partes de guerra y en el imaginario colectivo británico. The Ypres salient, el saliente de Ypres se convertiría en un mito, en un símbolo de la resistencia y el pundonor británicos. El saliente de Ypres y los hechos de armas durante ese otoño de 1914 en Flandes forman parte de las páginas más heroicas – y trágicas- de la participación británica durante la Gran Guerra.&lt;br /&gt;Para Alemania, Ypres fue igualmente traumático.&lt;br /&gt;Gran parte de los estudiosos de la Primera Guerra Mundial ven en el desenlace de los combates de Ypres durante ese otoño de 1914 el principio del fin de la Alemania guillermina. Los peores temores se habían cumplido: los dos frentes eran una realidad, el principio del fin.&lt;br /&gt;La complejidad de la 1ª batalla de Ypres fue tal que se establecieron tres fases o episodios para comprender mejor su desarrollo y evolución. La primera fase denominada batalla de Langemarck tuvo lugar del 21 al 24 de octubre; la segunda, batalla de Gheluvelt transcurrió del 29 al 31 de octubre y el tercer ‘momentum’ fue la batalla de Nonne Bosschen, el 11 de noviembre de 1914. Entre estos tres capitales episodios se producieron escaramuzas, pequeños enfrentamientos, y sobretodo prolongadas pausas exigidas mayormente por la dureza de los combates y el cansancio de las tropas.&lt;br /&gt;La batalla de Ypres de otoño de 1914 está estrechamente ligada a los combates que se produjeron un poco más al norte, entre la zona de Diksmuide (Dixmude) y Nieuwpoort (Nieuport) durante octubre y noviembre. Los resultados de la batalla del Yser no progresaban como esperaban los alemanes, así que decidieron prolongar los ataques más hacia el sur. Era la zona ‘británica’ del frente occidental y esperaban mejorar los resultados del ‘Yser’.&lt;br /&gt;Yser e Ypres coincidieron en el tiempo, provocando un enorme desgaste en ambos contendientes que temieron, por momentos, agotar sus reservas de tropas y munición. Finalmente, fueron las pésimas condiciones meteorológicas y el invierno en ciernes los que bajaron el telón en el frente flamenco de noviembre de 1914.&lt;br /&gt;Los alemanes pasaron turno y 1915 sería el ‘año’ aliado en el frente occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Primeros compases&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sir John French, comandante en jefe de las fuerzas británicas, ‘desconocía’ la cercanía del recién creado IVº ejército alemán, al mando del Duque Albrecht de Württemberg, y en particular, la proximidad de tropas de reserva alemanas dirigiéndose hacia la parte más débil de su frente: el punto donde la BEF se unía a los belgas.&lt;br /&gt;Su desinformación era tal que seguía inmerso en los quiméricos planes de ofensiva contra el frente alemán Courtrai-Menin.&lt;br /&gt;La BEF prosiguió el avance a lo largo del frente los días posteriores. El IIº Cuerpo de Smith-Dorrien continuó hacia el este, el IIIº - en contacto con el IIº- debía cruzar el Lys por el sector de Sailly y Armentières, y la caballería debía proseguir hacia Menin, mientras Rawlinson con su IVº ejército en el extremo izquierdo de la BEF iría hacia el norte de Courtrai.&lt;br /&gt;La suerte estuvo del lado británico. Rawlinson fue informado de que su flanco izquierdo peligraba: se aproximaban unidades enemigas desde la línia Brugge-Roulers. Ante las angustiosas noticias, el avance del 15-16 de octubre se frenó. La tenaz resistencia alemana que se encontró Rawlinson en el sector Houthem-Gheluvelt-Sint Juliaan-Westrozebeke acabó por ‘convencer’ a French. Cualquier ofensiva hacia el este requería ‘limpiar’ la zona al norte del flanco izquierdo de la BEF. French notificó a Haig (Ir Ejército) que se aproximase desde St. Omer a Poperinghe. El objetivo era consolidar el frente que unía la BEF con los aliados y de paso reforzar al IVº de Rawlinson.&lt;br /&gt;El 16 de octubre, French ya había abandonado cualquier idea de una ofensiva aliada conjunta ante la alud de informaciones que le confirmaban la fuerza del enemigo en ese sector y que le hacían temer por su flanco izquierdo. Aunque el IIº y IIIr cuerpos británicos estaban luchando contra fuerzas superiores, los franceses creían que la peor parte se la podía llevar el IVº de Rawlinson, sobretodo porque éste cubría un frente mucho más extenso, lo que en caso de rotura podía provocar un desastre, dividiendo el frente aliado en dos.&lt;br /&gt;Con estas perspectivas, Haig fue enviado al norte con órdenes de avanzar hasta Thourout, con la ‘ilusa’ perspectiva de capturar Brugge (Brujas), antes de que los refuerzos alemanes llegasen a la línea. En este punto de la historia la leyenda entra en juego.&lt;br /&gt;La versión más acceptada cuenta que French, ante la delicada situación de Rawlinson, pero sobretodo ante las ínfimas posibilidades de llegar a Brugge, ordenó a Haig que cubriese le cubriese el flanco. Más al sur, el IIº, IIIº y la caballería estaban ya a la defensiva ante la abrumadora superioridad del enemigo.&lt;br /&gt;Haig consiguió situarse al sur del flanco izquierdo de Rawlinson el 21 de octubre. Los franceses (divisiones de caballería IIª y IIIª) a las afueras de Thourout tuvieron que recular hacia el sur. La IIIª división británica de caballería hizo lo propio reculando hasta la línea Wijtschate-Mesen (Messines). En el sector sur, la caballería francesa de Conneau) se situó en línea con el IIº y IIIr británicos. El 21 de octubre French se percató definitivamente de la superioridad del enemigo en todos los flancos, y de la seria amenaza que esto suponía para el conjunto de la fuerza expedicionaria británica, amén de desistir de cualquier ofensiva parcial o local en territorio belga.&lt;br /&gt;La situación de las fuerzas británicas era delicada. No llegarían más tropas antes de una semana y los refuerzos previstos eran la Indian corps, una división bisoña que acababa de llegar a Hazebrouck, juntamente con dos batallones de territoriales, otro de caballería y dos regimientos de la Yeomanry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua en: La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (II)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2451200514954467229?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2451200514954467229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2451200514954467229' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2451200514954467229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2451200514954467229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/02/la-batalla-de-ypres-octubre-noviembre.html' title='La batalla de Ypres, octubre-noviembre de 1914 (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-269937467214027841</id><published>2011-01-22T10:13:00.000-08:00</published><updated>2011-01-22T10:27:39.083-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yser'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img163.imageshack.us/img163/3369/dixmud.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 476px; DISPLAY: block; HEIGHT: 653px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://img163.imageshack.us/img163/3369/dixmud.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/01/la-batalla-del-yser-12-octubre-10-de_12.html"&gt;La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (II)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fase final de la batalla del Yser, 26 octubre – 4 noviembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tareas de refuerzo y reposicionamiento de las líneas francobelgas llevó prácticamente una semana, hasta el 31 de octubre. Los alemanes, ante la crecida del Yser y posterior inundación tuvieron que trasladar el grueso de la artillería hacia posiciones más elevadas, junto con el caótico traslado de sus unidades de infantería (IIIr y XXII cuerpos de reserva) hacia posiciones más alejadas de la nueva línea de frente marcada por la línea férrea, Nieuwpoort-Diksmuide.&lt;br /&gt;Los alemanes, sin embargo, estaban resueltos a reiniciar los ataques el 29 de octubre. El objetivo fijado para este nuevo ataque era, sin duda, la posición aliada más endeble, el centro del frente donde se encontraban las unidades belgas. El Alto mando alemán buscaba una rotura total. Para ello destinó la práctica totalidad de sus tropas al ataque, incluyendo la 4. Ersatz division –excepto la Marine division, que se mantuvo como retén enfrente de Nieuwpoort.&lt;br /&gt;El resto de tropas se destinó al ataque del 30 de octubre.&lt;br /&gt;A las seis y media de la mañana del 30 de octubre, y bajo el ‘manto’ de un espectacular bombardeo, se inició el ataque. La primera embestida alemana contra la línea belga consiguió su objetivo. La rompió y creó un amplio hueco entre las poblaciones de Ramscapelle y Pervyse, cayendo al poco del lado alemán.&lt;br /&gt;La 2ª división belga estaba deshecha. Su situación crítica. Sólo el contraataque de cuatro batallones belgas y franceses al mando del general Grosetti, comandante de la 42ª división francesa, logró taponar a duras penas la brecha abierta por la infantería alemana. A media tarde del 30, otro contraataque francobelga llegó a la puertas de Ramscapelle, donde hasta últimas horas de la noche hubo intensos combates. Esa fue la situación en el centro de la línea. Los flancos aliados habían logrado contener los ataques alemanes de la Ersazt division y del XXIIº cuerpo de reserva.&lt;br /&gt;Lo peor había pasado. La intención alemana era continuar los ataques a la mañana siguiente, 31 de octubre, pero los informes que llegaron al cuartel general del IIIr cuerpo de reserva desaconsejaban proseguir los combates debido a la paulatina y amenazadora crecida del Yser.&lt;br /&gt;La situación también era crítica para los alemanes: la crecida contínua del Yser amenzaba con aislar las tropas de vanguardia con las posiciones más alejadas, allende el este del Yser.&lt;br /&gt;El mando alemán decidió ordenar la retirada de todas las tropas a las zonas altas situadas en la orilla este del Yser. A la mañana del 31, las fuerzas francobelgas volvían a estar en posesión de Ramscapelle, Pervyse y la zona del ferrocarril.&lt;br /&gt;Lo mismo sucedió con las tropas del XXIIº situadas en la orilla oeste del Yser, al norte de Diksmuide. La noche del 1º de noviembre se vieron obligadas a retirarse a posiciones más elevadas. El 2 de noviembre, los alemanes solo conservaban al oeste del Yser, Schoorbake y dos granjas al norte de Diksmuide.&lt;br /&gt;Los flancos aliados, donde aún se conservaban los puentes sobre el Yser, los primeros días de noviembre, especialmente el 3 y el 4, vivieron pequeñas escaramuzas en el sector de Nieuwpoort, cuando Lombardsijde fue ocupada pero recuperada al poco. Los franceses atacaron el 3 y 4 de noviembre la posición de Schoorbakke que los alemanes consiguieron retener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Batalla final y la estabilización del frente de Flandes, 8-20 noviembre de 1914&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ‘definitivo’ ataque alemán contra Diksmuide comenzó el 10 de noviembre. Lo llevarían a cabo la 4ª división Ersatz y el XXIIº cuerpo. La guarnición que defendía Diksmuide (unidades de infantería belga y los ‘fusiliers marins’ franceses) fue reforzada con tropas coloniales francesas. El bombardeo de Diksmuide, previo al ataque, comenzó al alba. A las siete y media de la mañana comenzó el ataque de la infantería alemana. El primer embite fracasó.&lt;br /&gt;El mando alemán tomó medidas extremas: a las nueve y media se reanudó el ataque artillero. El brutal bombardeo obligó a la guarnición francobelga a ‘desalojar’ el suburbio este de Diksmuide. Eran la una del mediodía. Después de un breve intervalo, los alemanes atacaron de norte a sur por la zona este. Durante la tarde se registraron durísimos enfrentamientos por toda la localidad, casa por casa. Cuando cayó la noche lo que restaba de Diksmuide, sus ruinas, estaban en manos alemanas. Las tropas francobelgas se retiraron al oeste de la localidad y cruzaron el Yser, volando los puentes después de cruzarlo.&lt;br /&gt;Los alemanes apenas persiguieron la retirada francobelga hacia el Yser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El botín era cuantioso: los alemanes habían 1.400 prisioneros aliados y mucho material. Más hacia el sur, en la línea Bixschoote-Langemarck, los ataques fueron esporádicos y de pocas ganancias. Fueron los últimos coletazos de la campaña del Yser. Los planes del Alto mando alemán para alcanzar los puertos del Canal y rodear el flanco izquierdo francobelga habían fracasado gracias a la meritoria y épica defensa de la fuerza combinada aliada. No les fue mejor en el sector de Ypres.&lt;br /&gt;Los combates en el Yser fueron sangrientos. Los belgas tuvieron 18.000 bajas, los franceses 5.000, contando con la acción en Diksmuide del 10 de noviembre, y los alemanes perdieron unos 28.000 hombres, entre heridos, muertos y desaparecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes:&lt;/strong&gt;- Essen, Léon van der. &lt;a href="http://www.archive.org/details/invasionwarinbel00esserich"&gt;&lt;em&gt;L'invasion allemande en Belgique : de Liège á l'Yser&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. Paris : Payot, 1917.&lt;br /&gt;- Le Goffic, Charles. &lt;em&gt;Dixmude: un chapitre de l'histoire des Fusiliers Marins (7 Octobre - 10 Novembre 1914). &lt;/em&gt;Paris : Plon-Nourrit, 1915.&lt;br /&gt;- Pirenne, Jacques. &lt;em&gt;Les Vainqueurs de l'Yser&lt;/em&gt;. Paris : Payot, 1917.&lt;br /&gt;- &lt;a href="http://www.archive.org/details/yserbelgiancoast00cler"&gt;&lt;em&gt;Yser and the belgian coast&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. Clermont Ferrand : Michelin, 1920 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-269937467214027841?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/269937467214027841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=269937467214027841' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/269937467214027841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/269937467214027841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/01/la-batalla-del-yser-12-octubre-10-de_22.html' title='La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3698781461607604729</id><published>2011-01-12T12:15:00.000-08:00</published><updated>2011-01-13T15:27:13.748-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yser'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img502.imageshack.us/img502/4498/nieuport.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 600px; DISPLAY: block; HEIGHT: 376px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://img502.imageshack.us/img502/4498/nieuport.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Los primeros estadios de la guerra del Yser&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El traslado del IVº ejército alemán por vía férrea finalizó el 13 de octubre. El 17, y tras largas marchas, alcanzaron el sector de Bruges-Thielt, al este de Courtrai. El IIIº de reserva alemán se movía en dirección este desde el eje del avance alemán, mientras su flanco mantenía el avance a lo largo de la costa, y flanco izquierdo estava a tocar de Roulers, lo que ocultó el avance del grueso del recién creado IVº ejército. Con objeto de equilibrar el avance, se ordenó una corrección este-oeste en dirección al mar del Norte. El 15 los alemanes ya habían tomado Ostende. Al día siguiente, 16 de octubre, la vanguardia alemana ‘contactó’ con la caballería belga y con los puestos avanzados que tenían los belgas al este del Yser. Después de dos días de combates y refriegas, los alemanes obligaron a los belgas a retirarse hasta la orilla este del Yser.&lt;br /&gt;El 18 de octubre, los combates ya revistieron una mayor dureza. Los belgas, divisiones 1ª, 2ª y 4ª, que defendían la línea de frente desde la línea costa hasta Diksmuide (Dixmude) intentaron contener los embistes de las vanguardias del IIIr cuerpo de alemán, que tenía órdenes de tomar como fuese la población de Veurne (Furnes), unas millas al interior de la línea defensiva belga. Los alemanes consiguieron llegar a las posiciones de la orilla izquierda del Yser, aproximadamente hasta la línea de frente Lombardsijde-Mannekensvere-Schore-Keiem.&lt;br /&gt;La línea aguantó hasta la caída de la noche, pero horas después los alemanes capturaban la zona interior de la línea, Schore y Keiem. Keiem fue recuperada esa misma madrugada.&lt;br /&gt;Los ataques se retomaron a la mañana siguiente: tropas del XXIIº de reserva alemán se desplazaron al sur de la línea, en ayuda del IIIº de reserva, y se enfrentaron a contingentes franceses y belgas en el sector de Diksmuide. Keiem y Beerts cayeron a primera hora en manos alemanas, pero esta última fue recuperada al mediodía por la 5ª división belga y tropas de los ‘fusiliers marins’ franceses que se vieron, sin embargo, obligadas a recular a posiciones más arreseradas ante la fuerza del ataque enemigo, el XXIIIº cuerpo alemán. En este flanco de la línea, todas las tropas aliadas, excepto los ‘defensores’ de Diksmuide, se retiraron a la orilla oeste del Yser.&lt;br /&gt;El 20 continuaron los enfrentamientos en toda la línea, aunque con especial dureza en el sector de Diksmuide, donde tropas de los cuerpos XXIIº y XXIIIº fueron rechazados con grandes pérdidas por la guarnición de ‘fusiliers marins’ franceses que se habían hecho cargo de la defensa de Diksmuide. Al norte del sector, en Lombardsijde, unidades del IIIº cuerpo reforzadas con tropas de la 4º división Ersatz atacaron con dureza, pero sin resultados concretos.&lt;br /&gt;El IVº ejército alemán estaba completamente desplegado a lo largo del Yser. La 4ª Ersatz division frente a Nieuwpoort, el IIIr cuerpo de reserva en Keiem, el XXIIº de reserva en el sector de Beerst y el XXIIIª al este y sudeste de la posición de Diksmuide. En total siete divisiones con una potencia de fuego de 700 piezas de artillería frente a cinco divisiones belgas con prácticamente la mitad de artillería, 300 cañones.&lt;br /&gt;El 21 de octubre, y después de un potente bombardeo nocturno, tropas alemanes avanzaron a lo largo de toda la línea. Belgas y franceses lograron, sin embargo, contener el ataque a fuerza de graves pérdidas. No obstante, esa misma noche unidades del IIIr cuerpo alemán lograron cruzar el Yser al norte de Tervaete, gracias en parte al fuego de cobertura de su artillería que se había aproximado – hábilmente - a la zona de combate, junto con compañías de ametralladoras que sostuvieron el franqueo del río.&lt;br /&gt;La 1a división belga lanzó un infructuoso contraataque que permitió a los alemanes no sólo defender las posiciones recién adquiridas sino capturar el 23 de octubre la población de Tervaete, más al sur. Para contener el avance alemán se dispuso de la 3a división belga, en reserva, pero apenas logró ningún éxito defensivo. La 42ª división francesa, que había logrado un exitoso contraataque al este de Nieuwpoort ese mismo día, fue trasladada al sector de Tervaete por el Alto mando belga con el fin de atacar sin cuartel el flanco izquierdo de las unidades alemanas que habían cruzado el Yser para lograr un posible repliegue. La contraofensiva francesa, respaldada por fuerzas belgas de la 4ª división, aunque no logró la retirada alemana a la orilla este del Yser, consiguió pequeños avances. Los combates eran de una gran violencia, y el 24 de octubre al atardecer ambos bandos rebajaron el nivel de intensidad. El cansancio era generalizado.&lt;br /&gt;La 4. Ersazt division en Nieuwpoort y las unidades del XXIIº de reserva alemán no habían conseguido ningún avance significativo. Especialmente cruenta fue la lucha por Diksmuide, que los franceses defendieron de una forma cuasi épica, rechazando 15 ataques alemanes solo el 24 de octubre. Durante los duros combates por Diksmuide, la artillería alemana había reducido la población a cascotes. El ejército belga también había sufrido sobremanera. En varios días de combate había perdido una cuarta parte de sus tropas y la artillería había quedado reducida a la mitad, con apenas reservas para 160-170 proyectiles por pieza. La situación era francamente desperada, lo que llevó al Alto mando belga a tomar medidas extraordinarias, sobretodo ante la dudosa perspectiva de poder sostener el nivel de combates mantenidos hasta el momento.&lt;br /&gt;El 25 de octubre se tomó la decisión, atribuida –según la leyenda- al general Foch, de abrir las esclusas del Yser con el objeto de anegar e inundar el sector al este del ferrocarril de la línea Nieuwpoort-Diksmuide y provocar la retirada de los puestos avanzados alemanes.&lt;br /&gt;El territorio adyancente al rio Yser, así como la zona que mediaba entre la población de Diksmuide y la costa belga formaba un espesa ‘tela de araña’ de canales, esclusas y terraplenes que hacían del terreno una verdadera pesadilla para cualquier ejército que quisiese avanzar de forma ordenada rápida. Los terrenos de esta zona eran ‘polders’, es decir tierras bajas ganadas a expensas del mar. El nivel de los canales estaba regulado a través de esclusas y bombas que garantizaban el correcto funcionamiento del sistema, que se controlaba esencialmente desde Niuewpoort, donde se encontraban el Yser con el mar. El sector, pues, suponía un verdadero obstáculo para el ejército alemán que ansiaba ocupar definitivamente todo el territorio belga y poner en jaque a las fuerzas aliadas con la conquista y captura del territorio costero francobelga que hubiese amenazado la participación británica en el conflicto. En este sentido, la última y más determinante medida para contener cualquier avance era anegar la zona para convertirla en una inmensa marisma.&lt;br /&gt;La tarde del 25 de octubre de 1914 se abrieron las esclusas y comenzó a inundarse el terreno entre Diksmuide y el mar. La línea de frente aliada, francobelga, se retiró a las posiciones elevadas de la línea férrea que corría por detrás, con explícitas e imperantes órdenes de sostener la línea como fuese hasta que todo el territorio estuviese inundado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (III)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3698781461607604729?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3698781461607604729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3698781461607604729' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3698781461607604729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3698781461607604729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/01/la-batalla-del-yser-12-octubre-10-de_12.html' title='La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-294462760163247598</id><published>2011-01-04T12:02:00.000-08:00</published><updated>2011-01-13T15:29:12.095-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yser'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TSOosnxJNCI/AAAAAAAAAXk/IAktEWvhSkY/s1600/Yser.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 358px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5558471849648141346" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TSOosnxJNCI/AAAAAAAAAXk/IAktEWvhSkY/s320/Yser.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La serie de combates que tuvieron lugar en la zona más septentrional del frente occidental, la zona sudoeste de Bélgica (Flandes), durante el otoño de 1914 recibieron el nombre de batalla del Yser. Los combates de octubre y noviembre en la zona del Yser supusieron el último episodio de las maniobras que recibieron el nombre de ‘Carrera hacia el mar’. Estas operaciones perseguían el adelantarse al enemigo, para así poder rodearlo y derrotarlo, mientras se iba asentando el frente en toda su longitud: desde las fronteras francosuizas hasta el Mar del Norte. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los fracasos aliados com del ejército alemán durante los tres o cuatro primeros meses del conflicto provocarían una larga, penosa e infernal guerra de trincheras en el frente occidental. La batalla del Yser fue sino el último, de los últimos intentos –inútiles- por evitarla.&lt;br /&gt;El Yser se convirtió en el protagonista pasivo de la penúltima ofensiva alemana por evitar lo que se preveía ya inevitable: el estancamiento operativo y táctico del conflicto con las funestas consecuencias que ello supondría para los contendientes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el caso alemán se quería evitar a todo costa el enquistamiento en una dura guerra de trincheras, pero sobretodo una guerra en dos frentes, que ya era una realidad a finales de septiembre de 1914. El objetivo principal del Alto mando alemán (OHL) consistía en arrollar a los restos del maltrecho ejército belga, expulsarlo de su territorio y sobretodo conquistar los puertos del Canal de la Mancha que le darían una ventaja táctica vital sobre británicos, aislando a su contingente en tierras continentales y con apenas posibilidades de avituallamiento desde las islas británicas. La captura de la costa francobelga significaría también la amenaza latente de un posible enbolsamiento de las tropas francobritánicas en el norte de Francia.&lt;br /&gt;Del lado aliado, y después de la ‘balsámica’ batalla del Marne se buscó minimizar y frenar la apisonadora alemana. No existía una estrategia conjunta en cuanto a las operaciones a desarrollar. Tan solo había una clara intención de evitar que el desastre fuese mayor y que los alemanes pudiesen retomar con fuerza su avance hacia lo que quedaba de Bélgica y el resto del norte de Francia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Después del Marne y el Aisne, los franceses pudieron rehacerse gracias a su red ferroviaria con movimientos de tropas de Alsacia y Lorena hacia el nordeste, los británicos -apenas rehechos de los lances del Marne- carecían de una plan estratégico de acción, y los belgas a duras penas podían mantener en pie un ejército de 50.000 hombres. Con tal situación Joffre y French esperaban tener un respiro para poder establecer puntos en común hasta que amainase la tormenta alemán, que amenazaba con estallar en breve.&lt;br /&gt;Las predicciones fueron correctas, los alemanes estaban otra vez ‘en ruta’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Génesis&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Después de la fallida defensa de Antwerp (Amberes), el ejército belga se vió impelido -dadas las circunstancias- a retirarse, vía Brugge (Brujas) y Ghent (Gante) hacia posiciones allende el río Yser, donde llegó el 12 de octubre. Muy maltrechas, apenas 50.000 hombres y 300 cañones, las divisiones 2a, 1a y 4a cubrían la línea de frente desde el Mar del Norte hasta Diksmuide (Dixmude), con dos brigadas de la 3a división y la 2a división de la caballería como reserva.&lt;br /&gt;Una brigada francesa de los ‘fusiliers marins’ cubría, juntamente, con la 5a división belga, la línea de frente que mediaba entre Diksmuide y Boesinghe, mientras la 1a división de caballería estaba desplegada en toda la línea de frente al noroeste de Ypres. Más al sur (al este de Ypres) se encontraban los territoriales franceses de la 87ª y 89ª división que se habían incorporado a la izquierda del IVº Cuerpo inglés (7ª división y 3ª división de caballería) que venía en retirada desde Ghent, cubriendo el movimiento de ‘repliegue’ belga.&lt;br /&gt;A la derecha del IVº inglés de Rawlinson se encontraba el IIº Cuerpo de Smith-Dorrien. El mismo día 12 de octubre, sus unidades estaban intentando avanzar en la línea Givenchy-Merville, a lo cual tuvieron que desistir debido a la fuerte resistencia que opuso el XIIIº Cuerpo alemán (VIº ejército) al mando de Von Fabeck. A la izquierda del IIº Cuerpo británico, los cuerpos de caballería Iº y IIº llegaron hasta el área de Vermelles y Estaires, al sur de Lys y Merville presionando al IVº de caballería alemán. En la retaguardia quedaba el IIIr cuerpo de caballería británico, que partiendo de St. Omer había alcanzado la zona de Hazebrouck. De hecho, el Ir cuerpo británico todavía no habia alcanzado el punto del rio Aisne. Su transporte se había demorado y no llegó a Flandes hasta el 19 de octubre.&lt;br /&gt;Las tropas anglofrancesas y el resto de ejército belga hacían frente al VIº ejército alemán, al mando del príncipe Rupprecht de Baviera. Compuesto por los cuerpos XIIIº y XIXº, contaba con los cuerpos de caballería Iº, IIº y IVº como tropas de soporte a lo largo del frente. Al norte de este contingente alemán se estaba desplegando el IVº ejército, al mando del duque Albrecht de Württemberg, compuesto por los recién formados XXII, XXIII, XXVI y XVIIº cuerpos de reserva juntamente con el IIIº de reserva procedente de Amberes y la 4º división Ersatz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El plan aliado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando quedó claro que cualquier operación contra el ejército alemán en el sector de l’Artois y de Flandes requería de la coordinación y apoyo conjunto de las fuerzas francesas, británicas y belgas, Joffre nombró al general Foch como ‘coordinador’ de las fuerzas aliadas y enlace con sus propias tropas y las británicas. El Xº ejército francés al mando de Maud’Huy, situado en las cercanías de Arras, pasó a manos de Foch formando el flanco derecho del ataque, mientras las fuerzas británicas formaban el núcleo central y el pequeño contingente belga en el sector más septentrional, el izquierdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 15 de octubre los franceses crearon el &lt;em&gt;Détachament d’Armée en Bélgique&lt;/em&gt;, al mando del general d’Urbal, para aglutinar todas las unidades francesas que luchaban en territorio belga y pronto sería conocido como el VIIIº ejército francés. D’Urbal abriría el camino. Recibió órdenes de iniciar la ofensiva en el eje Roulers-Thorout-Ghistelles tan pronto le fuese posible, mientras los británicos la iniciarían en la línea Courtrai-Menin. Los belgas intentarían, según lo planeado, abrir hueco siguiendo la línea de la costa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan aliado suponía, y contaba, que una gran parte de las fuerzas alemanas perseguirían a los restos del ejército belga después de su retirada desde Antwerp, lo que permitiría a las fuerzas británicas y francesas avanzar hacia el norte para luego, aproximadamente desde Lille, rodear las fuerzas del VIº ejército alemán por su retaguardia como por su flanco izquierdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hechos posteriores demostraron que semejante plan implicaba una falta total de realismo por parte de los mandos aliados. Ni el ejército belga estaba lo suficientemente preparado, y descansado, como para presentar batalla, ni las fuerzas francesas del recién creado VIIIº ejército estuvieron disponibles en el sector hasta el 23 de octubre. Para ese día, la situación había dado un giro radical. Era evidente que las fuerzas alemanas superaban en número y en capacidad de fuego a las aliadas, lo que decidió al mando francobritánico a ‘demorar’ la planificada ofensiva y a fijar posiciones defensivas en toda la línea de frente con las nuevas unidades que iba llegando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/01/la-batalla-del-yser-12-octubre-10-de_12.html"&gt;La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (II) &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-294462760163247598?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/294462760163247598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=294462760163247598' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/294462760163247598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/294462760163247598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2011/01/la-batalla-del-yser-12-octubre-10-de.html' title='La batalla del Yser, 12 octubre-10 de noviembre de 1914 (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TSOosnxJNCI/AAAAAAAAAXk/IAktEWvhSkY/s72-c/Yser.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3195736773918194673</id><published>2010-11-23T14:54:00.000-08:00</published><updated>2010-11-24T10:29:56.289-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canadian Expeditionary Force'/><title type='text'>Las tropas indígenas canadienses en la Gran Guerra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOxKXaK0mkI/AAAAAAAAAW8/DcijWVvP0_U/s1600/pegahmagabow_22.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; DISPLAY: block; HEIGHT: 280px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542887007408396866" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOxKXaK0mkI/AAAAAAAAAW8/DcijWVvP0_U/s320/pegahmagabow_22.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La primera guerra mundial fue un episodio traumático y demoledor para todas las naciones participantes. La 'edad de oro' europea, la civilización de las luces y de los descubrimientos científicos y técnicos se convirtió en un lejano recuerdo. Nada volvió a ser igual. La fragua del Dios de la guerra fue la tumba de tres imperios y el crisol de varias naciones. Para algunos de estos países fue algo más que un cesura histórica, resultó ser su 'puesta de largo' como protagonistas de un nuevo mundo global.&lt;br /&gt;Australia, Nueva Zelanda o Canadá, antiguos &lt;em&gt;dominions&lt;/em&gt; -colonias- pertenecientes al Imperio británico surgieron de las cenizas de la guerra con una identidad nacional reafirmada, propia de aquellos países madurados y bregados en los nuevos tiempos. Su 'costosa' participación les granjeó el respeto del mundo más allá del ancho paraguas de la Commonwealth. Incluso desde Londres, la visión paternalista hacia los dominios ultramarinos mutó hacia un reverencial respeto, cargado -obviamente- de orgullo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Canadá y la Canadian Expeditionary Force (CEF)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El caso canadiense fue paradigmático. Cuando estalló la guerra, Canadá decidió entrar en el conflicto sin dudarlo, igual que Australia y Nueva Zelanda. La 'raza británica' estaba en peligro y los indisolubles lazos de hermandad entre la metrópolis y las antiguas colonias eran más fuertes que nunca.&lt;br /&gt;En 1914, los canadienses no estaban preparados para una guerra como la que se avecinaba. La milicia canadiense movilizada apenas llegaban a 60.000 hombres, y la mayoría de armamentos y pertrechos militares procedentes del Reino Unido no habían llegado todavía. Los mandos optaron por equipar a los nuevos soldados del preciso, aunque no siempre fiable, fusil Ross fabricado en Canadá. De entre los primeros 30.000 voluntarios establecidos en el campamento de Valcartier, a las afueras de Ottawa, algunos eran miembros de las tribus indígenas canadienses. Su admisión, sin embargo, en el recién creado Cuerpo Expedicionario Canadiense (Canadian Expeditionary Force, CEF) no fue nada sencilla.&lt;br /&gt;Los recelos, un disfrazado 'paternalismo' y un arraigado sentimiento racista y de desprecio hacia las poblaciones autóctonas de algunos de los mandos del ejército canadiense, así como de la mayoría de políticos entorpecieron su entrada en la CEF. El pretexto oficial era que temían que los alemanes tratasen a los indígenes canadienses como a salvajes, como a hombres no civilizados.&lt;br /&gt;La realidad de la nueva guerra industrial cambió el panorama. Para finales de setiembre ya había partido hacia Inglaterra la primera división canadiense, otra se estaba movilizando. Al poco se habían movilizado dos más, siendo cuatro las que se desplazaron a Francia. Juntamente con ellas cientos de artilleros, ingenieros o zapadores, y otras tropas auxiliares fueron al frente europeo.&lt;br /&gt;La guerra seguía engullendo tropas y el ministro canadiense de defensa, el coronel Sam Hughes se comprometió con los aliados a formar a 16 divisiones en total. Para ello, Hughes decidió emplazar a un centenar de personajes ilustres e influyentes de la sociedad canadiense para que se encargasen de formar batallones en sus comunidades, regiones o grupos ètnicos. La CEF abría las puertas a la tropas indígenas canadienses. Al poco ya se habían constituido dos batallones compuestos exclusivamente de soldados indígenas. Los iroqueses y la tribu de las Seis naciones fueron dos de las comunidades indígenas más activas en la mobilización de sus miembros. En el caso de la nación iroquesa, una fuerte filiación histórica la ligaba a la corona británica, hasta el punto que apenas reconocía la realidad nacional canadiense, y aún menos su gobierno. Los iroqueses habían luchado junto a los ingleses contra los franceses hasta la Paz de Montreal en 1701 y se habían introducido en territorio canadiense para librar zonas de influencia francesa. Los iroqueses también lucharon contra las nuevas tropas estadounidenses durante la invasión en 1812. Otro caso fue el de los Inuits de la zona ártica, los mal denominados esquimales, con una nula adhesión a la causa británica o francesa. La corona británica vendió sus tierras en 1881 al gobierno del Canadá. El resto de comunidades padecieron también las políticas aislacionistas del Canadá, heredadas del imperio británico: enclaustramientos de las poblaciones indígenas en reservas, instaladas en tierras baldías o sin interés para la comunidades blancas. Junto a la institucionalización de sociedades nómadas con sus propios modelos de explotación natural (pesca, caza,...), las políticas canadienses hacia los indígenas consistieron en una asimilación total y una proactiva alienación cultural. Misioneros, maestros y otros elementos procedentes de la cultura europea fueron los instrumentos de la nueva política. A banda de las cuestiones de aniquilación cultural y social, las epidemias y enfermedades importadas por las poblaciones europeas diezmaron enormemente las sociedades indígenas. Por todo ello, la respuesta indígena hacia una guerra 'blanca' no fue masiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Batallones indígenas canadienses&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sólo los miembros de las tribus más asimiladas, principalmente iroqueses, respondieron a la llamada de las armas. También participaron los miembros de la tribu de las Seis naciones, que pidieron a las autoridades militares organizar el famoso batallón 114º, que llevaría el nombre de los Brock Ranger's. Finalmente, dos de las cuatro compañías del 114º estarían formadas exclusivamente por miembros de las Seis naciones, procedentes en su mayoría de las comunidades de Mohawk y Kanewahke en el Quebec. El emblema del 114º eran dos tomahawks cruzados.&lt;br /&gt;La guerra, sin embargo, marcaba sus reglas y como la mayoría de batallones canadienses al llegar a Francia, las tropas indígenas del 114º fueron repartidas y esparcidas por los diferentes batallones de la CEF que requerían refuerzos. Otro emblemático batallón fue el 107º, al mando del teniente coronel Campbell. De sangre índigena, Campbell tenía la intención de reclutar 'cowboys e indios'. Cosa que realizó con éxito ya que fueron 962 voluntarios indígenas los que fueron a Inglaterra, superando incluso a los del 114º. El 107º consiguió, por otra parte, mantenerse más cohesionado ya que debido a la ausencia de zapadores o ingenieros, fue designado como el batallón de zapadores e ingenieros para la 3ª división canadiense en 1917, viviendo las cruentas experiencias de Vimy ridge y Passchendaele. De los territorios del norte de Ontario y de la Columbia surgieron otros dos renombrados batallones, el 52º llamado 'Bull moose batallion' o batallón del Arce y el 54º, el Kootenay&lt;br /&gt;Los mandos canadienses mostraban un especial respeto por los soldados indígenas en el campo de batalla. Los solían describir como tropas fieras y valientes, aunque a la par desordenadas y poco atentas a la disciplina cuartelaria y militar.&lt;br /&gt;Las cualidades de las tropas indígenas canadienses estaban determinadas por su 'modus vivendi' y su relación con el medio hostil. Destacaban sobretodo por ser excelentes exploradores y reputados tiradores de élite. Por ello, la mayoría se encontraban o bien en las compañías de reconocimiento o eran tiradores de élite. Ambas funciones permitían a los soldados una disciplina militar más relajada acorde con la costumbre de independencia de dichas tropas. Su perfecto cometido en este tipo de acciones levantaba la admiración de sus compañeros de unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Héroes indígenas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Francis Pegahmagabow, quizás el soldado indígena canadiense más célebre, no sólo por sus hazañas bélicas sinó también por su propio talante como Ojibwa de la Primera nación, se alistó voluntario al inicio de la guerra. En el campo de entrenamiento de Valcartier se instaló con una tienda la cual decoró con todo tipo de simbología tribal y la piel de ciervo a modo de estandarte de su clan. Junto a la parafernalia clánica, cuenta que llevó un pequeño saco de hierbas medicinales preparado por una vieja anciana, que según él, le salvó la vida en más de una ocasión. Al finalizar la guerra, Pegahmamow 'Peg', había sido condecorado tres veces por haber matado más de 370 enemigos. Otro caso fue el de Henry Nor'west. Nor'west era un indígena de la tribu de los Cree. Sus compañeros, sin embargo, le pusieron el curioso mote de 'Ducky' al sumergir a una prostituta en una fuente de Londres. Nor'west mató a 115 enemigos confirmados. El 18 de agosto de 1918 una bala alemana lo mató&lt;br /&gt;Las hazañas de los soldados indígenas tuvieron cierto reconocimiento, aunque muy pocos fueron ascendidos a grado de oficial, los pocos eran Mohawks&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La dura posguerra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las suspicacias entre los elementos europeos canadienses siguieron durante y después de la guerra. Los responsables del departamento canadiense para los asuntos 'indios' vieron en la guerra un medio para enrolar al mayor número de voluntarios indígenas con la ulterior esperanza de que éstos y sus tribus se asimilasen a los roles 'blancos' y dejasen un modo de vida que chocaba totalmente con los designios del gobierno canadiense que deseaba una total asimilación del elemento indígena. Los informes del departamento para asuntos indígenas concluyeron que de una población de más de 100.000 indígenas, apenas se enrolaron unos 3500.&lt;br /&gt;La Gran guerra, sin embargo, no reportó beneficio alguno a las comunidades indígenas canadienses. Bien al contrario. Uno de los actos más execrables que cometió el departamento para asuntos indígenas fue la confiscación y compra ilegal de tierras propiedad de las comunidades indígenas con la excusa de repartirlas a los veteranos de guerra.&lt;br /&gt;La ignominia fue doble. Según la Indian act de 1906, el gobierno canadiense prohibía a los indígenas ser poseedores de tierras allende de sus reservas, con lo que el soldado desmobilizado indígena no tenía derecho a ningún tipo de compensación en especie en forma de tierras.&lt;br /&gt;El balance de la guerra fue absolutamente negativo para todos los soldados que participaron en la Primera Guerra Mundial. Para los indígenas candienses fue otra constatación más de la traición del hombre blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;- Gaffen, Fred. &lt;em&gt;Forgotten soldiers&lt;/em&gt;. Ottawa : Thyetus books, 1985.&lt;br /&gt;- Morton, Desmond. 'Les canadiens indigènes engagés dans la Prèmiere Guerre mondiale'. En &lt;em&gt;Guerres mondiales et conflits contemporains&lt;/em&gt;, 2002, n. 230, pp. 37-49.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3195736773918194673?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3195736773918194673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3195736773918194673' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3195736773918194673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3195736773918194673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/11/las-tropas-indigenas-canadienses-en-la.html' title='Las tropas indígenas canadienses en la Gran Guerra'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOxKXaK0mkI/AAAAAAAAAW8/DcijWVvP0_U/s72-c/pegahmagabow_22.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2436474541575324233</id><published>2010-11-15T10:15:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T10:50:43.427-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (IV)</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/11/in-flanders-fields-apuntes-de-un.html"&gt;In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (III)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF5T3wM2-I/AAAAAAAAAWU/c-nDjGh6lbA/s1600/Tyne%252520Cot%252520Cemetery.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 490px; DISPLAY: block; HEIGHT: 408px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539842398933015522" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF5T3wM2-I/AAAAAAAAAWU/c-nDjGh6lbA/s320/Tyne%252520Cot%252520Cemetery.jpg" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Tyne Cot cemetery&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El día se había abierto y nos ofrecía un precioso cielo raso, que combinado con el verdor de los campos y los bosques daba una estampa preciosa de Flandes. Salimos a la carretera de Ypres a Menin, y volvimos unos cientos de metros hacia Ypres girando a la derecha, en el desvío que lleva a Tyne Cot cemetery. No lo contrasté, pero si no recuerdo mal es uno de los cementerios británicos más grande de los que hay en Flandes. Después de un camino sinuoso, llegamos a un pequeño aparcamiento que se encuentra situado en uno de los laterales del cementerio. Cuando llegamos, el nuestro era el único vehiculo. Media hora después ya habían 3 o 4 autocares. Es un lugar de peregrinación.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Laura decidió cuidar de Frasier y se quedó fuera del recinto. Planeé una visita relámpago al lugar. Adyacente al cementerio hay un pequeño memorial que recuerda lo que supuso Flandes para el ejército británico. Muy suave, muy nostálgico. Fragmentos de cartas, fotos gigantes de algunos soldados, así como algún que otro recuerdo material. Acabada la rápida visita al memorial, seguí la pasarela que lleva al recinto. Decidí no entrar, creí que no debía. Eso sí, tomé decenas de fotografías y 'admiré' la elegante disposición del espacio, que le otorga un doble sensación de respeto y recuerdo.&lt;br /&gt;Me paré a reflexionar un momento y lancé una mirada al paisaje: había algo que sorprendía. Los campos cultivados, el ganado paciendo tranquilamente, pequeños grupos de árboles diseminados aquí y allá. Así debía ser el paisaje de Flandes cuando llegaron las primeras tropas británicas. Parecía como si el tiempo se hubiese parado y los monumentos a los caídos fuesen islas en el correr de los tiempos. Era una sensación extraña. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Volví al aparcamiento, allí estaba Laura con Frasier. Quería dar la vuelta por el otro lado. Fuimos los tres. Me adentré unos metros en el recinto con el objeto de tener otra perspectica del lugar. Tyne Cot es muy parecido al cementerio de Sanctuary wood en cuanto a su forma de abanico. Ingleses, canadienses y 'anzacs' comparten espacio sin distinciones y con un precioso roble al sur del complejo como guardían. En la parte norte, una especie de 'proscaenium' semicircular 'coronado' con una enorme cruz cierra el espacio. Conmovedor.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Subimos al coche y nos dirigimos a St Julien (St. Juliaan) donde se encuentra el memorial canadiense. Por el camino y a unos cientos de metros 'damos de bruces' con el memorial neozelandés de Broodseinde, escenario de la cruenta batalla que lleva el mismo nombre y que formó parte de la 3a batalla de Ypres, en el otoño de 1917 y que tendría como colofón la lucha por Passchendaele.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF5oyuAPaI/AAAAAAAAAWc/E_ePqeoxAPo/s1600/Broodseinde%252520memorial.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 363px; DISPLAY: block; HEIGHT: 336px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539842758358875554" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF5oyuAPaI/AAAAAAAAAWc/E_ePqeoxAPo/s320/Broodseinde%252520memorial.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Broodseinde memorial&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Al final llegamos a St. Julien (St. Juliaan), mejor dicho al cruce de caminos entre la carretera que viene de Tyne Cot, y la que lleva de Ypres a Passchendaele. A la derecha del cruce se encuentra el memorial canadiense con la escultura de un soldado pensante en el centro del recinto. La escultura es impresionante. En forma de monolito pétreo, se encuentra coronada con la figura de un soldado a medio cuerpo en una postura consternada o reflexiva. En la base del monolito se encuentran los 4 puntos cardinales y las posiciones que señalaban, entre ellas la famosa de Passchendaele. Recinto no muy grande pero de una enorme expresividad y recogimiento. Igualmente impresionante, aunque el tiempo soleado le mengue aspereza al lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF51Yv9_FI/AAAAAAAAAWk/1wsxjwvLrTA/s1600/CEF.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 334px; DISPLAY: block; HEIGHT: 393px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539842974726093906" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF51Yv9_FI/AAAAAAAAAWk/1wsxjwvLrTA/s320/CEF.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; St. Julien/St. Juliaan memorial&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Después de esta dura catarsis decidí volver a Ypres a visitar el museo 'In Flanders fields' en Ypres. Deseaba tener una aproximación más suave al universo de Flandes, y a su significación en el conjunto de la guerra. Desandamos el camino, llegamos a la Gross Markt y entramos en el Salón de telas. Allí nos esperaba el museo 'In Flanders fields' dedicado a la Gran Guerra en Flandes, tomando el título del célebre poema de John McCrae.&lt;br /&gt;La visita mereció. Se trata de un museo bastante interactivo y eminentemente visual, a lo 'americano', digamos. El recorrido, todo en una extensa planta, se realiza de forma cronológica con especial atención a los momentos más trascendentales, como por ejemplo la famosa 'tregua de Navidad' de 1914, el ataque con gas de abril de 1915, la cosmovisión del saliente de Ypres, Passchendaele, etc.&lt;br /&gt;Otorga un carácter preeminente a la intervención británica con todas sus acepciones, es decir con las naciones de los Dominions (canadienses, australianos, neozelandeses e indios), y aporta numerosa documentación, así como la 'puesta en escena' de numerosas reliquias, armas y algún que otro diorama. Destacaría sobretodo la fluidez en la exposición de los materiales y los contenidos, así como una lograda didáctica del conflicto, no sólo para especialistas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En el plano inferior, es decir en la planta baja del 'edificio de las telas' se encuentra la tienda del museo con numerosos recuerdos y libros dedicados al conflicto en Flandes. Como siempre los precios son prohibitivos, sobretodo para los que procedemos de latitudes meridionales. Para las compras mejor pasarse por las tiendecillas de la &lt;em&gt;Meensestraat&lt;/em&gt;, es decir la calle que une la Gross Markt con la Menin gate y que saliendo de la ciudad lleva, evidentemente, a Menin.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Recuerdo que visité tres o cuatro tiendas, todas ellas en el lado izquierdo de la calle. Los precios según, para qué, prohibitivos también. Los libros nuevos, de robo; los de segunda mano, precios muy dignos, incluso más económicos que en la Red. Insignias, &lt;em&gt;badges&lt;/em&gt; u otros, precios normales tirando a caros (Es difícil luchar con según que sites de subastas virtuales).&lt;br /&gt;Si no recuerdo mal, el mejor lugar para comprar libros está prácticamente delante del 'salón de telas', a mano derecha. Lo regenta un chico joven, unos treinta máximo. Es inconfundible ya que 'viste' una enorme barba decimonónica a lo 'Rasputín'. Muy amable. Lástima que su librería no tenga todavía un enlace en la web, porque es la librería dedicada a Gran Guerra más &lt;em&gt;bestia&lt;/em&gt; que han visto, a día de hoy, mis ojos. Impresionante. &lt;em&gt;A ojo de bibliotecario de buen cubero&lt;/em&gt;, diría que en el establecimiento si no había más de 5000 volúmenes no había ninguno. Tenía duplicados, pero bueno, menos de 4000 libros sobre la guerra no había. Un paraíso para un loco como yo. Precios subiditos, lo que pasa es que había que buscar y rebuscar. Salí con tres o cuatro libros, no más. Ya me resarciría en Bruselas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF6OriURdI/AAAAAAAAAWs/dE97btlqNN4/s1600/Vers%252520Ypres.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 433px; DISPLAY: block; HEIGHT: 424px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539843409265837522" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF6OriURdI/AAAAAAAAAWs/dE97btlqNN4/s320/Vers%252520Ypres.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Ypres desde la Menin Gate, atardecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hasta aquí lo que dió de si Flandes, en cuanto a Gran Guerra se refiere. Faltaba todavía mucho viaje y no era cuestión de agobiar a nadie con mis particulares historias. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Lo mejor: el ambiente y atmósfera de respeto y agradecimiento hacia todos los que dieron su vida por un pedazo de tierra como fue el 'famoso' saliente; la Menin gate y su simbolismo; los verdes y llanos prados de Flandes; el amanecer en el cementerio de Langemarck; la mejor comprensión de un escenario primordial en cuanto al Frente occidental se refiere y, sobretodo la profunda comunión con los que allí estuvieron aunque mediase casi un siglo. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Lo peor: demasiado en tan poco tiempo. La mente humana, al menos la mía, era incapaz de absorber y digerir todo lo que el lugar le estaba proporcionando. &lt;em&gt;Pero no hay mal que por bien no venga. &lt;/em&gt;Volveré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos por seguirme en 'nuestro' periplo por Flandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PS.: Os recomiendo que le deis un vistazo a esta &lt;a href="http://cid-6cf4dd26ff3cde84.photos.live.com/browse.aspx/In%20Flanders%20fields%5EJ%20set.%202010"&gt;selección de fotografías&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2436474541575324233?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2436474541575324233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2436474541575324233' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2436474541575324233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2436474541575324233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/11/in-flanders-fields-apuntes-de-un_15.html' title='In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (IV)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TOF5T3wM2-I/AAAAAAAAAWU/c-nDjGh6lbA/s72-c/Tyne%252520Cot%252520Cemetery.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3919117674703307739</id><published>2010-11-05T13:27:00.000-07:00</published><updated>2010-11-06T01:24:55.857-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (III)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/10/in-flanders-fields-apuntes-de-un_24.html"&gt;In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (II)&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRpu6XTpKI/AAAAAAAAAVk/esg2qyOlbzA/s1600/Escortes+al+Friedhof.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 426px; DISPLAY: block; HEIGHT: 319px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536166096607093922" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRpu6XTpKI/AAAAAAAAAVk/esg2qyOlbzA/s320/Escortes+al+Friedhof.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;Langemarck Friedhof&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después del acto, digamos, de constricción volví al coche donde me esperaba mi pequeño y fiel amigo. A él no le interesan ni los muertos, ni la guerra, ni cualquier estupidez humana. Qué suerte.&lt;br /&gt;Arranqué y deshice el camino hacia Ypres con un pesar, mejor llamarlo pena, por aquellos que salieron de sus hogares como si fuesen a la cacería de los domingos y que no sólo no volvieron con sus 'presas' y sus batallitas que contar, sino que no volvieron. Me acuerdo de esos miles de cartas enviadas a sus familias y que jamás serían respondidas, ni leídas. Siento pena, por esos cientos de miles de jóvenes que jamás volvieron.&lt;br /&gt;Laura me preguntaba cómo podía sentir pena por personas que ni conocí y que quedaban en un universo muy alejado de mi existencia. La respuesta ni fue, ni es, sencilla. Simplemente me transfiguro en esos miles de personas que, inocentemente, fueron a matarse unos a otros por nada. Siento lástima por miles de muertes estúpidas en aras de un conflicto nacido de la estultícia, del haber quién la tenía más 'grande', de unos gobiernos ignorantes y egoistas que jugaron con fuego y enviaron a sus hijos a resolver sus estúpidas y estériles trifulcas. Por eso siento lástima, porque en definitiva, la inmensa mayoría de los que acudieron a la 'llamada de la patria' en agosto-septiembre de 1914 deseaban pocos meses después volver cuanto antes a sus hogares y dejar atrás el infierno en el que se estaba convirtiendo una 'guerra de fin de semana' y que se alargaría más de cuatro años, prologando el sufrimiento, agonía y muerte de millones de soldados, con sus respectivas famílias. Por eso, y por más siento una enorme tristeza. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Quizá resulte difícil entender porque la siento, pero eso es lo que tiene escarbar e indagar en un conflicto tan terrible como fue la Gran guerra. Fue el final de la inocencia de una civilización que auguraba un progreso moral y técnico sin parangón en la Historia y que acabó empañando esa idea casi divina y totémica de progreso. Un progreso unívoco, el industrial, que acabó aplicándose para matar y exterminar a cuantos enemigos se pudiese, de la peor y más salvaje manera. El mundo se brutalizó de tal forma que se perdieron las más elementales formas de humanidad. Se traspasó el umbral. Un umbral que tendría su siguiente etapa un cuarto de siglo más tarde. Por eso siento pena, pero sobretodo porque eran personas con ilusiones, con una vida por delante, con hijos, mujeres, familias... Por eso, que no es poco.&lt;br /&gt;Después del soliloquio deshice el camino hacia Ypres. Frasier estaba más contento. Quizá intuía que íbamos en busca de Laura, que aún debía dormir.&lt;br /&gt;Una vez de vuelta al camino y con el mapa como GPS rudimentario - cómo lo eché a faltar - salíamos hacia Menin por la Menin gate en busca de la zona de la colina 62 (Hill 62), zona de duros combates. Ruta impoluta, vacía. Nos desviamos hacia un rompiente en la derecha, de la carretera que une Ypres con Courtrai. A banda y banda, sin embargo, se encuentran numerosos vestigios de la guerra. Seguimos las indicaciones y a unos kilómetros, a la derecha damos de bruces con el Sanctuary wood cementery. Seguimos hasta que alcanzamos una especie de cabaña de bosque del tipo que uno se encontraría en Montana o Wisconsin. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El chiringo - llamarlo de otra forma hubiese sido mentir - daba miedo. Laura dudaba, yo tiré pa'lante. En el fondo se trataba de un bar-restaurante cuyo jardín-cobertizo era nada más y nada menos que lo durante la guerra se dio en llamar la Hill 62, una pequeña cresta defendida por tropas británicas y que testigo de episodios de especial virulencia, como lo atestiguan los cementerios cercanos así como los testimonios de uno y otro lado. Pasamos al interior del restaurante siguiendo la preceptiva señal 'To the trenches'. Evidentemente para ir más allá de la rudimentaria barrera que separaba un 'saloon a lo Far West' y el mundo de la Gran Guerra era necesario colaborar con la 'causa' de los regentes y guardianes del 'tesoro' donde demasiados soldados perdieron la vida defendiendo un lugar que 'curiosamente' se convertiría en una &lt;em&gt;naïve&lt;/em&gt; atracción turística. Ironías del destino.&lt;br /&gt;3 o 4 euros, no recuerdo bien el precio. Eso sí, nos dieron un billete, de aquellos tipo 'boleto' parecido a los que me daban los viernes cuando iba al cine de Tossa de Mar para asistir a lo que se llamaba 'Gran gala infantil'. Todavía conservo el boleto, el de la Hill 62, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzada la barrera, accedimos a una sala de unos cincuenta metros cuadrados repleta de gadgets, gorras, cascos, proyectiles, cuadros, fotos, ... Vitrinas a lo largo de las paredes de la sala cubiertas de medallas, cascotes, anteojos, etc. No había orden ni concierto en la disposición de las piezas, y no es de extrañar, inventariar aquello hubiese supuesto tarea titánica y visto como tenían el bar, cualquiera se imaginaba como podía acabar aquello. En esa sala aún reinaba cierto caos dentro del orden. En la siguiente, algo más parecido a una chatarrería, el espectáculo era digno de ser inmortalizado. Alambradas, piezas sueltas de cañones, vainas de proyectiles, morteros, algún 'minenwerfer' - en muy buen estado, por cierto -, fusiles por doquier, restos de máscaras de gas... Bueno, que deciros, aquello era impresionante. Impresionante por la cantidades de restos y, sobretodo, por su dispar disposición. Sobrecogía. Laura alucinaba. Yo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRw0xaIemI/AAAAAAAAAV0/4juARAWQHjc/s1600/Hill+62+museum.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 491px; DISPLAY: block; HEIGHT: 391px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536173893863635554" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRw0xaIemI/AAAAAAAAAV0/4juARAWQHjc/s320/Hill+62+museum.jpg" /&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Hill 62 museum&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Después de entreternos un rato en el magnífico ejemplar de mortero de trinchera alemán en perfecto estado, salimos al aire libre ya que el olor a rancio y a herrumbre eran casi insoportables. La salida daba directamente a un tupido bosque de robles que apenas dejaba pasar algún rayo de sol. Para acceder al, digamos, centro o parte central de la colina 62, se pasaba por un&lt;em&gt; dugout&lt;/em&gt; (abrigo) cubierto de una uralita o plancha ondulada metálica. No recuerdo el nombre en inglés a pesar de haberlo leído en infinidad de ocasiones. Pasado el &lt;em&gt;tunelete&lt;/em&gt;, nos introducimos en lo que debía ser en su tiempo una trinchera de comunicaciones, hasta subir por una ligera pendiente que nos dejó casi en el medio del lugar. La visión era ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRuO8pvi0I/AAAAAAAAAVs/ImTI0K7Gaqg/s1600/Trinxeres+de+comunicaci%C3%B3+a+la+62.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 355px; DISPLAY: block; HEIGHT: 405px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536171045023615810" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRuO8pvi0I/AAAAAAAAAVs/ImTI0K7Gaqg/s320/Trinxeres+de+comunicaci%C3%B3+a+la+62.jpg" /&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Hill 62&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Por una parte, se insinuaba perfectamente la línea zigzagueante de trincheras, así como las trincheras que unían la primera línea con la de soporte o la de comunicaciones que llevaba a retaguardia. Cabe decir que las trincheras estaban perfectamente conservadas, pero sin caer en la burda y artificiosa reconstrucción tipo 'Leroy Merlin'. Evidentemente las zanjas o trincheras estaban ausentes de parapetos, pero conservaban perfectamente una morfología primigenia: Tablones horizontales en las paredes de la zanja para contener el peso de la tierra y asegurar, por su parte, las tablas que formaban el suelo de las trincheras. En algunos lugares se conservaban las protecciones superiores. Aunque en tiempo de guerra, ese tipo de protecciones apenas salvaguardaban de una lluvia de shrapnels y a una distancia prudencial. Una lluvia de &lt;em&gt;shrapnels&lt;/em&gt; prácticamente perpendicular a la trinchera hubiese dejado la chapa como un colador de rejilla fina, y no digamos al que ahí se refugiase.&lt;br /&gt;Evidentemente, y como no podía de otra forma, subí, bajé, me escondí, observé por encima del &lt;em&gt;parados&lt;/em&gt; como si fuese un niño pequeño. Pasado el momento 'saltimbanqui' y con las fotografías ya en el 'zurrón', me dediqué a echarle una ojeada más técnica al lugar, a fijarme en los detalles.&lt;br /&gt;Así, uno de los puntos curiosos fue que desde la Hill 62 se tenía una impresionante vista del paisaje. En este sentido, hay que recordar que esta parte de Flandes, como casi todo el resto, lo configuran espacios y áreas muy planas, con apenas mínimas elevaciones. Por ello, durante los más de cuatro años de conflicto, la guerra en Flandes estuvo prácticamente orientada a hacerse con las pocas elevaciones que el terreno ofrecía ya que ofrecían un punto de observación vital de las posiciones enemigas. Cabe decir que de los pocos lugares en los que los alemanes no contaron con el factor altitud fue, precisamente, en esta zona del frente occidental. De ahí, que los alemanes insistieran e insistieran en hacerse con las elevaciones que cercaban a la ciudad de Flandes. La Hill 62 era una de las más importantes. Por ello, resultaba curioso observar a través de los claros que ofrecía el bosque algunos de los puntos donde estaban apostadas las líneas alemanas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNR0F0ZSqOI/AAAAAAAAAWM/VCJPOeMoHGw/s1600/Verd+sobre+negre.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536177485258074338" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNR0F0ZSqOI/AAAAAAAAAWM/VCJPOeMoHGw/s320/Verd+sobre+negre.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Cráter de obús en la Hill 62&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Girando la vista a retaguardia, comencé a inspeccionar el terreno en busca de detalles, y di con algunos curiosos. En algunos puntos destacan unos enormes cráteres cubiertos con las lluvias de días pasados y que habían formado una preciosa capa de verdete. No cabe duda de que para que semejante resto continue visible, el obús tenía que ser como mínimo de un 150 o 210 mm alemán. De otra forma, el tiempo y los sedimentos naturales lo hubiesen cubierto ya. Así como los cráteres, Laura me hizo percartar de algo asombroso: en algunos puntos de la pequeña colina 'sobrevivían' algunos tocones o troncos desmochados de cuando aquello debió convertirse en paisaje lunar. De hecho, en los tres o cuatro tocones que descubrí, los visitantes se habían dedicado a colgar cruces o rosarios y, en algunos casos, cruces con la 'poppy' británica a modo de recordatorio. Sin duda, la Hill 62 era otro de los lugares de peregrinación británica.&lt;br /&gt;De vuelta del cerro, deshicimos la ruta y nos introducimos otra vez en el 'museo de los horrores' no sin una pequeña sonrisa al encontrarlo un 'poquillo' cutre. Nos despedimos de los 'posaderos', entramos en el coche y dimos media vuelta por la carretera hasta encontrarnos otra vez con el cementerio de Sanctuary wood dedicado a los caidos ingleses y de los &lt;em&gt;Dominions&lt;/em&gt; (Anzacs y canadienses).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRxWiB1EeI/AAAAAAAAAV8/NYlopunbWqQ/s1600/Sanctuary+wood+cemetery.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 407px; DISPLAY: block; HEIGHT: 341px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536174473850720738" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRxWiB1EeI/AAAAAAAAAV8/NYlopunbWqQ/s320/Sanctuary+wood+cemetery.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Sanctuary wood cementery&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El recinto, no muy grande, es de una exquisita sobriedad. Las lápidas, dispuestas en forma de abanico, llevan grabado el nombre del soldado, el regimiento y la fecha de su muerte si son conocidos. En caso contrario, llevan grabada una cruz y la inscripción 'Soldier of the Great War'. Los cementerios estan cuidados hasta un extremo insospechado. Cabe decir que tanto Bélgica como Francia cedieron, gratuitamente, los terrenos donde se ubicaron los cementerios para los caidos de los ejércitos británico, australiano, neozelandés y canadiense. Para su gestión, el gobierno británico, en representanción del resto de naciones de la Commonwealth, creó la Commonwealth Graves War Commission que tiene como cometido el cuidado y gestión de los cementerios donde reposan soldados de sus respectivas naciones. Como decía, el cuidado es exquisito, y no sólo el mantenimiento. En el caso del de Sanctuary wood, en cada una de las lápidas hay flores - mayormente rosas - que proporcionan un preciosa imagen de dignidad y calma. En esto, los ingleses son especialmente detallistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 370px; DISPLAY: block; HEIGHT: 301px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536175408462724882" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRyM7usfxI/AAAAAAAAAWE/AaGPrbtGwbI/s320/D.+Baccus.jpg" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Sanctuary wood cemetery&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Dejé Sanctuary wood, entré en el coche y nos dirigimos hacia la carretera que lleva de Passchendaele para visitar el cementerio de Tyne Cot y sus aledaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue: In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (IV) &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3919117674703307739?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3919117674703307739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3919117674703307739' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3919117674703307739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3919117674703307739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/11/in-flanders-fields-apuntes-de-un.html' title='In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TNRpu6XTpKI/AAAAAAAAAVk/esg2qyOlbzA/s72-c/Escortes+al+Friedhof.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8747773855487411058</id><published>2010-10-24T05:21:00.000-07:00</published><updated>2010-10-24T05:48:12.298-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (II)</title><content type='html'>Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/10/in-flanders-fields-apuntes-de-un.html"&gt;In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (I)&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQoiQbi0lI/AAAAAAAAAVM/U_zFxXgNMXQ/s1600/L%27alba+al+Friedhofde++Langemarck.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 408px; DISPLAY: block; HEIGHT: 333px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531590811308970578" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQoiQbi0lI/AAAAAAAAAVM/U_zFxXgNMXQ/s320/L%27alba+al+Friedhofde++Langemarck.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y vaya si lo fue. Frasier y yo nos levantamos a eso de las seis de la mañana, todavía con las tinieblas de la madrugada. Vajamos sin hacer ruido por las empinadas y angostas escaleras de la casa de huéspedes y nos dirigimos a la calle. El día prometía. Cielo raso, fresco de primeros septiembre y un buen mapa.&lt;br /&gt;El problema no era encontrar los lugares a visitar, sino como salir de Ypres por la carretera adecuada, ya que si salías por el lugar incorrecto luego tenías que dar un gran rodeo. Salimos bien.&lt;br /&gt;Mi primera intención era ir al cementerio alemán de Langemarck.&lt;br /&gt;Quiénes de los que estamos locos con el tema no ha oido hablar de Langemarck, y la tristemente famosa Kindermord o 'matanza de inocentes', en referencia al estúpido e inútil sacrificio de jóvenes cadetes o estudiantes que murieron en descerebrados ataques a campo abierto en línias absolutamente cerradas al son de canciones patrióticas, mientras los británicos hacían prácticas de tiro sin posibilidad de error??&lt;br /&gt;La historia es cruel y semejante tragedia, como toda la guerra, se repetiría con los ejércitos británicos en el primer día de julio de 1916 durante la batalla del Somme. Contextos aparte, al salir de Ypres nos dirigimos hacia Langemarck por la carretera que se dirige a Dixmude, &lt;em&gt;Diksmuide&lt;/em&gt; en flamenco.&lt;br /&gt;El paisaje era precioso, o al menos así lo contemplaba yo. Tierra llana, mayormente cultivada y salpicada aquí y allá de pequeños bosques muy concentrados de robles y álamos. La escena del campo flamenco se completaba con una suave neblina que cubría los campos como si de un velo de fino satén se tratase. En ese momento uno se acordaba de los miles de testimonios de soldados que hablaban de las famosas neblinas flamencas que se producen por los fenómenos meteorológicos propios de una zona cercana al Mar del norte y sin apenas cadenas montañosas que se cierren el paso a las brumas.&lt;br /&gt;Como decía, muchos fueron los testimonios que se referían a este típico fenómeno matutino y que tanto daría que hablar. Bajo estas nieblas matutinas se camuflaron algunos de los episodios más sangrientos de la guerra, desde ataques al amanecer hasta los temidos y terribles ataques con gas venenoso que quedaban enmascarados en medio de estas brumas. Hablar de los campos de Flandes durante la Gran guerra es hablar entre otras cosas de fenómenos meteorológicos y de las brumas y neblinas sobretodo.&lt;br /&gt;De esta forma, y sorteando las fantasmagóricas brumas, llegamos a Langemarck. Crucé todo el pueblo y al final encontré el cementerio alemán, el &lt;em&gt;Friedhof&lt;/em&gt; de Langemarck.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cementerio alemán de Langemarck ocupa aproximadamente una área ligeramente inferior a la de un campo de fútbol, es decir poco menos de una hectárea. Rodeado de un seto en todo su perimetro, las tumbas de los soldados caidos en combate estan diseminadas en forma de losetas en el suelo. Desconozco, sin embargo, si los cuerpos se encuentran bajo de las losas con sus nombres. Justo en medio del cementerio se levanta un especie de muro con los caidos por orden alfabético, donde figuran su nombre, cuerpo o regimiento y fecha de defunción.&lt;br /&gt;Sobrio, muy sobrio. Muy alemán. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQpa8xlZeI/AAAAAAAAAVc/bEFCek4XPds/s1600/Hauser,+Wilhem+et+al..jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 489px; DISPLAY: block; HEIGHT: 389px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531591785285248482" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQpa8xlZeI/AAAAAAAAAVc/bEFCek4XPds/s320/Hauser,+Wilhem+et+al..jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQpGZPwfvI/AAAAAAAAAVU/ej8EAUizXRQ/s1600/Hauser,+Wilhem+et+al..jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al llegar sobre las siete menos cuarto de la mañana me encontré el recinto cerrado. &lt;em&gt;Dommage.&lt;/em&gt; Aún así, y como el gato curioso, alargué el cuello para ver entre los setos. La escena contemplada era de una serenidad conmovedora. Ténues resquicios de sol resquebrajaban el sueño de las cruces de piedra diseminadas por el camposanto. No señalan ningún caido en concreto, únicamente lo sagrado del lugar. La sobriedad del espacio es impresionante, no parece un cementerio militar.&lt;br /&gt;Semanas después de haberlo visitado me percato de algunos detalles curiosos pero que en aquel preciso momento permanecieron silenciados por el momento. Hoy que lo pienso, me doy cuenta de que el cementerio estaba situado en medio de los cultivos de maíz que pueblan por doquier los prados de Flandes; la brisa de la mañana balanceaba los altos tallos con una sibilante melodía de calma. Cierto que en uno de los extremos se encuentra la carretera que une Langemarck con el paisaje flamenco, pero el respeto que se profesa por este lugar es total.&lt;br /&gt;El friedhof (cementerio) de Langemarck no es solo un camposanto, es un lugar de reconciliación.&lt;br /&gt;Cuando volví al cementerio de Langemarck horas después con Laura lo constaté. Autocares repletos de alemanes visitaron el lugar en perfecta peregrinación en un acto de sentido recuerdo. Uno se sentía fuera de lugar. Pero aún así permanecimos. El respeto no conoce nacionalidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no hizo la 'Paz' de Versailles lo consiguieron camposantos como este, reconciliación después de la barbarie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (III)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8747773855487411058?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8747773855487411058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8747773855487411058' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8747773855487411058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8747773855487411058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/10/in-flanders-fields-apuntes-de-un_24.html' title='In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TMQoiQbi0lI/AAAAAAAAAVM/U_zFxXgNMXQ/s72-c/L%27alba+al+Friedhofde++Langemarck.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2704953878517911766</id><published>2010-10-15T10:19:00.000-07:00</published><updated>2010-10-15T13:58:51.672-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ypres'/><title type='text'>In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (I)</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 432px; DISPLAY: block; HEIGHT: 351px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528377392535649586" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLi98qpjPTI/AAAAAAAAAU0/jrH76rHC-_w/s320/Boires+d%27Ypres.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No fue una decisión meditada. La opción de visitar Flandes surgió después de haber decidido hacer un viaje por Bélgica y Holanda en coche. No cabe duda, sin embargo, que cuando atisbé la posibilidad de visitar los campos de Flandes donde transcurrieron algunos de los episodios más importantes de la Gran guerra, mi corazón dió un vuelco.&lt;br /&gt;Comenté, como quién no dice lacosa, que podíamos estar dos o tres días en Flandes visitando algunos lugares relacionados con la Gran Guerra pero con el sosiego propio de estar de vacaciones, es decir descansando, comiendo dignamente y, como no, probando las múltiples variedades de cerveza que abundan por tierras flamencas y belgas. Laura, que es una santa, accedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Off the record: el otro día en un cena y recordando el viaje, me confesó que le impresionó sobremanera la visita a los tristes 'campos de Flandes'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que viene a continuación es un breve periplo por los lugares que visité y por las impresiones que me calaron hasta lo más hondo de mi ser. Una confesión antes del viaje: cualquier opinión o reflexión versada es absolutamente personal e intransferible como el resto de contenidos subjetivos que aparecen en el blog.&lt;br /&gt;Veníamos de Tournai, Laura había sugerido que parasemos allí para contemplar la catedral, muestra excepcional del gótico flamenco, así como del baptisterio - que poco le puede envidiar al fiorentino. Buen tiempo, pocas nubes y acabado el paseo partimos para Ypres, Ieper en flamenco. Cometeré una incorreción pero mantendré la versión anglosajona, que es la que más manejo. Perdónenme los nativos.&lt;br /&gt;Tournai-Ypres, poco más de tres cuartos de hora en coche.&lt;br /&gt;Llegamos a Ypres. Cinco de la tarde. Un tiempo espléndido. Tuve la oportunidad de entrar por la Menin gate, pero no osé. Territorio sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dirigimos al hotel. Precioso. El hall ya prometía. Proyectiles, libros y fliers de agencias dedicadas a la organización de rutas por los alrededores de Ypres. Todo halagüeño, la boca se me hacía agua. Necesitaba ver por mis propios ojos la silueta recortada en el atardecer del 'Salón de telas', el famoso 'Lakenhalle' en flamenco. Para aquellos que se incorporen a nuestro universo, el 'Salón de telas' o 'Lakenhalle' de Ypres es el emblemático y simbólico edificio que presidió la total destrucción de Ypres como ciudad y la suya propia durante los más de cuatro años que duró la guerra. Aprovecho para decir que el 80-90% de la ciudad de Ypres actual fue reconstruida después de la guerra.&lt;br /&gt;La Ypres actual es una preciosa población de edificios de ladrillo cocido de factura flamenca, con un estilo absolutamente cuidado, pavimento de adoquín en las calles, y un respetuoso ambiente de veneración hacia aquellos que mantuvieron el 'enclave a salvo'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ruta por las calles de Ypres dos puntos llaman la atención, el ya nombrado 'Salón de Telas' y unos trescientos metros al este, la Menin gate que recibe su nombre porque desde allí se toma la carretera que lleva a Menin o a Menen, en flamenco. La enorme significación de la Menin gate para el imaginario granguerresco vendrá luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un paréntesis necesario. Uno de los fenómenos más habituales que le suelen ocurrir a uno, el que escribe, es que se sienta apabullado por el lugar que pisa, siempre que tenga una significación especial. Ypres no fue excepción.&lt;br /&gt;Me sentía como aquel niño al que le abren una tienda de golosinas para él solo y apenas tiene unos minutos para llenar sus bolsillos de caramelos. Pues si tenéis la imagen en mente, así estaba yo: quería ir al acto de homenaje que se celebra todas los días a las ocho de la tarde en memoria de los caídos en Ypres, quería entrar en las tiendas y comercios de militaria, en las librerías, en el museo 'In Flanders fields' que se encuentra en la primera planta del 'Salón de telas', quería,... bueno, lo quería todo. Suerte que me ayudó mi santa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura me dijo de ir tranquilamente a la tienda del museo para comprar un mapa con el recorrido que haríamos al dia siguiente por los 'fields', me hizo el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;timing&lt;/span&gt; para entrar en dos o tres tiendas de militaria, pasear tranquilamente con Frasier por las bonitas calles de Ypres con sosiego, sentarnos a degustar las increíbles cervezas del país, etc... hasta que a las ocho estábamos como un reloj en la Menin gate para el acto de homenaje. Bueno, miento. Llegamos media hora antes para admirar la Menin gate, porque eso fue lo que hicimos, admirarla. El término que mejor la defina es ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLiPKKxM26I/AAAAAAAAAUk/Ngf9aoiB6FA/s1600/Menin+gate.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 423px; DISPLAY: block; HEIGHT: 316px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528325947449465762" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLiPKKxM26I/AAAAAAAAAUk/Ngf9aoiB6FA/s320/Menin+gate.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Conmovedora. Simplemente así. Contemplarla situada allí te traslada en el tiempo. Las paredes y bóvedas plagadas de nombres de hombres que no volvieron jamás pero que en cambio reposan en la memoria de los que los contemplan. Ellos, reposan ahí, con sus camaradas, uno debajo de otro, por unidades, por regimientos, por naciones. Los índios en sendas placas en las bases de las pilastras del oeste, las que dan a Ypres; los canadienses en las escalinatas que suben hacia el plan superior, allí donde se reunen con los australianos que contemplan el sol del atardecer, igual que lo hacían en sus trincheras unos cientos de metros más al este y al norte. Todo confluye en la Menin gate y todo parte de ella, lo sabían ellos y lo inmortalizaron los artistas. Longstaff &amp;amp; co. Todos ellos narran la vuelta de los muertos a la Menin gate, con una suerte de magia y una mezcla de admiración y respeto eternos. Eso es la Menin gate, uno monumento de recuerdo y de admiración hacia aquellos que dieron su vida por una guerra fuera de sus confines. Unos, los más, a unas decenas de millas allende el canal, otros cruzando los océanos y unos pocos desde tierras asiáticas. Eso es lo que impresiona, su sacrificio. Su sacrificio tiene su recompensa diaria. Se celebra un emotivo y sincero homenaje que conmueve a familiares remotos y a extraños, como nosotros. Un clarín de trompeta, un silencio sepulcral y una ofrena bajo los sentidos pasos de dos militares marcan el clímax a un acto, repito, de respeto no de pompa. Todo eso y más es la Menin gate. Partir de la Menin gate para visitar los campos de Flandes es visitar el monte Calvario de los que ahí reposan y de los que sobrevivieron pero jamás volvieron a ser los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLi-46ZyhAI/AAAAAAAAAVE/qUog3XmZ9Jo/s1600/Llums+i+ombres+a+Menin.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 445px; DISPLAY: block; HEIGHT: 370px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528378427556660226" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLi-46ZyhAI/AAAAAAAAAVE/qUog3XmZ9Jo/s320/Llums+i+ombres+a+Menin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Parentesis.&lt;br /&gt;La ruta 'In Flanders fields' está señalizada mediante paneles en distintas partes del recorrido. Mi opinión al respecto es que si no sabes muy bien donde vas te pierdes con una facilidad pasmosa. Lo suyo es o contratar un servicio de excursiones diarias donde te llevan a los principales lugares de interés o bien lo que hacemos el resto que es comprar un mapita al uso y carretera y manta, y mucha paciencia. Un inciso: las visitas con los grupos organizados de excursiones es ideal para aquellos que vengan del lado 'aliado'. Si quieres visitar cementerios o lugares de interés relacionados con el bando alemán coge el mapa&lt;br /&gt;Después de la emotiva visita a la Menin gate, decidimos 'aparcar' a Frasier e ir a cenar tranquilamente después de una intensa tarde.&lt;br /&gt;Inciso: Frasier como buen perro asistió al acto de homenaje en la Menin gate. De hecho lo sujeté durante todo el acto y restó impávido al sepulcral silencio del momento. Aún me sobrecoge cuando lo pienso. Cierro paréntesis.&lt;br /&gt;Cenamos en la misma plaza del 'Salón de telas', a pocos metros del edificio en un acogedor restaurante. Nos retiramos pronto. La mañana sería intensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (I)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2704953878517911766?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2704953878517911766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2704953878517911766' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2704953878517911766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2704953878517911766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/10/in-flanders-fields-apuntes-de-un.html' title='In Flanders fields: apuntes de un periplo inconcluso (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TLi98qpjPTI/AAAAAAAAAU0/jrH76rHC-_w/s72-c/Boires+d%27Ypres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3611065216057337683</id><published>2010-09-03T23:49:00.000-07:00</published><updated>2010-09-04T00:07:37.916-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rusia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La movilización rusa de 1914 (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TIHsbccZ4SI/AAAAAAAAATc/blHLNv8HB1s/s1600/R1914_3.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5512947375114150178" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TIHsbccZ4SI/AAAAAAAAATc/blHLNv8HB1s/s320/R1914_3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/08/la-movilizacion-rusa-de-1914-ii.html"&gt;La movilización rusa de 1914 (II)&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;28-29 de julio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas iban de mal en peor. Durante la tarde del 28 de julio, Sazonov fue informado de la declaración de guerra austríaca a Serbia. Fruto de su impetuosidad y ante la posibilidad de que la movilización parcial decretada fuese insuficiente, Sazonov tuvo un encuentro con el Zar. Horas antes Sazonov había mantenido una reunión con Yanushkevich que le había presionado para convencer al Zar.&lt;br /&gt;Von Wegerer, en su artículo para el &lt;em&gt;Political Science Quaterly&lt;/em&gt;, informa de que Sukhomlikov le 'confesó' en primera persona que fue el Gran duque Nicolai el que convenció a Yanushkevich de la necesidad imperiosa de decretar la movilización general. Esa misma tarde el gabinete de exteriores ruso envió un telegrama a Berlin, Viena, Paris, Londres y Roma anunciando movilización de los sectores de Odessa, Kiev, Moscú y Kazán e informando de que quería evitarse cualquier enfrentamiento con Alemania.&lt;br /&gt;La madrugada del 29 de julio, el Zar Nicolai II telegrafió a Wilhelm II urgiéndole a buscar una solución a los malentendidos y a los movimientos peligrosos entorno a la crisis de los Balcanes.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, Yanushkevich se presentó en el Peterhof, la residencia del Zar, con el propósito de que firmase las declaraciones de movilización parcial y general dejándose para él la potestad de decidir cuál de ellos expedir a los distritos militares. No cabe duda vistos los resultados de cuál fue la que envió.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A la tarde, Yanushkevich vio al major Eggeling y le repitió por enésima vez que no se había dado orden alguna para 'mover ni un caballo de su establo'. Continuaba la farsa.&lt;br /&gt;Casi en el mismo momento, el general Dobrorolsky, encargado de la movilización rusa, expedió de su puño y letra las declaraciones de movilización general a los tres ministros del interior, de la guerra y de la marina.&lt;br /&gt;Sazonov, por su parte, continuaba con la mascarada y durante las recepciones que mantuvo ese mismo día con los representantes de los países implicados mantuvo un especial esmero en declarar que no se estaban realizando movimientos de tipo general. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Albertini vuelve a advertir que fue imposible que el gobierno ruso declarase la movilización general sin la aprovación contrastada del gobierno francés. Paléologue, por su parte, no dijo nada a Paris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los nervios de Sazonov&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ministro de exteriores le pudo la presión. Las noticias del bombardeo austríaco de Belgrado y el telegrama del canciller Bethmann Hollweg indicándole que futuros progresos movilizadores rusos obligarían a movilizar a los ejércitos alemanes lo asustaron. El conde Pourtalés intentó sosegar al ministro, pero fue en vano. Sazonov telefoneó de urgencia al zar. Esa misma tarde se reunían en las oficinas de Yanushkevich, Sazonov y Sukhomlikov para decidir sobre la movilización general. No tardaron en ponerse de acuerdo.&lt;br /&gt;Fue quizá la decisión más trascendental en la historia de la Rusia imperial, y quizá de la historia de la humanidad hasta el momento.&lt;br /&gt;La movilización general rusa echó a pique cualquier posibilidad de evitar la guerra europea.&lt;br /&gt;Incluso Geiss, paladín 'sí o sí' de la culpabilidad alemana, reconoce que a Sazonov le perdieron los nervios. Y que éste cedió a la presión que le impusieron Yanushkevich y Sukhomlikov, que a su vez habían cedido a las presiones francesas para implementar una rápida movilización general con visos a frenar la impresionante fuerza del plan Schlieffen alemán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Movilización evitable?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde un punto de vista militar, la orden de movilización general rusa era totalmente evitable. Los rusos habían declarado el período de peligro de guerra el 26, los alemanes no lo hicieron hasta el 31, les llevaban cinco días de ventaja que en esas épocas eran preciosos, hoy es diferente. Junto a esto, la movilización parcial austríaca del 25 de julio contra Serbia de 8 ejércitos no suponía, para nada amenaza alguna para Rusia. Incluso el bombardeo de Belgrado fue una medida más propagandística que real desde el punto de vista estratégico. Igualmente, el jefe del Alto estado mayor austríaco Conrad informó al ministo de exteriores Berchtold de que el ejército no entraría en Serbia hasta el 12 de agosto.&lt;br /&gt;Turner sostiene que Sazonov desconocía estos tres factores claves, pero no así Yanushkevich y Sukhomlikov que disponían de valiosas informaciones al respecto.&lt;br /&gt;Concluye Turner que la declaración de movilización general rusa del 29 de julio fue una locura irresponsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Donde dije digo, ...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La noche del 29 de julio, el general Dobrorolsky se encontraba en la oficina central de telégrafos de S. Petersburg presto a enviar las órdenes de movilización general a los respectivos distritos militares y mandos cuando recibió una llamada urgente de Yanushkevich. Marcha atrás. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Zar ordenaba solamente la movilización parcial. No la general. Parece ser que el cambio de Nicolai II se debió a un telegrama de Wilhelm II en el que le recomendaba prudencia y donde le advertía que en ningún caso sería responsable de lo que acarreasen los movimientos rusos.&lt;br /&gt;Los hechos, sin embargo, habían ido demasiado lejos. Moltke no se iba a quedar con los brazos cruzados. Sabía perfectamente lo que significaban días, incluso horas de ventaja en una movilización parcial y general. Y la suya sería una partida a dos bandas, aún con más razón. Insistió a Bethmann Hollweg para que declarase el 'peligro de guerra' esa noche, la del 29 al 30 de julio, pero nada. Bethmann sabía lo de las maniobras navales británicas en el Mar del norte y se veía la situación: en caso de guerra, el Reino Unido no sería neutral.&lt;br /&gt;Bethmann Hollwegg volvió a insistir a los austríacos para que encontrasen una vía diplomática al asunto. Nada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Moltke por su parte había contactado con Conrad, jefe supremo del Alto mando austro-húngaro para que declarase la movilización general. Los intentos diplomáticos de Bethmann Hollweg resultaron estériles.&lt;br /&gt;En S. Petersburg las cosas no fueron mejor. Finalmente el pusilánime e inoperante Zar cedió ante las presiones de Sazonov, Sukhomlikov y Yanushkevich. La movilización general tenía via libre.&lt;br /&gt;El resto de la historia es de sobras conocida, desgraciadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultaría muy sencillo cargar las tintas contra determinados personajes o 'momentums', pero después de haber leído un poquito sobre el tema, prefiero quedarme con una reflexión realmente lúcida de Albertini que transcribo tal cual a continuación y que resume perfectamente lo explicado hasta ahora: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Extracto de &lt;em&gt;Origini della guerra de 1914&lt;/em&gt;, vol. II, p. 479:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;'Uno de los factores decisivos en la crisis de julio de 1914 fue la absoluta ausencia de cualquier comprensión o entendimiento de las cuestiones militares por parte de los responsables políticos y diplomáticos. Particularmente aquellos relacionados con cuestiones referentes a la movilización de ejércitos. No tenían ni idea de lo que era la movilización, de lo que significaba, del grado de implicación en un país, de las consecuencias que tenía y aún menos de los riesgos que significaba para la paz europea, y mundial.'&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría añadir, tal y como comenta Turner en su artículo, que algunos de los historiadores que tan alegremente han cargado las tintas con Alemania y su culpabilidad exclusiva, tampoco sabían lo que significaba la movilización general de Rusia en 1914 y los 'trabajos' que costó ponerla en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Curioso apunte final o 'off topic'&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las 'pesquisas' apareció medio camuflado un dato muy significativo sobre el desencadenamiento del conflicto. Como prefería no pasarlo por alto, pero tampoco sabía donde ponerlo, lo dejo aquí como un pequeño apéndice. Se trata del conocimiento por parte del Alto mando ruso del atentado de Sarajevo de junio de 1914. Sobretodo de las relaciones existentes entre el coronel Dimitrievich, jefe del grupo 'la Mano negra' y jefe -a su vez- del servicio de inteligencia militar serbio, y el agregado militar ruso en Belgrado, el coronel Artamonov.&lt;br /&gt;Albertini cuenta que aunque es cuestionable que Artamonov diese un cheque en blanco [garantías de apoyo ruso] a Serbia en caso de un ataque austríaco, es del todo probable que el propio Artamonov estuviese al corriente del complot para asesinar al Archiduque, sino por Dimitrievich, por algún otro informante. Es evidente que no hizo nada para evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Albertini&lt;/strong&gt;, Luigi. &lt;em&gt;Origini della guerra de 1914&lt;/em&gt;. Milano: Bocca, 1942.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Geiss&lt;/strong&gt;, I. 'The outbreak of the First world war and german war aims'. En &lt;em&gt;Journal of contemporary history&lt;/em&gt;, 1964, pp. 415-426&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Turner&lt;/strong&gt;, L.C.F. 'The russian mobilization in 1914'. En &lt;em&gt;Journal of contemporary history&lt;/em&gt;, 1968, Jan, pp. 65-88.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Wegerer&lt;/strong&gt;, Alfred. 'The russian mobilization in 1914'. En &lt;em&gt;Political science quaterly&lt;/em&gt;, 1928, pp. 201-228.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3611065216057337683?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3611065216057337683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3611065216057337683' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3611065216057337683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3611065216057337683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/09/la-movilizacion-rusa-de-1914-iii.html' title='La movilización rusa de 1914 (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TIHsbccZ4SI/AAAAAAAAATc/blHLNv8HB1s/s72-c/R1914_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-9138716782122437201</id><published>2010-08-21T09:14:00.000-07:00</published><updated>2010-08-21T09:52:14.327-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rusia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La movilización rusa de 1914 (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/THADqoOlPII/AAAAAAAAATM/bDgWn03DZiA/s1600/R1914_2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 279px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507906375162084482" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/THADqoOlPII/AAAAAAAAATM/bDgWn03DZiA/s320/R1914_2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/08/la-movilizacion-rusa-de-1914.html"&gt;La movilización rusa de 1914&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El cónclave del 24 de julio&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La reunión del consejo de ministros ruso celebrada la tarde del 24 de julio acordó, entre otros puntos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pedir a las autoridades austríacas extender el período límite para resolver el ultimátum.&lt;br /&gt;- Advertir a las autoridades serbias de que se abstuviesen de luchar e, incluso que retirasen las tropas de sus fronteras.&lt;br /&gt;- Insistir al zar para declarar la movilización parcial, con la posibilidad de ampliarla a general, según se desarrollasen los acontecimientos,&lt;br /&gt;- y proceder a retirar los fondos existentes en Alemania y Austria-Hungría.&lt;br /&gt;Curioso esto último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maquinaria rusa se ponía en marcha. Al día siguiente, 25, se reunían en consejo el zar Nicolai II, Yanushkevich y el gran duque Nicolai, tío del zar. Éstos confirmaron las medidas propuestas el día antes por el consejo de ministros e introdujeron otras, de tipo militar: el retorno a los cuarteles de invierno de las tropas de maniobras, el cese de los permisos a oficiales y la promoción generalizada de los cadetes a oficiales. Todas ellas medidas de clara significación bélica.&lt;br /&gt;La noche del 25 al 26, Yanushkevich transmitió las órdenes a los distritos militares de Varsovia, St. Petersburg y Vilna, explicitando especial atención a la salvaguarda y protección de los puestos fronterizos con Alemania y Austria-Hungría, y otro tipo de medidas que anticipaban, sin duda, el estallido de un conflicto: el minado de puertos y puentes, la instauración de la censura militar en los respectivos distritos, etc.&lt;br /&gt;Al día siguiente, 27, estas medidas se tomaron en las regiones militares del Cáucaso, Turquestán, Omsk y Irkutsk.&lt;br /&gt;Sobre esta última información considero importante destacar la apreciación de Norman Stone, preciado historiador y especialista en la faceta 'oriental' de la Gran guerra, sobre un hecho muy concreto. Stone cuenta que durante la temprana campaña por Lemberg, el ejército austro-húngaro apreso a decenas de soldados rusos procedentes de Siberia y Rusia. Según él, si Rusia hubiese realmente movilizado a finales de julio hubiese sido imposible que soldados de unidades tan alejadas hubiesen podido entrar en combate. Afirma, pues, explícitamente que los planes de movilización rusos tuvieron que llevarse a cabo mucho antes, sobretodo si añadimos la distancia y las dificultades de transporte desde regiones tan alejadas del frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;'Alea jacta est' era la proclama más oida durante esos días por S. Petersburg. Dobrorolsky, jefe de la movilización, no disimulaba en afirmar que tanto telegrama entre Alemania y Rusia significaba, sin duda, el estadio anterior a la guerra. Confiesa, también, que una vez remitidas las órdenes de movilización parcial a los distritos, éstos actuaron en cierta manera como 'reinos de taifas'. Es decir que los representantes militares pudieron excederse en el ámbito de sus responsabilidades y llevar más allá la movilización de sus tropas.&lt;br /&gt;La fiebre movilizadora estaba presente. Incluso el agregado militar de Serbia en Berlin, Bogitchevich, se sorprendió al cruzar la frontera oriental alemana en viaje a S. Petersburg 'de observar la marabunta de efectivos militares en las estaciones, el trasiego nocturno de trenes transportando soldados a la frontera con Alemania y la presencia masiva de soldados en las ciudades.'&lt;br /&gt;Una cándida estupidez se había instalado en dos de los máximos representantes del destino de Rusia. Sazonov creía que tales medidas iban sólo a asustar a Austria, y el 'bueno' de Nicolai II aprovechó la noche del 29 al 30 de julio para telegrafiar a su primo Wilhelm II para decirle que no se preocupase, 'que la movilización parcial emprendida 5 días antes sólo respondía a medidas preventivas'. La noticia en Berlin sólo confirmó las peores sospechas. Los servicios de inteligencia ya habían advertido de movimientos serios en la frontera. Alemania promulgó la &lt;em&gt;Kriegsgefahrzustand&lt;/em&gt;, la declaración de peligro inminente de guerra.&lt;br /&gt;Los rusos, sin embargo, les llevaban casi una semana de delantera, con movilización parcial incluida y esperando en la frontera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Gran duque Nicolai&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicolai Nikolaevich de Rusia, tío del zar, fue un personaje trascendental en el desarrollo de los acontecimientos durante julio-agosto de 1914. Su figura parece elevarse de entre los demás instigadores de la política rusa. Su papel fue la clave en la movilización general de los ejércitos rusos. Comandante de la guarnición de S. Petersburg y comandante en jefe de los ejércitos rusos al estallido de la guerra era un antialemán creyente y militante. Su fijación con Alemania lo llevó a entender como pocos las implicaciones del Plan Schlieffen y sus consecuencias. Se entiende así que, de forma apresurada, lanzase sus tropas contra la Prusia oriental sin haberse totalizado las maniobras de movilización para el 2º ejército. Tampoco dudó en exigir terribles sacrificios a sus tropas con el objetivo de ayudar a su aliado francés, tal y como convenía el tratado firmado más de veinte años antes.&lt;br /&gt;Sus relaciones con Sukhomlikov era pésimas. Sin embargo, congeniaba con Yanushkevich hasta el punto de que éste fue su jefe de estado mayor durante su jefatura al frente de los ejércitos rusos (1914-15) y le acompañó a su 'traslado' al Cáucaso. Parece ser, pues, que tras algunas decisiones de Yanushkevich durante la crisis de julio estaba la alargada sombra del Gran duque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El gato y el ratón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la impaciencia alemana por el cáriz que estaban tomando los asuntos, y, sobretodo por las informaciones facilitadas por los servicios de inteligencia, tanto el conde Pourtàles, embajador alemán en la corte zarista, como el agregado militar von Eggeling exigieron explicaciones. El 26 de julio Sazonov intentó tranquilizar a Pourtalès, informándole de que no había movilización alguna y que sólo eran maniobras militares sin importancia. Esa misma tarde, Sukhomlikov hizo llamar a von Eggeling para darle su palabra de honor de que no se había expedido una sola orden de movilización y de que sólo eran medidas preparatorias en caso de que Austria les atacase. Igualmente le aclaró que en caso de movilización no serían alertados los distritos de Vilna, Varsovia o S. Petersbug ya que ante todo se buscaba evitar una guerra con Alemania. Ante lo cual von Eggeling le recordó que cualquier orden de movilización de dichos sectores conllevaría la movilización alemana y lo que ello suponía. Igualmente informó a Sukhomlikov de que una movilización rusa contra Austria sería un movimiento muy peligroso.&lt;br /&gt;No hay duda de que el 27 de julio Rusia se aproximaba a marchas forzadas a una guerra contra Austra-Hungría y Alemania a la vez, y los alemanes lo sabían.&lt;br /&gt;Ante tal evidencia y ante lo inexorable del destino, Bethmann Hollweg, el canciller alemán, buscaba y ansiaba la neutralidad británica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El empujón francés&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bethmann Hollweg decidió echar también el resto y atiar el fuego animando y empujando a Austria a declarar la guerra a Serbia, con lo que ello podía suponer. Sabía que Rusia no iba a quedarse de brazos cruzados. Entonces, que? Los rusos comenzaban a flaquear en su farol, y los franceses lo intuyeron. Durante una comida el 24 de julio, Paléologue -embajador francés en Rusia-, Sazonov y Buchanan -embajador británico- discutieron sobre lo que se avecinaba. Durante el almuerzo, siempre según Buchanan, Paléologue no dejó de insistir en el hecho de que los rusos debían movilizar, e incluso llegó a recordarle a su homólogo ruso de que Francia podía obligar por tratado a que los rusos movilizasen lo antes posible. Paléologue siguió en su papel de atiador. La noche del 25 durante un encuentro con su colega italiano le confesó que la guerra era del todo inevitable y que Francia apoyaría a su aliado en todo momento. Llegados a esta situación es interesante conocer las impresiones de Luigi Albertini.&lt;br /&gt;Sobre este punto, concluye que aunque era deber de la diplomacia francesa respaldar a su aliado, no lo era menos recomendas más prudencia a las autoridades rusas ante los hechos que estaban sucediendo.&lt;br /&gt;Según Albertini, Paléologue actuó como un incendiario, y puso en grave riesgo a su país por las consecuencias de un estallido bélico.&lt;br /&gt;Si quedaba alguna duda sobre las maniobras encubiertas rusas, el general Laguiche -agregado militar francés en Rusia- se encargó de disiparlas. En su informe al ministro de guerra francés, el 26 de julio, informaba de que los distritos militares de Kiev, Odessa, Moscú y Kazan habían recibido órdenes de movilización. Y que aunque los rusos no querían inquietar a los alemanes, los distritos de Varsovia, Vilna y S. Petersburg ya estaban realizando preparaciones secretas.&lt;br /&gt;Curioso si tenemos en cuenta que ese mismo día, tanto Sazonov como Sukhomlikov negaron a sus homólogos alemanes cualquier movilización ni parcial, ni general.&lt;br /&gt;El telegrama de Laguiche al ministro Messimy inició la maquinaria francesa.&lt;br /&gt;En Francia, ese mismo día, 26, se cancelaron permisos, y se tomaron medidas para proteger el sistema ferroviario de posibles sabotajes. Al día siguiente, 27, se expidieron órdenes para llamar a filas unos 100.000 soldados de los territorios de Marruecos y Algeria.&lt;br /&gt;Joffre inquirió al ministro francés Messimy cual era el estado de la movilización rusa y le informó que era preciso saber el estado real de las preparaciones rusas ante un ataque conjunto contra Alemania. Le exigía garantías de un apoyo ruso en caso de ataque.&lt;br /&gt;Messimy contactó con Paléologue para conocer el estado de la movilización rusa. Al informarle de la parcialidad de la misma, Joffre y el ministro dieron entender a Paléologue que presionase para conseguir una movilización general que les permitiese tener las garantías necesarias para poder encarar un posible conflicto con Alemania. Por su parte, el primer ministro Viviani telegrafió desde el buque de guerra France aconsejando a Paléologue encontrar una solución pacífica al asunto. Paléologue en 'sus trece' dio garantías a Sazonov de que Francia estaba lista para cumplir las obligaciones que le unían a su aliado.&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: La movilización rusa de 1914 (III)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-9138716782122437201?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/9138716782122437201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=9138716782122437201' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/9138716782122437201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/9138716782122437201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/08/la-movilizacion-rusa-de-1914-ii.html' title='La movilización rusa de 1914 (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/THADqoOlPII/AAAAAAAAATM/bDgWn03DZiA/s72-c/R1914_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8757260741673911600</id><published>2010-08-14T09:10:00.001-07:00</published><updated>2010-08-14T09:32:07.624-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rusia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>La movilización rusa de 1914</title><content type='html'>&lt;a href="http://a.imageshack.us/img339/7589/r1914.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 341px; DISPLAY: block; HEIGHT: 259px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://a.imageshack.us/img339/7589/r1914.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No siempre es fácil discernir que causas o que agentes son los responsables de los acontecimientos históricos. Tampoco es tarea mía el explicar la mecánica de la historia, ni cómo se producen ciertos fenómenos.&lt;br /&gt;Los datos e informaciones presentes en este artículo, así como las conclusiones que de él se desprenden, intentan -humildemente- aportar una ínfima contribución esclarecedora a uno de los episodios históricos más controvertidos, sobretodo por su casuística: los orígenes de la Gran guerra en 1914.&lt;br /&gt;La búsqueda del 'chivo expiatorio' o culpable fue frenética incluso antes de que estallara el conflicto en agosto de 1914. Los pasos y maniobras de la mayoría de cancillerías involucradas en la guerra diplomática de julio de 1914 siguió esos derroteros: intentar achacar al enemigo la culpa última de una guerra que parecían querer todos [me refiero a los agentes políticos] pero que todos temían, y luego maldijeron finalizado 1914.&lt;br /&gt;En la serie de artículos &lt;em&gt;Die Sektion IIIb, la inteligencia militar alemana en 1914&lt;/em&gt; me sumergí en mostrar cuáles habían sido los movimientos de la inteligencia militar alemana durante las semanas y días previos al estallido de la guerra, con la firme creencia -por mi parte- de que no tuvieron un papel ni activo ni decisivo en los orígenes de la guerra. Tampoco su papel como mediadores o puentes entre el poder civil y militar en Alemania no fue para nada decisivo.&lt;br /&gt;'Exculpados' los servicios de inteligencia alemanes y ante las contínuas evidencias que señalaban a Rusia [y su movilización] como factor más que determinante en el inicio de la guerra, decidí seguir esa nueva 'línea de investigación'.&lt;br /&gt;Decidí recabar información sobre las semanas previas al estallido de la guerra en Rusia, así como en Austria, Francia y Alemania. No cabe decir que la información encontrada fue ingente: desde de recopilaciones de documentación diplomática de las diferentes cancillerías, pasando por los libros de memorias y diarios de los principales protagonistas hasta las más renombradas síntesis sobre el inicio de la guerra. A parte de esta documentación, dí con otro tipo de información mucho más útil para intentar discernir o 'separar el grano de la paja': los diferentes artículos y obras que surgieron de las diversas controversias historiográficas alrededor del factor alemán en el desencadenamiento de la guerra.&lt;br /&gt;Las fuentes utilizadas para elaborar unas mínimas conclusiones sobre el tema fueron, principalmente, cuatro. La primera y más docta de todas fue la que elaboró Luigi Albertini, propietario del 'Corriere della sera' e historiador amateur que durante largos años aglutinó una impresionante recopilación de documentación diplomática junto con un análisis bastante ponderado de las causas del conflicto. La obra se titula &lt;em&gt;Le origini della guerra de 1914&lt;/em&gt;, traducida al inglés en 1965 bajo el título de&lt;em&gt; The origins of the war of 1914&lt;/em&gt; y del cual interesa especialmente el 3r volumen.&lt;br /&gt;El segundo documento es el artículo de Alfred Wegerer, 'The russian mobilization of 1914' publicad0 en la revista &lt;em&gt;Political science quaterly&lt;/em&gt; en 1928. Wegerer, ex-combatiente alemán de la Gran Guerra e historiador también 'amateur', trabajó durante años para el &lt;em&gt;Zentralstelle zur Erforschung der Kriegschuldfrage&lt;/em&gt;, el Centro para el estudio de las causas de la guerra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Zentralstelle fue un organismo alemán creado por la República de Weimar con el cometido de estudiar la implicación alemana durante la guerra con el firme propósito de exonerar a dicha nación de ser la única culpable de la guerra. Objetivo, que por cierto, no consiguieron. Precisamente por su implicación en dicho proyecto, las generaciones posteriores de historiadores han tildado su estilo de revisionista y negacionista, aunque tales acusaciones no fuesen del todo fundamentadas, como ya veremos.&lt;br /&gt;El tercer documento utilizado para la elaboración del presente artículo pertenece a un exponente de la generación de historiadores alemanes que en la década de los años sesenta revolucionaron el panorama historiográfico alemán. Immanuel Geiss a través de su artículo &lt;em&gt;The Outbreak of the First World War and German War Aims&lt;/em&gt; publicado en 1966, intenta -segun él- desenmascar a la historiografía alemana que hasta la fecha había mantenido ocultas las causas reales por las que Alemania alentó y provocó la guerra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cabe decir que Geiss fue discípulo y seguidor de la nueva escuela alemana que lideró Fritz Fischer y su famosa obra &lt;em&gt;Griff nach der Weltmacht: die Kriegszielpolitik des Kaiserlichen Deutschland, 1914–18&lt;/em&gt; (Germany's Aims in the First World War) en la que se establecían las bases para argumentar que Alemania había instigado deliberadamente la Primera Guerra Mundial en un intento para convertirse en una potencia mundial.&lt;br /&gt;El cuarto y último documento, para mi, el más completo es de L.C.F. Hunter. Hunter, historiador australiano, trabajó durante décadas sobre el desencadenamiento de la Gran guerra y sus consecuencias, así como sobre la Prusia contemporánea. Su análisis, insisto impoluto, tiene la ventaja de ser el más moderno y por tanto el que ha podido contrastar las fuentes y contenidos de los otros tres. En un alarde senzillo pero lúcido, Hunter examina los diferentes documentos diplomáticos, los tempos y las actitudes de los principales protagonistas para lanzar posteriormente un serie de conclusiones de alto y firme calado que permiten trazar un perfecta radiografía de lo que sucedió en julio-agosto de 1914.&lt;br /&gt;Las conclusiones y datos que aporto sobre la mobilización rusa y posterior estallido de la guerra beben de estos cuatro documentos, y por ende, de los documentos que han sido estudiados para la elaboración de éstos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;L'Alliance franco-russe&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alianza franco rusa de 1892, ratificada y modificada anualmente hasta 1914 es una excelente y clarividente forma de acercarse a los sucesos de agosto de 1914. Por el tratado de 4 de enero de 1894, tanto Francia como Rusia debían movilizar al 'primer indicio' de un ataque alemán o austríaco. En 1894 también se estableció que la movilización fuese general y no parcial, sobretodo teniendo en cuenta la posibilidad de que Rusia se viese enfrentada a una movilización austríaca y alemana a la vez. Esta decisión -controvertida- fue revocada en 1912. Finalmente, en 1913, y según el artículo II de la convención francorusa, ante una movilización parcial o general de Austria o Italia tanto Francia como Rusia debían consultarse antes de movilizar. Sin embargo, si Alemania movilizaba, Francia o Rusia podían movilizar sin previo aviso al aliado.&lt;br /&gt;En este punto, y según el tratado, cabe convenir que cuando las autoridades rusas declararon la movilización parcial el 26 de julio y el 30 de julio la movilización general lo hicieron con el beneplácito de las autoridades francesas. En caso de no haber recibido el consentimiento francés, Rusia hubiese transgredido lo establecido en el tratado, y en consecuencia Francia quedaba libre de cumplir o no lo establecido en la alianza.&lt;br /&gt;Por su parte, el artículo III del tratado establecía que, en caso de atacar a Alemania, Francia y Rusia debían hacerlo al unísono ya que, conocedores del Plan Schlieffen, sabían que Alemania atacaría con todas sus fuerzas a Francia y dejaría muy desguarnecidas las fronteras orientales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;S. Petersburg&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del 'dramatis personae' de la crisis de julio destaca sobretodo la figura del ministro de exteriores ruso, Sergei Dmitrievich Sazonov. Cuenta la leyenda que cuando Sazonov recibió la noticia del ultimátum austríaco a Serbia (24 de julio), éste exclamó de júbilo ante la imparable guerra europea. Más tarde y reunido con otro de los tenores del drama, Nikolai Yanushkevich, jefe supremo del Alto mando ruso, acordaron tomar las medidas provisionales para una declaración de mobilización parcial de los ejércitos rusos con el objetivo de 'presionar' a las autoridades austro-húngaras.&lt;br /&gt;Albertini calificó este tipo de maniobras de insensatez. Aunque exonera parcialmente a Sazonov, al calificarlo de inoperante en cuestiones militares así como de espíritu tempestuoso e impulsivo, advierte que algunas decisiones fueron conducidas desde la semipenumbra cortesana y apunta al ministro de la guerra, Vladimir Aleksandrovich Sukhomlinov, como uno de los 'padres' instigadores de la movilización rusa de 1914.&lt;br /&gt;Albertini concluye que es posible que, incluso, Sazonov pensase en la movilización antes del día 23. Según George Buchanan, embajador británico en Rusia, Sazonov le dijo que 'ante el cariz que estaba tomando el asunto austro-serbio, Rusia no podía quedar indiferente'.&lt;br /&gt;Así pues, es más que probable que Sazonov junto con Yanushkevich y Sukhomlikov discutiesen sobre la más que probable movilización antes del 23 de julio, con el fin de convencer al Zar de la conveniencia de una maniobra 'diplomática' de este tipo.&lt;br /&gt;Profundizando en los movimientos previos a la declaración de movilización general rusa del 30-31 de julio parece casi imposible que los altos representantes y responsables de la política rusa fuesen incapaces de prever lo que significaba la declaración de movilización parcial, previa a la general. La parcialidad significaba, sin embargo, movilizar 13 cuerpos de ejército de los distritos de Kiev, Odessa, Moscú y Kazan. Y aunque Sazonov, dentro de su 'estúpida ignorancia' creyese que Alemania no podía sentirse amenzada, era claro y cristalino que movimientos de este tipo alarmarían, sin duda, a Austria-Hungría que declararía la movilización general, y por consecuencia activaría la movilización alemana según el tratado que mediaba entre ambos países. Sazonov, sin embargo, no era el único 'ignorante'.&lt;br /&gt;El secretario de exteriores alemán también desconocía el alcance de las movilizaciones rusas, aunque se situasen en el sur.&lt;br /&gt;Al 'vodevil' se añadió el responsable encargado de la movilización de los ejércitos rusos, el general Dobrorolsky. Dobrorolsky insistió a Sazonov en que una movilización parcial era del todo insuficiente, aún más si se tenía en cuenta lo que significaba a nivel logístico. Consideraba que una movilización parcial podía frenar o ralentizar el movimiento de tropas a nivel ferroviario. Albertini apunta a que Dobrorolsky exageró las dificultades de una movilización parcial en connivencia con Yanushkevich.&lt;br /&gt;De esta forma, si a los entresijos e intrigas palatinas le sumamos el propio capital humano de los dirigentes rusos nos encontramos ante el peor de los escenarios.&lt;br /&gt;Un paréntesis.&lt;br /&gt;El cuadro ruso no difiere en demasía con el resto de cancillerías y cúpulas militares donde se cocieron situaciones muy parejas.&lt;br /&gt;Los espectadores de platea (embajadores, agregados, periodistas, etc.) definían a Goremykin, primer ministro ruso, de figura inútil e inoperante: De Sazonov destacaron su excesiva vehemencia e impetuosidad con los asuntos de mayor calado. A pesar de la proverbial y exagerada incompetencia de Sukhomlikov, su papel en la crisis de abastecimiento de municiones durante 1914-1915 lo delató de gestor pésimo. Yanushkevich no queda mejor parado. Su ascensión al mando supremo se debió exclusivamente al favoritismo del Zar, considerándosele más un cortesano que un militar. Este era pues el cuadro ruso: incompetencia, favoritismo, inoperancia, ... algunos de los adjetivos que resumirían la posterior participación bélica de los ejércitos rusos durante la guerra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: La movilización rusa de 1914 (II)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8757260741673911600?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8757260741673911600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8757260741673911600' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8757260741673911600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8757260741673911600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/08/la-movilizacion-rusa-de-1914.html' title='La movilización rusa de 1914'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1817443999665809658</id><published>2010-07-20T02:59:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T03:18:26.117-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Servicios secretos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><title type='text'>Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (III)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TEV2nUa4hjI/AAAAAAAAAS0/dMChPHDelrI/s1600/mob..jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 259px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495929338143999538" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TEV2nUa4hjI/AAAAAAAAAS0/dMChPHDelrI/s320/mob..jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Orden de movilización general firmada por el Kaiser Wilhelm II el 1 de agosto de 1914&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Curiosamente, y pesar de lo grave de la situación, durante la noche del 30 de julio sólo permaneció un miembro de la Sektion IIIb en alerta ante cualquier mensaje o telegrama. Se trataba del &lt;em&gt;leutnant&lt;/em&gt; Hermann Hoth - posteriormente general de cuatro estrellas en la Wehrmacht de Hitler. Al día siguiente - 31 de julio - notificó por teléfono a Nicolai y a von Falkenhayn los numerosos avisos procedentes de los puestos fronterizos. Éstos, sin embargo, no eran concluyentes.&lt;br /&gt;Al poco, desde el puesto de vigilancia de Allenstein se recibió un mensaje en el que se advertía de carteles rusos llamando a la movilización general. Hoth pasó el aviso a Nicolai, que a su vez autorizó informar al departamento de operaciones. Antes de realizar la llamada, Hoth recibió otros dos mensajes desde de Danzig y Breslau confirmando la aparición de carteles de movilización general en los respectivos sectores rusos.&lt;br /&gt;Hoth se desplazó en persona al departamento de operaciones. Allí, ante la gravedad de las noticias, un Moltke cabizbajo y apesadumbrado musitó entre susurros: 'Ya no podemos hacer nada, debemos movilizar también'.&lt;br /&gt;Moltke dudaba. Al poco de recibir el informe de la movilización rusa de boca del teniente Hoth, habló personalmente con algunos de los puntos de vigilancia. En su conversación con el jefe al mando del puesto de Allenstein (coronel Hell), le pidió expresamente que consiguiese una muestra fehaciente de esos carteles 'movilizadores'. Necesitaba más pruebas. Al poco, el Käpitan Volksmann, nachrichtenoffiziere de Allenstein, llamó a la Sektion IIIb confirmando los carteles y su contenido.&lt;br /&gt;Las pesquisas fueron inútiles. La cancillería alemana recibía poco antes del mediodía del 31 de julio un telegrama de Rusia en el que se anunciaba la movilización general de sus ejércitos. A la una de la tarde, Alemania proclamaba el 'peligro inminente de guerra'. Lo demás es de sobras conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de conclusión&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De todos los movimientos previos al desencadenamiento de la guerra en agosto de 1914 pueden sacarse muchas conclusiones. Sobretodo si se estudia detenidamente el 'processum' de julio. Dejando de banda las elucubraciones sobre la posible guerra preventiva que Moltke y el OHL pretendían llevar a cabo 'como muy tarde en 1915' contra Francia y Rusia, los datos e informaciones extraídas de la Sektion IIIb, la Nachrichtenabteilung IV K y el informe Gempp son bastante concluyentes respecto a la ausencia de premeditación en la participación alemana sobre el inicio de lo que sería la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un primer lugar, y como argumento exculpatorio se puede señalar que durante los meses previos a julio de 1914, el OHL había pedido al mundo civil -esencialmente empresarios y magnates- fondos extraordinarios para rehabilitar y construir nuevos enlaces así como para ampliar la red ferroviaria de cara a una posible conflagración mundial, que se veía cercana. Los planes para la construcción de semejante proyecto ferroviario hubiesen, sin embargo, llevado muchos años de trabajo.&lt;br /&gt;Igualmente, el propio Kaiser y elementos influyentes de la cancillería alemana insistieron a las autoridades austríacas en más de una ocasión para que mantuviesen reuniones 'vis à vis' con miembros de la diplomacia serbia para limar asperezas y enfríar el conflicto.&lt;br /&gt;A todo ello, hay que sumarle el espíritu de la reconducción que flotaba en los centros de poder durante esas semanas. Se esperaba, y deseaba, una reconducción por la vía diplomática.&lt;br /&gt;Al menos en el caso alemán, las informaciones proporcionadas por sus servicios de inteligencia nos ayudan a concluir que los elementos más influyentes del medio rector alemán: el Kaiser, el canciller Bethmann Hollweg, e incluso el propio jefe de Estado mayor, von Moltke estuvieron por una solución diplomática y pacífica del conflicto hasta un cierto punto.&lt;br /&gt;Tampoco hay que perder de vista lo que nos proporcionan los datos, y es que fue el gobierno ruso encabezado por el Zar y su corte los que decidieron movilizar completamente su ejército el 30-31 de julio de 1914 con todo lo que ello significaba: la inevitable movilización alemana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un último apunte. Si nos centramos en una cuestión tan prosaica como los períodos de descanso vacacional se observará que los máximos representantes políticos y militares del Reich alemán estuvieron alejados de los centros de mando, al menos, hasta el 23-25 de julio de 1914, es decir, menos de una semana antes del estallido de una guerra que, según buena parte de la historiografía, llevaban planeando desde décadas. Resulta, pues, extraño que una guerra que se lleva planificando desde años se aplace durante unas semanas por unos días de descanso canicular.&lt;br /&gt;Curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRUMPENER, Ulrich. 'War premeditated? German Intelligence operations in July 1914' en &lt;em&gt;Central European History&lt;/em&gt;, 1976, n. 9, p. 58-85 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1817443999665809658?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1817443999665809658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1817443999665809658' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1817443999665809658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1817443999665809658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/07/die-sektion-iiib-los-servicios-secretos_20.html' title='Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TEV2nUa4hjI/AAAAAAAAAS0/dMChPHDelrI/s72-c/mob..jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6267984753345167258</id><published>2010-07-14T04:29:00.000-07:00</published><updated>2010-07-14T04:53:18.736-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Servicios secretos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><title type='text'>Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TD2i3gBef7I/AAAAAAAAASs/iSwHsMs4CWw/s1600/Krieg.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 368px; DISPLAY: block; HEIGHT: 284px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5493726194834505650" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TD2i3gBef7I/AAAAAAAAASs/iSwHsMs4CWw/s320/Krieg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El movimiento más notorio de la Sektion IIIb durante las primeras semanas de julio de 1914 fue el de notificar a los diferentes 'puntos' de vigilancia que se extremasen las medidas de 'observación' sobre posibles movimientos de tropas, sobretodo en territorio ruso. Neuhof, resalta, que sólo se aconsejó intensificar la vigilancia debido a la 'tensión austro-serbia'. Igualmente, y a pesar del ultimátum austríaco del 23 de julio, la actividad en la Sektion fue la acostumbrada, al menos hasta el 25. Asimismo, y a pesar de que se afirmó que von Waldersee estuvo siempre en contacto con Berlin durante sus vacaciones ese julio de 1914, recientes documentos muestran que cuando se reincorporó a su puesto el 23 tuvo que ser puesto al día de todo lo sucedido hasta el momento. Fue precisamente en ese momento, después de haber recibido el informe de Neuhoff que Waldersee ordenó que se tomasen medidas más serias. Estas medidas consistieron, principalmente, en intensificar por todos los medios posibles la vigilancia de lo que sucedía en la frontera oriental con Rusia. Al día siguiente, el 24 se ordenó la misma medida para las fronteras con Francia.&lt;br /&gt;El 25 de julio el mayor Nicolai se incorporó de nuevo al mando de la Sektion IIIb. Aunque recibió mensajes de tranquilidad de los superiores del OHL, Nicolai ordenó la reincorporación inmediata de todo su personal, y lo más importante: ordenó a sus once agentes de información (Nachrichtenoffiziere) que se pusiesen manos a la obra y enviasen a sus agentes en el terreno a recabar información de primera mano sobre las intenciones de franceses y rusos. Los agentes de campos o spannungsreisende (viajeros de la tensión) eran, habitualmente, voluntarios que disfrazados bajo una apariencia de viajantes o delegados comerciales recogían todo tipo de información sobre los movimientos de tropas, traslados de material, etc. de los países a los que estaban destinados. Sus estancias eran breves, sobretodo si se trataba de recoger información sobre el traslado de tropas a las fronteras. Y ésta era el tipo de información que requería el mayor Nicolai y la OHL. Desean conocer los planes enemigos sobre movimientos de tropas y abastos, para así poder planear y establecer una planificación de cara a una movilización general. Datos que, en cierta manera, negarían la evidencia de que Alemania pensaba movilizar sí o sí, sin contar con la reacción general de las otras potencias.&lt;br /&gt;Ante la urgencia de noticias, el mismo día 25 de julio, el NO en Königsberg, el capitán Gempp informó a la sede central de la Sektion IIIb que durante la noches previas, el intercambio telegráfico entre la torre Eiffel y la estación inalámbrica rusa de Brobuysk había sido más largo de lo habitual. Igualmente, el agregado y plenipotenciario militar alemán en la corte del Zar, el Generalleutnant Oskar von Chelius, informó de que tropas acantonadas cerca de S. Petersburgo habían sido enviadas de inmediato a sus guarniciones de origen y de que observaba una gran excitación el cuartel general ruso a causa de la actitud austríaca contra Serbia. Ante las alarmantes notícias procedentes de Rusia, la Sektion IIIb decidió pasar estas informaciones a sus NOs en la frontera con Rusia para que cada una de ellas siguiese los movimientos del enemigo con mayor precisión y exactitud. Por su parte, Nicolai contaba con su propio equipo de viajeros. Envió a cuatro de ellos a S. Petersburgo, Varsovia, Moscú y el último a Vilna y Minsk. Los informes de todos ellos concluían que Rusia estaba en claro estado de alerta ante un inminente conflicto, sobretodo en el caso austríaco. En el caso francés, las medidas que se tomaron fueron más cautas, las razones pueden deberse - sobretodo - al hecho de que el informante que tenía la Sektion IIIb informaba de forma periódica y puntual sobre cualquier alteración o cambio en el ejército francés. De hecho, el OHL - de manos de la Sektion IIIb - conocía perfectamente los detalles del plan ofensivo francés, el famoso plan XVII, en caso de un estallido bélico.&lt;br /&gt;Las medidas de vigilancia propuestas por la Sektion IIIb no tardaron en dar sus frutos. El 27 de julio, la oficina de Königsberg informaba de que las guarniciones rusas situadas en la frontera con la Prusia oriental habían sido puestas en alerta, de que se había observado transporte de tropas desde Kovno hasta la frontera y que se habían puesto en circulación numerosos convoyes de trenes hacia el interior en busca de más tropas. Al día siguiente, tales informaciones fueron confirmadas desde otras oficinas de la Sektion IIIb en la Prusia oriental. Por su parte, la nueva oficina de inteligencia, la Nachrichtenabteilung IV K, del Grosse Generalstab confirmó que los movimientos que se operaban en territorio ruso coincidían con el programa de preparación para la guerra del ejército ruso.&lt;br /&gt;Sin embargo, y muy a pesar del jefe del OHL, Helmuth von Moltke y del ministro de la guerra Erich von Falkenhayn, el canciller alemán Bethmann Hollweg no ordenó la declaración oficial del 'Drohende Kriegsgefahr', el programa de 'peligro inminente de guerra' que permitía una movilización general del ejército de cara a una intervención defensiva u ofensiva.&lt;br /&gt;Bethmann Hollweg consideraba que la diplomacia aún tenía lugar en el escenario internacional, aún a pesar de las inquietantes noticias recibidas de la frontera con Rusia. Sólo el 29 de julio se ordenaron de forma limitada medidas de agrupación y traslado de unidades para reforzar los pasos fronterizos y los puentes que unían Prusia con Rusia, especialmente. Asímismo, y como medida diplomática, la cancillería alemana envió sendos mensajes a sus respectivos colegas francés y ruso, advirtiéndoles que los movimientos preparatorios que estaban llevando a cabo acabarían por provocar la proclamación de la movilización general alemana. La decisión de Bethman Hollweg de posponer la declaración de 'peligro inminente de guerra' se puede observar desde un doble prisma: por un lado, desde la postura de querer encontrar una solución diplomática a la tensión internacional, o bien con la intención de atrasar la movilización general alemana con el fin de que fuesen los rusos los que diesen el primer paso y librarse de esta manera de una posible culpabilidad en el desencadenamiento del conflicto.&lt;br /&gt;Moltke, por su parte, también era reacio al hecho de proclamar el estado de guerra general. Al menos así lo mostró en su reunión con el Kaiser Wilhelm II y Falkenhayn. Se cree que Moltke actuó así porque el Kaiser mantenía todavía una visión pacífica del conflicto, y porque había recibido informes directos de la Sektion IIIb donde se mostraba que algunos de los preparativos rusos no eran tan sistemáticos como se había pensado en un primer momento. Igualmente, el coronel von Grieshiem, jefe de la nueva unidad de inteligencia (Nachrichtenabteilung IV K), poseía unos informes en los que se corroboraba lo datos ofrecidos por la Sektion IIIb sobre los tímidos preparativos rusos. Por ello, en el llamado 'Tercer informe' que pasó von Greisheim al OHL a las cuatro de la tarde del 29 de julio sólo se recomendaba un absoluta y estricta vigilancia de los puntos fronterizos, incluidos los puentes, con Rusia.&lt;br /&gt;El 30 de julio, poco antes del mediodía, la cancillería alemana en Wilhelmstrasse recibía la notificación de parte de su embajador en Rusia, el conde von Pourtalès y posteriormente del embajador ruso en Berlín de que el Zar había ordenado la movilización general con Austria-Hungría. La noticia de la movilización rusa la habían recibido algunos agentes de la Sektion IIIb casi un día antes, la tarde del 29 de julio.&lt;br /&gt;Fueron especialmente los informes de la Sektion IIIb los que empujaron a Moltke a pedir insistentemente a Bethmann Hollweg la declaración de movilización general. Pero tampoco hay que dejar pasar por alto que von Greisheim le facilitó también al jefe del Alto estado mayor alemán un informe en que se mostraban los claros preparativos belgas dentro de sus fronteras. El Plan Schlieffen comenzaba a inquietar a Moltke. Le asustaba, sin duda, una perspectiva de dos frentes de guerra.&lt;br /&gt;Por su parte, la Sektion IIIb recibió diversas informaciones que indicaban que el ejército ruso había pasado de movilización parcial a general el 30 de julio por la tarde. Informaciones que pasó al OHL, pero que fueron consideradas poco 'concluyentes'. Seguía la calma tensa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;Acaba en: Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (III)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6267984753345167258?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6267984753345167258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6267984753345167258' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6267984753345167258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6267984753345167258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/07/die-sektion-iiib-los-servicios-secretos.html' title='Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TpqMhBb36w4/TD2i3gBef7I/AAAAAAAAASs/iSwHsMs4CWw/s72-c/Krieg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1377751955629531908</id><published>2010-06-09T10:18:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T02:55:36.756-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Servicios secretos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orígenes y causas de la guerra'/><title type='text'>Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img191.imageshack.us/img191/5680/72779126.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 345px; CURSOR: pointer" border="0" alt="" src="http://img191.imageshack.us/img191/5680/72779126.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Quizá los orígenes de la Primera Guerra Mundial han sido uno de los temas históricos más estudiados.&lt;br /&gt;La historiografía ha trabajado, principalmente, los miles y miles de documentos diplomáticos que produjeron las embajadas y los gabinetes de los principales países implicados en la conflagración mundial de 1914. Junto a la copiosa documentación diplomática, los estudiosos diseccionaron las decenas de biografías y memorias de los personajes más sobresalientes del momento, así como las publicaciones preexistentes que permitiesen elaborar un marco o un punto de partida en las investigaciones. De esta manera, y junto a las inevitables derivas, la historiografía, demasiado a menudo, dejó de banda, no siempre de forma voluntaria, una documentación imprescindible para la comprensión de la llamada "crisis de julio de 1914" y el posterior desencadenamiento del conflicto. Se trata de la documentación procedente de los servicios secretos o de las inteligencia militares de los países contendientes. Un caso paradigmático es el alemán.&lt;br /&gt;Siempre se creyó que los archivos del servicio de inteligencia del ejército alemán, la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Geheime Nachrichtendienst des Heeres&lt;/span&gt;, fueron destruidos por los bombardeos aliados durante 1945 en Potsdam. La realidad, sin embargo, no fue tan terrible. Cierto que el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Heeresarchiv&lt;/span&gt; del ejército prusiano fue totalmente destruido, pero los archivos militares correspondientes a otros reinos del Reich alemán se conservaron. Fue el caso de los archivos bávaros y del reino de Baden-Württemberg, que a pesar de las diferentes vicisitudes, pudieron conservarse en los archivos militares de sus respectivos lands, concretamente en Munich y Stuttgart. Junto a esta preciosa documentación, los investigadores pueden contar con las memorias que escribió el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Generalmajor &lt;/span&gt;Fritz Gempp, mano derecha del jefe de los servicios secretos militares del ejército alemán, Walter Nicolai. El documento elaborado por Gempp permite a los investigadores tener, de primera mano, una visión global de lo que fue la actuación de la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Geheime Nachrichtendienst des Heeres&lt;/span&gt;, comunmente conocida como ND, durante no sólo 1914 y la posterior guerra, sino, incluso desde antes. Los informes de Gempp son, de hecho, consultables en la actualidad.&lt;br /&gt;Según Ulrich Trumpener, uno de los investigadores que mejor ha estudiado el informe Gempp y los archivos militares secretos bávaros y de Baden-Württemberg, las conclusiones que se extraen respecto a la participación alemana en la conflagración de la Gran Guerra durante julio-agosto de 1914, son sorprendentes.&lt;br /&gt;En 1914, todos los cuarteles generales de los principales ejércitos del mundo poseían algún departamento o sección que les permitiese estar informados de los movimientos, avances en armamento y otras informaciones valiosas tanto de sus actuales aliados, como de sus potenciales enemigos. El &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Reichesheeres&lt;/span&gt; no era una excepción. A banda de los consabidos y observados agregados militares, personal diplomático e incluso periodistas, el ejército alemán tenía un pequeño servicio que realizaba las tareas propias de espionaje militar, así como los programas de contrainteligencia militar. Este &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;negociado&lt;/span&gt; de espionaje militar creado en la década posterior a la guerra francoprusiana, recibía el críptico nombre de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Sektion IIIb&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;La Sektion IIIb se encargaba, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;solamente&lt;/span&gt;, de recavar, obtener y conseguir informaciones militares y de inteligencia de todo tipo, susceptibles de poder utilizarse ulteriormente para valoraciones de tipo militar. Las informaciones o la documentación conseguida era enviada a la sección o departamento oportuno para ser evaluadas y trabajadas. De esta manera, los datos pertenecientes al ejército ruso eran transmitidas al &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Erster Abteilung&lt;/span&gt; que se encargaba del ámbito geográfico ruso y de los países nórdicos. En caso de informaciones sobre Francia, los datos se enviaban al &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Dreiter&lt;/span&gt; o &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;3r abteilung&lt;/span&gt; o departamento, y así sucesivamente.&lt;br /&gt;El personal perteneciente a la Sektion IIIb era de diversa índole. El personal burocrático dirigido directamente desde Berlin se encargaba de tareas de gestión, mantenimiento y difusión de la información, mientras que existía otro tipo de personal, llamado de campo, que era el que realizaba las tareas de espionaje sobre el terreno. Conocidos como &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Nachrichtenoffiziere&lt;/span&gt; o simplemente NOs, se trataba habitualmente de tenientes o capitanes, con un duro entrenamiento de academia militar, destinados a los cuarteles militares situados en los diversos puntos fronterizos del Reich. En 1914 había exactamente 11 NOs. Seis de ellos en los cuarteles de Münster, Coblenza, Metz, Saarbrücken, Karlsruhe y Estrasburgo, en las fronteras occidentales. Y cinco en las fronteras orientales, Königsberg, Allenstein, Danzig, Posen y Breslau.&lt;br /&gt;Los NOs no contaban con un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;staff&lt;/span&gt; propio por evidentes motivos de seguridad, lo que les proporcionaba una absoluta libertad de movimientos y un hermético secretismo en sus operaciones.&lt;br /&gt;Cuando el príncipe heredero al trono austríaco fue asesinado, la gran mayoría de miembros del gobierno y de altos cargos del ejército alemán estaban de vacaciones (los almirantes von Tirpitz y von Pohl, Moltke, Groener y también el jefe de los servicios secretos, Walter Nicolai). Que las consecuencias que pudiese tener el asunto no eran de una extrema importancia en los centros de mando y en el gobierno alemán lo demuestra el hecho de que durante la reunión de Potsdam del 5 de julio, la del famoso "cheque en blanco" a los austríacos, el Kaiser se encontraba prácticamente solo.&lt;br /&gt;El protocolo en la Sektion IIIb estipulaba que cuando el jefe Nicolai estaba ausente o de permiso, la máxima responsabilidad recaía en el oficial de operaciones, capitán Kurt Neuhof, y que el grado de segundo lo detentaba el capitán Stotten, encargado del área occidental. El hecho de que esta situación de interinidad se mantuviese hasta el 25 de julio, cuando se reintegraron en sus respectivos puestos Moltke y el resto de altos cargos, incluido el jefe de los servicios secretos Nicolai, demuestra la tranquilidad que se vivía en el cuartel general del ejército alemán así como la clara voluntad de no iniciar movimientos militares.&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;Continua en: Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra (II)&lt;/r&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1377751955629531908?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1377751955629531908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1377751955629531908' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1377751955629531908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1377751955629531908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/06/die-sektion-iiib-los-servicios-secretos.html' title='Die Sektion IIIb: los servicios secretos alemanes y el inicio de la Gran Guerra'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-7819270477992902160</id><published>2010-05-11T13:22:00.000-07:00</published><updated>2010-05-11T14:21:51.499-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aviadores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Militares y personajes civiles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luftstreitkräfte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guerra aérea'/><title type='text'>La muerte de Oswald Boelcke</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img232.imageshack.us/img232/6100/boelcke.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 443px; height: 683px;" src="http://img232.imageshack.us/img232/6100/boelcke.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muerte de Oswald Boelcke supuso un duro golpe para la aviación alemana y para las aspiraciones de Alemania de mantener el dominio de los cielos bajo su bandera.&lt;br /&gt;El 28 de octubre de 1916, a Boelcke en su última salida - la sexta del día - le acompañaron como de costumbre dos de sus mejores pilotos y pupilos, Manfred von Richthofen - futuro Barón rojo - y Erwin Böhme. Juntamente con ellos iban otros tres pilotos.&lt;br /&gt;Durante la patrulla se encontraron un De Havilland. 2 (DH.2) de la escuadrón n. 24 de la Royal Flying Corps pilotado por el capitán Arthur Knight. Dió comienzo la caza, pero ajenos el uno del otro, Boelcke y Böhme se precipitaron sobre la misma presa. Por su parte, von Richthofen se lanzó en picado a la persecución de otro avión enemigo. Se trataba de otro DH.2 pilotado por el teniente A.E. McKay. Durante la maniobra, el británico se interpuso en la trayectoria de Boelcke, lo que obligó a este a virar bruscamente. En ese momento sobrevino la tragedia. El giro repentino de Boelcke y la extrema cercanía entre los dos aviones provocaron que una de las ruedas del avión de Böhme rozara la ala superior del Albatros D.II de Boelcke.&lt;br /&gt;El golpe hizo que la tela del ala de Boelcke se rasgase y se fuese desprendiendo. Finalmente, Boelcke perdió el control absoluto del avión.&lt;br /&gt;Los testigos del suceso narran que lo siguiente que vieron fue el avión de Boelcke entre nubes y que al salir de una de ellas le faltaba el ala. A pesar del estado del avión, Boelcke logró controlar mínimamente el avión evitando que el impacto contra el suelo fuese excesivamente violento. Pero el golpe fue mortal, ja que era proverbial la costumbre de Boelcke de no ponerse jamás ni casco ni asirse con la correa de seguridad mientras pilotaba.&lt;br /&gt;Boelcke murió a los 25 años con 40 derribos. en su haber.&lt;br /&gt;Alemania perdió un héroe, la aviación a un caballero del aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el relato de la muerte de Boelcke, según las memorias de M. von Richthofen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Aquel día, como siempre, volábamos guiados por Boelcke. Nos daba una gran seguridad volar con él. Después de todo él era el único, el más grande. Hacía un día ventoso y nublado. Sólo estábamos nosotros. De repente, en la lejanía avistamos a dos ingleses impertinentes que parecían disfrutar del mal tiempo. Nosotros éramos seis, ellos dos. Si hubiesen sido veinte y Boelcke nos hubiese dado la orden de atacar no nos hubiese sorprendido. La lucha comenzó como siempre. Boelcke le entró a uno y yo a otro. Lo dejé ir porque uno de los nuestros se interpuso en mi camino. Luego miré a mi alrededor y ví a Boelcke tras su víctima a unos ciento cincuentra metros de mi. Boelcke iba a derribarlo y no quería perdérmelo. Cerca de Boelcke volaba un buen amigo suyo. Fue una lucha interesante. Ambos pilotos disparaban. El inglés iba a caer en cualquier momento. Pero de repente me percaté de un movimiento inesperado entre ambos. Pensé en una colisión. Pero no había visto ninguna colisión en el aire!! Debía haber sido algo distinto. En realidad, no hubo colisión. Sólo se rozaron. Si dos aviones se rozan en el aire, el efecto es tremendo!!&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Boelcke dejó a su víctima, y picó haciendo grandes giros. No parecía que estuviese cayendo libremente. Sin embargo, cuando lo ví descendiendo, me percaté de que una parte de su avión había desaparecido. No pude ver bien lo que le ocurría, pero justo después de salir de entre las nubes había perdido un ala. Su avión era ingobernable.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando llegamos a la base leímos en el informe que Boelcke había muerto. Apenas podíamos creerlo. El más afectado de todos era el compañero envuelto en el accidente [Böhme]"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún más interesante es el relato que hizo Böhme a su prometida de la muerte de Boelcke:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Boelcke ya no está entre nosotros. Nada nos podía golpear con tanta dureza. El sábado por la tarde estábamos juntos en la base del aeródromo. Acababa de comenzar una partida de ajedrez con Boelcke cuando poco después de las cuatro de la tarde nos avisaron de que había un ataque y que debíamos salir. Como siempre, Boelcke lideró el grupo. Al poco ya sobrevolábamos Flers. Unos instantes después inicíamos un ataque sobre varios aviones ingleses, monoplazas rápidos. Al inicio de la lucha disparamos algunas ráfagas cortas. Intentamos con éxito hacerlos descender cortándoles la trayectoria. Boelcke y yo compartíamos la misma presa cuando un monoplaza inglés perseguido por von Richthofen nos cortó el paso. De repente, Boelcke y yo hicimos una maniobra evasiva al unísono. Nuestras alas me obstruyeron la visión por un instante, fue en ese momento cuando ocurrió.&lt;br /&gt;Me es imposible describir el cúmulo de sentimientos, al ver por un instante que Boelcke emergía a mi derecha, pero que su avión volvía a cabecear. Me aferré a los mandos, pero aún estábamos enganchados y caíamos libremente!! Fue un leve contacto, pero a estas velocidades significaba un impacto enorme. El destino es tan aleatorio!! Por mi parte sólo tenía enganchado una de mis ruedas, pero él, la parte más extrema de su ala superior. Después de unos cientos de metros, logré controlar mi avión. No seguí a Boelcke, al cual puede ver como descendía con un movimiento suave hacia nuestras líneas. Pero al salir de una nube, parece que una ráfaga le desestabilizó y su aparato descendió bruscamente. Después ví que Boelcke no pudo enderezar lo suficiente y comprobé que había impactado cerca de una batería. Al poco la gente corrió a auxiliarle. Quise aterrizar cerca de Boelcke, pero el estado del terreno me lo impidió. Los cráteres de obuses y las trincheras estaban por doquier. Conseguí volver a la base. Tenía esperanzas. Pero llegó un coche, y trajeron su cuerpo. Había muerto en el acto. Boelcke nunca llevaba casco, ni tampoco se ataba con la correa de seguridad. Si lo hubiese hecho, estaría vivo a pesar del impacto [...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-7819270477992902160?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/7819270477992902160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=7819270477992902160' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7819270477992902160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7819270477992902160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/05/la-muerte-de-oswald-boelcke.html' title='La muerte de Oswald Boelcke'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-5765413970878407666</id><published>2010-05-09T11:10:00.000-07:00</published><updated>2010-05-09T11:43:20.212-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y operaciones navales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guerra en el mar'/><title type='text'>Los principios de la guerra naval durante la Primera Guerra Mundial, según Mateo Mille</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_4479713smsseydlitz.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 354px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_4479713smsseydlitz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La guerra naval durante durante la Primera Guerra Mundial siempre ha suscitado numerosos comentarios sobre su caracter transicional. La aparición del submarino como arma novedosa, el bloqueo naval al que fue sometida Alemania y los Poderes centrales y la ausencia de grandes batallas navales de encuentro definieron el devenir de la lucha naval durante la Gran Guerra.&lt;br /&gt;Uno de los historiadores navales más clarividentes, Mateo Mille, escribió poco antes de la Guerra civil española un interesante libro en el que analizaba de forma cronológica los principales acontecimientos de la Gran Guerra en el mar.&lt;br /&gt;Quizá una de las partes más logradas de su Historia es su prólogo. En él, y con un peculiar y directo estilo, el marino reconvertido en historiador naval expone su principal teoría sobre la guerra. Aunque no esté de acuerdo con algunas de sus afirmaciones, estimé interesante transcribir unas pocas páginas donde aparecen sus particulares y claras ideas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"La guerra de 1914-1918 tiene características especiales; no es posible, en verdad, hacer una historia completa de ella; sino una serie de historias con arreglo a los escenarios en que tuvieron lugar las campañas parciales en que puede dividirse; esta guerra no puede proporcionar enseñanzas nuevas porque fué una guerra de casos particulares. En general, las anteriores tenían una premisa inicial determinada y dos fuerzas contrapuestas para llenar misiones perfectamente definidas. La pasada puede calificarse de universal, no tanto por el gran número de naciones que se considerasen beligerantes, si bien muchas de ellas no lo fuesen más que en el terreno diplomático, sino porque fué el planeta entero el teatro de la lucha.&lt;br /&gt;Los primeros tiempos son los que vieron reminiscencias del clasicismo en la guerra; el intento de bloqueo de Alemania con la presencia de barcos en la zona, el bloqueo real del Adriático por la escuadra francesa, el sitio de la colonia alemana de Tsing Tao, la batalla del Coronel... recuerdan las campañas anteriores. A partir del 22 de septiembre de 1914 -fecha de la hazaña del U9- las cosas tomaron un rumbo diferente. Una nueva modalidad se adentraba por los dominios de la guerra naval y sin variar las esencias de ella en sus postulados, cambiaba indudablemente sus modalidades; en el plano de la lucha surgía la tercera dimensión.&lt;br /&gt;Inglaterra y sus aliados declararon el bloqueo de Alemania para privarla de víveres y materias primas, para asfixiarla biológica y económicamente. Alemania intentó abrirse paso, por mar y tierra, y cuando se vió acosada, recurrió a la guerra submarina para contrarrestar la iniciativa contraria. Pese a algunos "retrasados", todos los técnicos reconocen actualmente que la guerra submarina al tráfico es perfectamente normal.&lt;br /&gt;Alemania no había contado con el submarino antes de la guerra; era una arma experimental a la que nadie concedía toda la importancia que poseía. Es posible que la potencia que más estudió el empleo fuera Inglaterra, por obra del entonces capitán de navío y jefe del servicio de submarinos sir Roger Keyes. Cierto que era en maniobras y con uso exclusivamente guerrero, pero los frutos que revela el almirante Keyes en sus recientes Memorias fueron muy alentadores, pese a la enemiga de Lord Fisher. Y así debió de ser, sin duda alguna, porque la Gran Bretaña arreció en su campaña contra la existencia de submarinos, táctica típicamente británica cuando le estorba algo a su prosperidad.&lt;br /&gt;La guerra puede dividirse en tres períodos, subordinados a la acción submarina, a saber: el primero, clásico, indeciso, forcejeo previo de dos adversarios que, por conocerse, se respetan mutuamente; viene después el repliegue por la acción submarina y la guerra al comercio, con escrúpulos diplomáticos y cierta inocencia por parte de Alemania -que no se distinguió por la clarividencia de sus diplomáticos- con el que los aliados pudieron prepararse para la fase aguda de la guerra a ultranza. Y finalmente la guerra submarina sin restricciones, que da comienzo a principios de 1917 y termina con el armisticio. Sobre todos estos tres períodos se refleja la marcha general de la guerra, dirigida por la situación económica de todos los beligerantes y las influencias subterráneas, como la propaganda disolvente, que hábilmente explotada por sus enemigos, dió al traste con la cohesión y la disciplina alemanas.&lt;br /&gt;El submarino se consagró como un arma formidable, sobre todo cuando como todo nuevo medio de guerra pudo gozar del desconcierto producido por su aparición en la liza. Nadie puede disimular que su acción disminuyó a medidad que progresaban los medios ideados para combatirlo y que, como sucede en el cuerpo humano, se inspiraban en substituir el sentido que faltaba por otro. Al fin de la guerra, todos los antídotos descubiertos, así como la falta materiales -hubo submarinos construidos con material procedente de acorazados viejos-, la falta de dotaciones entusiastas y bien adiestradas, consecuencia de las enormes bajas causadas en este servicio, el único en cualquier campaña que ha alcanzado el 50 por ciento, y el desaliento ante la situación interior del país, hicieron decaer el valor combatiente del submarino. La disciplina se mantuvo perfecta en las tripulaciones de estos barcos hasta en la revolución, demostración tan elocuente como innecesaria de que la ociosidad es la que produce los fermentos revolucionarios.&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Las batallas habidas en la guerra pueden dividirse en batallas "de encuentro" y "de persecución"; en realidad, todas pertenecen a estas última clasificación, pues en ninguna hubo manifiesto afán de llegar a una solución por parte de ninguno de los combatientes. Jutlandia misma fué una pugna por dar fin al encuentro o por evitar las minas del contrario. El combate de Coronel es acaso el único en que ambos almirantes iban dispuestos a luchar a ultranza; el del banco Dogger, el de las Malvinas, los del Adriático entre austro-húngaros e italianos, entran de lleno en el segundo apartado. Helgoland, los encuentros ruso-turcos en el mar Negro y los franco-austríacos ante la intervención italiana, no pasaron de escaramuzas.&lt;br /&gt;Algunas enseñanzas, que no difieren de las deducidas de guerras anteriores, pueden considerarse inconcusas sin miedo a errar; son la necesidad de poseer acorazados, protegidos concienzudamente y fuertemente armados y que no prostituyan su nombre. Coronel, las Malvinas, fueron victorias para el más fuerte; en ambos casos la superioridad del vencedor era abrumadora, especialmente en el segundo.&lt;br /&gt;Dogger bank y Jutlandia, demostraron hasta la saciedad el error de ceder un sólo milímetro de espesor de coraza en beneficio de la velocidad y que ésta, dentro de ciertos límites, es arma más estratégica que táctica."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/r&gt;&lt;strong&gt;&lt;r&gt;Mille&lt;/strong&gt;, Mateo. &lt;em&gt;Historia naval de la Gran Guerra 1914-1918&lt;/em&gt;. pp. 15-18&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-5765413970878407666?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/5765413970878407666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=5765413970878407666' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5765413970878407666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5765413970878407666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/05/los-principios-de-la-guerra-naval.html' title='Los principios de la guerra naval durante la Primera Guerra Mundial, según Mateo Mille'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2599407932304216902</id><published>2010-04-25T12:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-25T13:05:16.479-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aviones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luftstreitkräfte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guerra aérea'/><title type='text'>Albatros D.V, ó la oveja negra de la familia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_4412907albatros-d.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 444px; height: 200px;" src="http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_4412907albatros-d.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre el Olimpo de los pilotos de la Gran Guerra corría un gráfico axioma, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"si un avion es bonito, seguro que es bueno para volar"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Curiosamente, el Albatros D. V y su variante Va fueron una lastimosa excepción.&lt;br /&gt;La primera serie de modelos Albatros, los famosos D. I, se batieron por primera vez en septiembre de 1916, demostrando muy pronto su valía. Los FE.2b británicos eran una presa fácil para los nuevos halcones alemanes, y los nuevos Albatros se convirtieron en la espina dorsal de la fuerza aérea alemana, Luftstreitkräfte.&lt;br /&gt;Los Albatros D. I, D. II e incluso el D. III eran veloces, duros y muy peligrosos comparados con sus oponentes aliados. Fueron un verdadero azote. Sin embargo, el nuevo biplano de caza Albatros D. V fue la oveja negra de la saga. No sólo por el inevitable avance aliado en el dominio de los cielos, sino por graves problemas estructurales en su concepción: el diseño de la ala inferior dificultaba la maniobrabilidad.&lt;br /&gt;El último modelo de la Ostdeutsche Albatros Werke había perdido mucho terreno respecto a los más potentes SPAD y S.E.5a y a los maniobrables Sopwith Pup y Sopwith Camel, éste último especialmente. Incluso el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Barón que estaba en los cielos&lt;/span&gt;, Manfred von Richthofen se atrevía a afirmar sin tapujos que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"el D. V es tan obsoleto, que no merece la pena arriesgarse para intentar nada"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;El Albatros D. V contaba con un potente motor en línea Mercedes de 180-200 hp que le permitía alcanzar una velocidad máxima horizontal de unos 190 km/h y una progresión ascensional de 1000 metros en 4 minutos con una altitud máxima de 18.000 pies, unos 6.000 metros. Su nuevo fuselaje de sección transversal mejoraba -en cierta manera- su aerodinámica debido -sobretodo- a una forma más elíptica. Mantenía la cola del D. III, pero tanto su timón como la aleta vetral eran más grandes.&lt;br /&gt;El modelo D. V  de la Ostdeutsche Albatros Werke pesaba ligeramente más que su antecesor el D. III, unos 690 kg en vacío. Las dimensiones eran prácticamente las mismas entre ambdos modelos, 9 m. de envergadura, una longitud de 7,5 metros y una superfície alar de 21 metros.  Y la capacidad ofensiva del Albatros D.V eran dos ametralladoras LMG (Spandau) 08/15.&lt;br /&gt;La aparición de una versión mejorada del D.III se debía, principalmente, al creciente dominio aliado del aire. La presencia de los Spad, Sopwith Pup y los S.E.5 ya amenazaba el trono de la aeronáutica alemana.&lt;br /&gt;Las modificaciones respecto al D. III fueron la revisión de los mandos de los alerones, una leve reforma del timón de dirección y la adopción de una mayor ojiva para carenar el buje de la hélice.&lt;br /&gt;Pero al poco de entrar en combate el nuevo modelo D. V en mayo de 1917, en octubre surgió otro modelo: el D. Va.&lt;br /&gt;Los motivos que llevaron a la pronta aparición de un modelo modificado fueron su gran inestabilidad en determinadas maniobras y  también algunos desagradables accidentes mortales por causas técnicas.&lt;br /&gt;La inestabilidad aerodinámica, denunciada por la mayoría de pilotos, se debía al nuevo control de los alerones desde la ala inferior deficientemente reforzada para soportar la fuerza del cableado, como también al hecho de que el ala inferior no hubiese sido adjuntada al fuselaje sin soportes aerodinámicos adicionales.&lt;br /&gt;Por ello, la variante V.a volvió a incorporar el antiguo sistema de control alar del D. III. que le permitía una mejor maniobrabilidad. A banda de la sustitución del control de los alerones, en la ala inferior se instalaron nuevos puntales reforzados para evitar las zozobras excesivas en maniobras delicadas.&lt;br /&gt;A pesar de las rectificaciones del D. Va, la mayoría de unidades del D. V que seguían en las Jastas no fueron modificadas, tan sólo se advirtió a los pilotos que no maniobrasen en picados excesivamente pronunciados. A las pocas unidades modificadas del D. V se le incorporó un cableado que permitía controlar los alerones des de la ala superior.&lt;br /&gt;La incorporación a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;arena aérea&lt;/span&gt; de los modelos D. V y D. Va no decantaron la balanza del lado de las Potencias centrales, pero su papel en los escenarios italiano y del Oriente Próximo (Palestina) durante 1918 fue decisiva en los escenarios bélicos secundarios.&lt;br /&gt;Aún siendo un modelo de caza no muy estimado por la mayoría de pilotos, los que lograron domarlo admiraban de él la gran visibilidad que ofrecía, la velocidad punta y de ascenso, así como un cómodo manejo, excepto en determinadas maniobras.&lt;br /&gt;A pesar de las críticas, la Ostdeutsche Albatros Werke acabó fabricando unas 1.500 unidades del Albatros D. Va y unas 600 del D. V.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2599407932304216902?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2599407932304216902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2599407932304216902' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2599407932304216902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2599407932304216902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/04/albatros-dv-o-la-oveja-negra-de-la.html' title='Albatros D.V, ó la oveja negra de la familia'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8164362679458566260</id><published>2010-04-18T02:19:00.000-07:00</published><updated>2010-04-18T02:43:48.499-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>La ruta a En dor, o los desaparecidos de la Gran Guerra</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Gran Guerra supuso una terrible cesura en la cultura occidental, no sólo por lo irreversible de la lucha, sino por las nuevas actitudes ante la muerte, sobretodo las que surgieron entre los que perdieron a sus seres más queridos. A las nuevas formas de solidaridad social (ayuda en el duelo, acompañamiento de asociaciones caritativas, asociaciones de veteranos, etc.) se unió la desesperada esperanza de utilizar medios poco convencionales para un último mensaje de consuelo de aquellos familiares que habían desaparecido en el Más allá.&lt;br /&gt;No todos los familiares soportaron de forma estoica e impertérrita la pérdida para siempre de los suyos. La incomprensión, la angustia, la terrible pena y mil y una razones empujaron a familias enteras a buscar el consuelo en el mundo espiritista. El espiritismo o la práctica de diferentes técnicas para comunicar a los vivos con los muertos no era un fenómeno nuevo. Bien al contrario, ya que procedía de una tradición decimonónica muy enraizada, sobretodo en la Inglaterra victoriana. Médiums, sesiones colectivas, ectoplasmas, fotografías con presencias, etc. proliferaron durante los cuatro años de guerra y un lustro después. No se trató de una corriente muy minoritaria. Incluso algunos nombres relevantes de la cultura y sociedad británicas en especial, formaron parte del mundo espiritista del momento. Uno de los personajes más relevantes que recurrieron al espiritismo y sus manifestaciones fue el consagrado escritor Rudyard Kipling, que perdió a su hijo John en el Frente occidental. El hecho de que su hijo desapareciese durante la batalla de Loos en 1915 sin poderse localizar su cuerpo, llevó al propio Kipling a emprender una dura y dolorosa cruzada para encontrar los restos de su hijo. Después de largo tiempo y enormes sumas de dinero invertidas, Kipling se dió por vencido.&lt;br /&gt;Kipling se sumó al ejército de familiares que estaban sumidos en el profundo dolor y angustia de saber que su hijo había muerto sin recibir una sepultura conocida. El desconcierto al que se veían sometidos los familiares les llevó a usar todos los medios posibles para ello. Kipling, a parte de frecuentar los salones espiritistas y consultar con diversos médiums, acabó utilizando su arte para exorcizar sus fantasmas y la pena de haber perdido a su hijo.  De su pluma nació el poema &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En dor&lt;/span&gt;, un acercamiento al mundo bíblico - Kipling era un gran creyente- para encontrar una analogía con el mundo de los vivos y los muertos, y el posible regreso de éstos a la Tierra. La ruta hacia el reino de En Dor estaba custodiada por la llamada Bruja de En dor que barraba el paso a aquellos que quisieran adentrarse en el mundo de muertos, como evitar que los muertos fuesen reclamados para el mundo de los vivos. Sólo había una pena para el vivo que se atreviese a cruzar el sendero de En Dor y reclamar a los muertos: la muerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;El poema habla por si solo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En dor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;The road to En-dor is easy to tread&lt;br /&gt;For Mother or yearning Wife.&lt;br /&gt;There, it is sure, we shall meet our Dead&lt;br /&gt;As they were even in life.&lt;br /&gt;Earth has not dreamed of the blessing in store&lt;br /&gt;For desolate hearts on the road to En-dor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Whispers shall comfort us out of the dark -&lt;br /&gt;Hands - ah, God! - that we knew!&lt;br /&gt;Visions and voices - look and hark! -&lt;br /&gt;Shall prove that the tale is true,&lt;br /&gt;And that those who have passed to the further shore&lt;br /&gt;May be hailed - at a price - on the road to En-dor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;But they are so deep in their new eclipse&lt;br /&gt;Nothing they can say can reach,&lt;br /&gt;Unless it be uttered by alien lips&lt;br /&gt;And framed in a stranger's speech.&lt;br /&gt;The son must send word to the mother that bore&lt;br /&gt;Through an hireling's mouth. 'Tis the rule of En-dor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And not for nothing these gifts are shown&lt;br /&gt;By such as delight our Dead.&lt;br /&gt;They must twitch and stiffen and slaver and groan&lt;br /&gt;Ere the eyes are set in the head,&lt;br /&gt;And the voice from the belly begins. Therefore,&lt;br /&gt;We pay them a wage where they ply at En-dor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Even so, we have need of faith&lt;br /&gt;And patience to follow the clue.&lt;br /&gt;Often, at first, what the dear one saith&lt;br /&gt;Is babble, or jest, or untrue.&lt;br /&gt;(Lying spirits perplex us sore&lt;br /&gt;Till our loves - and their lives - are well known at En-dor) .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh, the road to En-dor is the oldest road&lt;br /&gt;And the craziest road of all!&lt;br /&gt;Straight it runs to the Witch's abode,&lt;br /&gt;As it did in the days of Saul.&lt;br /&gt;And nothing has changed of the sorrow in store&lt;br /&gt;For such as go down on the road to En-dor!&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;Estremecedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;Las alusiones en la primera estrofa al dolor de la madre y la hija al saber que sus muertos están al final del sendero es terrible. Sobretodo al percatarse de que no pueden alcanzarlos por el funesto destino. El sendero a En dor asemeja cruelmente a ese momento en que el médium pone en contacto al muerto con el vivo para el último adiós, pero sólo hay eso: simple adiós, nada más, ni contacto, ni abrazo, la Nada.&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;Prosigue en la tercera estrofa con el terrible destino que le espera al que desobedezca las leyes de En dor, pudiendo sólo recibir nuevas del finido a través de los labios de la Bruja, y nada más: unas palabras frías y desnudas de una desconocida que habla por boca de alguien desinteresadp. Kipling vuelve otra vez a poner en sintonía el mundo del espiritismo y el mito de En dor.&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;El contacto, que sigue en las dos siguientes estrofas, no será gratuito. El muerto deberá recurrir a enormes sufrimientos para poder comunicarse: gritar, sollozar, contornearse, etc. hasta que su débil voz proceda de sus entrañas. El vivo, por su parte, deberá agudizar el ingenio y la paciencia para poder interpretar el mensaje que les llegue, otro paralelismo al mundo espiritista.&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;La última estrofa es quizá la más hiriente ya que recuerda el mito de En dor y el castigo que les espera a aquellos que intenten andar el Sendero. Estas últimas líneas podrían ser interpretadas desde la clave del desgaste emocional y espiritual al que se somete la persona que intenta por todos los medios ponerse en contacto con los suyos y del cual Kipling fue un gran ejemplo, así como también lo fue A. Conan Doyle, verdadero adicto y proselitista del mundo espiritista.&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/r&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8164362679458566260?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8164362679458566260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8164362679458566260' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8164362679458566260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8164362679458566260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/04/la-ruta-en-dor-o-los-desaparecidos-de.html' title='La ruta a En dor, o los desaparecidos de la Gran Guerra'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-7904887920454293315</id><published>2010-03-28T09:22:00.000-07:00</published><updated>2010-03-28T09:26:08.856-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Curiosidades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consecuencias de la guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='L&apos;Armée'/><title type='text'>Morts "pour la France"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se calcula que aproximadamente un millón de soldados franceses que partieron hacia el frente jamás volvieron a sus hogares. De éstos, sólo 700.000 fueron identificados correctamente, e inhumados de forma correcta en lugares especialmente habilitados para ellos, teniendo en cuenta que el lugar de la muerte del soldado. Si el soldado fallecía en el frente se enterraba en cementerios creados &lt;em&gt;in situ&lt;/em&gt;. Por contra, si fallecía en un hospital de campaña, era enterrado en los cementerios situados cerca. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hecho de que la República francesa ostentase el absoluto control sobre el destino de los muertos franceses no convenció a todos los familiares. Y ya en plena guerra, incluso ya en los primeres meses, algunos de los miles de afligidos familiares pidieron, e incluso suplicaron, a las autoridades militares que les permitiesen enterrar a los suyos en sus lugares de origen. Las autoridades militares, al frente de ellas el general Paul Castelnau - que habían perdido en la guerra a 3 de sus hijos - consideraban que los muertos por la Patria debían descansar junto a sus compañeros de armas, y justo en el lugar que habían defendido hasta su muerte. Los familiares, por su parte, justificaban el retorno de sus muertos como la última petición de éstos, ya que al morir lo más seguro es que éstos hubiesen querido sentirse lo más cerca posible de los suyos y de su tierra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;L'Armée fue inflexible, no dió su brazo a torcer en ningún momento. Fue a partir de una negativa tan taxativa que algunos de estos familiares comenzaron a contratar - a precios de escándalo - la ayuda de &lt;em&gt;profesionales&lt;/em&gt; para buscar, exhumar y traer a sus hogares a sus seres más queridos, caídos en combate. Las noticias de extrañas exhumaciones y otros transportes llegó - inevitablemente - a oídos de las autoridades que se prestaron a llevar el asunto a la Asamblea nacional con el objeto de decretar sobre la cuestión. Las negociaciones en la cámara francesa fueron árduas y penosas, la normativa sería la vigente: los muertos serían inhumados allá donde cayesen y no había más que hablar, excepto el hecho de penalizar a los infractores. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es evidente que este tipo de medidas no evitaron para nada las intenciones de los familiares, sobretodo teniendo en cuenta que lo más que podían perder ya lo habían perdido por una Patria que no respetaba sus voluntades. Así, durante los más de cuatro años de guerra se fueron sucediendo este tipo de incidentes y curiosas desapariciones. No obstante, la lucha legal por el reconocimiento de los derechos de los familiares de caídos no cesó. Desde diferentes asociaciones e instancias se hicieron llegar continuamente a las autoridades peticiones a favor de la repatriación de los soldados hacia sus tierras de origen. La respuesta gubernamental fue la misma. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este estira-y-afloja llegó hasta bien entrado el año 1920. El tema volvió a surgir, los incidentes de rescate iban &lt;em&gt;in crescendo&lt;/em&gt; y las autoridades estaban desbordadas por mantener unos camposantos que parecían más un feria de los horrores. Finalmente, durante la primavera-verano de ese año se aprobó un decreto por el cual los familiares que así lo deseasen podían exhumar el cuerpo de sus caídos y trasladarlo a sus lugares de origen. Todo ello a costa de los presupuestos del Estado. Así, se calcula que de 700.000 soldados identificados y enterrados se exhumaron más de 300.000 que fueron devueltos a sus familiares, un 40% de total de los muertos franceses. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Winter&lt;/strong&gt;, Jay. &lt;em&gt;Sites of memory, sites of mourning&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-7904887920454293315?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/7904887920454293315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=7904887920454293315' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7904887920454293315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7904887920454293315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/03/morts-pour-la-france.html' title='Morts &quot;pour la France&quot;'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2019960270708843648</id><published>2010-02-24T10:20:00.000-08:00</published><updated>2010-02-27T06:03:48.655-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Militares y personajes civiles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consecuencias de la guerra'/><title type='text'>Los Gueules cassées: los leprosos de la Gran Guerra</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://img692.imageshack.us/img692/3328/adrienl.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 432px; CURSOR: hand; HEIGHT: 373px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img692.imageshack.us/img692/3328/adrienl.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Adrien Fournier en el teatro, &lt;em&gt;La Chambre des officiers&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nunca antes de la Gran Guerra, un conflicto bélico había causado tanto daño físico como psicológico en los contendientes. La guerra se brutalizó. Tamaña destrucción del ser humano -causada generalmente por la artillería- supuso un terrible cambio en la mentalidad de los profesionales de la sanidad (doctores, enfermeras, cirujanos,...) y obviamente en la de los militares. Médicos y enfermos se vieron, en los inicios del conflicto, superados por la magnitud de la tragedia. No sólo el número de heridos era infinitamente superior, sino que el grado de las heridas sufridas era terrible.&lt;br /&gt;Para muestra, el testimonio del Dr. Vassal de su retorno en un barco hospital de los Dardanelos:&lt;br /&gt;&lt;br style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Todas las miserias humanas se concentraban en aquel grupo de soldados que se hacinaban en el puente del barco. Cuanto más podía germir, aquella pobre cosa cuyo cráneo una bala había destrozado? Cuando le levantaban la cabeza, la sangre y la masa encefálica eran todo uno. Sólo entonces gemía. Aquel otro de allí, el más pálido de todos, nos rogaba que no le moviésemos. Tenía un fragmento de proyectil alojado en el pecho. Más para allá, un senegalés tenía ambas piernas amputadas. A su camarada, otro senegalés de Dakar o St. Louis le faltaba media cara. Un pedazo de metralla le había arrancado la barbilla. El pobre emitía sonidos ininteligibles, a través de un profundo y sangriento agujero, mientras nos salpicaba con su saliva sangrienta."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este senegalés anónimo fue uno de los miles de heridos que sufrieron terribles heridas en el rostro. Quién sabe si sobrevivió. Si lo hizo, la guerra le dejó una marca indeleble, y su vida no volvió a ser jamás misma. Se convirtió en un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;gueule cassée&lt;/span&gt;, un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;baveaux&lt;/span&gt; -baboso- como los llamaban cruelmente por haber perdido -la mayoría- los labios y no poder contener la saliva dentro de la boca. Incluso el argot se cebó en ellos.&lt;br /&gt;La despectiva expresión gueule cassée, literalmente cara partida o rota, designó a aquellos supervivientes de la Primera Guerra Mundial que habían sufrido enormes e irreversibles heridas en el rostro. A banda del trauma físico, gran parte de los gueules cassées presentaron graves secuelas psicológicas que los acompañaron el resto de sus vidas. Lo irreversible de sus heridas no requerían solamente cirujía estética sino de recuperación. El contínuo y doloroso viacrucis al que eran sometidos los heridos los sumían, muy a menudo, en profundas depresiones que, en algunos casos, conducían al paciente al suicidio como último recursos.&lt;br /&gt;En el caso francés, del total de heridos de la guerra, un 14% lo fueron en el rostro. Y de éstos, un 10-15% fueron considerados "gueules cassées".&lt;br /&gt;Sophie Delaporte, autora del libro &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Les gueules cassées: les blessés de la face de la Grande Guerre"&lt;/span&gt; estima que el número aproximado de este tipo de heridos en Francia después de la Gran Guerra fue de unos 15.000 aproximadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aumento en el gran número de heridos faciales durante la Gran Guerra, y sobretodo la magnitud de sus heridas se debió a diversos factores, propios de la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;La aparición de la artillería pesada y sus funestas consecuencias fueron la causa principal, pero no puede despreciarse el factor el nuevo paisaje bélico. La guerra estática y su plasmación en un sistema atrincherado de defensas hizo que los soldados tuviesen que convivir noche y día con el hostigamiento contínuo de la artillería. La posición del soldado - mayormente - en vertical, dejaba como parte más vulnerable de su cuerpo el tronco y la cabeza. Así, por mucha protección que se buscase, cualquier esquirla, balin o pedazo de metralla que llegase de forma rebotada podía inferir graves heridas y destrozos en el rostro o en la cabeza.&lt;br /&gt;La magnitud de la tragedia y la brutalización de la guerra cogieron desprevenidos a los servicios médicos de las distintas naciones contendientes. Así, el pronóstico para este tipo de heridas en los inicios del conflicto fue a menudo demasiado pesimista.&lt;br /&gt;En un primer momento, el Service medique de l'Armée habilitó un centro "especializado" para este tipo de heridos en la ciudad de Amiens. Y fue, en este lugar, donde se llevaron a cabo los mayores avances en el campo de la cirujía reparadora. La práctica totalidad de estos heridos tardaban horas, incluso días en ser evacuados a hospitales con medios. Y a menudo, pasaba alguna semana hasta que no eran atendidos con todos los medios. Con este panorama no era de extrañar que las posibilidad de sobrevivir fuesen pocas, o eso creían los especialistas. Pero el cuerpo humano, y sobretodo, el instinto de supervivencia de estos hombres se encargaron de demostrar lo contrario.&lt;br /&gt;Aún a pesar de las terribles heridas y destrozos, fueron miles de soldados los que consiguieron soportar el inhumano sufrimiento. La guerra evolucionó y la ciencia médica con ella. Apareció una nueva especialidad: la cirujía plástica reconstructiva. Esta cirujía incorporaba nuevos procedimientos experimentales sobre el injerto de tejidos y materiales óseos. Gracias a estos métodos pioneros, miles de heridos sufrientes y casos irrecuperables sobrevivieron. La nueva medicina, sin embargo, era terriblemente dolorosa. Muchos de estos desfigurados decidieron no exponer más su cuerpo a los horrores del dolor, decidieron acabar con sus sufrimientos y enterrarse en vida en sus casas o en asilos. La no-muerte física les llevó inexorablemente a una muerte social.&lt;br /&gt;La nueva vida civil no fue mucho mejor que la guerra. Les esperaba el rechazo social y la pesadilla de ser contemplados como monstruos por el resto de sus compatriotas. Los desfigurados sentían verguenza al salir a la calle y mostrarse. Vagaban, no tenían trabajo y lo peor: sus países no sabían que hacer con ellos. Personificaban el horror y el dolor de una guerra que todos querían olvidar y enterrar. A su propia alienación como seres humanos, se les sumaban largos periodos de curas y recuperaciones entre operación y operación.&lt;br /&gt;Curiosamente, el Estado francés no consideraba las graves heridas en el rostro como una enfermedad o invalidez. No recibieron pensión alguna hasta pasado un tiempo, al menos en Francia.&lt;br /&gt;Los gueules cassées franceses decidieron asociarse poco después de la Gran Guerra y en 1921 fundaron la &lt;strong&gt;Union des blessés de face&lt;/strong&gt;. Se trataba de encontrar un portavoz y garante de los derechos de aquellos hombres que habían defendido la patria y que estaban pagando un precio demasiado alto por ello. Su defensa de lo patrio no sólo no encontró consuelo y piedad en su desgracia, sino que topó que lo más inhumano de la sociedad: su desprecio. Fundada por cuarenta y tres mutilados faciales, la Union muy pronto entrevió sus objetivos: reclamar atención hacia su desgracia y reclamar un apoyo moral e institucional del Estado y la sociedad. Su lema no pudo ser más gráfico: &lt;em&gt;"Sonreir al menos".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En 2001, el realizador francés François Dupeyron llevó a la gran pantalla el drama de un gueule cassée de la Gran Guerra, &lt;em&gt;La Chambre des officiers&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;La película narra la historia de Adrien Fournier, un joven teniente que se enrola, de forma entusiasta, el agosto de 1914. Al poco de comenzar la guerra, en un misión recocimiento, Adrien es herido de forma horrible en el rostro, quedando terriblemente desfigurado. A partir de este momento, la narración del film transcurre en el pabellón de oficiales del hospital Val-de-Grâce para heridos faciales.&lt;br /&gt;Los primeros momentos en que es herido Adrien, el penoso traslado, la sed, su angustia, el dolor, las interminables y contínuas intervenciones quirúrgicas, su reencuentro con él mismo, su identidad, las tentaciones suicidas y su retorno a la sociedad como gueule cassée son descritas de forma exquisita. Basada en la novela homónima de Marcel Dugain, &lt;em&gt;Pabellón de oficiales&lt;/em&gt; es un tributo al ser humano en lo más desnudo de su ser, es un canto a la vida en toda su expresión.&lt;br /&gt;Tratados como apestados, los gueules cassées fueron en su tiempo los leprosos de la Gran Guerra, los rechazados por la sociedad. Lo fueron, incluso, por sus propias famílias que recurrieron, la mayoría de las veces, a su internamiento de por vida, como si su existencia fuese una lacra para ellos y para la sociedad que repudiaba lo peor de la guerra.&lt;br /&gt;Afortunadamente, el peso de las asociaciones, los memoriales y el rescate por parte de algunos estudiosos han devuelto del injusto y ensombrecedor olvido a estos héroes anónimos, no tanto de la guerra como si de la vida a la que fueron sometidos llegados del frente.&lt;br /&gt;Uno de ellos escribió: &lt;p&gt;&lt;/p&gt;«J'appartiens pour toujours à un groupe d'hommes stigmatisés, à la face ravagée et qui n'a plus rien d'humain. Nous sommes une chose sans nom. Un amas monstrueux de chairs déchiquetées, de pansements, de pus, de fièvres empaquetées, le tout teinté par l'ombre des canons.»&lt;br /&gt;Trad.: Pertenezco para siempre a ese grupo de hombres estigmatizados, con la cara desfigurada y que ya no tiene nada de humano. Somos una cosa sin nombre. Una monstruosa masa de carnes despedazadas, de gasas y vendas, de pus, de fiebres delirantes, todo teñido por la sombra de los cañones."&lt;br /&gt;Los gueules cassées permanecen en la memoria de la historia como uno de los símbolos más inhumanos y cruentos de la Gran Guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Association des Gueules Cassées &lt;a href="http://www.gueules-cassees.asso.fr/"&gt;http://www.gueules-cassees.asso.fr/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Delaporte&lt;/strong&gt;, Sophie. &lt;em&gt;Gueules cassées de la Grande Guerre&lt;/em&gt;. Paris: Noêsis, 1996.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Dugain&lt;/strong&gt;, Marc. &lt;em&gt;La Chambre des officiers&lt;/em&gt;, 1999.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Duhamel&lt;/strong&gt;, Georges. &lt;em&gt;Vida de los martires : 1914-1916&lt;/em&gt;. Madrid : Calleja, 1921.&lt;br /&gt;- "Gueules cassées: exposition". Bibliothèque Interuniversitaire Médécine Paris. &lt;a href="http://www.bium.univ-paris5.fr/1418/gener2.swf"&gt;http://www.bium.univ-paris5.fr/1418/gener2.swf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;La Chambre des officiers&lt;/em&gt; (dir. François Dupeyron). 2001.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Monetier&lt;/strong&gt;, Martin. &lt;em&gt;Les gueules cassées. Les médecins de l'impossible 1914-1918&lt;/em&gt;. Le Cherche Midi, 2009.&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Vassal&lt;/strong&gt;, Joseph. &lt;em&gt;Dardanelles, Serbie, Salonique : impressions et souvenirs de guerre (avril 1915-fevrier 1916).&lt;/em&gt; Paris : Plon, 1916.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2019960270708843648?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2019960270708843648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2019960270708843648' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2019960270708843648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2019960270708843648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/02/los-gueules-cassees-los-leprosos-de-la.html' title='Los Gueules cassées: los leprosos de la Gran Guerra'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-5061927455010296693</id><published>2010-02-12T10:17:00.000-08:00</published><updated>2010-02-13T01:17:50.687-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artillería pesada'/><title type='text'>Shrapnel, la muerte que vino del cielo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img688.imageshack.us/img688/548/80113192.gif"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 368px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img688.imageshack.us/img688/548/80113192.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El shrapnel -bautizado así en honor de su inventor el artillero británico Henry Shrapnel, era proyectil compuesto de una parte explosiva y de otra formada por una multitud de balines o bolas de plomo. La gran innovación del shrapnel respecto a otro tipo de proyectiles fue , a banda de su composición, el perfeccionamiento tècnico de la espoleta de tiempos o activación retardada que incorporaba. Manipulando el intervalo de tiempo entre el disparo y el estallido del proyectil, los artilleros podían calcular su explosión unos instantes antes de que el proyectil tocase el suelo. Al estallar, el shrapnel se convertía en una auténtica lluvia de plomo que atravesaba todo aquello que alcanzaba y para la cual poca defensa había, excepto resguardarse en un espacio semicerrado o refugio, tipo trinchera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Aunque la invención data de finales del siglo XVIII, la primera vez que se usó fue en 1804 en Surinam contra colonos holandeses, que evidentemente fueron desalojados. Visto el éxito del invento, el shrapnel evolucionó prontamente.&lt;br /&gt;A mediados del siglo XIX, fueron sucediéndose modificaciones que afectaron -sobretodo- al diseño del proyectil. La masa y distribución de la carga explosiva dentro del proyectil, el volumen de balas o balines y la temporización a través de las espoletas fueron variando con el tiempo. Así, dependiendo de la situación de la espoleta, de la carga explosiva o del número de balas, los efectos de las balas al estallar el proyectil eran mayores, produciendo -obviamente- mayores daños en la infantería enemiga.&lt;br /&gt;El último y casi definitivo diseño del shrapnel apareció en la década de 1880. La carcasa de acero del proyectil era mucho más fina y ligera que las anteriores. La espoleta situada en la punta se conectaba con la carga explosiva en la base del proyectil a través de un tubo central. La mejora residía en que el uso de carcasas más ligeras permitía que la masa de balas y su radio de acción fuese mayor, así como su velocidad después de estallar el proyectil haciéndolas más mortiferas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de haberse usado en algunos de los diferentes conflictos armados durante el siglo XIX, la época dorada del shrapnel fue la Primera Guerra Mundial. La tecnologia y la industria cambiaron la guerra y los shrapnels se adaptaron a su nuevo Dios: el obús.&lt;br /&gt;El cambio les restó velocidad de salida, pero la merma fue contrarestada aumentando el explosivo, permitiéndole mantener su gran poder letal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la guerra, el shrapnel se utilizó, principalmente, para diezmar al enemigo cuando lanzaba ataques en formación cerrada y en espacios abiertos. Este tipo de ataques fueron comunes los primeros meses de la guerra y durante una parte de 1915, pero cuando la guerra se estancó en frentes inmóviles y estancados, el uso del shrapnel fue perdiendo su sentido. Para destruir las posiciones enemigas y las tropas que en ellas se refugiaban eran necesarios otros métodos que no fuesen simplemente tormentas de plomo. Las trincheras y las posiciones atrincheradas se destruían con proyectiles de alto poder explosivo. Por eso, los primeros meses del conflicto e incluso parte de 1915, se consideran la edad dorada shrapnel. A finales de 1915, sin embargo, el poder de destrucción de los grandes proyectiles explosivos fue marginando este tipo de artefactos antipersona.&lt;br /&gt;El binomio frente abierto-shrapnel dio paso a la combinación trinchera-proyectil de gran poder explosivo. A pesar de su progresivo abandono en otros ejércitos, el británico lo continuó utilizando en grandes proporciones. Sobretodo para cubrir los avances de su infantería, las famosas cortinas o barreras de fuego. Su uso, sin embargo, alertaba a los mandos alemanes de un ataque inminente. A banda de servir de aviso antes una ofensiva enemiga, el shrapnel tenía otro factor en contra: no estaba pensado para destruir las defensas enemigas y las alambradas u otros elementos defensivos quedaban intactos con lo que ello suponía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que su uso masivo disminuyó en el ecuador del conflicto, el peaje de sangre que se había cobrado entre los soldados de la Gran Guerra ya era enorme como horrendas las heridas de los que sobrevivieron a estas lluvias -tormentas- de acero. Muchos de los tristemente llamados, gueules cassées no los olvidaron el resto de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img43.imageshack.us/img43/8615/a001131.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 439px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 305px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img43.imageshack.us/img43/8615/a001131.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Nubes de shrapnels sobre tropas canadienses, 1917&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El shrapnel ya forma parte del universo fosilizado de la Gran Guerra. Sin embargo, en plena guerra era un tormento, era otra de las mil y una pesadillas que atormentaban a los soldados en su infierno cotidiano.&lt;br /&gt;Ernst Jünger, erudito y veterano de la Gran Guerra alemán, fue -sin duda- el que mejor ilustró el desasosiego, y también el horror, que causaba esta arma entre la sufrida infantería, no sólo alemana sino de la todos los ejércitos contendientes.&lt;br /&gt;En su obra, "Tormentas de acero", quizás una de las mejores memorias bélicas de Primera Guerra Mundial, los shrapnels aparecen en diferentes momentos y situaciones. Las más habituales, trágicas. En otros casos, el contexto es más lírico, o incluso poético.&lt;br /&gt;Curiosamente, las primeras vivencias de la guerra de Jünger se refieren al sempiterno shrapnel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"El tren paró en Bazancourt, pueblo de Champaña. Nos apeamos. Con un respeto incrédulo escuchamos atentamente los lentos compases de la laminadora del frente, una melodía que había de convertirse por largos años en algo habitual para nosotros. Allá muy lejos se diluía en el cielo gris de diciembre la bola blanca de una granada de metralla, un shrapnel. El aliento de la lucha soplaba hacia nosotros y nos hacía estremecer de un modo extraño. ¿Presentíamos acaso que, cuando aquel oscuro ronroneo de allá atrás creciese hasta convertirse en el retumbar de un trueno incesante, llegarían días en que todos nosotros seríamos engullidos - unos antes, otros después?"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero rostro: la muerte caida del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Con un extraño desconocimiento de los hechos volvía en redondo la cabeza para mirar con atención los blancos contra los que aquellas granadas podían ir dirigidas; no adivinaba que nosotros mismos éramos los objetivos contra los que con tanto ahínco se disparaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;-¡Camilleros!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Teníamos nuestro primer muerto. Un balín de un shrapnel había desgarrado la carótida al fusilero Stölter. En un abrir y cerrar de ojos quedaron empapadas por completo las vendas de tres paquetes. El herido se desangró en pocos minutos. Cerca de nosotros estaban desenganchando en aquel momento dos cañones, que atraían hacia allí un fuego aún más nutrido. Un alférez de artillería andaba buscando heridos en el terreno situado delante de la trinchera; lo tiró al suelo una columna de vapor que se alzó ante él. Se levantó con lentitud y regresó hacia nosotros con una calma acentuada. Nuestros ojos brillaban al mirarlo."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El shrapnel como copo de nieve posado sobre el paisaje desolado de la Tierra de nadie:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Sólo aquí y allá se alzaba en remolino el humo de una granada, como si la mano de un fantasma lo empujase hacia arriba, y luego se dispersaba en el viento; o la bola de un shrapnel se quedaba quieta encima de aquella tierra desolada, como un gran copo blanco que lentamente se fundía. El semblante del paisaje era sombrío y fabuloso; la lucha había borrado la faceta amable de aquella región y grabado muy hondo en ella sus férreas marcas, que producían un escalofrío al contemplador solitario."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso el shrapnel fue el otro protagonista del Somme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Desde aquel lugar teníamos una visión grandiosa del preludio de la Batalla del Somme. Los sectores del frente situados a nuestra izquierda quedaban ocultos por nubes de humo blanco y negro, los proyectiles de grueso calibre estallaban unos al lado de otros y lanzaban la tierra a gran altura; encima de todo aquello brillaban por centenares los breves relámpagos de los shrapnels al reventar. Sólo las señales de colores, mudos gritos de auxilio dirigidos a la artillería, revelaban que aún quedaba vida en las posiciones. Allí fue donde por vez primera contemplé un fuego que sólo podía compararse con un espectáculo producido por la naturaleza."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como epílogo, la gran Enciclopedia Espasa lo definió de esta forma tan sencilla pero tan gráfica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bomba ó granada con gran carga de proyectiles y cuyo estallido se halla regulado de modo que estallan á manera de cohetes cayentes. Este proyectil [...] no es, en realidad, más que una granada de metralla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Hogg&lt;/span&gt;, Ian. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Allied Artillery of World War One&lt;/span&gt;. Great Britain: Crowood Press, 1998.&lt;br /&gt;-&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt; Jünger&lt;/span&gt;, Ernst. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Tempestades de acero.&lt;/span&gt; Barcelona : Tusquets, 2005.&lt;br /&gt;Versión digital:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Junger_Ernst/TormentasDeAcero_01.htm"&gt;http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Junger_Ernst/TormentasDeAcero_01.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- "Shrapnell" en Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana, volumen LV. Madrid : Espasa-Calpe, 1927. pp. 1039-1040.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-5061927455010296693?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/5061927455010296693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=5061927455010296693' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5061927455010296693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5061927455010296693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/02/shrapnel-la-muerte-que-vino-del-cielo.html' title='Shrapnel, la muerte que vino del cielo'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-5798913868763666392</id><published>2010-01-30T09:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-30T12:01:36.519-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Henry Tonks: el pintor del sufrimiento (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://img137.imageshack.us/img137/9859/34tonks.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 200px; height: 305px; text-align: center;" alt="" src="http://img137.imageshack.us/img137/9859/34tonks.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/01/henry-tonks-el-pintor-del-sufrimiento.html"&gt;Henry Tonks: el pintor del sufrimiento&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Retratista del horror&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A principios de 1916 volvió al ejército con el grado de teniente incorporándose al Royal Army Medical Corps. Destinado en el Cambridge Hospital de Aldershot, al sur de Inglaterra, tuvo la oportunidad de desempeñar numerosas labores siempre relacionadas con el ejercicio de la medicina.&lt;br /&gt;Curiosamente, su quehacer más importante le devolvería a su otro universo: el dibujo artístico.&lt;br /&gt;Como buen anatomista, y mejor dibujante, Tonks decidió emprender la dura labor de retratar a los pacientes que padecían terribles heridas en el rostro. El objetivo era captar hasta los mínimos detalles de las heridas para realizar el seguimiento al ser tratadas en las operaciones quirúrgicas. Los precisos dibujos permitían preparar las intervenciones hasta el mínimo detalle. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Asímismo, los retratos permitían observar la evolución de las heridas y su posterior recuperación. Para este cometido, Tonks solían pasarse horas enteras en el quirófano tomando notas y haciendo bocetos.&lt;br /&gt;Sus dibujos de los llamados "gueules cassées" fueron de gran ayuda para los cirujanos que experimentaron nuevas técnicas de reconstrucción facial, entre ellos el doctor Harold Gillies.&lt;br /&gt;La colaboración entre Henry Tonks y el Dr. Gillies se trasladó al Queen's Hospital en Sidcup donde se estableció una unidad especializada de reconstrucción facial. El fruto de largos meses de trabajo cristalizó con la realización de más sesenta retratos al pastel que todavía permanecen en las colecciones del Museum of the Royal College of Surgeons of England.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta la leyenda que el propio Tonks se disgustó profundamente cuando vió exhibida su obra en las paredes del Cambridge Hospital en Aldershot. La protección e intimidad de sus pacientes, &lt;em&gt;the poor ruined faces of England&lt;/em&gt; como les llamaba, influyó más que su negativa a creer que su obra era arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Official artist&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales de 1916 renunció a su comisión en el RAMC y continuó trabajando para el Dr. Gillies en el ámbito civil. Trabajo que le permitió compaginar sus tareas en la escuela de arte Slade como profesor adjunto.&lt;br /&gt;Fue precisamente en la Slade school donde contactó com Thomas Derrick, un exalumno de Slade, que le propuso trabajar para el Department of Information británico.&lt;br /&gt;El arte de Tonks, sin embargo, poco podía aportar a la propaganda de guerra británica. Sus obras sólo mostraban la desfiguración irreversible de la juventud británica y Tonks lo sabía. Declinó la oferta de Derrick.&lt;br /&gt;Tonks, sin embargo, continuó por la senda del arte.&lt;br /&gt;En la primavera de 1918 se inscribió como Official Artist para trabajar para el British War Memorials Committee. Para ello estableció contacto con Alfred Yockney, antiguo editor del &lt;em&gt;Art news&lt;/em&gt;, que tenía una habilidad especial para coordinar gran número de recursos al servicio de la propaganda aliada, en este caso británica.&lt;br /&gt;Desde 1917 hasta 1920, Yockney se hizo cargo de todo el aparato pictórico al servicio de la propaganda británica.&lt;br /&gt;A pesar de los esfuerzos del propio Yockney, Tonks no logró medrar en el escalafón militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Fortuna, sin embargo, le sonrió cuando le designaron para que acompañar al frente al ya consagrado artista norteamericano John S. Sargent. Sargent había aceptado el encargo de retratar una escena donde se mostrase de forma clara la cooperación angloamericana en el esfuerzo bélico.&lt;br /&gt;Así, los dos artistas emprendieron el viaje hacia el frente occidental el 2 de julio de 1918. Fueron destinados a la Guards division.&lt;br /&gt;Al poco de estar en el continente, Tonks escribió a Yockney explicándole la multitud de notas y croquis que había tomado en el frente. A finales de agosto, Tonks y Sargent tuvieron la oportunidad de tomar contacto con un hospital de campaña. Tonks afirma que Sargent quedó estupefacto ante la visión de los heridos. La mayoría de estos habían sufrido las secuelas de los gases tóxicos y desplazaban en filas de a uno debido a la ceguera. Los bocetos que tomó ese día Sargent fueron el embrión de lo que sería &lt;em&gt;Gassed&lt;/em&gt;, su obra más embleática sobre la Gran Guerra. Parece que Tonks también tomó notas del lugar. Pero aún no había encontrado el &lt;em&gt;momentum&lt;/em&gt;, el instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;An advanced dressing station, France 1918&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://img121.imageshack.us/img121/8598/arttonks.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 515px; height: 417px; text-align: center;" alt="" src="http://img121.imageshack.us/img121/8598/arttonks.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De hecho, no fue hasta 1929 que Tonks confesó que &lt;em&gt;An advanced dressing station&lt;/em&gt; no fue fruto de una iluminación o de inspiración: fue el resultado de numerosos croquis y estudios tomados en los alrededores de los hospitales de campaña cercanos a Bailleaument.&lt;br /&gt;Tonks aclaró en una carta que le resultaba imposible tomar una instantánea de un lugar como un hospital de campaña en pleno frenesí. El ambiente imperante de dolor, sufrimiento, trasiego y muerte no le permitían captar un sólo momento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La escena reflejada en su &lt;em&gt;An advanced dressing station&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;France 1918&lt;/em&gt;, confiesa Tonks, fue el resultado de diferentes tomas de diversos lugares y momentos. Por una carta dirigida a Yonckey durante ese período, se puede deducir que el espectáculo que ofrecía un hospital de estas características no invitaba precisamente a pintar. En otra carta le confesaba que había visto suficiente dolor y sufrimiento para llenar varias vidas.&lt;br /&gt;Por los que le conocieron, parece que el viaje que hizo Tonks al frente durante 1918 fue de todo menos artístico. Los mismos parecen coincidir en señalar dos razones o causas en la apatía artística de Tonks. Por un lado, parece que la figura de Sargent, el ya consagrado maestro, imponía un gran respeto a Tonks, e incluso un ligero complejo. Otro factor pudo haber sido la propia vertiente de Tonks como médico. Es muy probable que la reiterada contemplación de escenas y cuadros de dolor de los soldados yacentes y moribundos despertase en Tonks su vertiente médica y que su &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; más artístico quedase en un segundo plano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hecho final es que su obra tuvo una gran acogida por parte de la crítica durante su primera exhibición en diciembre de 1919 en la Royal Academy.&lt;br /&gt;La crítica fue unánime con el veredicto. Se trataba, sin duda, de una gran obra que mostraba los horrores de la guerra y sus consecuencias de una forma muy plástica. El cuadro, sin embargo, no tenía una carga dramática como los de Sargent, Nash o Lamb. Las escenas estaban perfectamente descritas, pero había en ellas un ausencia de algo trágico, como si el espectador del momento hubiese estado más pendiente de la descripción del momento que de su propio sentir como parece que fue el caso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tonks, sin embargo, pasará a la historia del arte de la Gran Guerra como el dibujante del dolor y el horror, el de los mutilados silenciados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fuentes&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Freeman&lt;/strong&gt;, Julius. "Professor Tonks: war artist" en &lt;em&gt;The Burlington magazine&lt;/em&gt; (May, 1985), pp. 285-293.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hone&lt;/strong&gt;, J. &lt;em&gt;The Life of Henry Tonks&lt;/em&gt;. London : Heinemann, 1939&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Henry Tonks and the ‘Art of Pure Drawing'&lt;/em&gt; . 1985.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.bium.univ-paris5.fr/1418/cadre0.htm"&gt;http://www.bium.univ-paris5.fr/1418/cadre0.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-5798913868763666392?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/5798913868763666392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=5798913868763666392' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5798913868763666392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/5798913868763666392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/01/henry-tonks-el-pintor-del-sufrimiento_30.html' title='Henry Tonks: el pintor del sufrimiento (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-839481105374432771</id><published>2010-01-20T09:24:00.000-08:00</published><updated>2010-01-20T09:31:07.708-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte en guerra'/><title type='text'>Henry Tonks: el pintor del sufrimiento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://img228.imageshack.us/img228/3553/henrytonksv.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 528px; CURSOR: hand; HEIGHT: 329px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img228.imageshack.us/img228/3553/henrytonksv.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una de las peores lecciones -por cierto, no aprendidas- que nos proporcionó la Gran Guerra fue el brutal y cruel sufrimiento que una guerra industrial podía provocar en el ser humano, no sólo a nivel espiritual, sino también físico. Las heridas que provocaron los nuevos artilugios de guerra hirieron, mutilaron y aniquilaron de forma horripilante a decenas de miles de soldados.&lt;br /&gt;La artillería pesada y sus consecuencias fueron los verdaderas protagonistas de esta inédita guerra tecnológica.&lt;br /&gt;Shrapnels, metralla, gases tóxicos, lanzallamas, etc. fueron los causantes de horribles y nuevas heridas en muchos de los supervivientes. Heridas que jamás serían superadas y que sumirían a decenas de miles de veteranos en una agonía existencial el resto de sus vidas. No cabe duda que el nivel de daños inflingidos al enemigo superaba toda expectativa.&lt;br /&gt;Los propios profesionales de la medicina se vieron superados por el horror de las heridas, los mismos mandos militares se percataron que mandaron a la guerra a ejércitos con uniformes o pertrechos propios de otro siglo y otra tecnología. La guerra industrial lo barrió todo a su paso: esperanzas de una guerra fugaz que a golpe de acero impusieron el horror y el dolor.&lt;br /&gt;Las horribles secuelas de la guerra prosiguieron por los años y los supervivientes cruelmente mutilados fueron pronto olvidados en ese pozo en que se cae y no se vuelve jamás.&lt;br /&gt;La propia propaganda y ese indecoroso sentido de esconder la realidad ocultaron el verdadero rostro de la guerra. Pocos fueron los valientes que lo sacaron a la luz. Henry Tonks fue uno de ellos.&lt;br /&gt;La figura de Tonks sugiere, a menudo, un escenario de claroscuros. Era médico, era artista? Era ambos?&lt;br /&gt;Su vida tampoco aclara mucho la duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tonks&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Henry Tonks nació en el condado inglés de Warwickshire en 1862.&lt;br /&gt;Pronto descubrió su vocación por la medicina y en 1879 ya se encontraba como estudiante-interno en el Royal Sussex County Hospital de Brighton. En 1892 ya formaba parte de la Fellowship of Royal College of Surgeons dando clases de anatomía en el London Hospital Medical School.&lt;br /&gt;Su otra pasión apareció un poco antes, en 1888. Tonks, un joven entusiasta, decidió matricularse a clases nocturnas de arte en la Westminster School of Art, con Fred Brown como maestro. Sus dotes como dibujante y sus conocimientos de anatomía pronto le proporcionaron un calurosa bienvenida en los círculos artísticos como en el New English Art Club. Sin embargo, a medida que su pasión por el arte aumentaba su renuncia al mundo de la cirugía se hacía más patente.&lt;br /&gt;En este punto, Brown -su maestro en la Westminster School of Art- le proporcionó la posibilidad de dar algunas clases de dibujo como auxiliar en la Slade School, a lo que Tonks accedió gustoso.&lt;br /&gt;El gusto por el dibujo y predilección por la creación a pastel eran las bases de su técnica y por consiguiente de su obra. Hasta finales del siglo XIX continuó predominando en su obra la acuarela, así como las obras al carboncillo o al pastel. Su exquisito detallismo y su afán por mostrar una realidad inalterable en las formas hicieron que estas características permaneciesen en sus pocas obras al óleo, de 1915 en adelante.&lt;br /&gt;El estilo de Tonks, sobretodo en su orígenes, es inclasificable. Algunos críticos, sin embargo, consideran que fue uno de los primeros artistas británicos que sintió la influencia de las impresionistas franceses. Aún así, sus formas no responden exclusivamente a ninguna de las tendencias o escuelas artísticas de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La guerra&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Fue precisamente la Gran Guerra la que volvería a poner sobre la mesa la dicotomía entre sus dos pasiones.&lt;br /&gt;En los primeros compases del conflicto decidió aparcar momentáneamente el arte para dedicarse a la medicina y en 1914 trabajó como camillero en hospital para prisioneros de Dorchester. A finales de ese año se trasladó al hospital para oficiales británicos de Hill Hall en Essex. Fue en este lugar cuando el médico Tonks ocupó el lugar del Tonks artista y se percató del sufrimiento físico y espiritual de los heridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;A saline infusion&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco se trasladó al frente y en el dispensario de campaña de Arc-en-Berrois (Francia), Tonks demostraría que no había perdido nada de su talento como dibujante. Como ayudante asistió a una de las innumerables escenas de sufrimiento y dolor a las que estaban sometidos los heridos. Con ese retrato mental consiguió realizar una serie de bocetos y croquis que fraguaron en la obra &lt;em&gt;A saline infusion&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A saline infusion&lt;/em&gt; es un dibujo al carboncillo que muestra el momento de extremo dolor de un herido justo cuando se le está administrando una solución salina. La representación del dolor y del sufrimiento del paciente no pueden ser más vívidas.&lt;br /&gt;A pesar de lo diluido de la escena, se observa al herido en un estertor de dolor y a dos médicos y una enfermera intentando aliviar su sufrimiento.&lt;br /&gt;Los críticos ven en el herido un gesto asimilable a las líneas de las deposiciones de Cristo de los pintores barrocos. En este punto, relacionan la predilección que sentía Tonks por pintores como Velázquez y Rubens.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A saline infusion&lt;/em&gt; provoca en el espectador un natural sentimiento de compasión por el herido y su sufrimiento.&lt;br /&gt;En este punto se distancia de otros artistas, como por ejemplo John Lavery que ofrece en sus primeras obras una ternura inocente hacia los heridos. &lt;em&gt;First wounded, London Hospital &lt;/em&gt;de 1914 de Lavery muestra una sala de hospital con heridos convalescientes en una actitud absolutamente más descansada y donde el primero plano lo ocupa una enfermera que benda cuidadosamente a un herido en un claro estado de sosiego. La obra, producto de una clara significación propagandística, muestra el descanso del soldado después de su cumplimiento del deber, su premio.&lt;br /&gt;En contraposición, el convulsionado y doliente herido de Tonks ofrece la cruda realidad de la guerra: el sufrimiento. La obra es pues un claro exponente del compromiso de Tonks consigo mismo y con lo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Inglaterra, Italia y de vuelta a Inglaterra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante esa temporada, inicios de 1915, Tonks sirvió como camillero para la Cruz Roja británica, aunque sus periplos eran cortos, ya que a mediados de ese mismo año estaba en un hospital de Cookham dando lecciones de bendaje.&lt;br /&gt;Estando en Cookham aceptó una oferta para acompañar una ambulancia de la Cruz Roja británica con destino Italia. Al poco se encontró al mando de la empresa ya que el resto de personal carecía totalmente de conocimientos médicos. La empresa, evidentemente, duró poco.&lt;br /&gt;A finales de 1915 estaba de vuelta en Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: Henry Tonks: el pintor del sufrimiento (II)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-839481105374432771?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/839481105374432771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=839481105374432771' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/839481105374432771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/839481105374432771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/01/henry-tonks-el-pintor-del-sufrimiento.html' title='Henry Tonks: el pintor del sufrimiento'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6242701511624980116</id><published>2010-01-15T02:54:00.000-08:00</published><updated>2010-01-15T02:59:21.335-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aviadores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guerra aérea'/><title type='text'>Julius Arigi (1885-1981), el as imperial</title><content type='html'>&lt;a href="http://img524.imageshack.us/img524/8880/24306449.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 294px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img524.imageshack.us/img524/8880/24306449.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Julius Arigi (1885-1981) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;As de la aviación de la austrohúngara durante la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Originario de los Sudetes alemanes de Bohemia, pronto sintió la llamada de las armas aunque antes de incorporarse como voluntario al ejército realizó diversos oficios, entre los más notorios el de electricista o camarero. Arigi se alistó como voluntario en octubre de 1913, siendo adscrito al 1r regimiento de artilleria del ejército austrohúngaro.&lt;br /&gt;Su pasión por los aviones fue temprana por lo que en marzo de 1914 fue transferido a las incipientes fuerzas aéreas, las Luftfahrtruppen. A finales de 1914 y después de un completo entrenamiento fue ascendido a sargento de aviación, Zügsfuhrer.&lt;br /&gt;Al estallar la guerra, fue destinado a la 6ª Fliegerkompanie, en la Dalmacia meridional, donde tenía como principal misión hostigar a las fuerzas serbias y montenegrinas. Para este tipo de misiones le fueron asignados los LS 2 del tipo Lloyd y biplanos Lohner.&lt;br /&gt;Precisamente con un biplano Lohner 140, Arigi y su observador realizaron un amerizaje de emergencia que quedó en un pequeño susto gracias al poco oleaje. Los sustos no acabarían ahí.En octubre de 1915 fue hecho prisionero mientras realizaba tareas de reconocimiento después de que una avería en el motor de su avión le obligase a aterrizar en territorio montenegrino.&lt;br /&gt;Durante su cautiverio intentó escaparse cinco veces, hasta que en el sexto intento lo consiguió. Tenaz y rebelde - este último rasgo le acabaría trayendo problemas - logró escapar junto a otros cinco prisioneros austríacos robando un coche. Vehículo que pertenecía al séquito del príncipe Nicolás de Montenegro. Después de una serie de peripecias, Arigi y los otros prófugos lograron llegar hasta Albania donde se encontraba su unidad.&lt;br /&gt;Su momento de gloria le llegó con el famoso episodio de los cinco Farmans italianos a finales de agosto de 1916. El 22 de agosto de 1916, seis biplanos Farman de la 34ª Squadriglia despegaron del aeródromo de Valona con el objetivo de bombardear la base austríaca de Durazzo. Ante la urgencia de la situación, Arigi pidio salir para repeler el ataque a lo que el comandante de la Flik 6, Emil Cioll, se negó por no poderle acompañar ningún oficial en el asiento trasero ya que Arigi sólo era Zügsfuhrer (sargento). Al ver sobrevolar los aparatos italianos por encima del aérodromo, Arigi no pudo más y desobedeció las órdenes saltando a los mandos de un Hansa-Brandenburg CI. Le acompañó en la gesta Johann Lasi, otro &lt;em&gt;zügsfuhrer&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;En su primera salida de caza logró derribar cinco de los seis aparatos sobre el estuario de Skumbi en poco más de media hora. Toda una epopeya que enseguida llegó al gran público. Arigi ya era un as.&lt;br /&gt;Poco más tarde, sobrevolando el puerto de Valona logró hundir un vapor italiano a los mandos de un biplano Lohner BVII.Bien por la permeabilidad del frente del Isonzo, bien por su carácter díscolo, Arigi fue transferido a ese sector a finales de 1916 para realizar misiones de escolta a los mandos de un Hansa-Brandenburg D1. A mediados de 1917 sus victorias alcanzaban los 12 derribos.&lt;br /&gt;Sus éxitos le llevaron el verano de 1917 a la escuadrilla 41J, pero su temperamento y su peculiar concepción de volar le comportaron no pocos roces con sus compañeros, entre ellos el también as de la aviación austrohúngara y jefe de la escuadrilla Godwin Brumowski. Éste consiguió sacárselo de encima. Sus diferencias se saldaron con el traslado de Arigi de la Fliegerkompanie 41J a la recién creada 55J en Haidenschaft, otra vez en el frente del Isonzo.&lt;br /&gt;La 55J fue un destinado afortunado para Arigi. La nueva Flik fue trasladada al Tirol meridional, en la Val Sugana a unos 120 kilómetros al noroeste de Venecia. Con absoluta libertad, ideas propias y junto a los húngaros Josef von Maier y Josef Kiss, ambos de mayor graduación que él, contabilizó trece victorias más con su Albatros DIII, que sumadas a las 12 anteriores alcanzaban la significativa cifra de 25 derribos enemigos.&lt;br /&gt;Por aquel entonces, la 55J Flik ya era conocida como la Kaiser's Staffel o escuadrilla del emperador dada la simpatía que éste sentía hacia Arigi. Cuenta la leyenda que el nuevo emperador austrohúngaro sentía una gran debilidad por Arigi. Tanto que decidió ascenderlo a oficial con la condición de que &lt;em&gt;bajase de las nubes&lt;/em&gt; y tomase posesión de algún cargo burocrático. Arigi, con gran sorpresa para el emperador, declinó la oferta, eso sí, a cambio de que los nuevos prototipos del Aviatik D1 fuesen enviados en primer lugar a su escuadrilla. Y así fue.&lt;br /&gt;De vuelta al frente albano -6ª Fliegerkompanie (Flik 6)-, durante la primavera de 1918 registró otros tres derribos con su nuevo Aviatik D1, regalo del emperador. Ese mismo verano fue destinado otra vez a la Flik 1J en Dalmacia. Allí, Arigi dispuso de dos Aviatik D1 para su uso estrictamente personal y fue precisamente al mando de uno de estos Aviatik que logró sus últimas cuatro victorias.&lt;br /&gt;Arigi estuvo pilotando aviones durante los más de cuatro años que duró la guerra, siendo el piloto más condecorado de su país a pesar de su condición de suboficial.&lt;br /&gt;Acabada la guerra y ya en Checoslovaquia fundó una de las primeras compañías aéreas del país y estuvo relacionado siempre con cuestiones aeronáuticas. En la década de los años treinta ingresó en el partido nacionalsocialista y en 1938 inició su andadura como instructor de los futuros ases de la nueva Luftwaffe alemana, entre ellos Walter Nowotny y Hans-Joachim Marseille.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julius Arigi murió en 1981. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6242701511624980116?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6242701511624980116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6242701511624980116' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6242701511624980116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6242701511624980116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/01/julius-arigi-1885-1981-el-as-imperial.html' title='Julius Arigi (1885-1981), el as imperial'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1559977446211579063</id><published>2010-01-05T07:52:00.000-08:00</published><updated>2010-01-05T08:51:03.487-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Curiosidades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y operaciones navales'/><title type='text'>Dossier Meteor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los conflictos humanos y en especial las guerras ofrecen a menudo  episodios que resultan curiosos, o si queremos  paradójicos.&lt;br /&gt;En este sentido, la Gran Guerra es un filón para encontrar  historietas que reflejen las situaciones más estrambóticas. Dentro del gran  magma de este catálogo de despropósitos se sitúa la historia y posterior  desenlace del buque de guerra alemán  Meteor.&lt;br /&gt;El Meteor alemán nació con el nombre  de Vienna en 1903. Antes de la guerra, el Vienna era un  buque mercante de la companía Leith, Hull &amp;amp; Hamburg Steam Packet que cubría  la línea entre Leith y Hamburgo. El Vienna tenía una eslora de 85 metros y  desplazaba casi 2000 Tn a una velocidad máxima de 14 nudos. Para su desgracia, el Vienna se  encontraba en Hamburgo cuando estalló la guerra. Al poco fue requisado por las  autoridades germanas que le añadieron dos cañones, uno de 88 mm y otro de 37 cm  y dos tubos lanzatorpedos para su nueva tarea de portaminas-corsario. El Vienna  salió nuevamente a la mar con el nombre de  Meteor.&lt;br /&gt;Al mando del capitán de corbeta  Wolfram von Knorr partió el 29 de mayo de 1915 con la misión de minar una zona  cercana al puerto de Archangelsk que era el destino de un fluido tráfico de  mercancias y materiales de guerra que los aliados, y especialmente los  británicos, estaban enviando a Rusia.&lt;br /&gt;El Meteor, a pesar de algunos apuros  -fue avistado aunque confundido con un buque de carga ruso-, cumplió con creces  su misión. Se cree que sus minas enviaron a pique a unos tres o cuatro cargueros  rusos.&lt;br /&gt;Finalizada la misión de minado y  de vuelta a  Alemania, el Meteor interceptó y hundió a otros dos cargueros, esta vez uno  sueco y el otro noruego.&lt;br /&gt;El Meteor volvió a hacerse a la mar  el 6 de agosto de 1915. Esta vez le acompañó el submarino U-17. Destino: fondear  campos de minas en el área de Moray Firth, Escocia. El Meteor volvió a triunfar.  Se cree que sus minas provocaron el hundimiento del destructor británico HMS  Lynx, aunque las mismas fuentes no lo confirmen. En este punto, sí que se tiene  la seguridad que los dragadores de minas de la armada británica sufrieron graves  desperfectos y 21 bajas al intentar retirar los campos de minas fondeadas por el  Meteor.&lt;br /&gt;Otra vez con la misión  cumplida, el Meteor puso rumbo a Alemania.  El Almirantazgo británico  encolerizado por los triunfos germanos en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ciencia minológica&lt;/span&gt;, envió una  escuadra de cruceros al mando del comodoro Le Mesurier con el fin de dar caza al  sortudo mercante.&lt;br /&gt;Éste, durante su retorno, tuvo tiempo aún de echar a pique a  otro buque inglés, el también mercante reconvertido en barco de guerra Ramsey. &lt;br /&gt;El Ramsey, con órdenes expresas de inspeccionar todo buque sospechoso, dió el  alto al Meteor, disfrazado de vapor ruso.  Al instante, el Meteor desplegó  la bandera alemana y abrió fuego con sus pobres cañones, lanzando  incluso un torpedo. La suerte -esta vez- no estuvo del lado británico: el Ramsey  se hundió en poco menos de cinco minutos. Los supervivientes del Ramsey junto  con el capitán Raby fueron rescatados por el Meteor y subidos a bordo como  prisioneros.&lt;br /&gt;Para seguir con el relato de los hechos prefiero tomar la narracióin mucho más lograda y emocionante de Luis Mille en su  Historia naval de la Gran Guerra cuando narra las últimas aventuras del Meteor.&lt;br /&gt;La aventura del Meteor  [Vienna] -según Mille- acabó así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Las escuadras [británicas]  lanzadas en pos del fugitivo iban tejiendo  una espesa red en derredor de éste; los alemanes  estaban tan lejos de sospechar el peligro, que aún se detuvieron a registrar un  velero danés, cargado de madera, que se dirigía a  Leith.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En la mañana del 9, un  hidroavión alemán pasó sobre los buques del comodoro Tyr whitt, que procedentes  de Harwich iban hacia el norte, sin que los cañones antiaéreos fuesen capaces de  hacer blanco en él, siguiendo hacia la isla de Borkum. Casi a la misma hora, un  zeppelin pasó sobre el Meteor y le advirtió de la presencia de los cruceros  enemigos que se interponían entre su situación y el golfo de la Jahde y le  aconsejó arrumbase al Norte, en dirección que vino a coincidir con la de  Tyrwhitt, a cuarenta millas por delante de sus  buques.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos zeppelines y tres  submarinos fueron enviados en ayuda del portaminas; pero cuando su comandante  vió los primeros buques contrarios, decidió hundir el Meteor, y cuando los  ingleses fueron estrechando el cerco en derredor de él, sus tripulantes en unión  con los del Ramsey, navegaban en un velero sueco. Los ingleses, por su parte, se  alejaron temerosos de que el alemán hubiese sembrado minas en aquellos parajes  antes de hundir su buque.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;También es curioso este  encuentro por el problema de derecho internacional que se suscitó a bordo del  velero sueco; dentro del alcance de los cañones británicos,  ¿quiénes eran los  prisioneros a bordo, los alemanes del Meteor o los ingleses del Ramsey? Éstos  [británicos] alegaban que quedaban en libertad y no debían seguir a sus  enemigos, conforme éstos [alemanes] pretendían. La fórmula consistió en que los  supervivientes del Ramsey transbordasen a un pequeño pesquero noruego, llegando  von Knorr a prestar unas libras esterlinas al teniente de navió Atkins, quién se  las devolvió por el trámite de la Embajada norteamericana, acompañando las  gracias."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hechos, aún narrados con el  peculiar estilo de Mille, sucedieron tal y como los contó.&lt;br /&gt;El final de la aventura del  Meteor fue una curiosa paradoja que terminó de la mejor forma posible, sin  embargo, los románticos episodios de los corsarios llegarían pronto a su fin  dando paso a las estúpidas y horrendas acciones de guerra como el Baralong o  como el SS Persian o peor, el hundimiento de buques-hospital con miles de victimas  indefensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mille&lt;/span&gt;, Mateo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia naval de la gran guerra 1914-1918&lt;/span&gt;. Barcelona : Iberia. Joaquín Gil Editor, [1939].&lt;br /&gt;- "Germany's Meteor" http://www.strikenet-games.com/Meteor.html&lt;br /&gt;- ["Ramsey and Meteor"] http://www.isle-of-man.com/manxnotebook/maritime/iomspco/sr_ch13.htm&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1559977446211579063?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1559977446211579063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1559977446211579063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1559977446211579063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1559977446211579063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2010/01/dossier-meteor.html' title='Dossier Meteor'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-1743545583057278091</id><published>2009-12-05T10:02:00.000-08:00</published><updated>2009-12-06T01:52:36.361-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revisiones y reseñas bibliográficas'/><title type='text'>Westfront 1914-1918 : das Buch vom Frontkameraden, de Georg Bucher</title><content type='html'>&lt;a href="http://img80.imageshack.us/img80/9992/germansoldiers.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 365px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img80.imageshack.us/img80/9992/germansoldiers.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Como respuesta a la mentira y difamación vertidas por la obra de Remarque sobre los millones de soldados alemanes que lucharon y dieron su vida por Alemania"&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con similares palabras justifica Georg Bucher su libro &lt;em&gt;Westfront 1914 - 1918 : das Buch vom Frontkameraden&lt;/em&gt;, traducido al inglés como &lt;em&gt;In the line: 1914-1918&lt;/em&gt;. No hay lugar para la duda, Bucher lo deja muy claro en su prólogo: la obra de Remarque supone un insulto para todos aquellos que dieron su vida por Alemania, en una guerra que buena o malamente tenía que lucharse. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bucher no tolera el derrotismo que -según dice- desprende el bestseller remarquiano. Abjura de él y lo tilda de basura. &lt;em&gt;Westfront 1914-1918&lt;/em&gt; es una obra poco conocida, minoritaria y me atrevería a decir que ignota en nuestras latitudes. Narrada en primera persona, relata la vida de un pequeño grupo de combatientes alemanes, concretamente cuatro, a lo largo de toda la guerra. Los compañeros de fatiga de Bucher son principalmente tres: Riedel, Sonderbeck y Gaaten.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos ellos representan visiones diferentes del conflicto y formas diferentes de sobrellevarlo. Riedel aparece retratado como un gigante feroz y sanguinario que cumple con su deber de la mejor forma posible, rematando a sus enemigos con la misma pala que cava las zanjas y trincheras. Se jacta de cortar el cuello de sus enemigos con una fuerte palada. El ímpetu del gigante teutón lo llevará en más de una ocasión a pasar verdaderos apuros. La fijación de Riedel es encontrarse cara a cara con un tanque y destruirlo. La historia no lo decepcionará y ya a finales de la guerra tendrá la oportunidad de medirse a uno de ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gaaten representa más al soldado de a pie, fiel a su deber con la patria y la conciencia. Fue el propio Bucher el que lo sacó de un aprieto y esa deuda de honor marcará su amistad a lo largo de la guerra. El propio Gaaten oirá los cantos de sirena que provienen de Alemania, estará a punto de sucumbir, pero aún así lo superará aunque vaya cultivando un especie de desprecio hacia lo que se cuece en el frente doméstico. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sonderbeck, por su parte, representa al soldado despreocupado, al aprendiz de &lt;em&gt;bon vivant&lt;/em&gt;. Sólo está preocupado por el rancho y por avituallarse de todo lo comestible, en todo momento. A pesar de ser un soldado menudo, Sonderbeck se paseará por los principales escenarios del frente occidental calzando unas enormes botas que le confieren -según parece- un aspecto divertido. El cariño que siente Sonderbeck por sus botas se debe a que las considera como su mejor talismán contra la metralla y las balas enemigas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Junto a los protagonistas principales, pululan dos presencias que aderezan la historia. Una es el aguerrido piloto Sanden, que el propio Bucher conoce durante su convalescencia en el hospital, y la otra es el soñador y bisoño Burnau que encarna la inocencia juvenil y la angustia por la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Curiosamente, la figura de Bucher permanece muy desdibujada a lo largo de la historia. Salvo dos o tres episodios muy concretos no ofrece un retrato muy nítido de él mismo. Los pocos detalles que de él ofrece son el reflejo de las circunstancias del combate; de sus pocos pensamientos y de sus vivencias. De lo poco que se destila, no cabe duda de que la guerra lo marca y mucho. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bucher es ante todo un superviviente. En la guerra lo ha visto todo: Flandes, Notre Dame de Lorette, Verdun, Somme, Ypres, Passchendaele, las ofensivas de 1918, el repliegue, la resistencia... Bucher lo ha vivido todo con un estoicismo encomiable. Ese todo, esa visión global le proporciona esa ácida mirada hacia lo que vino después. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un plano más subjetivo, el lector puede quedarse con varias reflexiones. La más plausible es que compadezca a Bucher por todo lo que ha pasado, y que lo entienda. Sin embargo, otras conclusiones pueden reñir con su visión del deber. Bucher lo tiene claro, no lo esconde: está ahí para defender a su patria. Así de simple, lo demás son excusas. Vivirá el desencanto de la guerra, las atrocidades, las pérdidas, etc. Bucher queda desarmado, alienado de su patria. Pero aún así, en la triste derrota, sigue teniendo bien claro a lo que fue. Bucher no perdona. Bucher vuelve al hogar y no olvida. Él se ha partido la cara aunque su país -en parte- le haya dado la espalda. Lo tiene claro: en un momento dado los dejaron colgados. Por eso no tolera el derrotismo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bucher reflexiona también sobre la derrota, entiende que no han ganado y que han sido derrotados. Pero no soporta la cantinela de que se han perdido millones de vidas para nada. Se perdieron para defender a Alemania. Su reloj se ha parado en 1918 y los muertos claman por su honor. Él está ahí para rescatarlos del olvido. Por ello desprecia a Remarque, desprecia esa condescencia con la derrota inútil.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A título de conclusión, me gustaría añadir que durante la lectura de &lt;em&gt;Westfront, 1914-1918&lt;/em&gt; me fueron surgiendo algunas dudas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El propio autor es un gran interrogante. No existe ningún retrato veraz de Georg Bucher y los pocos datos biográficos que de él existen lo situan con una avanzada edad durante la Gran Guerra. Consultando uno de los mejores catálogos de bibliotecas del mundo, el Library of Congress catalog, aparece un pequeño listado de libros cuyo autoría corresponde a Bucher. Todos ellos son libros de viajes a lugares exóticos en aquel momento, por la década de los años treinta. Otra curiosidad formal es el lugar de edición de &lt;em&gt;Westfront 1914-1918&lt;/em&gt;. La primera edición es vienesa, de 1930, mientras que los otros cuatro o cinco libros fueron editados en Berlin, de 1931 a 1935. Curioso si tenemos en cuenta la fecha de ascenso al poder del partido nacionalsocialista en Alemania.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya en un plano más conceptual de la obra, el número y la composición de los miembros de la camarilla de Bucher puede recordarnos más que vagamente a los compañeros de Paul Bäumer, el protagonista de &lt;em&gt;Im Westen nicht neues&lt;/em&gt;. Por ejemplo, el asunto de las botas. En &lt;em&gt;Sin novedad en el frente&lt;/em&gt;, el soldado Kemmerich -compañero de Paul- viste unas botas que le otorgan un valor especial. Cuando Kemmerich muere en el hospital, estas botas comenzarán un curioso periplo. Igualmente, en ambas historias hay un episodio en que se vive un encuentro especial con mujeres del país. En el caso de la obra de Remarque es más erótico-festivo que en la de Bucher. Pero la idea latente es la confraternización.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siguiendo con esta comparativa, al final de ambos libros se narra la experiencia del protagonista que salva o intenta salvar a su compañero después de haber sido herido. En ambos casos, el resultado es casi similar pero el trasfondo es distinto. En el caso de Remarque, el soldado herido muere por una esquirla de metralla mientras esta siendo evacuado a un hospital de campaña, mientras que en la obra de Bucher, el herido decide sucumbir a pesar de todo. El final es claramente distinto en ambas obras, está claro. Pero a lo largo de ellas subyacen curiosas similitudes y grandes diferencias. La principal es que la historia de Bucher es presuntamente real. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por su parte, las escenas propiamente bélicas son de una enorme intensidad. Sumergen al lector en un estado de profunda inquietud por los protagonistas, como por ejemplo aquel momento en que son atacados en masa por un batallón francés -no recuerdo donde- y las dos ametralladoras que los han de proteger no repelen el ataque bien por inexperiencia de los ametralladores o bien porque se han atascado. En eso que Bucher y otro, me parece que Riedel saltan dentro del pequeño nido, desatascan la ametralladora y comienza a barrer a los atacantes mientras las municiones van agotándose hasta que los pocos desgraciados que llegan son abatidos a golpe de culata. Se trata de un episodio muy intenso, así como los impresionantes bombardeos de Lorette.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En definitiva, y a pesar de mis personales suspicacias, se trata de una gran obra sobre la vida de los que lucharon, murieron y sobrevivieron a la Gran Guerra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Imprescindible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-1743545583057278091?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/1743545583057278091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=1743545583057278091' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1743545583057278091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/1743545583057278091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/12/como-respuesta-la-mentira-y-difamacion.html' title='Westfront 1914-1918 : das Buch vom Frontkameraden, de Georg Bucher'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-7257186007588283008</id><published>2009-11-28T01:56:00.000-08:00</published><updated>2009-11-28T02:22:46.497-08:00</updated><title type='text'>La máquina de la mentira: el War Propaganda Bureau</title><content type='html'>&lt;a href="http://img441.imageshack.us/img441/7937/greatwar.gif"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 414px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img441.imageshack.us/img441/7937/greatwar.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;Dedico este artículo a los miles de espíritus inocentes que devoró la guerra. Me inclino ante ellos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;No por mucho repetir una mentira, ésta se convierte en verdad&lt;/em&gt;. Socorrida máxima que en épocas críticas alcanza especial relevancia. La Primera Guerra Mundial fue una de estas. La verdad como tal no existió ni en su génesis y aún menos en su ocaso o final. Miles y miles de libros se han escrito sobre el conflicto, prueba máxima que la verdad ha conocido demasiado amantes y pocos amores. Algunos estudiosos y teóricos señalan la Gran Guerra como el punto de partida para la comunicación de masas. Prensa, libros, libelos, folletos, opúsculos, pasquines, carteles, postales, etc. compitieron por la atención de las sociedades de los respectivos paises en guerra, y como no de los ardorosos neutrales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No contentos con este despliegue de medios informativos, las autoridades y los medios utilizaron los tabloides callejeros para informar o desinformar al ciudadano a su antojo de las nuevas procedentes de los frentes. Junto a la maquinaria bélica se desplegó otra de dimensiones colosales: la maquinaria informativa.La guerra debía ganarse en el frente bélico, pero también en el doméstico, y las autoridades de los respectivos paises -sabedores del poder de la información- quisieron dosificar y manipularla a su antojo. El objetivo fue doble, en algunos casos triple. La manipulación y la ocultación amansó a la ciudadanía, la animó a proseguir en un estado permanente de guerra y consiguió una adhesión casi inquebrantable a las acciones suicidas de sus propios gobiernos. En el caso británico - el más visible-, fueron los alistamientos masivos de voluntarios.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otra de las funciones de la tergiversación informativa aliada fue atraer a la opinión pública mundial hacia el conflicto. La atracción se realizó a través de dos mecanismos. El primero, resaltando las barbarides y atrocidades, en este caso, del ejército alemán en los territorios invadidos, especialmente en Bélgica. Cierto que hubo acciones reprobables contra la población civil, pero no cabe duda que los medios aliados se encargaron de magnificarlo hasta extremos casi cómicos, como el de los niños ensartados en bayonetas y devorados por la hordas germanas. El &lt;em&gt;leif-motiv&lt;/em&gt; de la campaña antigermánica fue denostar el mayor logro de lo alemán, la famosa Kultur. Así, los aliados esgrimieron el lema &lt;em&gt;Civilisation vs Kultur&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;El otro ingenio propagandístico, quizás el más decano en la historia de la falsificación bélica, fue el de maximizar las pérdidas ajenas y ensalzar los propios triunfos. En este punto también se llegó a cotas ridículas que, sin embargo, no se conocerían hasta décadas despúes de la guerra. Con este efectivo truco, los paises en contienda buscaban desmoralizar a los posibles paises neutrales que deseasen unirse a una o a otra causa. Para este fin, los paises en lucha instalaron las llamadas corresponsalías en los paises susceptibles o no de unirse a su causa. Mención especial merece el esfuerzo alemán para integrar a la causa de los Imperios centrales a una España claramente segmentada entre aliadófilos y germanófilos. Lo hizo sobretodo a través de su contactos en Catalunya editando la &lt;em&gt;Correspondencia alemana de la guerra&lt;/em&gt; durante los años que duró la guerra. Se trataba de un boletín de notícias que cubría los diferentes escenarios bélicos, desde las trincheras del norte de Francia hasta las más ignotas latitudes del mar océano. Las noticias tenían un tratamiento edulcorado, tomando un especial atención aquellas destinadas a desmontar las presuntas farsas aliadas. De todos los contendientes de la guerra, el que se esmeró con mayor eficiencia y voluntad en el cometido propagandístico fue la Gran Bretaña, a través -principalmente- del War Propaganda Bureau, llamada también Wellington House por su emplazamiento.&lt;br /&gt;El &lt;strong&gt;War Propaganda Bureau &lt;/strong&gt;nació a inicios de septiembre de 1914 a iniciativa de Lloyd George, bajo la supervisión del periodista y político liberal Charles Masterman. Masterman, conocido por su extensa y densa red de amistades y contactos, reunió el 2 de septiembre de 1914 a prestigioso grupo de escritores británicos con el propósito de que sus plumas se convirtiesen en espadas para la causa aliada. Entre los literatos reunidos se hallaban nombres como Conan Doyle, Madox Ford, Chesterton, Kipling y H.G. Wells, la flor y nata de la literatura británica del momento. A parte de esta pléyade de estrellas, Masterman fichó principalmente a elementos que habían estado previamente en la National Insurance Commission. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La génesis del Propaganda Bureau se debió a que el gobierno británico descubrió que Alemania ya disponía de una agencia de propaganda. Inmediatamente se pasó el encargó a Lloyd George, &lt;em&gt;Chancellor of the Exchequer&lt;/em&gt;, para que crease un organismo secreto con el principal objeto de apoyar las actividades del gobierno respecto al conflicto. Tras este curioso velo de apoyo incondicional al gobierno se escondía el verdadero propósito de la nueva agencia: acusar a los Imperios centrales, y en especial a Alemania, de ser los verdaderos instigadores de la guerra y presentarlos a la opinión pública, especialmente a los Estados Unidos, de naciones con afanes sanguinarios e imperialistas. Esta actividad de zapa del Propaganda Bureau tuvo un inesperado aliado cuando las propias tropas alemanas realizaron diversos actos de violencia, pillaje y destrucción durante la invasión de Bélgica principalmente. Fue en este momento que los Imperios centrales perdieron la guerra mediática. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los aliados, y en especial, los británicos supieron aprovechar perfectamente la ventaja adquirida después de las llamadas atrocidades en Bélgica. La destrucción de la impresionante biblioteca de Lovaina, la supuesta ejecución de civiles belgas, etc., etc. permitieron al Propaganda Bureau enarbolar la bandera de civilización contra la barbarie de la Kultur alemana. En ese momento, las eminencias grises del WPB trabajaron a brazo torcido para socavar desde los cimientos el prestigio acumulado por la cultura germánica en campos como la literatura, la música y la filosofía. No cabe duda de que el boicot a lo alemán tuvo un imprevisible éxito. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La capas nobles de la sociedad británica comenzaron a mudar, curiosamente, de apellidos y la población civil comenzó a perseguir a todo aquello que tuviese una posible relación con Alemania. La Gran Bretaña entera sucumbió bajo una psicosis antialemana. Comenzaron a aparecer pseudocientíficos que recurrieron a las teorías genéticas para hablar en términos de raza y de grupos étnicos, destacando precisamente de la supuesta raza germánica unos rasgos sanguinarios y bárbaros. A partir de esto momento, los británicos tildaron peyorativamente a los alemanes de hunos, en referencia al pueblo euroasiático que azotó los territorios del Imperio romano durante los siglos IV y V. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por su parte, los intelectuales a sueldo del WPB cumplieron perfectamente con su cometido. Durante los años en que estuvo activo el Propaganda Bureau y sus vástagos, las editoriales a sueldo - entre ellas las famosas y prestigiosas Oxford University Press, Macmillan, etc. - publicaron alrededor de 1200 documentos relacionados con el papel de los aliados en la guerra, y sobretodo ensuciando gratuitamente la famosa Kultur alemana. Al poco de comenzar las actividades, Masterman pensó en editar una revista mensual que pusiese al día los ávidos lectores de notícias frescas procedentes del frente. Para ello contrató a John Buchan, un avispado editor y periodista, que utilizando medios propios - la editoria Nelson era suya - comenzó a publicar la Nelson's History of the War a principios de 1915. Buchan, estrechamente relacionado con la inteligencia militar, fue visto por el Alto mando británico como la pantalla mediática a su conducción de la guerra. El propio Buchan desbancó a Masterman cuando el War Propanganda Bureau fue reestructurado con la elección de Lloyd George como Primer ministro británico.El papel más importante - aunque menos visible - del WPB no fue tanto su proyección internacional, como sí el adoctrinamiento nacional de la sociedad británica. El gobierno necesitaba una patina de legitimidad honrosa para involucrar a cientos de miles o incluso millones de futuros voluntarios para unirse en su lucha contra el mal que personificaba Alemania. No cabe duda de que lo consiguieron. La respuesta ciudadana al llamamiento de Kitchener para crear un ejército de voluntarios para luchar contra Alemania superó, incluso, la mejores expectativas. La Fuerza Expedicionaria Británica había sido prácticamente aniquilada para principios de 1915 y el nuevo Minotauro reclamaba carne fresca. Pero no sacrificó a unos elegidos, sacrificó a muchos, a tantos que el gobierno británico tuvo que dictar una ley para el alistamiento obligatorio (compulsory enrollment) para cubrir las bajas de aquellos que habían partido entre vítores animados, en parte, por la falsa y tendenciosa propaganda, al igual que lo hicieron miles de jóvenes alemanes en agosto de 1914. La hoguera los consumió a casi todos. Discursos panfletarios, pasquines, folletines, la propia sociedad alentó a cientos de miles de jóvenes alemanes a buscar desesperadamente la muerte en los cenagales de Flandes o en las calizas del Artois.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Curiosamente, el secretismo de las actividades del War Propaganda Bureau se mantuvieron hasta mediados de la década de los años treinta. A pesar de los éxitos conseguidos hubo sonoras defecciones. Éstas se produjeron cuando algunos de los hijos de figuras ilustres del WPB fallecieron en combate. Como por ejemplo, el hijo de Conan Doyle, Kingsley Conan Doyle o John Kilpling, el hijo de Rudyard Kipling. Arthur Conan Doyle se retiró del mundanal ruido, abandonó el ejercicio literario en busca de sosiego espiritual por la pérdida de su hijo. Jamás se perdonó el haberle alentado a él y a otros jóvenes británicos el ir a la guerra. De hecho, el resto de su vida lo dedicó a frecuentar sesiones espiritistas para buscar el perdón de su hijo. Otro afectado Rudyard Kipling perdió a su hijo John en la batalla de Loos. Se dice que Kipling gastó fortunas para encontrar los restos de su hijo desconociendo que murió volatilizado por un obús y que poco se pudo inhumar. Las más agrias críticas contra el Propaganda Bureau las expresó en forma de poemas. Quizás el más conmovedor es &lt;em&gt;Common form&lt;/em&gt;, escrito en 1918:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;If any question why we died. Tell them, because our fathers lied.&lt;br /&gt;(Si alguien pregunta por qué murimos, decirles, por qué nuestras padres mintieron)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A pesar de sonadas retiradas, el éxito del WPB era imparable. Habían cosechados grandes triunfos mediáticos. A parte de lo de Bélgica, estaban el hundimiento del Aboukir, el Cressy y el Hogue por el U9 alemán, el hundimiento del Lusitania, etc. En definitiva, al WPB se le acumulaba la faena. De esta forma, cuando Lloyd George tomó el mando del gobierno británico, decidió reestructurarlo. Creó el Department of Information que aglutinaba el antiguo WPB, el Neutral Press Committee y el News Department of the Foreign Office. Toda esta estructura encargada de supervisar, controlar y sobretodo difundir una información adulterada y manipulada pasó a depender exclusivamente del War Cabinet. De esta decisión se pueden extraer varias conclusiones, entre ellas que el gobierno quería centralizar y uniformizar el discurso informativo británico, y de otra parte controlar férreamente los medios. Otra conclusión nada baladí es que el gobierno británico tenía que poner la carne en el asador para garantizar la entrada de los Estados Unidos en la guerra. Igualmente Lloyd George, hábil en estas lides, controlaba la voz de los militares, y con ellos a Haig.No toda la información producida por el WPB fue impresa. Masterman decidió crear un archivo fotográfico del frente occidental. Para ello reclutó a dos fotógrafos que además eran militares. La pena para aquellos que tomasen fotografías del frente sin permiso era la ejecución sumaria. Junto a los fotógrafos, el Propaganda Bureau contrató a dibujantes para que retratasen su propia visión de la guerra. Una visión que intentaría dulcificar las horribles condiciones de los soldados destinados al frente.&lt;br /&gt;Ya en 1918, Lloyd George decidió crear el Ministerio de información. Al frente puso a un hombre experimentado en el mundo de los medios de comunicación, Lord Beaverbrook, propietario del &lt;em&gt;Daily express&lt;/em&gt;. Éste decidió nombrar a Lord Northcliffe, propietario del &lt;em&gt;The Times &lt;/em&gt;y del &lt;em&gt;Daily Mail&lt;/em&gt; para intoxicar aún más la información destinada a los paises enemigos. Robert MacDonald, editor del &lt;em&gt;Daily Chronicle&lt;/em&gt;, dirigió la sección informativa dirigida a los paises neutrales.Acuciado por la excesiva manipulación y por la críticas internas en la Cámara de los comunes, Lloyd George ordenó a Lord Beaverbrook suavizar la política informativa. Beaverbrook creó el British War Memorial Committee, más como un medio para preservar el recuerdo de la guerra y el sufrimiento de las personas que como medio informativo. Para mantener el recuerdo y la memoria se optó por la vertiente artística y se contrataron a artistas de la talla de John Sargent, Charles Jagger y Paul Nash entre otros. Como ejemplo de esta colaboración entre el arte y la política, mención especial merece el cuadro de John Sargent, &lt;em&gt;Gassed&lt;/em&gt;. En él se observan soldados británicos y estadounidenses unidos por el dolor de las heridas causadas por un ataque con gas.Pero no todo fue colaboración ciega, artistas como William Orpen o Charles Nevinson declinaron los cantos de sirena de los políticos.&lt;br /&gt;El War Propaganda Bureau y sus descendientes fueron la máxima expresión de un proyecto de tergiversación informativa y manipulación de masas dirigido desde un gobierno llamado demócrata durante la Primera Guerra Mundial. La organización contó con una pléyade de intelectuales, periodistas y escritores que cimentaron el papel del gobierno británico durante los más de cuatros años que duró la guerra. Es por ello, que algunos críticos con la dirección de la guerra señalan al Propaganda Bureau como cómplice de los errores de los políticos y los militares en determinados momentos del conflicto y que costaron decenas de miles de muertes.Aunque que pueda parecer duro, miles de soldados británicos se vieron animados a partir al frente por políticas informativas diseñadas, producidas y difundidas por los emboscados del War Propaganda Bureau. Muchos de ellos no volvieron, muchos de los que regresaron hubiesen preferido no ser embaucados, ni engañados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;Bibliografia:&lt;br /&gt;Messinger, Gary S. &lt;em&gt;British propaganda and the state in the First World War&lt;/em&gt;. Manchester University Press, 1992. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-7257186007588283008?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/7257186007588283008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=7257186007588283008' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7257186007588283008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7257186007588283008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/la-maquina-de-la-mentira-el-war.html' title='La máquina de la mentira: el War Propaganda Bureau'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8195890165739259827</id><published>2009-11-13T02:43:00.000-08:00</published><updated>2009-11-13T09:18:47.934-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armas ligeras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ametralladoras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Deutsches Heer'/><title type='text'>MG 08/15</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://img407.imageshack.us/img407/9634/mg0815.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 615px; CURSOR: hand; HEIGHT: 419px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img407.imageshack.us/img407/9634/mg0815.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Null-acht-fünfzehn&lt;/span&gt;, cero-ocho-quinze. Esta fue la denominación que recibió el nuevo modelo de la MaschinenGewehr 08, la ametralladora más utilizada -hasta ese momento- por el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Los diseñadores alemanes copiaron casi de forma idéntica la ametralladora Maxim de 1884 de la cual el fabricante Ludwig Loewe había obtenido la licencia de fabricación por un periodo de 7 años. Después de diferentes procesos, cambios y mejoras, la Deutshe Waffen und Munitionsfabrik terminó el prototipo en 1908, de ahí la denominación MG08. La MG08 se fabricó en dos factorías. Una de ellas, la Munitionsfabrik en Spandau, de ahí que la ametralladora fuera comunmente conocida como Spandau 08.&lt;br /&gt;La MG 08 tenía una potencia de fuego de 400 disparos/minuto, hecho que la convirtió en una formidable arma defensiva. La refrigeración de la ametralladora se producía a través de una camisa que contenía unos 4 litros de agua que enfriaban el tubo. La fiabilidad en el disparo en la MG08 era de unos 3,5 km. El mecanismo de disparo era similar a la Maxim, una vez activado el gatillo el fuego no cesaba hasta que volvía a accionarse, con la comodidad que eso suponía para los ametralladores.&lt;br /&gt;Uno de los inconvenientes más notorios de la MG08 era que su peso y posterior transporte la desestimaban como arma ofensiva al 100%. Eran necesarias, al menos cuatros personas, para transportarla como una camilla. Esto, junto con lo impracticable del terreno complicaban aún más el movimiento de estas armas en el campo de batalla.&lt;br /&gt;Es por ello, que las nuevas condiciones de combate y de estrategia táctica obligaron al Mando alemán a un replanteamiento en cuanto al armamento ya que las MG08 eran ametralladoras demasiado pesadas y difíciles de transportar para adaptarse al nuevo estilo de las fuerzas de asalto alemanes, que en esos momentos eran la vanguardia en cuanto a táctica militar.&lt;br /&gt;Los primeros prototipos de la MG08/15 fueron probados bajo el mando del coronel Von Merkatz en 1915. El nuevo modelo pesaba unos 19 kg., se le colocó un bípode en detrimento del trípode original y se le incorporó una culata o pistolete para proporcionarle más ergonomía. A parte de estas sustanciales modificaciones, la nueva ametralladora contó con pequeños cambios: se redujo la masa de líquido refrigerante de 4 a 3 litros, el tubo eyector fue suprimido, se le incorporó un seguro y se la modificó de manera que pudiesen usarse tanto los cargadores de 250 de la MG08 como los propios de la 08/15 que eran de 100. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 667px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img211.imageshack.us/img211/9180/0815schukla18mgzz.jpg" border="0" /&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;La nueva arma fue diseñada para ser manejada por equipos de cuatro personas. A pesar de los cambios, la nueva 08/15 siguiendo siendo demasiado pesada para convertirse en una arma ofensiva.&lt;br /&gt;La &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;null-acht-fünfzehn&lt;/span&gt; fue introducida de forma masiva en la primavera de 1917. Fue precisamente la 08/15 la que causó el mayor número de bajas francesas durante la ofensiva de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Chemin des Dames&lt;/span&gt;. A partir de este momento, la MG08/15 fue suministrada de forma masiva hasta la primavera de 1918.&lt;br /&gt;A finales de la guerra, cada regimiento alemán contaba aproximadamente con 72 ametralladoras, seis por compañía. Los cálculos fijan en unas 130.000 las unidades fabricadas por los arsenales de Spandau y Erfurt. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;La MG 08/15 se siguió utilizando hasta finales de la Segunda Guerra Mundial.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8195890165739259827?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8195890165739259827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8195890165739259827' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8195890165739259827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8195890165739259827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/mg-0815.html' title='MG 08/15'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8037999593794872940</id><published>2009-11-06T09:46:00.000-08:00</published><updated>2009-11-06T10:01:35.151-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antecedentes de la guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Deutsches Reich'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1914'/><title type='text'>El espíritu alemán de 1914</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img204.imageshack.us/img204/9916/august11914.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 540px;" src="http://img204.imageshack.us/img204/9916/august11914.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante agosto de 1914, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;último verano europeo&lt;/span&gt;, los alemanes fueron testigos de su propia redención.&lt;br /&gt;Alemania era la nación europea más poderosa del momento, la más temida y la más incómoda para sus vecinos. Su economía, la más pujante del continente y su potencial industrial eran la envídia de sus competidores. La segunda revolución tecnológica protagonizada por las industrias química y eléctrica durante el último tercio del siglo XIX fue el puntal de una nación mutilada por las guerras napoleónicas y que surgió poderosamente después de su clamorosa victoria sobre Francia después de la guerra francoprusiana.&lt;br /&gt;Alemania, no obstante, no era tan sólo una pujante industria. Se trataba de una nación forjada por la lucha. El ejército prusiano, base y columna vertebral del ejército imperial reunía en una sóla institución la base de la idiosincrasia alemana. Disciplina, eficiencia, rigor y eficacia definían perfectamente el ejército alemán. Y éste fue el espejo en el que bebieron otras instituciones alemanas, como su burocracia, el sistema educativo, y un largo etcétera.&lt;br /&gt;Así, los grandes logros de la germanidad para el siglo XX eran su eficaz sistema burocrático, sus éxitos académicos tras los cuales estaba un exigente e impecable sistema educativo, una impresionante industria química, eléctrica y metalúrgica; y por encima de todo su ejército, envidia y temor de todas las naciones europeas.&lt;br /&gt;Tras esta fachada, sin embargo, existían graves contradicciones internas.&lt;br /&gt;La sociedad alemana era un corpus muy heterogéneo y poco cohesionado. Una profunda polarización social, producto de una rápida e impresionante industrialización, provocó que miles de obreros reinvidicasen -de forma periódica- mejores sociales a la par que contractuales. Los respectivos gobiernos alemanes desde mediados de siglo XIX hicieron lo posible para prohibir y socavar las bases del poder político y sindical de las clases más depauperadas. A pesar de estas dificultades, en 1914, el partido socialista logró obtener un éxito sin precedentes al obtener un gran número de escaños en el Reichstag. Esta victoria supuso, como no, un peligroso aviso para los representantes del arcaico regimen semiautoritario en el que la máxima figura era la del Kaiser Wilhelm II.&lt;br /&gt;Junto al auge socialista en la política alemana, otro de los factores disgregadores era la posición que mantenía la casta dirigente respecto al problema religioso. Las élites gobernantes alemanas llevaban desde principios o mediados del siglo XIX una especia de cruzada para erradicar de los lugares más relevantes de la sociedad a elementos que se significasen por su militancia católica.&lt;br /&gt;Conservadurismo político y un calvinismo militante eran las señas de la casta gobernante, una élite prusiana que se autoencumbraba, sobretodo, como bastión de lo más sagrado. Consideraban que la esencia alemana radicada en la tierra. Éstos mismos representantes del terruño oriental, conquistado a fuego y espada, fue el mismo que estaba amasando enormes fortunas en las incipientas y prósperas industrias. Era una clase paradójica que actuaba asíncronamente con los tiempos. No siguieron el compás del progreso ideológico, sólo compartieron y se lucraron con sus ganancias comerciales. Esta gran paradoja entre las enquilosadas glorias wagnerianas y los vientos de la modernidad alemana era el fiel testigo de las dos o las múltiples alemanias que llegaron a la encrucijada de 1914.&lt;br /&gt;La brecha social sólo era una muestra de la profunda división alemana. La pugna también era territorial. 1871 significó la rúbrica prusiana a un proyecto común. Pero no todos los antiguos reinos lo vieron de la misma forma. El rey prusiano era el emperador alemán, y las influyentes personalidades prusianas cubrieron los principales puestos decisorios alrededor de la corte y en los despachos ministeriales. La Baviera católica, celosa de su historia y prerrogativas nacionales, era un claro contrapunto al dominio prusiano. Junto a Baviera, otro reino católico Baden-Wurttemberg mostró los dientes.&lt;br /&gt;Los días previos al estallido de la guerra una ola patriótica fue insuflando el espíritu alemán. La comunión de intereses hacia una destino común extendió por toda la geografía alemana un manto de profunda hermandad. Las manifestaciones de júbilo se reproducieron en numerosas plazas, de distintos lugares de Alemania. El sentir general era que el país de hallaba ante una oportunidad única, Alemania estaba preparada. Sólo las élites más conspícuas dudaban de la respuesta que iba a dar el partido socialista en caso de una conflagración bélica. El gobierno dudaba, temía una negativa socialista a una eventual petición de créditos para la guerra. Sin embargo, fue el Kaiser el que se encargó de despejar la terrible duda: "no veo partidos - dijo - sólo veo alemanes". Y se obró el milagro, la Gesellschaft, esa sociedad basada en superestructuras capitalistas y artificiales dio lugar a la Gemeinschaft o comunidad de intereses nacionales hacia destino común.&lt;br /&gt;Algunos tampoco lo entendieron en noviembre de 1918, esa fue realmente la tragedia alemana: la incomprensión de su destino, forjado en la incomprensión de los otros pueblos europeos respecto a ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;Fuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Chickering&lt;/span&gt;, Roger. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imperial Germany and the Great war, 1914-1918&lt;/span&gt;. Cambridge [etc.] : Cambridge University Press, 1998&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="briefcitTitle"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/r&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8037999593794872940?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8037999593794872940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8037999593794872940' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8037999593794872940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8037999593794872940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/el-espiritu-aleman-de-1914.html' title='El espíritu alemán de 1914'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-6601551565304534189</id><published>2009-11-03T14:57:00.000-08:00</published><updated>2009-11-03T15:12:03.572-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>El infierno mudo (VII y final)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img297.imageshack.us/img297/5820/19237194.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 579px; CURSOR: hand; HEIGHT: 414px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img297.imageshack.us/img297/5820/19237194.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/el-infierno-mudo-vi.html"&gt;El infierno mudo (VI)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;r&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Penúltima parada antes de dejar la zona de Verdun: el Osario de Douaumont. Nos acercábamos a mediodía pero el día no iba a levantarse. Se alzaba una espesa bruma que cubría la copa de los árboles, desde Souville hasta le Bois de Caures y Ornes. Es decir, todo el margen derecho de la Mosa.&lt;br /&gt;Llegamos al aparcamiento del Osario, apenas dos coches y una caravana. Laura decidió quedarse en el coche con Frasier que se estaba rehaciendo aún de los terrores sentidos en Fort Douaumont. Ana, Jordi y yo nos encaminos por detrás del osuario. A través de esta entrada se accede a la parte superior de la torre central del osario. El precio módico. Pasamos por una pequeña muestra de enseres y armas en la planta baja y encaramos las escaleras que suben hacia arriba. Arquitectura tétrica como pocas. Subo perseguido por el diablo. Ana y Jordi lo hacen de forma más pausada. Llego arriba. Parece la cabina de un faro, ya que en medio de la estancia hay varios focos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me sorprendo, ya que con anterioridad había visto postales antiguas en las cuales aparecían haces de luz que partían de la torre del osario, pero pensé que se trataba de un añadido ficticio. Deben encender los focos en fechas señaladas, 21 de febrero, 24 de octubre,... La verdad, no lo sé. Paso de los focos. La torre de forma cuadrada ofrece 4 vistas distintas según los puntos cardinales. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al norte, el inicio de la batalla (Bois de Caures, Bois de l'Herbebois, etc.); al este Fleury, Froideterre, la Côte du Poivre,etc., al sur la Necrópolis de Douaumont, más a lo lejos Souville, etc. Y al oeste, el sector de Fort Vaux. Impresionante. La vista desde esta atalaya privilegiada y permite entender mucho mejor la dureza de la batalla. En la parte inferior de los ventanales hay la reproducción del relieve del terreno que se puede observar desde cada uno de los puestos de observación. Este detalle permite observar con mejor detenimiento y mayor conocimiento las zonas o sectores que se estan viendo. Me deleito con las vistas. El paisaje es realmente conmovedor. La bruma no ayuda poco. Igualmente, la visión de la necrópolis desde las alturas es aún más impresionante.&lt;br /&gt;Bajamos. Llegamos directamente a la nave central donde reposan los restos de más de 130.000 soldados. Es impresionante. Bajo una ténue luz color fuego deambulo por las minicapillas que albergan los sarcófagos de granito con los restos. Esta especie de capillas marcan los diferentes sectores de la batalla de Verdun donde fueron localizados los restos de los soldados. Sobrecogedor. Siento mucha pena. Aún ahora me emociono. Me llegó al corazón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Está prohibido tomar fotografías, pero no puedo evitarlo. Saco la cámara y hago un par de fotos de soslayo.&lt;br /&gt;Mis amigos están igual de compungidos que yo.&lt;br /&gt;Siento que Laura se pierda esto. Salgo del osario y voy hacia el coche. Arrecia la lluvia. Laura me dice que no, que no puede más. Demasiado para ella. La comprendo, yo también estoy hecho polvo. Vuelvo.&lt;br /&gt;Justo cuando estoy entrando soy testigo de un momento muy conmovedor. Un grupo de seis o siete militares con uniforme del ejército alemán acaban de salir de la capilla. Dos de ellos no han podido reprimir las emociones y están llorando. No es para menos, yo haría lo mismo.&lt;br /&gt;Doy un penúltimo vistazo y salgo. Yo tampoco puedo más, suerte que está lloviendo...&lt;br /&gt;Nos metemos todos en el coche. El silencio es sepulcral.&lt;br /&gt;Tomó la ruta de Verdun. Paro en los restos donde algún día estuvo la Fermé de Thiaumont. Los demás me esperan en el coche. Me despido en silencio del lugar. Vuelvo al coche y arranco. Frasier suspira, también le entiendo. Ýo también llevaba dos días con ese nudo en la garganta. A veces es bueno tenerlo, sobretodo para saber de qué material está hecho uno.&lt;br /&gt;Reflexionando ahora sobre la experiencia de Verdun me sobrecogen aún determinadas sensaciones.&lt;br /&gt;Verdun es punto y aparte en mi obsesión sobre la Gran Guerra. Como dije en el primer relato, la ha acrecentado más. De hecho, estoy intentando encontrar tres o cuatro días para volverlo a visitar con más calma y detenimiento. Visitar un lugar como Verdun proporciona cierta empatía transtemporal con los hechos y los protagonistas. Quién lo supo mejor fue mi perro, Frasier. El Verdun de 2009 nos sume en una catarsis con el propio ser humano, con su estupidez infinita como diría aquel físico alemán. Verdun no una hecatombe, ojalá hubieran sido sólo cien. Tampoco fue un holocausto, huyo del término y el concepto.&lt;br /&gt;Verdun fue un acto de soberbia, de vanidad, de estultícia, de ceguera. Fue un vano sacrificio a los dioses de la nada, para nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Valéry tenía razón, Verdun fue una guerra dentro de la Gran Guerra. Lo rectifico: Verdun fue el universo del horror durante más de diez meses y una pesadilla hasta 1918. Hoy es un recuerdo del horror.&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría acabar este periplo con las palabras de un testigo de excepción. Como diría Pericard, "aquel que no ha estado en Verdun, no puede hablar de Verdun". Lo respetaré y le daré la palabra a Ernst Jünger:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Las alucinaciones visuales son aquí especialmente intensas. La visión de este mundo de ruinas agobia el ánimo; éste intenta completar lo que falta, reconstruirlo, y llena el espacio con apariciones singulares. Y así se alzan palacios resplandecientes, edificios claros, simétricos, o bien casas sombrías, bajas, que acechan en la oscuridad como tabernas de mala fama o molinos derruidos; las formas fluyen, ondulan, se hunden, se transforman en otras diferentes. La pálida luz de la luna es la que, al parecer, hace surgir esa transparente música arquitectónica que envuelve los pensamientos y los atormenta. De las abandonadas moradas brota un hálito triste y fantasmal; un gran lamento parece haberse quedado rezagado entre las ruinas."&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El bosquecillo 125, p. 316.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-6601551565304534189?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/6601551565304534189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=6601551565304534189' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6601551565304534189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/6601551565304534189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/el-infierno-mudo-vii-y-final.html' title='El infierno mudo (VII y final)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-3004523746051517406</id><published>2009-11-01T14:41:00.000-08:00</published><updated>2009-11-01T15:00:12.074-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>El infierno mudo (VI)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img257.imageshack.us/img257/1051/fddv.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 384px; CURSOR: hand; HEIGHT: 512px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img257.imageshack.us/img257/1051/fddv.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/el-infierno-mudo-v.html"&gt;El infierno mudo (V)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Salimos a las 10.00 h. Ardo en deseos en visitar Fort Douaumont. Ana y Jordi, mis sufridos amigos también. Laura no esconde su inquietud. No le gusta visitar estos lugares. Sabe muy bien lo que hay en ellos. Yo tampoco le miento.&lt;br /&gt;Cogemos la ruta de Souville. Primera parada: el Memorial-Museo de Fleury. Módica entrada para lo que nos espera. Recorrido interactivo por Verdun. La explicación de la batalla en paneles es muy buena, nada tendenciosa. En medio del memorial hay un gran diorama que intenta mostrar el paisaje destrozado de unos de los múltiples sectores de Verdun: cascos, armamento destrozado, cráteres, alambre de espino,... Muy bueno. Del techo del museo cuelgan dos aviones, uno diría que es un Fokker eindecker, y el otro es un francés, quizás un Voisin, no me acuerdo.&lt;br /&gt;La planta baja relata las vicisitudes de la Voie sacrée, los héroes anónimos (camilleros, territoriales, etc.), muestra la cotidianidad de la guerra (cocinas, suministro de agua, etc.). Incluso hay exhibido un camión de transporte de soldados y víveres. De los casi veinte mil que recorrían la ruta sagrada que unían el infierno de Verdun con el resto del país. En el mismo espacio se exhibe armamento de los dos contendientes, enseres personales, notas, dibujos, etc. Todo ello muy emotivo.&lt;br /&gt;En la planta superior se encuentran diferentes uniformes y armamentos. Junto a la exposición permanente se exhibía una interesantísima muestra dedicada a las comunicaciones durante la Batalla de Verdun, especialmente al papel del teléfono y la telegrafía sin hilos. Muy interesante.&lt;br /&gt;La visita duró unos tres cuartos de hora. Al finalizar pasé por la librería de la planta de entrada al Memorial. Me volví loco. Me lo quería llevar todo. La tarjeta me frenó.&lt;br /&gt;A la salida, Jordi y yo decidimos fotografiarnos al lado de un proyectil de 420. Impresionante.&lt;br /&gt;Seguimos. Pasamos por delante del desierto Fleury y llegamos a Fort Douaumont. La esplanada estaba casi vacía. Recuerdo uno o dos coches, no más. Entramos. Pagamos las entradas. Veinte euros por bigote: Douaumont + Vaux.&lt;br /&gt;Preguntamos si Frasier podía pasar, &lt;em&gt;pas problème&lt;/em&gt; dijeron. Yo encantado, Frasier no tanto. Al dirigir la vista a mi mejor amigo, vi que algo le pasaba. Se lo comenté a Laura que lo aupó en brazos. Frasier estaba temblando. Cuando lo pusimos en el suelo, se echó en el suelo. Sus ojillos eran la viva imagen del terror. Cualquier que entienda de perros sabrá que cuando uno se echa en el suelo y mete su colilla entre las piernas sabe que el animal está aterrorizado. Frasier lo estaba. Su suplicio sólo duró treinta minutos. Los que duró la visita. Laura, que es una santa, lo cogió en brazos y estuvo acariciándolo todo el rato.&lt;br /&gt;Al pasar la taquilla dimos con el pasillo principal de la zona sur. Estábamos solos. Fuimos hacia la izquierda. Dimos con unos parapetos construidos para evitar el fuego en enfilada. Seguimos los puntos que comentaba el folletín que nos dieron a la entrada. Vimos habitaciones que sirvieron de dormitorios, de letrinas y de lavaderos. Al final dimos con la tumba alemana. En mayo de 1916 una explosión interna dentro de Fort Douaumont mató a más de 600 soldados alemanes. Fue un accidente. Los testimonios hablan de un hornillo para el café que cayó al lado de una caja de explosivos dentro del polvorín. Lo único seguro es que los mandos alemanes decidieron no enterrar las víctimas en el exterior ante el acoso francés. La decisión fue taxativa: tapiaron la entrada del polvorín sellando una enorme tumba donde yacen los restos de los más de 600 muertos alemanes. Enfrente del muro se haya una cruz que recuerda a los Toten Kameraden, &lt;em&gt;A los camaradas muertos&lt;/em&gt;. Impresiona y mucho. A Frasier más, que aún sigue aterrorizado. Está claro que siente algo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 384px; CURSOR: hand; HEIGHT: 512px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img217.imageshack.us/img217/3700/fdddo.jpg" border="0" /&gt; &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Seguimos adelante hasta llegar a la torreta del 155 donde aún se conserva la maquinaria. Giramos sobre nuestros pasos y encontramos estrechas galerías que conectan pasillos que no pueden visitarse. Tengo tentaciones, pero no voy solo. La próxima vez lo haré. Me lo prometo.&lt;br /&gt;Laura está destemplada, no se lo está pasando bien.&lt;br /&gt;A través de una serie de pasillos llegamos otra vez a la salida. Antes de abandonar el lugar, reflexiono sobre Douaumont. Me sobrecoge pensar en lo que tuvieron que sufrir las personas que lo habitaron.&lt;br /&gt;Salimos, milagrosamente Frasier recupera el andar. Próximo destino: Fort Vaux.&lt;br /&gt;Fort Vaux está poco concurrido. Ardo en ganas de pisar el lugar donde aguantaron los héroes de Raynal y sus tropas. Siete días de asedio, con las tropas alemanas acosándolas desde la superestructura, taponando los respiraderos, sin víveres, sin agua, sin posibilidades de auxilio, sin nada y lo peor: sin esperanza. Otra vez impresionante.&lt;br /&gt;Frasier se queda en el coche. Lo agradece. Está derrotado.&lt;br /&gt;La visita dura poco, no quiero agotar a mis amigos con mis historias.&lt;br /&gt;Entramos en el coche. Destino: el interior del Osario de Douaumont. Última parada.&lt;br /&gt;Prefiero dejar aquí el sexto capítulo. La visita al Osario y el epílogo merecen otro aparte. Fue demasiado conmovedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: El infierno mudo (VII y epílogo)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-3004523746051517406?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/3004523746051517406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=3004523746051517406' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3004523746051517406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/3004523746051517406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/11/el-infierno-mudo-vi.html' title='El infierno mudo (VI)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2901668323031985674</id><published>2009-10-26T13:37:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T13:48:55.255-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>El infierno mudo (V)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img529.imageshack.us/img529/1242/29209444.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 513px; CURSOR: hand; HEIGHT: 363px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img529.imageshack.us/img529/1242/29209444.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/el-infierno-mudo-iv.html"&gt;El infierno mudo (IV)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los dioses están con nosotros. No sé como lo hicieron, pero Frasier apareció después que lo llamara angustiosamente. No fue fácil. Me tuve que meter por una de las dos entradas de las 4 Cheminées, caminé unos cinco o seis metros en absoluta oscuridad hasta que al fin sentí el hocico de Frasier husmeando mi pierna. Qué alivio. Salimos perseguidos por diablo de ese lugar.&lt;br /&gt;Ya en la superfície deshicimos el camino y llegamos hasta el coche.&lt;br /&gt;Arranco, próxima parada l'Ouvrage de Froideterre. Como la gran mayoría de los abrigos y estructuras fortificadas de Verdun fue escenario de cruentos hechos de armas. Llegamos a Froideterre después de una larga recta. El camino acaba aquí. Como Thiaumont y otros, Froideterre fue prácticamente destruida. Froideterre acumula también un curioso récord: cambió muchas veces de manos en un cuestión de días. Al este del desaparecido pueblo de Fleury, Froideterre se convirtió en un punto clave en los posteriores avances hacia Fort Souville, la última defensa ante Verdun. No cabe duda que las capturas y reconquistas de esta plaza dejaron huella.&lt;br /&gt;Aparco a la entrada del recinto. Frasier a su aire. La fortificación en si tiene forma de L. Dos puertas señalan la entrada. Nada de especial. Frasier se cuela por una de ellas. Nada grave. Entra y sale como quiere. Lo dejo a su aire y me voy hacia la zona este donde están situadas algunas de las famosas torretas de Froideterre. Poco queda excepto las cúpulas.&lt;br /&gt;Son las 9.00 h. Decido volver a por Laura y mis amigos.&lt;br /&gt;Mi intención es visitar el Memorial-museo de Fleury, Fort Douaumont, Fort Vaux y el interior del Osuaire de Douaumont.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;On verra...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;r&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continúa en: El infierno mudo (VI)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2901668323031985674?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2901668323031985674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2901668323031985674' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2901668323031985674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2901668323031985674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/el-infierno-mudo-v.html' title='El infierno mudo (V)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-8963138176050449281</id><published>2009-10-23T02:55:00.000-07:00</published><updated>2009-10-23T03:35:40.590-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoriales-cementerios y museos'/><title type='text'>El infierno mudo (IV)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img11.imageshack.us/img11/3722/pamard.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 625px; CURSOR: hand; HEIGHT: 317px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img11.imageshack.us/img11/3722/pamard.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/viene-de-el-infierno-mudo-ii-era-una.html"&gt;El infierno mudo (III)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;6.30 am.&lt;br /&gt;Toque de diana. Paro el despertador. Me lavo la cara, cojo las llaves del coche y abro la puerta de la habitación. Frasier ya me espera. Salimos a hurtadillas. El día se ha levantado fresco. El coche está empañado. Frasier entra en el transportin sin rechistar. Lo pongo a mi lado. Me mira y arquea las cejas. Ya sabe donde vamos.&lt;br /&gt;Salimos de Verdun. El mismo itinerario de ayer. Decididamente el día no acompaña. Frío, humedad y una fina lluvia que cala. Paso de largo por el campo atrincherado de Souville, sigo la carretera y a unos 300 metros detengo el coche. Una señal indica que los restos de Fort Souville se hayan a unos 400 metros en el interior del bosque. Suelto a Frasier que se lanza a correr por la pista que lleva a Souville. Se trata de una pista bien cuidada. A banda y banda se eleva un tupido bosque. La oscuridad del amanecer y lo feo del día nos impiden hacernos una idea exacta del paisaje donde estamos. No se trata de un bosque ordenado. Más bien es una maraña vegetal de árboles, arbustos y otro tipo de flora. Tampoco se intuyen ni trincheras ni abrigos, aún menos restos de cráteres.&lt;br /&gt;Caminamos al trote. Vuelvo a tener esa extraña sensación de ayer. No me gusta. Frasier lo nota. No para de girarse para ver qué hago, no las tiene consigo. Sus ojillos delatan inquietud, parece que me pregunten si vale la pena seguir. Yo también me lo pregunto.&lt;br /&gt;Finalmente me paro, Frasier también. Se vuelve y se apoya acurrucado en mi pierna. Al fin caigo.&lt;br /&gt;Llevamos unos minutos caminando por el bosque y no hemos oido un solo sonido, ni un ruido. Nada. Ese vacío nos inquieta. Estamos en el reino del silencio, y de algo más. Ese algo lo dejo en el aire. Pero no sólo nos inquieta la ausencia de vida, nos asusta la oscuridad. Comienzo a dudar. Frasier no duda, hará lo que yo haga.&lt;br /&gt;Sigo.&lt;br /&gt;A unos cincuenta metros se abre a la izquierda un claro. Suspiro profundamente. En esas me percato que he perdido a Frasier. Rectifico, lo he perdido entre el mar de cráteres que se extiende a mi izquierda. Al final, a lo lejos, diviso su colita como sube y baja por los restos cubiertos de césped. Me lanzo en su busca. El suelo resbala. En una de las pendientes patino y caigo de bruces. Nada roto. Sigo, maldiciendo - eso sí - al bueno de Frasier. Ahora que recuerdo esos instantes sonrío, pero en esos momentos no me hacía ni pizca de gracia. Lo único positivo de las correrías de Frasier fue que me olvidé del mal rato anterior.&lt;br /&gt;A Frasier lo encontré husmeando en lo que restaba de la superestructura de Fort Souville. La imagen de la entrada era la misma que permanecía en mi retina de las postales de finales de la guerra: una entrada semienterrada y totalmente destruida en la sólo se podía entrever algunos orificios. Pensar que alguien había podido sobrevivir a los terribles ataques de finales de junio y principios de julio 1916 me parece increíble. Yo diría milagroso.&lt;br /&gt;La zona de Souville estuvo sometida a un castigo sin igual. De hecho, es uno de los episodios más olvidados de Verdun. Las fuentes y los testigos, junto con los partes de guerra coinciden en afirmar que los bombardeos que soportó la zona de Souville en los estertores de la ofensiva alemana fueron increiblemente superiores a los del día 21 de febrero, el día D. Por ello, tengo un especial fijación en Souville.&lt;br /&gt;Frasier corre, salta, huele. Me es difícil pararlo. Peor será en las Quatre cheminées ...&lt;br /&gt;A todo esto y con el claro del bosque, gano en luminosidad y me pongo a fotografiar el entorno. No paro. Me empapo del lugar y también de lluvia. Decido dar por concluido nuestro periplo por Fort Souville. Volveremos. Desando el camino más tranquilamente, entro en el coche y coloco a Frasier a mi lado. Próxima parada: la Tranchée des baionettes.&lt;br /&gt;La carretera sigue desierta. Sigo sólo, ni un alma. A unos kilómetros y a la vuelta de una curva pronunciada topamos con el monumentos a los supuestos caidos del 137º RI. Aparco en la cuenta de enfrente. Decido dejar a Frasier en el coche, por si acaso. La entrada al monumento está abierta. El contraste entre verdes y grises relaja el entorno. Lo cierto es que después de haber leído y leído sobre el tema el lugar pierde su encanto. La leyenda cuenta que una pequeña sección del 137º RI quedó sepultada por la lluvia de obuses y explosiones a la que fue sometida su posición. La historia real es más prosaica.&lt;br /&gt;Es posible que la trinchera acogiese a algunos caidos, eso es innegable. Pero las llamadas bayonetas quedaron así por los soldados que las abandonaron antes de retirarse ante un embite alemán. La retirada estratégica no es un acto de cobardía, sin embargo le resta épica a la muerte heroica de los presuntos caidos. La leyenda se cimentó después de que tropas francesas recuperasen la posición y se percatasen de la imagen: una trinchera totalmente cubierta de cascotes y tierra producto de un intenso bombardeo. Algunas bayonetas en posición vertical y apoyadas en el parapetos de la trinchera hicieron el resto. La donación de un magnate americano le pusieron la guinda. Aún así, la Tranchée des baionettes forma parte del imaginario nacional que reina sobre el mito Verdun.&lt;br /&gt;El paseo por el monumento dura pocos minutos. Vuelvo al coche.&lt;br /&gt;Antes de llegar a la Tranchée recuerdo haber visto una indicación del Abri des Quatre Cheminées y de l'Ouvrage de Froideterre. Arranco y me dirijo hacia allí.&lt;br /&gt;El día se levanta, el sol no aparece. 4 grados de temperatura.&lt;br /&gt;Me encuentro con las 4 Cheminées al lado izquierdo de la carretera que dirige a Froideterre. Aparco en la misma cuneta. Frasier viene, ahora sí, conmigo. Descendemos unos metros y al poco estamos encima de un pequeño prado lleno de cráteres repletos de agua de las últimas lluvias. El lugar seria incluso bucólico sino fuese por lo que tuvieron que soportar los miles de soldados que se refugiaron bajo las vueltas de este abrigo. El Abri des 4 cheminées era un refugio para las tropas que relevaban a otras o eran relevadas. Se trataba de un punto intermedio entre las zonas de primera línea y la retaguardia. Sin embargo, el contínuo avance alemán durante los meses que duró la batalla acabaron convirtiendo el abrigo en zona de primera línea lo que la convirtió en objetivo de los bombardeos alemanes. Entre la superestructura del abrigo y la entrada hay unos cinco o seis metros de desnivel. Una vez en la entrada, el nivel vuelve a descender a otros cinco o seis metros, con lo que el grosor de las superestructura y el desnivel convierten al abrigo en un espacio casi inexpugnable. El único inconveniente para un habitáculo de este tipo es el de la aireación o renovación del aire. De ahí las chimeneas y el orígen de su nombre, 4 Chimenées. Las chimeneas todavía hoy visibles, aunque creo que restauradas, son unos enormes surtidores de aire hecho de plancha fina coronados por enormes capuchones.&lt;br /&gt;Frasier está sediento. Se acerca a los charcos de los cráteres para beber el rocio. En ese momento me acuerdo del magnifíco cuadro que pinto Georges Leroux, titulado l'Enfer de Verdun, donde se observan a dos o tres soldados franceses intentando salir de un enorme cráter que contiene los lodos de antiguos lluvias y en el que flota algun cadáver. Todo ello aderezado con una buena dosis de gases tóxicos y de explosiones alrededor. Parece como uno de los cuadros de Hyeronimus Bosch, pero en versión real. Quien sabe si en uno de estos cráteres rellenos de agua donde bebe Frasier, alguno de los miles de soldados sedientos saciaron su sed... Este sentimiento de reflexión es permanente, y asfixiante.&lt;br /&gt;Frasier, como buen Terrier, lo investiga y lo husmea todo. Sin embargo, y para mi desgracia, Frasier es un maestro en colarse en estrechas galerías y en espacio cerrados e, incluso claustrofóbicos. Es bajar al nivel de las dos entradas al abrigo y ver desaparecer a Frasier en una de ellas. Se lanza a escaleras abajo. El estado de éstas es pésimo, semirotas, llenas de cascotes y muy peligrosas, al menos para bien. Frasier la bajó de maravilla. A todo esto me encuentro en que mi perro se ha metido en un agujero oscuro, en el que está prohibido entrar y en el que no es, para nada, seguro permanecer. Lo peor es que Frasier no acude a mi llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en: El infierno mudo (V)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-8963138176050449281?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/8963138176050449281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=8963138176050449281' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8963138176050449281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/8963138176050449281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/el-infierno-mudo-iv.html' title='El infierno mudo (IV)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2999870152244948570</id><published>2009-10-16T02:54:00.000-07:00</published><updated>2009-10-16T03:01:42.861-07:00</updated><title type='text'>El infierno mudo (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img504.imageshack.us/img504/4486/47920978.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 653px; CURSOR: hand; HEIGHT: 476px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img504.imageshack.us/img504/4486/47920978.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/09/el-infierno-mudo-ii.html"&gt;El infierno mudo (II)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Era una tarde extraña, mezcla de sentimientos y emociones. Los resquicios de luz verpertina y las nubes plomizas se alternaban según el viento. Al cruzar la estrecha que separa el Abri 320 del conjunto de la necrópolis de Douaumont algo me conmovió, parecía haber cambiado de dimensión.&lt;br /&gt;Subimos la pequeña escalinata que da acceso al recinto. La verja abierta, no entramos. A lo largo de una ligera pendiente, se extiende la necrópolis de unas 4 Ha. de superfície. Dividida por la mitad, al final se alza la tricolor y la majestuosa silueta del osario de Douaumont. La visión de la bandera ondeante con el susurro del viento entre los cipreses es impresionante, conmovedora. Una postal inolvidable. Uno de esos momentos que no se olvidan jamás.&lt;br /&gt;Después del momento de postal me embarga una gran tristeza. Reacciono y comienzo a fotografiar el instante. Los colores y la luz hacen el resto.&lt;br /&gt;Me hubiese quedado horas contemplando el fugaz momento. Mi mente estaba en blanco. No pensé nada, sólo sentí. Mis amigos querían más, y yo también. Aún así era difícil retenerlo todo. Subimos al coche, y seguimos la carretera. Al poco nos encontramos con el cenotafio dedicado a los soldados musulmanes que murieron durante la batalla. El blanco del monumento le da un aire casi divino. Nos adentramos otra vez en la boscosa carretera. Casi sumida en la oscuridad, en el margen izquierdo se halla lo que resta de Fleury, un tupido bosque sobre un inmenso campo de cráteres verdes. No paramos. Douaumont nos reclama. 300 metros y llegamos a un claro. Fort Douaumont o lo que resta se alza a nuestra izquierda. Estamos solos. Sólo nos acompaña el peso de la historia y una extraña presencia que lo envuelve todo como un manto.&lt;br /&gt;Saltamos del coche y nos dirigimos hacia la entrada o lo que resta. Fotos, fotos y más fotos. La luz amenaza con apagarse. Son casi las ocho de la tarde y el sol parece como si nos quisiese enseñar algo más. Frasier no quiere seguir, algo lo detiene. No sé que es, pero ahora no me importa. Quiero subir como sea a la superestructura. Lo cojo en brazos y dejo a Frasier dentro del coche. Cierro, subo corriendo. Laura y mis amigos me esperan en la torreta de 155. El espectáculo es increíble. Al oeste el sol se muere. Sus reflejos son de fuego, puro infierno, como el que vivieron los que murieron y donde sucumbieron los que sobrevivieron.&lt;br /&gt;La superestructura en su vertiente sur conserva todavía restos de alambre de espino. Vestigios que, sin duda, permanecen de forma voluntaria. Añaden atrezzo a la escena. La tricolor ondea a merced del viento. Delante, al norte de Douaumont se extiende una inmensa masa boscosa, desde Bois des Caures hasta el Bois d'Herbebois. Los postreros rayos de sol levantan nubes de vapor de agua. La estampa es preciosa: compactos bosques de coníferas exhalan bocanadas de vapor.&lt;br /&gt;Continúo mi periplo accidentado por la superestructura. Me separo del grupo, necesito aislamiento para sentir. Mi vista se extiende hacia el Mosa. Más allá puede contemplarse la orilla izquierda. Me giró para encontrar las referencias de miles de citas y de sitios de los diferentes escenarios: la Wöevre, Fort Souville, al este Fort Vaux, o lo que queda. Por doquier domina el verde. El sol ha muerto. El frío comienza a calarnos los huesos. Me quedo sólo en la superestructura y me apoyo en la torreta de ametralladoras que se alza como un hongo de color óxido. Era tal como lo imaginaba. Miento, es aún mayor, es más impresionante. Estoy muy emocionado. Su recuerdo me sume en una especie de catarsis. Siento un respeto absoluto por ellos y su suerte.&lt;br /&gt;La tarde ha sido muy intensa. Desciendo por el lado oeste del fuerte y me uno a mis amigos, también a Frasier que está tiritando de frío. Pobre, mañana lo hará de miedo.&lt;br /&gt;Volvemos a Verdun.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;Continua en: El infierno mudo (IV)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2999870152244948570?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2999870152244948570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2999870152244948570' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2999870152244948570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2999870152244948570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/10/viene-de-el-infierno-mudo-ii-era-una.html' title='El infierno mudo (III)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-7022772279664119256</id><published>2009-09-25T13:39:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T14:20:11.428-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><title type='text'>El infierno mudo (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://img294.imageshack.us/img294/830/souville.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 312px; CURSOR: hand; HEIGHT: 380px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img294.imageshack.us/img294/830/souville.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Viene de: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/09/el-infierno-mudo-i.html"&gt;El infierno mudo (I)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La emoción fue &lt;em&gt;in crescendo&lt;/em&gt;, y aunque el frío húmedo comenzaba a calarme los huesos, me sentía más vivo que nunca. Pasear por trincheras donde miles de héroes anónimos habían sufrido lo insufrible me superaba en todos los sentidos. No fue un paseo frenético, el lugar me producía un enorme respeto. Cierto que las trincheras en los aledaños de Souville no son de las mejor conservadas, para eso hubiésemos tenido que ir a las llamadas trincheras de Londres, pero era más que suficiente para hacerse una idea. La hojarasca de color ámbar cubría las zanjas, y un ramaje dispuesto de forma caótica le daba una apariencia siniestra, como si más allá de la maraña se encontrase un túnel del tiempo por el que nos pudiésemos trasladarnos a 1916.&lt;br /&gt;De hecho, y ahondando en esta idea, decidí perderme por unos instantes y sumergirme en la espesura del bosque. Era tal la densidad de árboles y follaje que la vista tardó en acostumbrarse a la luz mortecina del ocaso. Entre la penumbra, me adentré en la silenciosa inmensidad del bosque. Era un bosque extraño, no sólo por la caótica disposición de los árboles sino por su silencio. Un silencio total. Ni un pájaro, ni un chasquido de ramas, nada. Como si en el bosque se hubiese hecho el vacío, mi presencia era del todo inoportuna. No fue la última vez que tendría esa sensación. Durante el periplo, Frasier se comportó de forma rara: no se separaba ni un palmo de mi. Quizás se pueda pensar que es una costumbre habitual en los canes, pero los que disfrutamos de su compañía sabemos que éstos suelen ir absolutamente a su aire en un entorno boscoso. Aún con más razón si se trata de perros cazadores o terriers como es el caso de mi perro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora lo recuerdo con una mágica mezcla de risa y absoluto afecto, pero hubo momentos en ese breve lapso de tiempo que el perro y nos observábamos preguntándonos que narices hacíamos ahí. Su mirada delataba una precaución inquietante. Al poco decidí pararme y echar un vistazo con más detenimiento a mi alrededor. No había un solo claro, y nos encontramos curiosamente rodeados de zanjas que se cruzaban entre si. Al pensarlo caí en la cuenta de que estábamos en segundas o terceras líneas de trincheras y que los cruces eran los ramales de comunicación. La sensación fue fantástica, pero el extraño temor no desaparecía. Al poco y como la corneta del 7º de caballería, sonó la voz de Laura preguntando donde estaba. No lo dudamos, nos giramos y un poco al trote volvimos hacia ella y nuestros amigos. Mentiría si dijese que no sentí una ligera sensación de alivio. Al verme, Laura me preguntó que ocurría, quizás mi cara delatase un poco de susto. Le dije que nada, sólo que fue muy impresionante. Curiosamente, el bueno de Frasier fue el primer en entrar en el coche. Puede que tuviese frío, aunque no lo creo.&lt;br /&gt;Me quedé con el sitio y me prometí volver al día siguiente.&lt;br /&gt;Otra vez en ruta, seguimos la boscosa carretera que lleva al campo de batalla de la orilla derecha: Douaumont, Thiaumont, Fleury, Damloup, Froideterre, Vaux, etc. A 300 o 400 metros a mano izquierda se yergue el Memorial de Verdun, donde en 1916 se encontraba el malogrado pueblo de Fleury. Fleury, como otros pueblos de la zona, desapareció literalmente de la faz de la tierra producto de los brutales bombardeos alemanes y franceses por hacerse con este preciado pedazo de tierra. No paramos, pero decidimos visitarlo al día siguiente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Seguimos las indicaciones de la carretera y nos decantamos por Fort Douaumont. Pero en el camino topamos con uno de los monumentos más impresionantes de la zona: el Osuario de Douaumont que se yergue casi en el mismo lugar donde estaba la famosa Fermé de Thiaumont. Quisimos parar, pero la parte derecha de la carretera -delante de la necrópolis- era un seto contínuo, precioso, de una serenidad colosal. Al final de la recta, casi en el recodo antes de una curva encontramos un pequeño espacio para dejar el coche. Curiosamente, en ese recodo y a un nivel inferior se encuentran los restos del Abri 320. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me sentí confuso ya que dos grandes chimeneas señalaban el límite del espacio y por un momento pensé en el gran abrigo subterráneo de las 4 Chimenées. El Abri 320 es un espacio de media ha. de terreno, como no, plagada de enormes cráteres que hacen de su paseo un montaña rusa. Durante unos diez minutos paseamos por la estructura superior del Abri 320 hasta que decidimos franquear la carretera y dirigirnos hasta la parte inferior de la necrópolis de Douaumont que se encuentra en la parte inferior de una vertiente que culmina en el siniestro edificio del Osuaire de Douamont.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;r&gt;&lt;div&gt;Continua en: El infierno mudo (III)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-7022772279664119256?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/7022772279664119256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=7022772279664119256' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7022772279664119256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/7022772279664119256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/09/el-infierno-mudo-ii.html' title='El infierno mudo (II)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-2846122570950833573</id><published>2009-09-19T11:52:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T14:21:24.804-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Verdun'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Batallas y ofensivas del Frente occidental'/><title type='text'>El infierno mudo (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://img180.imageshack.us/img180/1102/nec.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 638px; CURSOR: hand; HEIGHT: 461px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img180.imageshack.us/img180/1102/nec.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verdun.&lt;br /&gt;Cualquier persona con un mínimo de recorrido histórico habrá oido hablar de ese lugar. Si la persona se interesa por la Gran Guerra, Verdun es cita obligada. Si esa misma persona lleva interesada en Verdun más de veinte años, se trata de una peligrosa obsesión.&lt;br /&gt;Vencer las obsesiones es enfrentarse a ellas. En el peor, o mejor de los casos siempre se sucumbe a ellas. Y esa fue mi historia. Me enfrenté a Verdun y perdí. Pensaba que una vez allí el mito iría decayendo hasta formar parte de esos miles de recuerdos que invaden nuestros baúles. Pero sucedió al contrario. La obsesión cobró vida y renació, y ya de vuelta del infierno planeaba el retorno al abismo. Para mi suerte, o desgracia, no pasa un día en que no me acuerde de lo que allí vi y sentí.&lt;br /&gt;Esta es la crónica de un viaje al infierno mudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A finales de agosto y pensando en unos días de descansando, Laura y yo convenimos en salir del mundanal ruido y de la humedad bochornosa de Barcelona. El objetivo estaba claro: huir del calor y buscar las suaves brisas del incipiento otoño del norte. Así, que uniendo varios cabos (frescor, descanso y buena gastronomía) nos llegó la visión: el norte de Francia. Pensé en unos vinitos de Borgoña, quizás algunas catas por la Champagne y, como no, Verdun. Mi subconsciente había elegido el destino.&lt;br /&gt;Esa misma noche, durante una cena con una pareja de amigos salió el tema del viaje. Al poco de hablar y gracias a los efluvios de un buen vino, los amigos ya se habían apuntado y partíamos dos días después. Laura, esta pareja de amigos, mi inseparable Jack Russell (Frasier) y el que escribe.&lt;br /&gt;Primera parada: París. Tres días después Reims y esa misma tarde, sobre las cinco, llegamos a Verdun.&lt;br /&gt;La primera sorpresa - incluso para mí - fue encontrarnos con una hermosa ciudad de pequeñas dimensiones. El primer recordatorio fue el río, la Meuse. Serpenteando por la ciudad es atravesado por varios puentes. Nosotros la cruzamos por el que lleva a la famosa Porte Chaussée, eterno icono de Verdun en postales y sellos de la ciudad. Los muelles estaban perfectamente cuidados, limpios y repletos de curiosas barcazas de recreo amarradas. Al ver la Porte Chaussée me desperté de un largo letargo embrutecedor y me di cuenta de que estaba ya en Verdun. Casi imposible pero así era.&lt;br /&gt;Aún muerto de hambre y exhausto, me moría por ir a los campos de batalla: Douamont, Vaux, Froideterre, Fort Souville, el ravin de la Mort, de la Dame, subir a las pequeñas colinas, meterme en las trincheras, en fin divisar el paisaje de unos de los lugares más célebres de la Gran Guerra.&lt;br /&gt;Eran más de las seis, el día comenzaba a morir, pero yo y mis cuatros amigos pusimos rumbo al infierno, un infierno de infinitos matices verdes.&lt;br /&gt;Cogimos una carretera al este de Verdun, avanzamos unos quinientos metros y casi al salir de la zona urbana encontramos un desvío a la izquierda que nos llevó colina arriba. Subimos, y al final de la cuesta pudimos contemplar la inconfundible silueta de la catedral de Verdun. Fue tal como la imaginaba.&lt;br /&gt;A partir de ahí pareció como si canviásemos de latitud: la tarde se volvió sombría y la carretera, que estaba flanqueada por interminables filas de coníferas, nos conducía a otra dimensión. A esta sensación se le sumó la solitud, estábamos solos. No nos cruzamos con nadie. Al poco una profunda conmoción comenzó a adueñarse de mi. Me sentí como un profanador, como Karloff en Ladrón de cadáveres. Pisábamos un lugar semisagrado, y la sensación no me dejó hasta abandonar Verdun. Flotaba un halo de misterio, algo de estremecedor y no fui el único en sentirlo. Al día siguiente, un gran amigo sintió lo mismo aunque lo pasó peor.&lt;br /&gt;De vuelta a la carretera, y recorrido aproximadamente un kilómetro, encontramos una desviación a la izquierda que señalaba la localización del Massif de Souville. Los cruentos y decisivos combates de junio y julio del 16 me obligaron parar. Entré en el desvío, paré el coche y descendimos. Qué impresionante .... !!!&lt;br /&gt;A banda y banda de la carretera, incluso en una pequeña isleta entre la carretera principal y la desviación a Souville se encontraban, en buen estado, un grupo de trincheras que transcurrían en forma de zig-zag en paralelo a la carretera. No pude evitarlo, algo me empujó a entrar. Los que me quieren y me conocen me explicaron dos días después que en ese momento me transformé, que algo me ocurrió, como si algo o alguien me hubiese poseido. Dicen, incluso, que me cambió el gesto y que mis ojos brillaban con especial viveza. Ahora que lo dicen y mirando las fotos, tienen un poco de razón.&lt;br /&gt;Una vez en las trincheras comencé a pasear por ellas ajeno totalmente a Laura y mis amigos. Sólo me acompañaba Frasier, que lo olisqueaba todo con una ansia desaforada. Al día siguiente comprendí que a Frasier lo habían superado igualmente las circunstancias, aunque quizás algo más.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografías del autor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará en: &lt;a href="http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/09/el-infierno-mudo-ii.html"&gt;El infierno mudo (II)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-2846122570950833573?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/2846122570950833573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=2846122570950833573' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2846122570950833573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/2846122570950833573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/09/el-infierno-mudo-i.html' title='El infierno mudo (I)'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5277633172658556635.post-9021463403306080552</id><published>2009-08-25T10:46:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:58:48.190-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revisiones y reseñas bibliográficas'/><title type='text'>Paris, 1919: seis meses que cambiaron el mundo</title><content type='html'>Tema denso más libro  grueso, igual a gran obra. Aunque difícil, no imposible. Esta sería la primera  gran conclusión a la que he llegado después de leer el libro de Margaret O.  MacMillan, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paris 1919 : seis meses que cambiaron el mundo&lt;/span&gt;. Se trata de una  traducción a cargo de la editorial Tusquets de la obra original titulada  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peacemakers: the Paris Conference of 1919 and its attempt to end war&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por qué lo  del título? Pues porque puede que no tenga mucha importancia en otros casos, pero en  este sí. La autora decidió titularlo así por la vital importancia que tuvieron en él las  individualidades.  Cuando terminó la Segunda  Guerra Mundial, un protagonista de excepción, Sir Winston Churchill dijo aquello  de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;que nunca tantos debieron tanto a tan pocos...&lt;/span&gt; Pues en el caso de Tratado de  Versailles y todos sus vástagos (o bastardos), léase Neuilly, Sèvres, Trianón,  etc. fue claramente así. Nunca tanto se debió a tan pocos.&lt;br /&gt;La autora señala  que, a pesar de las cohortes y legiones de asesores y especialistas que  mobilizaron los respectivos gobiernos, fueron las ideas predeterminadas de los  líderes junto con sus fobias y fílias, las que dieron una impronta u otra a las  principales decisiones de los acuerdos de paz más importantes del siglo XX.&lt;br /&gt;MacMillan hace un  somero recorrido por los numerosos temas que se trataron en lo que la historia  ha dado en llamar los acuerdos de paz de Versailles o Tratado de Versailles.&lt;br /&gt;Las  más de seiscientas páginas recorren todo el orbe mundial: las nuevas fronteras  de la Polonia renaciente, la cauta Checoslovaquia, bajan hasta el nuevo estado  albanés, saltan al curioso y preponderante papel geoestratégico de Japón  en Asia, vuelven hacia las zonas de influencia en el Próximo Oriente, el mandato  de Palestina, la mutilación del extinto Imperio austrohúngaro (Croacia,  Montenegro,...) y un sinfín de situaciones por solucionar después de  un conflicto que había arrasado el mundo durante más de cuatro años.  Se dedica un capítulo a cada uno de  aquellos asuntos que más relevancia tuvieron en las agendas de las diplomacias  aliadas. Tienen un lugar especial la Rusia bolchevique, la China dividida y  postimperial, el polvorín balcánico, Asia menor, las reinvindicaciones griegas e  italianas, y cómo no el caso alemán. En este punto haré un inciso.&lt;br /&gt;A pesar de que el grueso de las  deliberaciones y trabajos fueron dedicadas a concertar una paz con Alemania que  contentase a todas las partes, a las aliadas me refiero, considero que  el espacio que le dedica la autora a la problemática alemana no es proporcional  al peso de ésta en los Tratados de Versailles. El lector tiene la sensación de  que los capítulos dedicados a la paz con Alemania son pocos y carentes  de profundización. Aunque se trata de una sensación personal, quiero  destacarlo.&lt;br /&gt;Volviendo al grueso de la obra y desde una  vertiente más estilística, quisiera destacar que tanto el ritmo narrativo como  la redacción es excelente. A pesar de que la narración está plagada de notas,  éstas no interrumpen el discurso. Es más el lector, ávido de ampliar sus conocimientos, recurre y recorre al impresionante y socorrido capítulo de notas con una asiduidad inquebrantable. Este ir y venir de las notas al texto y  viceversa no es cansino, muy al contrario.&lt;br /&gt;La estructuración temática de la obra  excluye claramente el hilo cronológico de los debates y de las reuniones  secretas, así como las cenas, fiestas y demás. Algo que en un principio podía ser dañino tratándose de una obra de síntesis histórica ha resultado ser, al  menos para mi, de gran ayuda.&lt;br /&gt;En una esfera más conceptual (y personal) constato que el grueso de la información es tan grande y compleja que se hace  obligatorio listar o inventariar las principales conclusiones a las que he llegado. Las he agrupado en dos grupos, las relacionadas con las personalidades que formaron parte del gran circo del Tratado y las derivadas de las discusiones, reuniones y tratados, es decir las propiamente relacionadas con los acuerdos de paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Conclusiones derivadas de los acuerdos de  paz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;1. La paz que se concierta con Alemania es  una paz que a la larga contribuirá a generar otros conflictos. No es una paz definitiva, ni duradera. Aunque la autora no  quiera culpar a los acuerdos de los acontecimientos posteriores, Versalles no  estableció una paz justa, al contrario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;2. Los intereses de los gobiernos y diplomacias aliadas fueron los que dictaron las grandes decisiones sobre las paces y tratados. Tras los intereses gubernamentales estaban los poderes fácticos y no tan fácticos de sus respectivos países.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;3. Woodrow Wilson se vio encorsetado en  muchas ocasiones por su famoso programa de los 14 puntos. No respetó el derecho de autodeterminación de los pueblos en numerosos casos, entre ellos el alemán y el austríaco. Aún menos quiso entrar a discutir la controvertida Doctrina Monroe en su área de influencia en América del sur. A cambio de no discutir sobre temas propios dio carta blanca a franceses y británicos en determinados asuntos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;4. Los asuntos europeos y su problemática inherente superaron al equipo negociador norteamericano que se vio obligado a  hacer extrañas y curiosas concesiones. Wilson  sólo buscaba crear un organismo que en adelante ayudase a dirimir y solucionar  los conflictos internacionales: la Sociedad de Naciones, a la cual -  curiosamente - no ingresaron jamás los Estados Unidos de América.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;5. Británicos y los franceses obraron a su  antojo. Los únicos límites que encontraron fueron los de su propia codicia más los espacios o áreas de influencias en los que chocaban entre sí (Oriente  Próximo, Asia, etc.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;6. La delegación británica obró de acuerdo a sus intereses imperiales. De hecho, en algunos casos su propia idea de imperio les cegó, véase Palestina, Turquia, Asia, Iraq, Síria, etc.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;7. La delegación francesa estuvo cegada  por el odio y el revanchismo vestido de seguridad nacional. Bajo la lícita  excusa de la autoprotección cayó en el abismo de lo imposible. Aunque es cierto  que gran parte de la opinión púbica lo exigía. La zarpa del viejo tigre  Clemenceau fue dolorosa, la herida escoció durante veinte años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;8. Las exageradas, y en algunos casos  extrañas (Fiume), reinvindicaciones italianas la alejaron del botín final. Su  papel durante la guerra no mereció el respeto de sus aliados y eso corrió en su  contra durante las negociaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;9. China fue dejada a su suerte, nadie quiso inmiscuirse en la depredación japonesa a pesar de las  advertencias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;10. Japón hizo lo que quiso con las  colonias requisadas a Alemania y prosiguió con su política imperial. La  indolencia de las grandes potencias hizo el resto. Tanto Estados Unidos como Inglaterra vieron en Japon su próxima amenaza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;11. Los dominios del Imperio británico (Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Suráfrica) maduraron e impusieron sus  condiciones, aunque pocas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;12. Hungría, antipática a todos, fue  desmembrada en más de un tercio de su territorio y condenada a caer en brazos de la anarquia o el bolchevismo. Ambos hicieron acto de presencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;13. Turquía se encontró a si misma en la  figura de Mustafa Kemal, Atatürk. La incapacidad de los aliados y el auge del nacionalismo turco hicieron el resto. El Tratado de Sèvres murió y nació el de Lausanna con condiciones más beneficiosas para el nuevo estado turco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;14. El puzzle del Próximo Oriente fue eso, un rompecabezas. A la desunión de los pueblos árabes y no árabes se juntó la lucha de intereses entre británicos y franceses. La promesa de un territorio para el pueblo judío en Palestina hizo el resto. El Oriente Próximo actual bebe absolutamente de las lluvias de Versailles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará en: París, 1919: seis meses que  cambiaron el mundo (II)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5277633172658556635-9021463403306080552?l=lagranguerra1914-1918.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/feeds/9021463403306080552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5277633172658556635&amp;postID=9021463403306080552' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/9021463403306080552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5277633172658556635/posts/default/9021463403306080552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2009/08/paris-1919-seis-meses-que-cambiaron-el.html' title='Paris, 1919: seis meses que cambiaron el mundo'/><author><name>F. Xavier González Cuadra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-WYNZJNCWJuo/TkpFlBcbaBI/AAAAAAAAAb4/V-vyp2jt-_w/s220/Xvier.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-52776331726585
